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jueves, 7 de abril de 2016

Un poco de surrealismo


Había un blog que me gustaba mucho. Su autora se autodenominaba "La Chicametáfora" y sus composiciones, breves y sugerentes, eran leídas en mi intimidad con gusto y admiración. Realmente sus metáforas resultaban hermosas. La visión de la vida que reflejaban sus escritos, incluso parte de la vida misma, coincidían con la mía: ella también era maestra; maestra de educación infantil como muchas amigas y compañeras maravillosas que conozco.

Un par de veces intenté contactar con ella; quería pedirle que me permitiese publicar alguna de sus entradas en mi blog; pero no fue posible: su bitácora aparecía varada en el tiempo, con la última entrada fechada el 27 de enero de 2015.

Eché el anzuelo en forma de comentario en otro blog suyo que descubrí : quizá respondiera intrigada por aquel lector que le decía que echaba de menos sus escritos, su bello diario emocional: tampoco contestó. Volví a intentarlo en el blog original, pero esta vez, ya no tenía nada nuevo que decir así que se me ocurrió comentar los comentarios. Era una provocación en toda regla.

Resulta que, pasado un tiempo sin actividad en un blog, empiezan a acumularse comentarios spam: anuncios insertados desde países remotos en lenguajes exóticos editados mediante robots informáticos que, a fuerza bruta, escriben centenares de miles en entradas al azar en bitácoras accesibles. A mí, me sorprendió encontrar en aquella última entrada  una serie de comentarios en caracteres chinos. Pensé: "Esos chinos que escriben en los comentarios... ¿acaso es que les gustan tus textos? ¿Aman la poesía? ¿Replican con poéticos pictogramas a tu prosa poética? ... Veamos lo que escribieron..." Así que copié en el portapapeles el texto de uno de los mensajes y lo introduje en el traductor de google. Señalé idioma de salida el español y me dispuse a leer e interpretar lo que yo esperaba fuera una hermosa respuesta.

Este era el texto elegido:
老公外遇抓姦,老公外遇如何處理老公外遇回頭老公外遇的徵兆老公外遇離婚老公外遇該怎麼辦老公外遇生子老婆外遇生子老公外遇跡象老婆外遇懷孕老婆外遇跡象老公外遇老婆外遇老婆外遇抓姦老婆外遇如何處理老婆外遇回頭老婆外遇的徵兆老婆外遇離婚老婆外遇該怎麼辦

Y esta la traducción automática:
"Su marido tiene una aventura agarrar violación, su marido tiene una aventura cómo hacer frente a su marido de vuelta a su marido tiene una aventura a su marido tenía una aventura signos asunto divorciarse de su marido tiene una aventura de cómo hacer que su marido tenía una aventura que su marido tenía una aventura gemelos gemelos esposa signos asunto de un asunto a su mujer embarazada signos esposa asunto de un asunto de su esposa estaba teniendo un marido asunto captó su mujer tiene una aventura cómo violar a su mujer tenía una aventura esposa esposa procesamiento asunto asunto detrás firma abandone a su mujer tiene una aventura a su esposa tenía un asunto de cómo hacer"

Y esta mi versión adaptada donde, echándole imaginación a raudales, me sale un texto surrealista que para sí hubieran querido inventar los jóvenes poetas de la Residencia de Estudiantes cuando jugaban a "Los cadáveres exquisitos":


"Señora:

Si su marido pretende tener una aventura sado con usted, agarrándola para violarla; yo le voy a decir cómo hacerle frente cuando vuelva a casa con esas intenciones que usted observará por los signos de su expresión: La solución al asunto será divorciarse. Usted podrá alegar que él tuvo una aventura tipo marido-esposa con gemelos (¿qué depravación puede ser mayor?). También podría alegar que tuvo otro asunto dejando embarazada a la esposa de otro hombre a la que capturó sometiéndola a violación en presencia de su marido. En el proceso, usted puede rematar su alegación, firmando una confesión en la que afirmará que se ha enamorado de otra mujer y tiene  una aventura esposa-esposa, por lo que solicita que la única cosa que se puede hacer es abandonar el matrimonio"  


Lo cual tiene una lógica aplastante, ¿no?

martes, 30 de septiembre de 2014

En los sótanos de la cordura


Algunas veces, al hilo de las noticias, hacemos una visita a  los calabozos interiores. No nos queda más remedio. La prensa te empuja a descender a los infiernos de la mente humana, a sus más sórdidas profundidades.

Estos días hemos recorrido las sucias mazmorras de la mente del pederasta de Ciudad Lineal. Aterra pensar en la ciclópea diferencia de fuerzas entre un culturista fuertemente musculado y la débil resistencia de una niña de pocos años. Resulta vomitivo (también así les resultó a las niñas) enterarse de las vejaciones a que sometió a las pequeñas en medio del terror de la amenaza y el desamparo, quizás solo amortiguado por el sedante administrado para evitar problemas al violador.

No es el único suceso. Con una frecuencia alarmante aparecen casos de mentes perturbadas, si no en la escala de la inteligencia, sí en el de la cordura y la moral. Tenía algunos apuntes de hace algo más de un año sobre el tristemente famoso "Maestro Saholín" que descuartizaba prostitutas después de darles palizas de muerte. La policía detuvo relativamente pronto a este psicópata que estaba a punto de convertirse en el Jack el Destripador de Bilbao. El descenso a los infiernos de este hombre comenzó, quizás, con un insuperable narcisismo. Este falso maestro zen se atribuyó las dotes del guerrero y más recientemente las de quien está más cerca de Dios (afirmaba ser el único español admitido en el exclusivo templo Shaolín, en la provincia china de Henan). En su currículo se autotitulaba como maestro, como antropólogo, como abad del falso monasterio budista de Bilbao. Su descenso definitivo a los infiernos comenzó después de una convivencia de pesadilla con su mujer, el aislamiento social debido a un carácter cada vez más insoportable, y una "extraña" conversión espiritual en la que afirmaba que era capaz de controlar su energía y situarse en una escala superior, cerca de Buda.
Una posible explicación médica hubiera podido justificar nuestra piadosa compasión: según afirmaba padecía un tumor cerebral. Esto se demostró falso. Fue, pues, una historia de mentiras, crímenes y enfermizo misticismo.

Otro descenso a los infiernos, en este caso literal, fue destapado hace seis años en Amstetten, una mediana localidad la bucólica Austria. Josef Fritzl, el "Amo del calabozo", en la más horrible acepción del término, mantuvo durante 24 años encerrada en un sótano blindado de su casa a su propia hija. Había abusado de ella desde que tenía 11 años y, a partir de los 18, la enclaustró en las dependencias subterráneas de su casa donde continuó violándola durante 24 años más. Producto de este incesto continuado su hija, Elizabeth, tuvo siete hijos cuya suerte fue dispar: desde la muerte de uno de los (gemelo), hasta el de tres de ellos condenados a acompañar en el cautiverio a su madre o; la más amable, de convivir con los otros hijos de la familia en el piso de arriba, libres, gracias a fingir su abandono por la madre. Asombra pensar, y entristece, que el resto de la familia (estaba casado y tenía siete hijos más) viviera en la parte superior. Parece increíble que nadie sospechara nada en 24 años. ¿Tan bien nos engañan los monstruos?

Estos ejemplos son casos conocidos, mediáticos... ¿Pero cuántos más ocurren en la oscuridad de los  los calabozos interiores?, ¿Cuántos jamás verán la luz? Acaso, en el mínimo radio de 100 metros de nuestra vivienda habite una de las cavernas del horror.

Tengo que preguntarme por la cordura de estos monstruos. No puedo excusarlos. A 19 de septiembre de 2014 habitan en el lado oscuro, en el bando de la perversidad. Pero la magnitud de estas perversiones hace plantearme dudas  sobre el libre albedrío. Necesariamente tiene que ser una enfermedad. Enfermedad del alma si queréis, pero han de padecer un mal que les altera la voluntad, el entendimiento (tumores, educación, enfermedad,  extrañas patologías...) ¡Cuántas brujas, endemoniados, poseídos, locos... han acabado en la hoguera, torturados, ejecutados con una atribución de culpabilidad sustentada en nuestra ignorancia!

Hace algún tiempo atendí a una alumna de 12 años aquejada de una rara enfermedad. En un principio parecía una esquizofrenia. Recuerdo mi primera visita a su casa y la extraña sesión que tuvo lugar. Se quejaba de que "alguien" le hablaba en su cabeza, que le ordenaba que me insultara, que dijera palabrotas. En algunos momentos, cambiaba la expresión de su cara y me dedicaba rápidamente una frase insultante, luego volvía a la normalidad... En los días siguientes empeoró. La familia estaba asustada. Un día la madre la sorprendió agarrando por el cuello a su hermana y diciendo con voz diabólica: "Mamá... voy a matar a tu querida niña..."Entonces saltaron todas las alarmas y fue ingresada inmediatamente. En tiempos pasados hubiera sido tratada con hisopo y crucifijo en un dramático exorcismo. En la época de la Inquisición puede que hubiera sido quemada en la hoguera. En el hospital descubrieron que padecía Encefalopatía Espongiforme Autoinmune. Nada relacionado con el maligno producía la diabetes, epilepsia, y psicosis que presentaba. Hoy, debidamente tratada, asiste con normalidad al colegio.

Quiero pensar que, al menos algunos de los monstruos de la historia, estaban de algún modo involuntariamente enfermos. Tengo mi propia galería de la perversión: personajes de crueldad infinita cuyas "hazañas" han quedado registradas en los anales de la historia: Hitler, el magnético lider; Guilles de Rais, torturador y asesino de centenares de niños; Qin Shi Huang, el tiránico emperador de los guerreros de terracota, Vlad Tepes el "Empalador" que hizo morir atravesados por un poste a decenas de miles de turcos; Nerón, asesino de familiares y cristianos; Calígula, emperador de orgías y depravación... Tanta maldad no puede tener sentido. Esas mentes enfermas tuvieron que ser devastadas por graves enfermedades del ego (Hitler), de una educación desnaturalizada (Calígula, Nerón), por posibles trastornos mentales (esquizofrenia en Guilles de Rais), por un corazón embargado de tinieblas ante el horror de la guerra (Vlad Tepes), por el monstruo del poder (Qin Shi Huang)... 

Mi esperanza es que la ciencia avance lo suficiente como para comprender qué puede realmente ocurrir en el ser humano para comportarse así. Entonces, quizás, los médicos del cuerpo y del alma podrán curarlos. Aunque también la voluntad tiene su parte en la curación... pero... ¿quién sabe cuánta  realmente?

martes, 24 de enero de 2012

Algo que contar

Amaneció hace quince minutos. Tomo mi agenda para escribir alguna entrada para mi blog. Son ahora las 8:25 del 24 de enero de 2012. He llegado a trabajar con más de media hora de antelación a San Martín de la Vega en mi modesto peugot 206 y estoy aparcado a escasos metros del bar restaurante "Amigos de Mario" donde dos solitarios barriles en la puerta aguardan los primeros rayos de sol que inviten a la clientela a esperar fuera del recinto.

Es martes. Desde hace una hora, durante el viaje hasta aquí, estoy escuchando las noticias por la radio. Los temas se desgranan en el magacín matinal "En dias como hoy" presentado por Juan Ramón Lucas sorprendiéndonos en este nuevo amanecer. Hoy reapaso la rueda de titulares y observo que todos tienen el común denominador de empezar por "m", Una m de mal y de maldad, una m de maldito y quizás también una m de milagro:

M de Marta, de Marta del Castillo.
Hoy se cumple el tercer aniversario de su asesinato y desaparción. El juicio finalizó la semana pasada. El único condenado confeso no ha facilitado información alguna sobre el paradero de su cadáver. Ha resultado un caso desesperante con confesiones y desmentidos, con búsquedas y contrabúsquedas, con gran sensación de desasosiego, con creciente indignación contra los acusados... En toda España están convocadas hoy manifestaciones para exigir a la justicia unas leyes más efectivas, una justicia más reparadora. Nadie sabe, aún hoy, a ciencia cierta cómo fueron las últimas horas de esta joven (rectifico: alguien lo sabe, pero lo calla). Pienso en los sótanos oscuros, en las ocultas habitaciones, en las ruinas alejadas, en los descampados, en las frias mazmorras o en las cárceles interiores; donde tantas y tantas personas sufren la violación, la tortura, la humillación ante sus propios semejantes. ¿Quién podrá recordarles? ¿Quién, al menos, reconocerles? Un sentimiento de rabia y de apoyo, que no sé cómo les podrá llegar, les envío en este momento. Su desgracia se multiplica por la soledad y se eleva al infininto por la ignorancia, por su insoportable invisibilidad. La impunidad de sus verdugos es el último y más feroz tormento para estas personas que de las que sólo existe ya su desconocido sufrimiento.

M de muertos, de Muertos del franquismo.
Cómo en un juego de palabras, los locutores se recrean en la frase: "El juez juzgado". Con sañuda insistencia, por triplicado, un grupo de jueces se aplica a remachar el clavo que sobresale en la clase judicial. Si no es a la primera, será a la segunda o quizás a la tercera, pero a ese juez se la tenían mal jurada. Ante el escarnio de los familiares de las víctimas el mundo asiste estupefacto a la humillación de un juez que osó abrir de nuevo las sepulturas y comprobar las mentiras de la historia. Periodistas, asociaciones internacionales de derechos humanos y jueces de muchas naciones asisten escandalizados a esta ceremonia de la Inquisición.

M de Mercados. M de moneda.
Hoy ya se da por seguro que, en la economía española, dejaremos los números naturales y enraremos en los enteros negativos. En los Mercados ya han etiquetado el crecimiento del producto nacional bruto con el guarismo: -1,5 para el próximo año. Entramos de cabeza en recesión.
El euro, moneda ahijada de la hermosa, la ingenua Europa; es raptada por el poderoso ímpetu de Zeus (el Dios de las finanzas) en forma de Toro (los Mercados) como en la vieja fábula. Así lo cuenta el poeta Ovidio en una gráfica descripción:
      Y poco a poco, el miedo quitado, ora sus pechos le presta
para que con su virgínea mano lo palme,
ora los cuernos, para que guirnaldas nuevas le impongan.
 Se atrevió también la regia virgen,
ignorante de a quién montaba, en la espalda sentarse del toro:
cuando el dios, de la tierra y del seco litoral, insensiblemente,
las falsas plantas de sus pies a lo primero pone en las ondas;
de allí se va más lejos, y por las superficies de mitad del ponto
se lleva su botín. Se asusta ella y, arrancada a su litoral abandonado,
vuelve a él sus ojos, y con la diestra un cuerno tiene, la otra al dorso

impuesta está; trémulas ondulan con la brisa sus ropas.
Reconoced que es sugerente el relato. El euro, con candorosa ingenuidad, juguetea con los mercados, acaricia los poderosos productos financieros, hasta que el toro, con vigor incontenible, la arrebata del suelo y la rapta. ¿Hacia dónde? ¿Lo adivináis?: Hacia Creta, a dos palmos de Grecia, donde la mantiene secuestrada y es violada a placer. La moneda de 2€ griega (¿más casualidades?) tiene grabada en una de sus caras esta historia.

M de marido de la Infanta.
Iñaki Urgandarín, esposo de la Infanta Cristina, tras visitar Barcelona de incógnito y preparar sus "deberes" con su abogado se ha vuelto a su refugio americano de Washington, a donde fue exiliado involuntariamente por su suegro. Su abogado Mario Pascual Vives (y en este caso es una M de mentira) ha asegurado que su defendido ha pagado "muchos impuestos" "mucho IVA"... (¡Dios mio, cuantas emes de manipulación!). No se trata, querido Pascual, de que pague "mucho" (¡Porque tiene muchísimo!) se trata de que pague lo que tiene que pagar: lo que le toca, como nos toca a cada uno de nosotros en función de nuestros ingresos y eso que no hacemos informes "creativos", montamos asesorías "de imagen", ni manejamos ONGs  (Organizaciones de Nepotismos Gananciales). Por mi parte mantengo ciertas reservas sobre la actuación de nuestro monarca a propósito del caso. Según las informaciones que van apareciendo su comportamiento podría parecer de "encubrimiento". Existe literatura legar sobre el tema.
M de Mouriño. M de Madrid-Barsa.
Hoy nos cuentan que Mouriño asistió a la última rueda de prensa seco, cortante, antipático... El Barcelona está agriando (aún más si cabe) el carácter a este personaje tan bien pagado de sí mismo. Baste mentarle "La Bicha" para que saque los mismos modales que su querido Pepe. Si este clavó los tacos en la mano a Mesi, Mouriño de buena gana clavaría los dientes en la mano que sujeta los micrófonos... 

M de Milagro. M de Mirandés.
Porque eso es lo que espera este club burgalés en el partido contra el Español. Juan Ramón Lucas abría su programa explicando que lo que más excita a un periodista es poder subvertir la realidad habitual con noticias como esta. Que el Mirandés se coloque en semifinales venciendo al Español sería como encabezar una noticia con este titular: "Perro mordido por su amo". Como los milagros  existen, confiemos en ellos.  
Y este es el resumen de las noticias en esta mañana de martes que yo termino en este mismo momento.
Firmado
J. Marcial. (El de la eme)

sábado, 18 de septiembre de 2010

Sórdidas historias en Los Macías

Leo sorprendido y apenado una noticia en el País de hoy: La Audiencia juzga a un hombre que violó y prostituyó a una niña. Podría ser una triste noticia cotidiana. Todos los días miles, probablemente millones de niños/as en todo el mundo son obligados a prostituirse. Pero a medida que recorría las líneas del texto, surgían en mi memoría lugares, imágenes, situaciones familiares que conectaban la noticia con momentos de mi pasado. Hace ya 30 años.

En 1980 tomé posesión en Arganda de mi primer puesto de trabajo. Era la primera vez que viviría de forma independiente, ganando un sueldo y organizando mi vida a mi aire. La situación era excitante. Me parecía haber encontrado un fascinante tesoro. Por mi educación espartana y hábitos modestos busqué un hostal barato. Encontré uno llamado Los Macías, muy céntrico al que se accedía por una calle cerrada que ascendía en rampas escalonadas. En la esquina, en la planta baja, había un bar El Labrador que preparaba un menú suculento. La primera noche maldormí. Me instalaron en la habitación que hay sobre el bar. El ruído del local y de la calle y, sobretodo, los terribles chirridos de los autobuses urbanos me sobresaltaban a cada momento. Pedí cambiar de habitación y me instalaron en otra con acceso al patio interior de la entrada.
Las habitaciones eran sórdidas pero baratas. Suficientes para mí, que apenas alguna vez en mi vida (tenía ya 22 años) había dormido en posadas y hostales. En mi educación primaba tanto el ahorro y la eliminación de lo superfluo que acababa en los restaurantes hasta la última migaja de los menús aún a costa de rebentar. Nada debía desperdiciarse. Así que, para mí, la habitación podía resultar incluso lujosa. Disponía de una cama más bien pequeña, un armario una sencilla mesa y un lavabo. El servicio y las duchas eran comunes en el pasillo. El aislamiento deficiente. Idas y venidas por el pasillo, portazos, voces... todo se oía a través de sus paredes. Una recepción con algún sofá y la televisión era el lugar común. Allí solía estar la dueña ya algunos inquilinos, raras especies que preferían vivir en una fria habitación a la intimidad y libertar de un piso alquilado. Aún he visto, muy desmejorado, a alguno de ellos deambular, 30 años más tarde, por las calle de Arganda.
Ninguna historia estimulante de aquel año. Intenté alquilar un piso en el pueblo pero fue imposible. La desconfianza de la gente, la resistencia a poner en manos ajenas su propiedad y la escasez de viviendas hacía que las entrevistas tuvieran un matiz kafkiano:
- Así que es usted de Burgos... No me gusta la gente de Burgos...
- "Es que los jóvenes sois muy abandonados con el piso, si fueran chicas..."Nada podía contra los tópicos. Intenté que me aceptaran en el piso que tenían alquilado dos compañeras. Les expuse mi necesidad, pero desconfiaron. No me quedó más remedio que pasar en las cutres habitaciones de Los Macías todo un año.
Algo más diré de aquellas instancias:  limpieza escasa, sábanas cambiadas cada semana, intimidad relativa... Aunque pagaba las habitaciones por todo el mes, en alguna ocasión faltaba una semana entera por vacaciones. En una de esas ocasiones, al volver un día antes de lo previsto, me encontré al entrar en mi cuarto al hijo de la dueña durmiendo en mi cama... Aprovechó esa noche que no tenía habitaciones libres para él, al saber que yo no estaría, se excusó...
Allí preparaba mis clases, dormía mis noches, descasaba después de las salidas a cenar y hacer la ruta acostumbrada de bares y locales. Allí estuvo mi novia, después mi mujer, visitándome en alguna de aquellas habitaciones donde yo tocaba la guitarra (o lo intentaba) para deslumbrarla...
Y ahora me entero de que en esas mismas habitaciones, en concreto en la 113, ha sido violada durante dos años, lunes, míercoles y viernes, una niña peruana de 14 años. El suplicio se prolongó durante dos años, de 2005 hasta 2007, y por 100 euros un puñado de miserables se acostaba con la menor que era sistemáticamente recogida de un instituto de Torrejón bajo amenazas y llevada a esas habitaciones donde era violada y grabada. Me sobresalta saber que uno de ellos era el dueño del hostal, persona con la que me crucé tantas veces. Pienso en la dueña y esposa, en el hijo que durmió en mi cama...
¡Qué terribles secretos guardan esas paredes entre las que viví! Trozos de historias terribles, soledades, miserias, ilusiones, decepciones, violencia... ¿Acaso alguna vez ternura?
He pasado por allí este último año. Quise curiosear y me acerqué a la puerta. El Hostal estaba cerrado. Entre sus paredes sólo habitan los fantasmas del horror.