jueves, 20 de septiembre de 2012

Ha muerto un rojo.


En  un rinconcito del pergamino de los  panegíricos, escribo mi humilde recuerdo y mis reflexiones sobre un personaje imprescindible de nuestra historia nacional y personal.

Santiago Carrillo, "El Jefe de los Rojos", ha sido durante mi vida infantil una especie de "Coco", un lobo feroz que prentendia devorar una cádida Caperucita religiosa y honrada. Durante los años de la República y la Guerra Civil toda mi familia se alineó en el bando nacional. En ese tiempo alimentaron su indignación y resentimiento contra los comunistas con las noticias de la quema de iglesias, les previnieron conta las reformas prometidas, les asustaron con las proclamas comunistas de reparto de la tierra, les escandalizaron proclamando su liberación contra una religión opresora... precisamente a mi familia, que tenía varios curas entre sus miembros; y en mi pueblo, que había dado más de 11 sacerdotes a la Iglesia en aquellos años; y a aquellos campesinos, que sólo tenían un pedazo de tierra conseguido con mares de sudor...
Así lo recuerda mi madre que escribió esta breve semblanza de su vida de aquellos años:

"Aún recuerdo el año anterior al comiezo de la guerra. En el pueblo ya había dos bandos: falangistas y comunistas. Unos voceaban por las calles: ¡Viva Rusia! y los otros ¡Viva Jose Antonio!. Los primeros cantabas:
Si los curas y frailes supieran
la paliza que les van a dar
bajarían del coro cantando
libertad, libertad, libertad"

En aquella guerra, dos tíos míos combatieron como voluntarios (uno de ellos, mi tío Felicísimo a la edad de 16 años, el otro Faustiniano, el hermano mayor) y ambos escribieron sus memorias de su vida en campaña. Es curiosísino, y también enternecedor,  leer sus impresiones y avatares en esta guerra: uno de ellos con la sencillez y el estilo directo del campesino que descubre un mundo fuera del pueblo al que se adapta con las mañas de un pícaro y el otro con la precisión y detalle de un notario de guerra. Es mi tío Felicísimo el que, menos adoctrinado, tiene una visión más humana de "los contrarios" o "rojos" considerándo a algunos de ellos buenas personas (hubo de ser atendido en casa de unas republicanas de una enfermedad y fueron muy cariñosas con él).
Tras la guerra "los rojos" se convirtieron en el enemigo resistente de la España vencedora, el rescoldo del mal. Los comunistas su más odiada representación. y Santiago Carrillo la cabeza de la serpiente que quería envenenar España. En estos términos nos educaban en las familias y así nos lo enseñaban en los libros de texto o lo proclamaban los medios franquistas. Cuando era niño aún debía cantar "Montañas Nevadas" y "Cara al Sol" por las mañanas en el patio del colegio en el Liceo Castilla de los maristas en Burgos.
Asi los comunistas, reunidos siempre en algún contubernio en algún frívolo país europeo, ean un prototipo  de maldad, de perversión, de ateísmo y ... también a nuestros ojos de algo prohibido y atrayente. De jóvenes, sentíamos secreta admiración por aquellos que se relacionaban con esas "izquierdas"  contestatarias y críticas.  Envidíabamos su valentía, su visión diferente de las cosas... pero nunca dimos un paso real para conocerlos mejor. Durante muchos años Santiago Carrillo, desde el exilio, seguía siendo la Bestia Negra del enemigo sobreviviente.
Llegó el 20 de noviembre de 1975 y Franco murió. Poco después Carrillo entró clandestinamente en España disfrazado con una peluca con la intención de dirigir el partido ante la transición en ciernes. Previamente había mantenido contactos con Adolfo Suárez comprometíendose a moderar a sus militantes y colaborar en la transición.
El 9 de abril de 1977 me recuerdo sentado a la mesa, al mediodía, escuchando "el parte" de noticias radiofónicas. En un momento se produjo un largo silencio y el locutor, duditativo, leyó una nota de prensa inesperada. Incluso se escuchaba un jadear acompasado :  "El partido comunista ha sido legalizado" . Santiago Carrillo ventilaba el humo y el azufre. Ya no era el demonio de nuestras vidas: Satán se rehabilitaba.  Con todo aún se regaba con queroseno su figura con la esperanza de inflamar de nuevo el infierno. En uno de aquellos días mi padre me regaló un libro titulado: "Paracuellos del Jarma: Carrillo culpable".

Lo que ocurrió después, tal vez lo conozcas mejor, amigo lector. Fuimos conociendo al hombre que Carrillo era por su papel en la transición, mediante sus intervenciones en el congreso, en los medios, en sus publicaciones... Se fue desprendiendo de su rojo barniz y apareció un hombre menudo, compulsivamente aferrado a su cigarrillo, con un sentido del humor y de la ironía envidiable; una persona cuyos juicios críticos y valoraciones merecían siempre ser escuchados. Un político consistente con sus ideas hasta sus últimos días. Un lector empedernido, un ciudadano bien informado que, hasta el último día de su vida, era capaz de mantener una conversación lúcida sobre los  últimos acontecimientos.

En mis ojos jóvenes quedó grabada su imagen menuda setada dignamente en su escaño, negándose a agacharse bajo los asientos: "No podía permitir que se rieran de los comunistas" - explicó, más tarde. En mis oídos, ya maduros, permanece el eco de sus declaraciones en una de las últimas entrevistas: "Yo ya hice todo lo que tenía que hacer. Lo que estoy viviendo ahora es un regalo. Me recordarán unos pocos, un tiempo, luego me olvidarán. Tiene que ser así".

Yo no lo sé. Quizás se merezca un poco más de permanencia en la memoria,  aunque solo sea porque regresó a nosotros desde el País donde viven los Monstruos y vimos que no era malo.

6 comentarios:

  1. Miguel dice: Hay dos personajes en la historia reciente de España de los que hubiera sido fundamental que hubieran escrito su autobiografía. Fraga y Carrillo. Claro que hubiera sido imprescindible un acto de sinceridad suprema. Hay es donde fallan los políticos profesionales (Los dos han vivido de la política la mayor parte de su vida. Repito "vivido de la política")¡Que pena penita! ¡De lo que nos hubieramos enterado!

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  2. Fraga, supongo que lo habrá hecho (tomaba nota diaria de los asuntos que trataba). Carrillo, puede que también. Otra cosa es que la publiquen en vida, que lo hagan sus herederos (que muchas veces se oponen por la cuenta que les trae) y que sean sinceros. Yo creo que la mayoría de personajes han escrito su "autobiografía" (Por ejemplo, Franco lo hizo, pero me imagino que arrimaría el ascua a su sardina)...
    Por cierto si son políticos es normal que vivan de la política Eso es diferente de que "se lucren" con ella.

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  3. Miguel dice:
    Una cosa es vivir "de" la política y otra vivir "para" la política. A estos dos señores no se les recuerdan oficios conocidos. Como a tantos otros.

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  4. Apuntes sobre la vida de Santiago Carrillo de quien mi hermano Miguel no recuerda "oficios conocidos"



    - Hijo de un padre obrero fundidor que vivió en un barrio obrero de Madrid con grandes estrecheces. (vamos, como los hijos de Cecilio y Margarita)

    - Aún siendo seleccionado (¡había selección!) para cursar bachillerato por sus buenas notas en el cole, no puede hacerlo pues sus padres no tentían dinero para costear el examen de ingreso. (no todos, ni todo el tiempo pudimos estudiar en el Liceo Castilla ¿verdad?)

    - Comienza a trabajar como aprendiz de imprenta (algo así como ayudante de nuestro vecino Carlos).

    - A los 15 años comienza a trabajar de periodista. Se le encarga la información parlamentaria. (¿Alguno de nosostros empezó a trabajar a los 15 años?).

    - Fue director de la revista "Renovación" (¿De verdad no es un curro elaborar una revista? Yo he hecho algunas y doy fe de lo que cuesta).

    - Es nombrado secretario de las juventudes socialistas. (Aquí, el curro empieza a tener más relación con lo "político"; pero tú sabes bien lo que cuesta dirigir a algunas "bestiezuelas sin desbravar")

    - Pasa dos años en la carcel por sus ideas (oficio conocido: Preso de la Repúbica).

    - Es nombrado negociador de la Internacional Comunista para negociar las Juventudes Socialistas Unificadas. (Anda que los negociadores internacionales no "venden" hoy en día su curro, sus actividades)

    - Soldado en el ejército republicano. Combate en Aguilar de Campoo, Montes de Ubide (Bilbao) y la sierra de Madrid. (De los de pistola y pecho al tiro, oiga)

    - Es ascendido a capitán republicano (Si te oye tu sobrino JM -el teniente- que lo suyo no es curro...)

    (continua)

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  5. (Continuación)

    - Nombrado Secretario General de las Juventudes Socialistas Unificadas. (Cargo político, sí, pero "oficio" también, que no todos valen...)

    - Es nombrado Consejero de Orden Público por la Junta de Defensa de Madrid (No creo que en Madrid se pasara especialmente bien, en aquellos años... Bombas aparte y peligros de fusilamiento, quedó el estigma de Paracuellos -culpabilidad desmentida por eminentes historiadores, por cierto-)

    - Es nombrado miembro del Buró político del PCE. (El PCE en aquella época no era un jardín de rosas, no sería tan placenteramente político, creo)

    - Viaja de polizón en un barco de guerra francés. (Supongo que no trabajaría, ¿Tú sí?...)

    - En labores prácticamente de espionaje gestiona ante Tito la compra de armas para la guerrilla y sugiere la infiltración en los sindicatos verticales. Finalmente sugiere al partido el abandono de la lucha armada. (Espía también es una profesión)

    - Vive con falsa identidad en Francia durante años (vamos un indocumentado, un sinpapeles...)

    - Por algunos conflictos en el seno del partido es considerado "alta traición" y está a punto de ser expulsado. (Traidor también puede considerarse un oficio, aunque naturalmente a una parte no le guste ni un pelo)

    - Entra de ilegal en 1976 en España tras la muerte de Franco. (Ahí, si quieres te admito que lo etiquetes de "parado, ilegal e indocumentado)

    - Es uno de los tres fundadores del Eurocomunismo. (Junto a otros dos grandes líderes comunistas europeos, tan políticos como él; pero de los que nadie se plantea que carezcan de "oficios conocidos")

    - Es elegido diputado en 1977.(Junto a otros 345 "políticos")

    - Participa en los debates para la elaboración de la Constitución. (No fue un padre de la Cosntitución, pero aportó su parte)

    - Fue uno de las escasa personas (sólo 3) que permanecieron en su puesto en el 23 F. (¡Un héroe, oiga!)

    - En sus últimos añós colaboró activamente con varios medios de comunicación. (Leía numerosos periódicos al día ¿Cuántos lees tú? y estaba pendiente de los medios... hasta el último día hacia juicios críticos sobre la situación actual y planteaba sus puntos de vista, a veces con mucho acierto).

    - Participó en numerosas conferencias. (Yo una vez preparé una... ¡casi me muero! No es tan fácil eso... Supongo que con la práctica, pero siempre hay que prepararlas y te expones a insultos, tomates... que de hecho -en su caso- se produjeron varias veces)

    - Escribió varios libros (4 ó más). (¡Con lo que cuesta escribir uno! que me lo digan a mí)


    Con lo que podemos decir que trabajó en los siguientes "oficios conocidos":
    Niño pobre, aprendiz de imprenta, periodista, director de publicaciones, secretario de movimientos juveniles, preso, negociador internacional, soldado, capitán, Consejero de Orden Público, dirigente político, polizón, espía, sinpapeles, traidor, ilegal, cofundador del Eurocomunismo, Secretario del PCE, diputado, constitucionalista, héroe, tertuliano, conferenciante, escritor...

    fuente: Wikipedia

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  6. Miguel dice:
    ¡Bueno, bueno! ¡Para el carro que no quiero polemizar! Eso lo dejamos para cualquier día que nos juntemos. No obstante me reafirmo en lo dicho. No se puede estar viviendo 75 años de la política. Es mi manera de ver las cosas. Punto final. No habrá contraréplica.

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