Es un microrrelato que desgarra por dentro, te remueve las entrañas. Me voy a permitir Jesús recomendarte la lectura de un libro: "La hora violeta" de Sergio del Molino. Te animo a que busques la reseña en Internet, estoy seguro que te encantará. Es un libro muy relacionado con este relato. Ya me contarás!!! Un abrazo
Microrrelato corto, como su nombre indica, y contundente a la vez. Triste certeza. Voy a buscar la reseña que pone José Manuel sobre "la hora violeta".
Hace apenas tres semanas, visité a una de mis alumnas deshauciadas en el hospital. La familia se había enterado hacía un par de días de que no habría remedio para ella. Todos se apresuraron a visitarla. Cuando llegué se sucedían las visitas de vecinos y familiares. Yo llegaba con la intención de hacer pasar un buen rato a mi alumna, de poner un poco de normalidad en sus últimas horas; pero ella, a sus cortos 6 años, parecía intuir que algo malo estaba a punto de pasar... Dediqué un buen rato a confeccionar con ella bisutería con cápsulas nexpresso en la misma habitación del hospital. Estuvo muy entretenida y participativa. Yo me sentía incómodo pues apenas hacía caso a las visitas de sus vecinos y me ausenté un buen rato con una excusa para que éstos pudieran despedirse a su manera. Una semana después volvió a casa a morir. La visité de nuevo y la encontré muy apagada. Esta vez, no paré de hablar y de decir tonterías para distraerla. Cuando me despedía, daba cuenta con apetito de un bocadillo de fiambre de pavo. Murió la siguiente madrugada. En su honor escribí una entrada en el blog que ha pasado desapercibida: "Decir bobadas" el 12 de marzo. Y me acordé de una hermosa canción de Aute para estas ocasiones. Estas dos entradas son un homenaje a mi pequeña alumna. Y a vosotros: Gracias, amigos, por vuestra lectura. Gracias renovadas por vuestros comentarios.
He leído la entrada : "Decir bobadas". Gracias a ti por tus estupendas entradas. Hoy es el día del teatro: comedia-tragedia. En esta ocasión la historia tuvo un triste final.
Es un microrrelato que desgarra por dentro, te remueve las entrañas. Me voy a permitir Jesús recomendarte la lectura de un libro: "La hora violeta" de Sergio del Molino. Te animo a que busques la reseña en Internet, estoy seguro que te encantará. Es un libro muy relacionado con este relato. Ya me contarás!!! Un abrazo
ResponderEliminarMicrorrelato corto, como su nombre indica, y contundente a la vez. Triste certeza.
ResponderEliminarVoy a buscar la reseña que pone José Manuel sobre "la hora violeta".
Hace apenas tres semanas, visité a una de mis alumnas deshauciadas en el hospital. La familia se había enterado hacía un par de días de que no habría remedio para ella. Todos se apresuraron a visitarla. Cuando llegué se sucedían las visitas de vecinos y familiares. Yo llegaba con la intención de hacer pasar un buen rato a mi alumna, de poner un poco de normalidad en sus últimas horas; pero ella, a sus cortos 6 años, parecía intuir que algo malo estaba a punto de pasar... Dediqué un buen rato a confeccionar con ella bisutería con cápsulas nexpresso en la misma habitación del hospital. Estuvo muy entretenida y participativa. Yo me sentía incómodo pues apenas hacía caso a las visitas de sus vecinos y me ausenté un buen rato con una excusa para que éstos pudieran despedirse a su manera. Una semana después volvió a casa a morir. La visité de nuevo y la encontré muy apagada. Esta vez, no paré de hablar y de decir tonterías para distraerla. Cuando me despedía, daba cuenta con apetito de un bocadillo de fiambre de pavo. Murió la siguiente madrugada.
ResponderEliminarEn su honor escribí una entrada en el blog que ha pasado desapercibida: "Decir bobadas" el 12 de marzo. Y me acordé de una hermosa canción de Aute para estas ocasiones. Estas dos entradas son un homenaje a mi pequeña alumna.
Y a vosotros:
Gracias, amigos, por vuestra lectura. Gracias renovadas por vuestros comentarios.
He leído la entrada : "Decir bobadas".
ResponderEliminarGracias a ti por tus estupendas entradas.
Hoy es el día del teatro: comedia-tragedia. En esta ocasión la historia tuvo un triste final.