sábado, 31 de marzo de 2012

Facebook: el termómetro de la infelicidad


Leo en El País del 22 de marzo un titular chocante, aparentemente contradictorio: "A más amigos en Facebook, más infeliz se es"

 Es uno de esos titulares que captan tu atención en cuanto pasas la mirada preescaneando los contenidos de la prensa diaria. Fijas entonces la vista en el cuerpo de la noticia y lees con atención: Resulta que parece probado que cuantos más amigos tienes en Facebook eres más narcisista y esta característica de la personalidad correlaciona consistentemente con la infelicidad.  Esta red social es, para los autores del estudio escocés en que se basa, una vía de escape para personas que tienen problemas emocionales, más exactamente, que tienen dañado su ego y buscan allí reparar su estima. Parece también probado que a más amigos en la red más estrés sufre el individuo...

Tras leer esta nota me siento consolado: No tengo ni un solo amigo en Facebook. ¿Tendré un índice de narcisismo 0.00? No lo creo. No tengo nada claro que lo que, a veces pienso es independencia o aparente seguridad, no sea más que timidez o narcisismo disfrazado... En principio me revalida ante los indiferentes o desafectos que se empeñan en no aderirse a mis listas de seguidores en los blogs y me reafirma en mi deseo de no invitar a nadie, intercambiar enlaces o publicitar mis publicaciones.

Pero, analizando a fondo mi comportamiento, encuentro narcisismo por todas partes:
Primero: mi trampa en facebook: ¡Cómo voy a tener amigos si di un nombre casi falso! (con todo no sé como se arregla el sofware del portal para encontrarme montones de conocidos reales)...
Segundo: No tengo seguidores en el blog, pero consulto frecuentemente el apartado correspondiente a los mismos en la espera de encontrar alguno nuevo que me distinga con su interés...
Tercero: A falta de seguidores testeo asiduamente el número de visitas, deseando fervientemente que aumenten a ritmo vertiginoso...
Cuarto: racionalizo mi falta de popularidad asignando a los no lectores el papel de asnos incultos y tarugos insensibles.
Quinto: Me alegro de que los usuarios con record de amigos sean unos pobrecillos  narcisistas infelices (como si yo no lo fuera y la ausencia de amigos me cerificara una estima de titanio)
Narciso soy. Y me miro en el estanque de la aparente indiferencia.

1 comentario:

  1. Yo también había leído esta noticia y puede ser que tenga razón. Cuando uno tiene excesivos "amigos" en el ciberespacio algo falla. ¿es que hay que refugiarse en el ordenador para entablar amistad?. ¿cuántos de esos cientos pueden llamarme amigos de verdad?. Quizás muy pocos, ¿con cuántos charlas cara a cara?, ¿con cuántos te tomas una cerveza en el bar?, ¿con cuántos ves su mirada si más?. Supongo que muy pocos. Esto que es cantidad o calidad. Mucho adelanto pero perdemos las viejas costumbres y algunas habría que conservarlas,al menos la de los viejos amigos... vamos digo yo.

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