viernes, 20 de mayo de 2011

La nueva alfabetización

Vino mi sobrina a casa y dejó instalado el Messenger en mi ordenador. Cuando yo lo abrí para trabajar un rato observé un extraño icono en la parte inferior derecha de la pantalla. No le di importancia. "Cosas de mi sobrina" - pensé. Al rato se abre un recuadro y el nombre de mi sobrino Raúl, de 12 años,  aparece encabezando un mensaje que dice:

hl tata :-)
cm t va?
stoy n ksa.
t exo d -
stas ok?
tqm
1b

- ¡Cielos!  -pensé-  ¡Un mensaje secreto de la CIA! ¡Tengo un troyano en el ordenador, seguro...!
Respondí a mi sobrino (eso del Messenger funciona como un chat, creo) y le expliqué que su hermana no estaba, que no había desinstalado el messenger como le pedí y que, al abrir el ordenador, este había interprentado que yo era "la tata".
Mi sobrino, condescendiente, volvió al lenguaje "académico" y se disculpó:
- Vale tío. Hasta luego.
Tampoco es que dijera mucho en "mi lengua" pero, por lo menos, lo entendí.

Y es que soy un profe completamente analfabeto en el nuevo lenguaje inventado por los jóvenes en este siglo XXI. Los móviles han forzado a las cabecitas juveniles a contraer y abstraer el lenguaje  para ahorrar unos buenos céntimos en el costo de sus SMS. Buena ocasión para rebelarse contra la ortografía (¡y qué a gusto lo hacen!), contra la sintaxis (¡qué placer no pensar!) y contra la fonética (¡menos perfeccionismo, pesáos!):   ¡Viva la revolución de la simplicidad, la economía y la efectividad inmediata!

Aunque, a primera vista, resultan difíciles de leer; estos mensajes, con un poco de práctica, son perfectamente legibles. El cerebro adquiere automatismos que permiten una rápida traducción sin necesitar de deletrear. La ley natural que rige este fenómeno hará que, incluso hasta los profesores más intolerantes hoy día se vean en la necesidad de familiarizarse con él si no quieren padecer en un futuro próximo algún tipo de síndrome de aislamiento, pues el fenómeno parece imparable y no ha hecho más que empezar.
El lenguaje SMS (Short Messages Standard, o sea, Servicio de Mensaje Abreviado) se trata de una tecnología europea que apareció en 1991. Inicialmente se utilizaba para enviar informes de bolsa y horóscopos. La tecnología sólo permite escribir un límite de 160 caracteres incluidos espacios en blanco, de ahí que nazca esta forma de lenguaje abreviado y con símbolos que significan sentimientos o cosas (los emiticonos).

La estadística es escalofriante:
  • El 95% de los jóvenes entre 18 y 29 años envían SMS.
  • Entre el 2007 y el 2009, el promedio de tiempo una conversación telefónica decayó en casi un tercio debido a que ahora la gente prefiere en muchos casos enviar un SMS en vez de hablar.
  • El adolescente promedio hoy día envía en promedio 10 SMS por hora, lo que equivale a unos 3,000 mensajes al mes.
  • 200.000 accidentes automovilísticos al año, sólo en EEUU, por escribir mensajes mientras se conduce.
  • Los mensajes SMS le generan a la industria de telefonía móvil entre 60 y 70 mil millones de dólares cada año.
Y para terminar lo mejor es un ejemplo. Me dejó mi cuñado uno de sus mensajes recibidos ("rcibi2" ¿no?) de su hija, en un auténtico y complicado "lenguaje de los móviles" Traducirlo fue un verdadero triunfo. De hecho, creo que todavía no lo entiendo." Decía:

Hi wpa!Qtl?I´m ok xo os exo de -!I no m qria sparr de vos! T mandao1email xo cro qn ta yegao m e-mail: ... sq sl di ml tl mund! Bsos


Jesús Marcial Grande Gutiérrez
xdon: jsus marcial L gtrrz,
 ;-) Ya voy aprendiendo...

martes, 10 de mayo de 2011

Ciencia en el retrete: un tratado de escatología (1º parte)

Presento, en este mi querido blog, tan poco leído, la primera parte de un ensayo sobre ciencia que tengo muy pensado. Casi cada día, con un poco de trabajo y gran satisfacción, me siento a pensar en aspectos científicos no dejándo de sorprenderme en qué lugares y momentos se manifiesta la ciencia en sus múltiples facetas. Os dejo este legado para que también reflexionéis. Nada, en la vida, tiene porqué ser aburrido.
Autor: Jesús Marcial Grande ©. 2011.
NOTA: Este ensayo, dispone de una página anexa de información técnica a la que también puedes acceder.


Llega el momento del apretón y, rápidamente echamos mano al cinto, nalgas al asiento y nos ponemos en actitud pensante. ¿Pero realmente pensamos? Si la espera resultara larga y tenemos curiosidad encontraremos en este especial recinto un compendio de lecciones científicas de las más variadas materias. No temas, amigo lector, no se han inventado aún los libros de olor (todo se andará) ni, desde hace tiempo, nos escandalizamos por la mención o visión de las heces (recuerda el "mecagoen"). Antes bien han sido convertidas en arte por algunos artistas, el más conocido de ellos Piero Manzoni llegó a vender sus famosas latas de  Mierda de artista (Contenido neto: 30 gramos. Conservada al natural. Producida y envasada en mayo de 1961).
Convirtamos nosotros este lugar, y las innobles actividades que en él se desarrollan, en un laboratorio de ciencia (no me refiero a la alquimia trasmutacional, no vamos a transformar excrementos en oro (aunque quién sabe...), más bien aprovecharemos este espacio para hacer un repaso de numerosas leyes de diversas materias científicas.

Hemos de empezar, la razón cae por su propio peso, por la  Ley de Gravitación Universal (1). Hubo de ser una manzana la que le quitara la gloria al pesado paquete que, impelido por la atracción entre sus masas, atrae levemente a la tierra hacia nuestras posaderas y es atraída, a su vez brutalmente por ella, hasta el extremo de desprenderse de nuestro propio cuerpo (amputación extraña para los niños pequeños que pueden verlo como una pérdida o un regalo que dan a los padres -y aquí entramos en la psicología de la mano de un tal Freud que lo denomina etapa anal (2)-).
Semejante deposición ha de hacerse con notable precisión para acertar en un agujero dispuesto a tal fin. El geoposicionamiento (3) es imprescindible para evitar las salpicaduras, negativo efecto colateral de semajante bombardeo. Hay que tener en cuenta el importante error de paralaje (4) que supone mirar entre las piernas desde una distancia lateral de un cuarto de metro a la vertical de la caída.  Sin embargo es conveniente desviar ligeramente el punto de impacto pues la relativamente fuerte tensión superficial (5) del agua depositado en esa especie de pozo producirá el efecto acción-reacción(5b) salpicando grandes cantidades de líquido al romper la sutil membrana tensionada por el peso del objeto. El efecto sobre las posaderas, además de sobresaltar, induce a proyecciones mentales de asco, alarma y gérmenes populosos ¡y encima ajenos!. Buen recurso para romper esa tensión superficial es el dejar un pedazo de papel sobre la superficie lo cual inutilizará buena parte de la tensión del líquido (6).
Una buenísima costumbre después de este suceso es el uso inmediato de la cadena para evitar malos olores. Ya sabemos: menos concentración y tiempo de reacción (7)  implicarán menos cantidad de gases y compuestos de las reacciones de descomposición en curso. A continuación una refrescante brisa  recorrerá nuestras nalgas debido al efecto Venturi (8) y después podremos contemplar un remolino en el fondo de la taza que, curiosamente, siempre girará en el sentido de las agujas del reloj debido al efecto Coriolis (9)
Lo que pasa a continuación merece un capítulo especial. La pituitaria humana debe un favor especialísimo a la dinámica de fluídos y su principio de los vasos comunicantes(10) que, aplicando una mejora ingeniosa, produce el sifón (11) que combina el desagüe del líquido limpiador con el efecto tapón  para evitar el hedor. 
Cuando tiremos de la cadena se pondrá en marcha en la cisterna una ley, descubierta desde antiguo, por un tal Arquímedes (12) relativa al empuje recibido por los cuerpos sumergidos en un líquido. Aunque no la vemos, una ligera boya estará siendo elevada por el nivel creciente del agua inyectada a la cisterna. Esto puede darnos la oportunidad de percibir el efecto Bernoulli (13) al escuchar unos estertores que parecen provenir de las cañerías. No hay que asustarse. Se trata de efectos bien conocidos de la viscosidad de los líquidos que circulan por las tuberías. Nuestro estudio del volumen de los cuerpos sólidos (14)  nos puede venir de perlas para ahorrar en el recibo del agua si buscamos un adoquín de uno o dos litros de volumen y lo sumergimos en la cisterna.
Siguiendo con nuestros estudios sobre la densidad habremos de examinar nuestra producción biológica para determinar su flotabilidad(15). Si está en el fondo su densidad será mayor que 1 y,  probablemente, nuestras heces contendrán gran cantidad de líquido; pero, si flotan, descubriremos preocupados que estamos bastante estreñidos (cosa que probablemente ya sabíamos).
Si nuestro geoposicionamiento en el momento del lanzamiento no fue correcto las señales del impacto estarán desagradablemente presentes en las paredes del objetivo. Esas manchas suelen ofender al pudor, especialmente de los siguientes usuarios. Para evitarlo la ciencia ha desarrollado curiosos mecanismos y procedimientos. Los retretes suelen disponer de un plano inclinado(16)  en su pared trasera para facilitar el deslizamiento de los productos arrojados allí. Si la viscosidad(17) es alta los productos rodarán fácilmente sin manchar el impoluto recipiente, pero si la viscosidad es baja (¡Dios no lo quiera!) se incrementará la adherencia dejándo unas desagradables pinturas rupestres (llamadas así porque suelen estar pintadas en "Roca" (no me resisto al chiste fácil). Se puede reducir notablemente la adherencia(18) de las paredes vaciando la cisterna previamente al acto (lo recomiento)  pues las moléculas de agua actuarán a modo de microscópicos rodamientos(18b) que facilitarán la transición de las sustancias en cuestión. Sobre este punto hay que destacar la ingeniería holandesa que, contra lo que pueda parecer, ha diseñado un escalón (rampa horizontal) en el que las heces quedan servidas como en un plato (de mal gusto). Aparte de evitar el temido chapuzón este váter parece limpiarse mejor que el nuestro (habrá que estudiar a fondo este paradógico mecanismo). Además, algunos con experiencia en el tema, me han asegurado que es infinitamente mejor en caso de objetos caídos accidentalmente en el recipiente. En el futuro estas rampas facilitadoras tendrán un prometedor uso médico: los chisps analizadores(19) de heces nos podrán informar (vía voz MP3 o pantalla digital) de nuestro estado de salud, regulación dietética, etc...
De momento, y pese a nuestra impericia, un simple análisis visual de nuestra excrecciones(20) nos dará mucha información de nuestro estado de salud. Si el análisis es vía gustativa (en la orina) prodríamos detectar fácilmente la diabetes (será dulce). Si es vía olfativa... (mejor no seguimos, al aproximamos peligrosamente a la escatología.)
Es curioso comprobar que, todo esto que nos aporta tanta información, es apresuradamente expulsado de nuestro inodoro (curiosa palabra) y nos aplicamos a una compulsiva limpieza: desde tirar repetidamente de la cadena a realizar (en algún caso) un accesorio aumento de caudal mediante la incorporación de un volúmen externo (por ejemplo, un cubo). Esta ganancia de caudal(21) repercute en una mayor presión lo que se traduce en una mayor inercia(22) en el líquido proyectado. El impacto contra las masas gelatinosas será mayor evidentemente, disgregándolas con mayor facilidad.
Un asunto de la máxima importancia es la limpieza de las adeherencias que nuestros restos biológicos dejan en el ano (en cristiano "limpiarse el culo"). Latiguillo de madres a hijos, obsesión de muchas/os, la limpieza de este orificio emplea dedicación obsesiva y esfuerzos notables. Lo habitual es el uso de materiales suaves y pororos que absorban esos restos pegadizos. Siendo la gamuza la solución perfecta, por economía, el papel esponjoso, arrollado suave y -a ser posible- a doble capa, es la solución más práctica. No hay que descartar, sin embargo, el recurso del papel de periódico, facturas, sobres e incluso hojas, hierbas o pulidos cantos rodados si estamos en pleno campo. El diferencial cultural hace que en ciertos países no se use papel sino agua de un cubo que, empleada con la mano izquierda ("la de pegar a las mujeres y limpiarse el culo", según chiste de mal gusto de origen musulmán) servirá para lavar la zona en cuestión. La ingeniería japonesa, por otro lado, ha incorporado a sus inhodoros una especie de boca-alien(23) que, surgiendo del fondo de la taza, lanzará un chorrito de agua contra las posaderas evitando que contaminemos nuestras manos con las heces.
El diseño y colocación del papel higiénico(24),  ha producido sesudos estudios llegándose a la conclusión de que la mejor forma es con el extremo suelto hacia el usuario otpimizándose así la aplicación de este recurso.
Los procesos descritos son el procedimiento standar para la realización de nuestra última fase del proceso digestivo. Pero hay alteraciones o modificaciones de dicho proceso que obedecen a diversas causas. La principal está relacionada con la aprehensión o el asco que la aplicación de semejantes actividades puede producir.
Esto  ha llevado a inventar curiosos retretes  (como el váter japonés, parecedio a una bañera empotrada en el suelo), el retrete turco (de gran facilidad de uso), o divertidas costumbres de uso que pasamos a relatar.
Dado el bajo nivel higiénico de los retretes de los establecimientos públicos suele emplearse un dispositivo sejante a un anillo circular que, además de servir de asiento, preserva a nuestras nalgas del contacto con la loza del receptáculo (previsiblemente llena de restos de orina, e incluso otras salpicaduras menos transparentes). En ocasiones la tapa ha permanecido abierta durante las funciones de micción lo que la inhabilita para servir de asiento seco y confiado. Las soluciones, según la idiosincracia del individuo, pasan por la limpieza a base de papel higiénico -con el consiguiente peligro de acabar el rollo- hasta emplear un papel de periódico -el peligro aquí es la posibilidad de que la tinta impregne(24) tus nalgas y tu culo se convierta en un periódico a toda plana (no es broma, una turista alemana fue detenida en China acusada de espionaje al encontrarla en un registro esas marcas impresas en sus  posaderas)- ó bien, realizar un rápido estudio de resitencia de estructuras(26) y colocarse de pie a horcajadas sobre los bordes de la taza y realizar la expulsión a pulso (esto puede acarrear gran peligro de integridad física del inhodoro y del usuario). En algunos países llegan a prohibirlo expresamente(27).

(continuará)

miércoles, 20 de abril de 2011

A dieta.


Tengo el frigorífico empapelado de menús. Somos tres en casa. Cada uno con su dieta. La de mi mujer, en su vigésimo intento de controlar el peso, de naturhouse. Mi sobrina tiene la suya particular. La mía, consiste en no dejar que se pudran los alimentos comprados en exceso y acabar las sobras. De vez en cuando, hago algún "plato de cuchara" que produce la secreta envidia de mis familiares y más de una caída en la tentación.

Alguien se está haciendo de oro con estas obsesiones. Ganas me dan de invertir en un ordenador, un sencillo software dietético y abrir un gabinete especialista en guardar la línea. Me forraría. Porque apenas hace falta más. Cobran una pasta gansa por elaborar  unos menús, con apariencia científica, pero que no son más que variaciones más o menos aleatorias de ciertos productos (algunos no baratos, precisamente y cuando menos engorrosos de adquirir y conservar).

A ninguna de mis compañeras se le ocurre complementar la dieta con ejercicio. Así no vamos a ninguna parte. Por otro lado, desde hace años, las reuniones familiares se instrumentalizan en torno a mesas bien surtidas. No se queda para una excursión. No nos citamos para hacer un poco de deporte... Vamos modelando orondas barrigas.
Además, la cerveza nos pierde. Estamos locos por tomar unas cañitas (con aperitivo, naturalmente).

En este mundo, demencial, el consumo se impone. Se acabaron los tiempos del cocido para 12 en la economía familiar. Plato único, completo, contundente y barato. Poco a poco, nos pasamos a insípidos platillos realizados con ingredientes ligth: queso sin grasa, leche desnatada, edulcorante no calórico, hamburguesa vegetal... en fin: comida descomida. 

Reivindico mi tarro de judiones de la granja con chorizo y morcilla. Sé que me costará una escursión o dos con botas y mochila, pero así es la vida.

sábado, 26 de marzo de 2011

Pink Floid y el vahhalla



Ayer, ante 15.000 espectadores, Roger Waters levantó un colosal espectáculo de sonido, luz y dramatizaciones asombrosas. La noticia capta mi atención y eseguida se activa una antigua red neuronal (creada hace la friolera de más de40 años). Las proteínas dormidas desde entonces despiertan y activan una conexión tras otra. Entonces me retrotraigo a mi infancia, a mis 12 años, para asistir asombrado a la primera audición de mi vida en una sala especialmente bien acondicionada para la época: buenos altavoces un un sonido limpísimo.
No puedo imaginar quién fue el hermano marista que inesperadamente un día nos llevó a toda la clase a una sala de audición en el colegio Liceo Castilla de Burgos. Pero sí recuerdo que escuchamos unos cortes de un álbum de Pink Floid.
Me quedé pasmado. Se sucedían los sonidos con una precisión matemática, con ritmos y escalas sorprendentes. Límpio y estruendoso a un tiempo, armónico, místico, mágico... En ese momento experimenté el nirvana, gocé el vahhalla, accedí al paraíso.Yo no había experimentado hasta entonces más que la vieja radio Askar de la cocina. La sensación de entonces para mí nunca fue superada. Ni los modernos surround consiguen hoy impresionarme como entonces.
Ahí quedó reverberando en mi cerebro la música psicodélica de la banda. Pink Floid es desde entonces una palabra alerta para mí. Siempre sigo con interés sus noticias y nuevas creaciones.

viernes, 25 de marzo de 2011

La dura tarea de escribir un blog de biblioteca

Blog de la Biblioteca del CEIP S. Juan Bautista
Fue el 22 de ocubre de 2010. Como buen homo pseudosapiens tropecé tres veces con la misma piedra. En aquel día, quizás producto de alguna mala fiebre, comencé el blog de biblioteca de mi cole. Lancé al aire otoñal mi fascinante idea: ¡Voy a hacer un blog para la biblioteca! -¡Estupendo!, me dijeron. -¡Qué buena idea!... Eufórico, pensaba en una estimulante experiencia: los alumnos descubrirían asombrados que sus profesores y sus padres  pueden escribir historias divertidas, los niños expondrían con orgullo sus creaciones, los bibliotecarios compartirían sus saberes de libros y autores, la biblioteca (actualmente un espacio claustrofóbico y vedado) pondría alas a sus libros, el lenguaje y la lectura más divertida tendría su sitio en el ciberespacio...

Es 25 de marzo. Pasaron 6 meses. Van ya 44 chascos. Tantos como entradas sin respuesta, sin comentarios, casi sin visitas...
¿Tan malos son los artículos? ¿Tan horrorosa la presentación? ¿Tan aburridos los contenidos? ¿Tan estúpida la idea? ¿Tan pretencioso el autor? ¿Tan inútil la tarea? ¿Tan costosa la participación?  ¿Tanta la ingorancia informática del personal? ¿Tan tímidos los posibles participantes? ¿Tan atareados los usuarios? ¿Tan desinformada la comundidad educativa?

No salgo de mi asombro. Puede nos ser una buena idea. Reconozco que quizás esto no sirve para nada y es una pérdida de tiempo. Pero es mi idea y mi tiempo. A nadie rindo cuentas. Lo doy gratis. Y acepto la estimación. Ninguna.

Sólo queda dar las gracias:
Gracias a los que habéis escrito algún artículo.
Gracias a los que habéis realizado algún comentario.
Gracias a los que habéis sugerido alguna idea.
Gracias á los que nos habéis visitado.

Es decir:
- De nada, a la mayoría.
- De mucho a los profesores (de otros centros, o universidades) que habéis cedido alguna de vuestras creaciones (Miriam, Miguel Ángel Santos Guerra...).
- De algo a quién puso el único comentario de todo el blog (Rosa) y a quién sugirió una dirección web (César).
- De muchísimo a los que habéis pasado por la página y me habéis mostrado vuestra admiración y apoyo (compañeros de otros centros: Estrella, Miriam, José Pedro, Manuel... y alguno del nuestro: Begoña, Álex, Benjamín, Rosa...)

Pero como buen equino, soy burro y cabezota. Terminaré lo que me propuse. Creo en estas cosas (y que conste que es mi tercer intento personal... ¡quizás a la tercera vaya la vencida!). En mis ratos libres (divertido e interesado) seguiré editando este blog porque creo en él. Mi compromiso es por un año. Incluye una edición trimestral en papel: tres revistas que recopiladas al final del curso formarán un libro que, con mis propias manos encuadernaré, y con gran cariño regalaré personalmente a la biblioteca. Ya está impresa la número 1. La número 2 va muy avanzada. ¡A mí, me parece que está quedando  preciosa!

lunes, 21 de marzo de 2011

Día Mundial de la Poesía.


 Hoy, 21 de marzo, es día dedicado por la UNESCO a la Poesía.  Es el día llamado Primavera de los Poetas, pues también comienza la primavera. Desde este blog nos sumamos a su celebración e invitamos a escribir poemas. Poemas infantiles. Poemas de padres. Poemas de profesores. Lancemos nuestros poemas al mundo. Lo necesita.

El Tiraversos

Con la Y griega
de su abecedario infantil
aquel niño poeta
construyó un tiraversos.

El primer disparo cariñoso
sorprendió a su madre en la cocina
Fue un verso blando, muy hermoso,
hecho de besos y caricias.

Luego se apostó a la espera
del padre que llegó cansado.
Disparó su munición entera
de versos risueños y de abrazos.

Después acechó a su hermana
que volvía del colegio desolada
eligió la munición de la ternura
hecha de silencios y dulzuras

Feliz acopió más munición,
salió a la calle disparando
verso tras verso contra el sol.
Mil corazones estaban esperando.
Jesús Marcial Grande

jueves, 17 de marzo de 2011

Miedo.

Poco han durado las risas de la libertad, las flores del triunfo, los ojos de esperanza en los telediarios. Las noticias tristes se suceden con fúnebre cadencia:  El Coronel Gadafi recupera terreno a las tropas revolucionarias tras intensos bombardeos, manifestaciones en los países del norte de África sofocadas a sangre y fuego, terremotos brutales en Japón, tsunamis devastadores en el Pacífico, peligro nuclear inminente...
A la tristeza su une la decepción: Descubrir que los éticoparlantes europeos se refugian en su egoismo y miran para otro lado, encontrar que Haití ha sido completamente olvidada, comprobar estupefactos que Japón no estaba tan honestamente preparado para controlar sus plantas atómicas (¿dónde está su famoso bushido ahora),  leer asombrados en wikileaks que los  políticos y diplomáticos viven en medio de un mundo de mentiras y miserias, sufrir cada día la tiranía de las agencias de calificación jugando al rumor y a la especulación... 

Europa pierde la virginidad violada por la realidad de una crisis ingobernable (según para quién, que siempre se enriquecen -ahora más- los mismos), la energía manipulando la moral y la ética mundial, la seguridad como molesta imposición a la economía a la que intentamos regatear...

Haítí está olvidado. Libia abandonada a su suerte. Japón a la espera de un apocalipsis silencioso. 

Como un reflejo de los estertores de la madre tierra escribo esto aquejado por una fuerte lumbalgia. Todo se conjura en el dolor y el miedo.