- Casi cuatro años -respondió el profesor-.
- ¿Y la segunda?
- Unos seis años - replicó.
- ¿Y la tercera?
- No ha llegado aún, pero durará un segundo y será la última - dijo, serio, el profesor.
Los alumnos se miraron incrédulos. Eran las 11:30:27. Un hiriente resplandor inundó la clase desde la ventana. Quedaron ciegos al instante. Enseguida un viento abrasador carbonizó sus cadáveres. Eran las 11:30:28.
Este obra de Jesús Marcial Grande Gutiérrez está bajo una

Aquí serviría el título del blog
ResponderEliminar"una imagen vale más que mil palabras"
¡BOOOOMMMM!