Halellujah (versión película Sherk)

Leonard Cohen - Take This Waltz

viernes, 30 de diciembre de 2016

Una palabra por mil imágenes 38. Tentación

Según el santoral católico el 5 de enero se celebra el santo de Simeón el Estilita. Con motivo de esa fecha escribí hace dos años una artículo la víspera de la celebración. Reproduzco aquí el texto:
"Mañana se conmemora a San Simón, el estilita. Vivir sobre un pedestal, habitar en lo alto de una columna es: como proyecto perturbador, como logística increíble, como idea fascinante. Germen de grandes películas (Simón del desierto de Luis Buñuel, sin ir más lejos) resulta un icono impactante, una imagen onírica bellísima y turbadora. Símbolo del narcisismo más extremo. del más impúdico exhibicionismo, la columna de hoy en día es la presencia mediática: la fama, el éxito, la vida expuesta en la revista de actualidad, en la prensa del corazón, en los diarios deportivos, en los programas de cotilleo... Estilitas de hoy en día que cargan gruesos paquetes de papel higiénico al subir a la columna pues las defecaciones de años enteros vierten en un metro cuadrado."
Y hoy quiero rendir homenaje a una película rodada con prisas, producida con recursos muy escasos, interpretada por extras increíbles, con guión recortado e improvisado muchas veces, con errores de racord evidentes; pero que está considerada una obra de culto. Se trata de la última  película mejicana de Luis Buñuel, rodada en 1964 y que ganó el León de Plata en la Mostra de Venecia del año siguiente.
Cuentan de esa película que Buñuel, obligado por las circunstancias, imprimió a la interpretación de los actores un tono irónico y jocoso. Al igual que en sus otros films mejinacos compensa la baja calidad de sus actores por medio de la caricatura y los diálogos, aquí más hilarantes que nunca... Esto lo podemos comprobar, por ejemplo, en las diversas escenas interpretadas por  Silvia Pinal en el  papel de "demonio" trasmutado sucesivamente en una mujer sexualmente deseable y posteriormente como niña sensualmente provocadora.

En las escenas recogidas aquí podemos ver al diablo encarnado en una niña vestida de marinerito, papel en el que emplea su aparente inocencia para provocarle en una libidinosa
tentación.
  



Buñuel cae en una trampa de la memoria cuando atribuye la idea de rodar esta cinta a las sesiones de lectura que realizaba Federico García Lorca sobre "La Leyenda Áurea" de Jacobo de Vorágine, libro de santos con fantásticas historias sobre los mismos. Entre otras cosas esto es imposible porque dicho santo no aparece en ellas. En concreto parece que Buñuel recordaba  un texto concreto que decía más o menos asi´:
"La mierda chorreaba por la columna como la cera gotea por los cirios"...
Es una imagen tentadora...Esa imagen se le quedó grabada, al parecer. No está en la película por... prurito realista. Un hombre que come lechuga y sólo toma agua, es como un pajarito, no puede tener grandes evacuaciones.. Así es que Buñuel realiza una crónica muy terrenal de la vida del estilita señalando, además de las tareas de consejo a sus seguidores o las mundanas tentaciones, los problemas de orden práctico del estilita: la estrechez, el calor, el hambre, el aburrimiento, la suciedad, el mal olor, las moscas y la locura. Hay que tener en cuenta que Simeón fue el pionero de este estilo de vida que siguieron muchos otros a lo largo de los seis siglos siguientes. Parece se que estuvo 37 años subido a una columna (primero de 3 metros, luego -para aislarse de la molestia de los visitantes- una de 7 y finalmente otra de 17 metros).

¿Locura o santidad? ¿Acaso hay diferencia?

jueves, 29 de diciembre de 2016

Una palabra por mil imágenenes 36: Virginidad

Perderla puede resultar traumático. Mantenerla puede parecer una rareza en según qué tiempos y circunstancias. Elena, mantiene una castidad despreocupada hasta que tiene la necesidad de perderla , la obligación de desvirgarse para poder contrabandear hachís desde Marruecos ocultándola en su vagina. Ella, una niña pija, ha de perder su doncellez por necesidades pecunarias. Con una cierta vergüenza se someta al trámite como a una operación quirúgica necesaria. En esta secuencia se escenifican con naturalidad y frescura los prolegómenos. La situación no está exenta de gracia y ternura: a mis ojos resulta divertidísima. Como a quién le toca la lotería, Jaimito (Juan Echanove) asume el feliz encargo de ayudar a Elena a perder su 
virginidad. 

Perdóneseme el atrevimiento (esta escena, en concreto,  aparece censurada en la redes sociales y sitios generales de internét) pero no me resisto a mostrar estas imágenes frescas, desinhibidas y  muy divertidas de la escena del necesario "desvirgamiento" de Elena por Jaimito (fallido, por cierto). Aparece en ellas una joven Aitana Sánches Gijón en la plenitud de su belleza en una escena de riesgo para toda actriz de la que sale sobradamente airosa. Ante el esplendor del cuerpo desnudo de la actriz, ante su naturalidad en escena, me quito el sombrero.  He vuelto a ver recientemente la obra y he disfrutado con los diálogos y la trama como en los viejos tiempos.  Y Aitana, ¡Ay, Aitana!, pones tu imagen a una Elena que resulta en pantalla (como dice Jaimito) un auténtico regalo de la lotería. Si yo te hubiera conocido en aquellos tiempos, hermosa y seductora Elena, yo también te hubiera hecho con mucho gusto ese favor. 

martes, 27 de diciembre de 2016

Una palabra por mil imágenes 37: Surrealismo

Érase una vez una pareja de amigos, antiguos  compañeros en la residencia de estudiantes de Madrid donde estudiaron con otros jóvenes llenos de inquietudes y con los que realizaron muchos y originales juegos y actividades. En aquella residencia masculina nació la amistad, incluso floreció el amor entre algunos de sus miembros. Años más tarde, aquellos dos jóvenes se reunieron en Figueres, se contaron sus sueños y decidieron escribir el guión de una película a partir de dos sueños recientes y con la única regla de no aceptar ninguna idea ni imagen que pudiera ser interpretada de una manera racional, psicológica o cultural. Así nació una película mítica en la historia del cine; un film que fue calificado por el gran psiquiatra Carl Gustav Jung cuando la vio como un caso claro de "Demencia precoz". Luis Buñuel y Salvador Dalí, que así se llamaban aquellos viejos conocidos habían creado la película más representativa de un revolucionario movimiento llamado
surrealismo.



Una de las escenas más impactantes de la historia del cine tiene lugar del minuto 1 al 2 de esta cinta. La imagen nocturna de una nube afilada avanzando hacia la luna llena encadenada inmediatamente con el primer plano de un ojo seccionado por una navaja de afeitar provoca en el espectador, ya en los comienzos de la proyección, sentimientos de repulsión y atracción a un tiempo que es, justamente, lo que pretendía su director (actor protagonista además en esta escena).

A partir de ahí se suceden las imágenes aparentemente inconexas, incoherentes, oníricas, delirantes, ambiguas, provocadoras, amorales, atemporales...  pero siempre impactantes, transgresoras y plagadas de símbolos inconscientes. La película bebe de las fuentes del psicoanálisis cuya larga sombra se deja notar en  planos e imágenes; también se nutre de recuerdos de la juventud de ambos guionistas; se alimenta de críticas veladas a los convencionalismos sociales, la represión sexual, etc. La misma escena inicial expresa la idea motriz del film: hay que cambiar la manera de ver la realidad, es decir hacerlo con ojos nuevos. De hecho "es peligroso asomarse al interior" era uno de los títulos barajados para el corto.     
Hay publicados elaborados estudios sobre la simbología y el significado de las diversas escenas de la película pero los autores siempre han defendido que no tenían propósito alguno más que dejar fluir las ideas que les iban surgiendo sin censura alguna. Cada espectador debía interpretar (o no hacerlo en absoluto) según su subjetividad los contenidos proyectados. Sin embargo es difícil no percibir metáforas y alusiones en rincón del film; desde el título (interpretado correctamente por el aludido, García Lorca, a mi entender como una provocación), hasta la presencia de "los maristas" (relativa a la educación tradicional en la Residencia de estudiantes). En todas y cada una de las escenas surgen posibles interpretaciones sobre las que no me quiero extender. 

He vuelto a ver la cinta y reconozco que, sin estas guías interpretativas que  he consultado, me pierdo irremediablemente. Hasta podría resultar terriblemente aburrida la película. Pero una vez que te aclaran el contexto, te explican las referencias ocultas, te revelan las complicidades... resulta entretenidísimo verla con "ojos nuevos". Puesta así, en modo sobrerrealista, te explicas hasta el título (falsamente argumentado por Buñuel en que "no tenía nada que ver" con lo que pasaba en la cinta), Quizá si pudiéramos hablar con García Lorca, nos revelaría detalles y complicidades que tornarían la película clara, meridiana, luminosa...  

domingo, 25 de diciembre de 2016

Una palabra por mil imágenes 42: Navidad

¡Plácido! Esa es justamente la película que me viene a la cabeza cuando llegan estas fechas y me pongo a escribir la entrada de hoy dedicada, como estas últimas fechas, al cine de mis recuerdos. Plácido es la antítesis de estas fiestas  edulcoradas que nos suele presentar el cine, es algo así como "Pesadilla en Navidad" en carne y hueso, en versión adulta y creíble. No hay, Plácido lo sabe muy bien, caridad en
Navidad.


A punto de ser la primera película española en alcanzar los Óscar, Plácido es una obra maestra del cine mundial.  Con apariencia de comedia oculta dramas dolorosos y críticas feroces a la sociedad, a la religión, a la hipocresía de los seres humanos que transitan por sus escenas. Y todo ello hecho con ritmo, con unos actores en estado de gracia, con una factura técnica excelente... Así se cuenta la Navidad en blanco y negro, la Navidad de los pobres, la Navidad en la España de Franco... Yo la viví. Yo la conozco bien. Acaso a ti te parezca trememendista esta película; a mí me resulta familiar y cercana. Y no tan diferente de la de ahora. Piénsalo bien.
«Madre en la puerta hay un niño y gritando está de frío, ande dile que entre y así se calentará, porque en esta tierra ya no hay caridad, ni nunca la ha habido ni nunca la habrá.»

viernes, 23 de diciembre de 2016

Una palabra y mil imágenes-10: Amor

La Edad Media, no sé porqué, se me antoja la edad del amor. Hay quizá en esa edad, casi la primavera de la  historia, una exaltación del amor y también de la muerte. En la Edad Oscura, en los albores del Renacimeinto, el amor se expresa con toda su intensidad: verdean los campos, la vida se renueva, estalla la juventud en todo su vigor y pureza ... y el amor surge  porque es vida.

La vida se pasea por el amor y por la muerte. Morir torna el amor aún más sublime. Todo se vuelve más intenso: la juventud, la belleza, la sensación de los cuerpos desnudos sobre la hierba verde, la peste como telón de fondo y contraste ... pero, sobre todo, el
amor.  


Sería una obra menor de su director, su paso por las taquillas resultaría decepcionante, los críticos la juzgarían con desdén... pero a mí me fascinó cuando la vi. Joven yo, como el protagonista, también sentía anhelos de viajar hasta el mar y, como él, me sentía atraído irremediablemente por la belleza y dulzura de sexo opuesto. El amor en plena naturaleza, ese gozo indescriptible; la serenidad ante la miseria y la muerte que rodea a los protagonistas, la muerte misma a las puertas del abrazo... Todo respira vida. Admiro la pureza de la doncella. Envidio la suerte de Assi Dayan: yo también me enamoré de Anjélica Huston.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Tenía que pasar...


Tenía que pasar. Una entrada apenas iniciada, en borrador,  se coló involuntariamente entre las publicadas.  Era un completo desastre formal, además de un vulgar plagio pues, para realizar una entrada primero me documento y recopilo información que voy pegando en el borrador de la entrada. Luego la leo detenidamente y elaboro mis propias conclusiones. Así que lo que apareció fue un refrito de diversas páginas con contenidos que aludían a las posibles interpretaciones del film pues, aparte de impresionar y sorprender, yo tampoco entendí nada de esta historia en su momento (que era lo que pretendían los autores en realidad). 

Esto me pasa por preparar las entradas con antelación y dejar los borradores para terminarlos cuando puedo de forma que aparezca una entrada cada dos o tres días. En este caso una se coló de contrabando.

En unos días aparecerá la entrada bien construida respetando los derechos de autoría. 

Gracias a los que habéis comentado, como a ti Liliana. Los textos seleccionados alude a posibles explicacines de todos los símbolos e imágenes surrealistas del film, pero sobre sus posibles significados no hay nada seguro: todo depende de la subjetividad del autor.    

domingo, 18 de diciembre de 2016

Una imagen por mil palabras 35: Mariposas


Duerme, no te inquietes crisálida,
tu alma despertará en un cuerpo nuevo 
...
Luego brillarán tus alas bajo el sol,
serás la envidia de los gusanos que se arrastran,
tus alas te llevarán muy lejos,
gozarás los secretos del aire y de la luz:
serás, seremos, 
mariposas.




En la metamorfosis de la oruga late la esperanza. La crisálida no lo sabe aún, no admite que su cuerpo encarcelado pueda portar alas. Hay capullos de seda invisible que encierran las almas de los hombres y a veces necesitamos alguien que nos anime a desatarnos, que nos obligue a saltar al vacío ... y volar.  

Will el resentido, Will el desconfiado, Will el escéptico no puede creer que sea capaz de hacer algo extraordinario, más allá de mostrar su deformidad en un espectáculo de feria.  Pero un día aparece por allí Méndez, director del pequeño Circo de la Mariposa,  que lo califica de "maravilloso". Da igual el como, pero Will acabará trabajando en su circo, y lo que es mejor: participará en un número estrella gracias a una rara habilidad que descubrió cuando dio, por fin, un paso adelante. 

Esta historia de superación que conocí por mediación de un colega hace algunos años, nos cuenta con gran belleza en apenas veinte minutos la metamorfosis de un ser humano. Y, al final, cuando el protagonista salta al vacío descubrimos que todos tenemos una alas invisibles: todos podemos ser mariposas. 

viernes, 16 de diciembre de 2016

Una palabra por mil imágenes - 23: Prima

primo, ma
Del lat. primus.
1. adj. primero.
2. adj. desus. Primoroso, excelente.
...
Diccionario de la lengua española | Edición del Tricentenario

Vulgarmente explicado: "Que es la primero, la mejor o la principal entre otros de su categoría". Aplíquese por ejemplo a la primera obra de un artista, a su "ópera
prima"


Siento un especial cariño por esta película. Fue estrenada el primer año de trabajo, tras una dura oposición. La vi en la primera cita con mi mujer...Ocurre además que es la "Ópera prima" de Fernando Trueba, su director, y resulta también que era la primera película que veía rodada en las conocidas calles de Madrid y con personajes creíbles. Esto, para un burgalés cuya ciudad es "prima voce et fide".  Todo ello sin olvidar que comenzaba en "Ópera" y que Violeta es la prima del protagonista. Muchas primas para entonces y antes de que llegaran la "Prima de Riesgo", la "prima" en forma de tarjetas black, o de que los españoles hiciéramos el primo votando corruptos y perdonándoles como a Barrabás.

Pero a mí la película me pareció originalísima. La luz, el sonido, los actores... todo resultaba en la pantalla fresco, natural y divertido.Recuerdo que durante la proyección, con mi pareja al lado comenté, con una boutade impensable en mí por aquel entonces, que me parecía un "orgasmo visual". Y eso yo, que ni siquiera tenía idea del táctil...

La película, según cuenta Trueba nació de un chiste fácil. Tiene su origen en una alusión de Fernando Colomo a Trueba sobre que ya iba siendo hora de que hiciera su ópera prima y la contestación de este último de que esta sería la historia de un personaje que vive en Ópera y se lía con su prima. Al final, entre Oscan Landoire y él escribieron una comedia romántica, popular y sencilla. En alguna medida podría ser provocadora pero sin juicios previos, dejando a los personajes expresarse y buscando solamente, que no es poco, entretener.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Una palabra y mil imágenes 31: Soledad

Cuando Robert De Niro leyó el guión encontró que en la escena que tenía que rodar solo aparecía la siguiente frase: "Travis se mira al espejo". El delirante diálogo que vemos en el film es completamente fruto de la improvisación. No hay ninguna duda de que estuvo realmente inspirado. La frase ¿estás hablando conmigo? se ha convertido en una de las más famosas de la historia del cine, haciendo aparición en una gran cantidad de películas y series.
"¿Hablas conmigo? ¿Me lo dices a mí? Dime, ¿Es a mí? Entonces... ¿A quién demonios le hablas si no es a mí? Aquí no hay nadie más que yo. ¿Con quién puñeta crees que estás hablando?...."

(... nadie responde... solo existe el personaje ante el espejo en la más terrible
soledad)


Entre Paul Schrader, Martin Scorsese y Robert De Niro se las arreglaron para dar a Travis una identidad y hacerle recorrer, incansable, la calle 42 arriba y abajo, noche y día. Le hicieron testigo de vidas enteras a través del retrovisor de tu taxi. Las salas de cine X que tanto frecuentabas ya no existen, hoy su soledad sería más profunda, más hiriente si cabe, enganchado a las webcams porno. Tú mismo lo reconoces en la película: La soledad te ha seguido toda tu vida, a todos lados. En los bares, en los coches, por las aceras, en las tiendas, por todos lados. No hay manera de escapar de ella".

lunes, 12 de diciembre de 2016

Una palabra y mi imágenes 26: Grises

La vida es un conflicto entre el bien y el mal en el que nunca resulta un claro ganador. En Casablanca Rick Blaine, el protagonista deberá escoger entre el amor y la virtur, entre su amada Ilsa o hacer lo correcto. Su dilema será ayudarla o no a escapar de Casablanca junto a su marido. En ese ambiente de claroscuros se desarrolla la película. Y el final, moralmente luminoso, tiene lugar en un ambiente de niebla donde predominan los 
grises

Grises son también los tonos de mi memoria al intentar recordar la trama. Lejana en el recuerdo ya no sé muy bien los detalles del argumento y he de recurrir a la web. Pero lo que sí permanece en la retina son las imágenes del aeropuerto inundado por la niebla, los grises que resaltan los primeros planos de Humphrey Bogart e Ingrid Bergman mientras se despiden. Un Bogart sobre ladrillos le habla a una Ingrid perfilada a la izquierda con el rostro suavizado cuidadosamente mediante filtros. Detalles cuidados al máximo pues Bogart era varios centímetros más bajo que Ingrid que siempre prefirió mostrar su lado izquierdo, más favorecido. Los ojos de la actriz resaltan en la pantalla proporcionando a su rostro una apariencia "inefablemente triste, tierna y nostálgica". Inolvidable la escena: ¿Quién dice que el gris no tiene color?

sábado, 10 de diciembre de 2016

Una palabra y mil imágenes 30: Volar

Como un mascarón de proa viviente, Kate Winslet (Rose en la película) extiende sus brazos como alas y siente en su cuerpo la maravillosa experiencia de
volar.



Esta escena romántica mítica rodada por James Cameron para su oscarizada "Titanic" es una de las más inspiradas del film: la idea de encaramarse a lo alto de la proa del barco se nos antoja de repente a todos. Hay algo arquetípico en ese afán de asomarse a las máquinas viajeras y contemplar en picado el paisaje fluyendo bajo nosotros. Yo lo sentí ya de niño sobre el trillo de mi tío cuando me tumbaba boca abajo y veía alejarse la paja tras él. También desde lo alto del carro o subido a un caballo o desde la ventanilla del tren. No fue hasta que subí a un parapente que sentí la sensación real de volar pero, en esencia, ya había volado muchas veces: pequeños vuelos sobre las máquinas y vuelos con la imaginación.

En los transbordadores hacia Baleares o en los ferris del estrecho, cuando aún era posible, intentaba subir al puente, a la parte más alta... ahora, cortadas las alas, nos alojan en un salón de actos en el intestino de la nave y, apenas por unas diminutas pantallas de televisión, se puede ve un trocito de mar.     

jueves, 8 de diciembre de 2016

Una palabra por mil imágenes 33: Arena

Cuando un sólido empieza a parecerse a un líquido, cuando sus granos son tan finos que alcanza casi propiedades de molécula, cuando la singular roca adquiere la calidad sustantiva de incontable... entonces tienen lugar los curiosos fenómenos de la
arena  


Howard Hawks, que dirigió 47 películas a lo largo de su carrera varias de ellas entre las mejores de la historia del cine, filmó en 1955 este drama histórico con su  peculiar maestría. No destaca por su especial calidad -correcta en cualquier caso- pero sí tiene para mí el especial valor de mostrar una secuencia fascinante de efectos desencadenados en el interior de la gran pirámide empleando la arena como un fluido para sellar la inexpugnable tumba del faraón Ramsés II. 

Reconozco que, tras verla, entendí de golpe unas cuantas nociones sobre fluidos y mi interés por la mecánica subió varios puntos. Esa lección práctica sobre "arenodinámica" me hizo prestar especial atención en adelante al funcionamiento de los relojes de arena. También me llevó a investigar sobre la obra "Psammites" (El calculador de arena) obra de Arquímedes donde este llega a calcular el número de granos de arena de todo el universo conocido. 

Arena del desierto que ayer fuiste roca, hoy eres olas doradas movidas por el viento y mañana te inmeles en un horno para resucitar cristal: Tú estás en la viga que sostiene mi casa o quizás -muy fina- arañes el esmalte de unos dientes tallando en su ellos un fulgor de nácar. Arena de la playa, regalo de las olas, tú cimentas fortalezas infantiles, y eres el efímero papel donde escribo tu nombre bajo un corazón por flecha atravesado. Y lamida por las olas regresarás de nuevo al mar que te ha formado buscando ostras para engendrar en ellas perlas plateadas...O quizás sostengas las moles de granito que sellen una pirámide y a las que dejarás caer escurriéndote entre túneles secretos dejando a los muertos a solas con su muerte.

martes, 6 de diciembre de 2016

Una palabra por mil imágenes 34: Malvado

Imagínate una figura clásica de mandarín chino; un hombre de alta estatura; delgado, de miembros recios, felino en sus actitudes y movimientos, con un entrecejo como el de Shakespeare y un rostro de expresión verdaderamente satánica. De su cráneo afeitado pende la coleta tradicional de los hijos del «Imperio Celeste». Sus ojos tienen el fulgor magnético de los ojos de la pantera... se trata de Fu Manchú, el
malvado

El cine Rex era un cine popular que proyectaba dos películas en sesión continua desde las cuatro de la tarde a las doce de la noche. Yo iba muchos domingos con mis hermanos pues el cine nos encantaba. Entrábamos hacia las cuatro y asistíamos a la doble sesión; incluso a veces repetíamos y acabábamos saliendo más tarde de las once algo mareados y con el cuerpo acartonado por la postura en la butaca. No faltaba nunca una película de oeste y, con cierta frecuencia alguna de Fu Manchú el malvado más malo que llegamos a conocer en aquellos tiempos.
He visto, por curiosidad, alguna de aquellas películas inspiradas en el villano chino creado por Sax Rohmer y protagonizadas por dos actores especialistas en ese papel: Boris Karloff y Christopher Lee. Ambos bordan el personaje obsesionado con dominar el mundo. Ahora me parecen los argumentos y su puesta en escena pueriles y simplones pero en aquellos tiempos vivía esas aventuras como si el personaje estuviera conspirando realmente contra la humanidad delante de mí sintiendo como muy real el peligro de sus malévolos planes.
Fu Manchu posee los atributos de la más refinada crueldad oriental, una personalidad dominadora y una mente brillante. Por otro lado ejerce gran fascinación entre sus seguidores que parecen poseídos por sus hipnóticos poderes. La lealtad de sus sicarios (que recuerdan a los ninjas de tiempos posteriores) resulta admirable: mueren como moscas y son vapuleados por cientos pero luchan siempre hasta el final: nunca traicionan o dudan de su señor.
Ya no recuerdo gran cosa de los argumentos de aquellas películas, ni siguiera recuero quienes eran "los buenos"; pero el que ha quedado fijado a mi memoria, el malvado de película más impactante, ha sido aquel chino de ojos rasgados, bigote cruel y mirada magnética llamado Fu Manchú.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Una palabra y mil imágenes - 16: Ivanhoe

Walter Scott la escribió en 1819 en la edad del romanticismo. El siglo XII fue la época de su relato.  En 1957 se rodó en tierras inglesas. La Columbia Pictures la produjo. Roger Moore la interpretó. La ITV la emitió en entre 1957 y 1958 en Estados Unidos e Inglaterra... Unos cinco años después, en la sala de cine del viejo Liceo Castilla de Burgos, un niño de siete años la veía fascinado.

Él fue su admirado caballero, su héroe. Él era el líder anhelado por los campesinos que luchaban contra el cruel rey Juan sin Tierra, el tirano, hermano de Ricardo Corazón de León ausente mientras luchaba en las Cruzadas.Él anunciaba su llegada al son del cuerno de caza. Él levantaba al pueblo llano al paso de su caballo al galope mientras un muchacho de la plebe con su misma edad y pobreza gritaba anunciando su llegada:

¡Ivanhoe!


Rodada para la televisión, gran parte de los 29 capítulos de media hora, fueron vistos en España en los cines en blanco y negro. Ante mis ojos nuevos se desarrollaban aventuras medievales que me hacían soñar y vivir otras vidas. Allí aprendí que existían otros tipos de maldades que no conocía, allí conocí que había esperanza pues había hombres buenos y valerosos, allí supe que siempre triunfa la bondad...  

El mundo tenia un orden. La ley acaba prevaleciendo. Los pobres terminan por ser felices. El amor siempre triunfa. 

¡Oh, mi universo infantil! Edad de los caballeros, tiempo de la bondad, estado de la esperanza... Siento el impulso de regresar, de volver al seno materno, a la seguridad que dan los seres protectores...  Porque ocupan el mundo los Juan sin Tierra, porque se adueñan de todo los avariciosos con poder. Y yo no puedo quitarme de encima la música de tu llamada: esas notas al clarín que llaman a la Justicia: 
¡Ivanhoe!,  ¡Ivanhoe!, ¡Ivanhoe!...