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Paca era la barrendera del CSCM (Centro Sideral de Control de Mundos), la gigantesca base de operaciones de los conquistadores donares. Ahora no entraba la suciedad con los zapatos o el aire, su misión era limpiar las manchas de sudor sobre los instrumentos y retirar las cápsulas vacías de soma que los ingenieros consumían por docenas y que acababan irremediablemente por los suelos. En el CSCM se encontraba la computadora principal controlada por los crueles donares, tiranos del espacio. Paca había sido destinada a este puesto debido a su baja inteligencia, pues los donares no podían permitirse que ningún terrestre descubriera, siguiera por casualidad, cual de los 50 botones idénticos que se encontraban alineados en un extremo de la consola de mandos era el que activaba la autodetrucción del Centro Sideral. Uno solo de los botones lo hacía y el resto de kis botones señuelo activaban un rayo lasser panorámico que destruía a cualquiera que se encontrara en un radio de 12 m. de la consola.
Paca no era muy lista, es verdad; pero su ansia de libertad era idéntica a las de todos los humanos. Esta faceta humana de tendencia individualista no estaba aún muy estudiada por los psicólogos donares cuya especie era especialmente social con un sistema de clases muy marcado y una tgendencia innata a la obediencia a la autoridad. Paca sentía vulnerado su derecho a la independencia y, aún con sus pocas luces, había descubierto la manera de activar la autodestrucción del CSCM, solo que esta decisión implicaba su propia muerte.
En un momento de descuido, cuando los donares se ocupaban afanosamente en programar la actividad de su inmenso ejército de naves desde el Centro de Control de Mundos, Paca se acercó disimuladamnete barriendo envoltorios de soma hasta la consola donde brillaban los 50 botones relucientes. Por un momento pensó cuál sería el que activara el proceso de autodestrucción. Sería demasiada suerte acertar a la primera. Entonces tomó la decisió que había meditado hace tiempo. Alzó el largo mango de su escoba y lo colocó sobre la botonera. Su longitud cubría con justeza la línea de metro y medio de relucientes pulsadores. Luego aplicó todas sus fuerzas sobre él haciendo descender simultáneamente. Una luz cegadora realizó un barrido panorámico en torno a Paca que desapareció vaporizada tras brillar unos instantes. En ese instante comenzó el parpadeo de las luces de emergencia, se activaron las cargas explosivas y los altavoces empezaron a transmitir las intrucciones de evacuación. Instantes después se inició una ajustada cuenta atrás, apenas una serie que permitiera el despegue de las naves de emergencia. Un fugaz resplandor ilumino el Universos segundos después.
En el observatorio de Sproul (Filadelfia) no daban crédito a las palabras que brillaban fosforescentes en la pantalla. El mensaje había comenzado con un grupo de señales perfectamente diferenciadas: 1,2,3,4...10, luego pasaron a recibirse: 1,1,2,2,4,4,8,8... para, a continuación, utilizar la multiplicación como clave: 1,2,2,2,4,4,8,8,64,64... Luego siguió un lote de señales-diccionario con el código que se iba a emplear y por fin, radiaron el mensaje:
"Aquí el tercer planeta de la estrella Lacaille-9352, situación 24h 4,5m A.R. -36º 9m a 11,2 años luz del planeta Tierra. Somos un grupo de disidentes que intenta viajar hacia ustedes. Rogamos nos acepten cuando lleguemos. Hemos escuchado sus tentativas de comunicación que recibimos casi 12 años después. Cuando reciban este mensaje nos estaremos acercando a su sistema solar según lo previsto. Si no desean nuestra presencia moriremos en el espacio. No hemos logrado establecer la paz en nuestro planeta. Los dos grandes bloques: Repúblicas Lacaillanas independientes del Norte y del Sur están a punto de iniciar una guerra suicida. Su armamento bélico está basado en la utilización terrorífica de las enormes fuerzas residentes en el átomo. Ustedes no pueden explicarse una cosa así todavía, pero es cierto. Somos pacifistas. Hemos iniciado la cuenta atrás y buscamos su ayuda. Estamos en sus manos..."
- ¡Santo Dios! ¿Qué ocurre? Se ha cortado la comunicación.
El pequeñó grupo de científicos alzó la vista. A través de la cúpula del observatorio todavía llegaron a contemplar el fantástico nacimiento de una brillante supernova, justo en la situación 24h 4,5m A.R. -36º 9m del sistema solar de Lacaille.
- ¡Dejadme pasar, pedazos de lata!
- Lo siento señor, no podemos; tiene su biorritmo demasiado agresivo: perturbaría el deseable equilibrio comunitario.
- ¡Es que quiero perturbarlo, maldita sea!
- Oh, no señor. Los seres humanos deben estar en felices y en paz unos con otros. Le vamos al levar a la cómoda y relajante sala acolchada Flex-3 y quedará usted como nuevo. ¡Oh, no, no lo haga señor! ¡Su programador de biorritmo indica que desea usted autoeliminarse! ¡No podemos permitírselo, es usted humano, debe vivir! Le inyectaremos 50 cc de bioanimador y usted se relajará...
Pedro, había entrado en la sala de la comunidad. Llevaba meses tratando de conseguirlo pero, por fin, había logrado engañar al programador de biorritmo; si las cosas salían bien a la hora de la comida se escaparía del comedor comunitario, lograría alcanzar el centro de Control-Robot y liberaría a los humanos de esta feliz y cruel tiranía. En este momento sonaron los altavoces del complejo residencial:
- "Atención, habla Control-Robot: ¡Peligro en la sala de la comunidad! Un humano está siendo detectado con un pico máximo de agresividad biorrítmica! ¡No hagan caso de su programador, está estropeado! ¡Captúrenlo y llévenlo al Centro de Rehabilitación Profunda! ¡Captúrenlo, ha de ser sometido a cuidados cerebrales intensivos!
- Te acompaño en el sentimiento, Lieman. Veo que ahora duerme...
- Sí, desde que se conectó a la Supercomputadora Alfa ha podido ya dormir.
- Pero ¿qué le pasó exactamente?
- Verás, le habíamos conectado a las mejores computadoras psíquicas de la galaxia, pero ninguna dio con el remedio; ninguna acetó con el remedio para su locura. Ayer conseguimos hora para una conexión con S-alfa. Cuando comenzó a analizarle los técnicos se extrañaron: nunca había tardado tanto en diagnosticar un paciente. Cuando por fin lo hizo, en la pantalla apareció un nombre: "Gustavo Afolfo Becker" junto con un antiguo libro: "Rimas y leyendas"; y a continuación comenzó a colocar en filas una serie de palabras inconexas formando pequeñas columnas: "Olas que braman..." y cosas así. Dicen los técnicos que sufrió los efectos del sabotaje de un antiguo troyano ocultado desde decenios por los primeros ingenieros disconformes con el Programa de Educación Estelar Practic-5 impuesto en la Galaxia.
- Pero ¿Le han curado la locura?
- No, no lo ha hecho.
- Peor ahora es feliz...
- Sí sigue loco, pero es feliz.
- ¿Has visto, Juan-21? Las dos mujeres del tercer planeta de Lalande 21185 no nos dejaron en paz hasta que hicimos el amor con ellas.
- ¡Sí, vive Dios que son hermosas! Sin embargo parece que a sus maridos no acabó de gustarles que estuviéramos a solas con sus esposas...
- Tienes razón, se despidieron muy serios, ahora lo recuerdo.
- Juan-17, la pantalla del espaciorrádar muestra la silueta de dos naves acercándose.
- Sí, parecen naves de Lalande ¿Qué querrán esos cornudos ahora?
Un rayo dorado surcó instantáneamente el espacio divisorio entre las naves lalandianas y terrestres. Esta última brilló fugazmente y desapareció.
- Era mi deber vengarme, Crespo-32.
- Era nuestro deber, Crespo-29.
Los lalandianos giraron 180º y emprendieron el regreso. Sobre sus almas atormentadas se posó ahora el alivio de la revancha, del honor vengado.
15 de febrero de 2093 DC.
"Creo que voy a ser la única criatura humana del Universo. Han pasado ya doce años desde la Gran Catástrofe y en estos momentos me siento obligada a recordar los últimos acontecimientos de mi vida. El comienzo de mi historia coincide con la muerte del resto de los seres vivos del planeta Tierra por la explosión neutrónica que acabó con todos ellos el día de la Gran Catástrofe. Mi viaje como primera astronáuta de los EEUU salvó mi vida al encontrarme explorando las extellas cercanas a Épsilon-Eridani, a 10,5 años luz de la Tierra. Cuando regresé, el hedor a muerte de este planeta me enloqueció. La nube neutrónica ya se había levantado y dejó sobre la tierra un inmenso manto de cadáveres en descomposición. Hubo de trascurrir un mes para que reuniera la voluntad suficinete para alimentarme de las proteínas liofilizadas conservadas en la nave. Sólo una idea me mantenía con vida. Viajé con mi nave al Centro de Investigación de la isla de Merri, al norte de Cabo Kennedy. Antes de partir había oído hablar de que el experimento Clon-1, había finalizado de forma exitosa. Si eso era así, existía una posibilidad.
Encontré las instaliaciones en perfecto estado, los neutrones destrozan las moléculas de la vida, pero respletan el resto de la materia. Me instalé allí y comencé a estudiar de forma autodidacta todo lo concerniente al expeimento. Este largo estudio me llevó 12 años. Ahora ya p uedo decir que he teido éxito. La incubación clónica ha dado por fin resultado positivo: estoy embarazada.
Elhijo que tendré habra sido arrancado del cuerpo de su pdre muerto; er un fuerte y apuesto policía de la central de Merri. Le llamaré Adam. Luego tendré una hija y su nombre será Eva y, en verdad, que una madre virgen los habrá engendrado. Ellos serán la descendencia que poblará la nueva Tierra"
Tomado del diario de nuestra primera madre Eva Kirkwood, primera astronauta de los EEUU en la nave Andrómeda. Misión especial de exploración de la estrella Épsilon-Eridani. Fecha de partida: 17 de enero de 2081"
El platillo se elevó envuelto en un resplandor cegador. Los padres buscaron a su soñador hijo de nueve años toda la noche. No lo encontraron ni lo encontrarían nunca.
En el lugar donde el platillo se elevó una mancha aceitosa y cenicienta tenía una forma extrañamente humana. El piloto consultaba al capitán de la nave estelar:
- No sé... ha sido un raro despegue. Como si algún animal se hubiera adherido a las toberas de los reactores.
- No te preocupes; a los animales les gusta acercarse al módulo de reactores por el calor. Cuando lleguemos a nuestro destino mandaré revisar esas toberas.