Halellujah (versión película Sherk)

Leonard Cohen - Take This Waltz

lunes, 27 de febrero de 2017

Caraca, la ciudad perdida de los carpetanos.


Letrero anunciando el asentamiento de la población carpetana de Caraca
en las cercanías de Tiemes. 

Expurgo el blog. Limpio los borradores apenas esbozados. Completo las entradas dejadas a medias. Ahora, al repasar la lista de tareas pendientes, me encuentro con un proyecto de artículo sobre Caraca, uno de los más importantes asentamientos carpetanos, pueblo celta que habitó el centro de la Península Ibérica desde su llegada, en el s. VI a.C. hasta su integración con la Hispania Romana. El proyecto me rondaba en la cabeza desde que, por motivos laborales, pasaba por la N-III a la altura del río Tajuña y veía los cortados yesíferos horadados por las tribus celtíberas en sus paredes. Había tomado fotos, había reunido documentación... pero una noticia surgida en los últimos días ha modificado sustancialmente el contenido de mi entrada. Reunamos  primero algunos datos, para entender el asunto. 

La Carpetania se extendía sobre la práctica totalidad de las provincias de Madrid y Toledo y el oeste de las provincias de Guadalajara y Cuenca. Sus vecinos en los cuatro puntos cardinales y en el sentido de las agujas del reloj eran los Vacceos  (al norte) y sucesivamente los olcades y celtíberos, los oretanos y los Vettones. Uno de sus núcleos urbanos más importantes era Caraca, cuya ubicación exacta se desconoce con precisión aunque se ha postulado que estaba situada en la actual Guadalajara, en Carabaña o en Driebes (Guadalajara). Esta es la referencia que debemos a Plutarco sobre la misma:

Un pueblo situado más allá del río Tagonio, que no se compone de casas, como las ciudades o aldeas, sino que, en un monte de bastante extensión y altura, hay muchas cuevas y cavidades de rocas que miran al norte. El país que la circunda produce un barro arcilloso y una tierra muy deleznable por su finura, incapaz de sostener a los que andan por ella, y que con tocarla ligeramente se deshace como la cal o la ceniza. Era, por tanto, imposible tomar por fuerza a estos bárbaros, porque cuando temían ser perseguidos se retiraban con las presas que habían hecho a sus cuevas, y de allí no se movían.
(Plutarco sobre el asedio dirigido por Sertorio a sus habitantes, los caracitanos)
Viviendas trogloditas en las cercanías de Tielmes, donde se suponía situado 
el poblado carpetano de Caraca. 

Su ubicación en Guadalajara (desde el s. XVI cuando se identificó -erróneamente- el río Tagonio con el Henares, originó el gentilicio "caracense" para sus habitantes) y actualmente es una teoría descartada. Posteriormente se identificó el río Tagonio con el Tajuña y  Caraca con Carabaña. Al fin y al cabo, en la vecina localidad de Tielmes existen cuevas sobre la deleznable roca yesífera documentadas como asentamiento antiguo. El cartel que encabeza el artículo corresponde a una fotografía tomada en la base del cortado (junto al río Tajuña) de aquellas viviendas trogloditas que han dado pie a suponer allí su situación.
Foto tomada desde una de las cuevas trogloditas de Tielmes. La nueva situación de Caraca 
se sitúa ahora al otro lado de la cuenca que vemos del del Tajuña en la cuenca del Tajo. 

En 1945 un descubrimiento casual orientó las investigaciones a un nuevo posible emplazamiento: durante la construcción del canal de Extremera, apareció el "tesorillo de Driebes" (13,8 kg de piezas de plata datados en el s. III a.C.). En base a este hallazgo y las noticias de frecuentes afloramientos de materiales constructivos en término municipal en el llamado "Cerro de la Virgen de la Muela", el año 1981 Jorge Sánchez-Lafuente Pérez realiza prospecciones en el mismo llegando a la conclusión de que podría identificarse con Caraca. A finales de 2016, una nueva prospección con georradar (en una exploración tan barata que apenas costó 6000 euros) confirmó la importancia del yacimiento.

En estos días, periódicos de ámbito regional y nacional, publican la noticia del descubrimiento de la auténtica Caraca en Driebes, a dos kilómetros de las urbanizaciones próximas a Estremera de El Saoto y Rio Llano. 

La situación del poblado me llamó la atención. No hace mucho pasé con la bici y dos sobrinos míos por el Camino de Uclés, que va desde Estremera a Barajas de Melo y pasa a escasos kilómetros del asentamiento. Ya desde ahora mismo me propongo visitar la zona en mi próxima peregrinación. Y hablando de caminos, hay que destacar que según los itinerarios romanos Caraca, que hasta ahora se cree que podría corresponder a la cercana Carabaña, estaba a medio camino entre Alcalá y Carthago Nova (Cartagena) pasando por Segóbriga; hecho este que cumple el nuevo emplazamiento propuesto. El recinto limita al norte por un cerro y al sur con el Tajo que describe una amplia curva en su base mientras que a ambos lados le rodean dos torrentes. Las dimensiones estimadas están entre 10 y 12 hectáreas (solo se ha sondeado una). Ya se tiene localizado el dardo y decumano (las dos calles principales y un posible mercado. El urbanismo es el propio de una ciudad romana y se aprecian bien, además de lo citados, un foro porticado y las termas. Es llamativa la presencia 112 m. de un acueducto hormigonado ( con "opus caementicium", el hormigón romano). El acueducto, similar al de Segóbriga, podría llegar a medir tres kilómetros y tener su cabecera en el manantial de Lucos, en Driebes. Al parecer la ciudad llegó a tener una población de unas 2000 personas.

Los labradores propietarios del lugar allá por el año 79, siempre han encontrado dificultades para labrar en el paraje. "Era tierra muy mala, llena devasijas y pedruscos. Empezamos a arar con vertederas y salían unos adoquines como esta mesa. Los teníamos que tirar por los costados del cerro para poder trabajar. Después ya decidimos meter el cultivador, que entra a menos profundidad". Los terrenos, dedicados al cultivo de la cebada, acababan siempre revendidos y los nuevos dueños maldiciendo el mal trato realizado pues la aparición de piedras dificultaba enormemente el cultivo: "Yo me acuerdo como volvían maldiciendo cada vez que se encontraban un pedrusco gordo. No les hacía ninguna gracia porque tenían que moverlo”. En alguna ocasión podían aprovechar alguna de las piezas como algunas columnas que pasaron a adornar edificios de la localidad. Los sillares eran arrastrados hacia la ladera del monte y arrojados allí. Entre los restos aparecían también estucos, trozos de vasija (algunos de cerámica noble como la "terra sigilata")  y mosaicos. En ocasiones se encontraban algunos núcleos de escoria de hierro procedente de antiguas fundiciones. 

Según el estudio arqueológico, los restos estructurales de la ciudad empiezan a aparecer a menos de 40 centímetros bajo la superficie. Los resultados de la prospección geotécnica hacen presagiar, además, un magnífico estado de conservación. Se espera iniciar una seguna fase de exploración para confirmar los hallazgos del georradar y, en seis meses, recuperar la zona para convertirla en un yacimiento visitable. Para la siguiente fase hará falta bastante más dinero y todavía no está claro que vaya a conseguirse, a pesar de las expectativas que se han levantado.Mientras tanto la zona se ha dotado de vigilancia a cargo de la Guardia Civil y el Seprona para evitar la rapiña de los cazadores de tesoros. Ya hay precedentes de depredación arqueológica pues durante muchos años venía aquí gente con detectores de metales. Alguno hubo que encontró un casco de romano, le dieron un millón y se compró un Lada Niva”, comenta un lugareño. Los mayores del pueblo hablan de la existencia de una cueva bajo el cerro, hoy hundida, por la que se accedía a galerías en forma de casas, lo que coincide con la descripción que hace Plutarco de la ciudad. También se produjo una pequeña "fiebre del tesoro", con su campamento de buscadores y todo,  al localizarse en 1945 el Tesorillo de Driebes. También los habitantes del lugar rebuscaron por la zona y, se asegura, algunos tienen en sus casas piezas de valor que están dispuestos a donar para su exposición si esto redunda en beneficio de la localidad. La actitud de la gente del pueblo ha cambiado considerablemente pues al principio existía cierta desconfianza ante las idas y venidas de los jóvenes arqueólogos. El equipo multidisciplinar que ha llevado a cabo el trabajo arqueólogos, físicos y matemáticos) se muestran pudorosos con su descubrimiento y piden no ser fotografiados. 

Según los estudios de los expertos en Caraca se vivía del esparto y la minería. Es posible que se explotara también el lapis como en Segóbriga. La ciudad pudo quedar despoblada hacia el s. II d.C. debido por problemas económicos pues no hay indicios de saqueo violento o batallas alrededor. 

Los investigadores suponen aún que existe una segunda Caraca en el valle del Henares, y ven probable su situación en la Muela de Alarilla. Esta sería, según ellos, " la que fue asaltada en la guerra de Sertorio mediante una estratagema descrita por Plutarco".


NOTA: En Ser Guadalajara se puede escuchar una entrevista con uno de los directores de la investigación, Emilio Gamo.

Se quiere presentar públicamente el hallazgo en un acto que se celebrará en el Palacio del Infantado de Guadalajara el próximo 8 de marzo a las 19.30 horas, dentro de un ciclo sobre trabajos arqueológicos en la provincia. En esa conferencia, presentarán el plano de la ciudad.

Chirigota Los Papamoskas 2017. "Conga Final"


Buen, chicos, he pasado un rato buenísimo viendo vuestros vídeos. Gracias y felicidades por vuestro esfuerzo. Os debemos más de media hora de risas. Me hubiera gustado estar ahí viendo vuestra charanga en directo. Es más, me hubiera gustado participar con vosotros y cantar con el humor y la "mala lee" que ponéis en las letras. Os espero todos los años. Ánimo y adelante. Seguid así.  

Chirigota Los Papamoskas 2017: "Susana & Pedro"

Chirigota Los Papamoskas 2017. "Canciones infantiles"


Que canten los precarios
Dale Errejón
Los bancos

Chirigota Los Papamoskas 2017. "Canon independiente"

Chirigota Los Papamoskas 2017. "Mi aifon"

Chirigota Los Papamoskas 2017: "Segunda Ronda de Cuplés"



Gastronomía
Paraísos fiscales
De tal palo.

Chirigota Los Papamoskas 2017. Primera Ronda de Cuplés


Los Monarcas
Running
El Hospital de Burgos

Chirigota de Los Papamoskas 2017: "Canción de entrada"

CARNAVAL 2017 Homenaje Chirigota Papamoskas 2017

Un año más (y cada vez mejor) la chirigota burgalesa de los Papamoskas presenta sus nuevas canciones. Robando tiempo a las actividades cotidianas han reunido las horas de ensayo y composición necesarias para preparar la edición de este año. Como siempre letras satíricas, poemas ingeniosos, crítica mordaz a partir de los acontecimientos del año transcurrido. Desde aquí mis felicitaciones a este grupo que consigue cada año la proeza de tener a punto unas murgas que nos harán sonreír.

Familiares y amigos están entre sus componentes. Pero aunque no fuera así se merecen nuestro apoyo. ¡Son geniales!  


Este video sirve de presentación. Y después... las chirigotas del 2017

miércoles, 22 de febrero de 2017

El pájaro loco


Cuando llega el telediario me siento ante la tele como un niño esperando los dibujos animados. Al acostarme consulto mi móvil para conocer los últimos "trinos" de ese pájaro loco que tienen ahora por presidente en un país ultramarino que hace apenas unos centenares de años era una parcela del Imperio Español. Examino los 140 caracteres de cada ocurrencia del personaje con fruición. A veces me sobrecojo, a veces me carcajeo... pero siempre me sorprendo.

Me provoca una risa infantil, ingenua y cruel, cuando revela en ellos su ignorancia, su improvisación, su caótico desgobierno  (mental y administrativo). Pero luego sobreviene el temor y la pesadumbre cuando, adulto y experimentado, me doy cuenta de las terribles consecuencias que puede tener su comportamiento.

Me asombro ante las continuas declaración de enemistad a países, gobiernos, colectivos y personas que colecciona. Dentro de poco se le acabará el mundo y tendrá que encontrar los enemigos en el espacio exterior. Me indigna su sonrisa de suficiencia, sus declaraciones narcisistas, su falseamiento continuo de la verdad... En el universo entero se escuchan sus carcajadas, su jejejeje... loco de pájaro carpintero en tareas de demolición.

Donald Trump no se ha conformado con usar su cuenta oficial "@Potus" (anteriormente gestionada  por Obama, que ha migrado al dejar la presidencia a "@Potus44") sino que mantiene su cuenta personal "@realDonaldTrump" desde la que tuitea 6 ó 7 veces al día. Sin embargo en su cuenta institucional tan solo aparecen 2 ó 3 tuits diarios, algunos retuiteados desde la personal. El actual presidente se ha dado cuenta de que tiene muchos más followers desde su cuenta particular (25 millones) que como presidente (15,5 millones). Curiosas estas cifras cuando otras fuentes informan de que el 59% de los estadounidenses están hartos de sus tuits y piden que se cierre su Twitter a gritos. Sabemos que tuitea todos los días de la semana, pero su día favorito es el martes y los jueves es cuando menos publica. Sus tuits pueden aparecer a cualquier hora del día, no tiene una hora fija para escribir. La única hora en la que nunca ha publicado es a las 5 de la mañana. En el resto de horas ha lanzado al menos un mensaje porque lo hace desde muy temprano por la mañana hasta altas horas de la madrugada. En contra de la dinámica habitual en las redes, Trum no usa la bidireccionalidad, apenas responde: solo llega al 1% de respuestas. No busca responder solo publicar, llamar la atención y gobernar a través de Twitter.

Yo cada día coloco mi colección de cromotweets en el álbum de las barbaridades. La colección (que cosnta de 34.000 mensajes desde que comenzaron los mismos) engrosa rápidamente. Veamos algunos cromotuits representativos:

He aquí su primer tuit como presidente (toda una declaración de intenciones y de inexactitudes: México también es América y ya está pensando en dividirla con un muro):

Such a great honor to be the Republican Nominee for President of the United States. I will work hard and never let you down! AMERICA FIRST!

#GandeAmérica 
"Es un gran honor ser el nominado por el Partido Republicano para presidir Estados Unidos. Trabajaré duro y nunca os decepcionaré. ¡AMÉRICA PRIMERO!"

Y ya antes, su ego quedó de manifiesto cuando ganó las elecciones: 
"Hoy hacemos EE.UU. grande de nuevo."


#TrumSobreTwitter

"No me gusta tuitear. Tengo otras cosas que podría estar haciendo."
#SobreObama

Su opinión e información tendenciosa sobre Obama es tendenciosa, falsa e incluso diríamos que resentida (¿eso es ser respetuoso con el adversario, verdad?: 

"Una fuente extremadamente creíble llamó a mi oficina y me dijo que el certificado de nacimiento de Barack Obama es un fraude"
“Sin duda alguna, Obama es el peor presidente de la historia. Predigo que pronto hará algo realmente malo y totalmente estúpido intentando demostrar hombría”
"Voy a revocar el Obamacare (nombre con el que se conoce la Ley para la Protección de Pacientes y Cuidados de la Salud Asequibles promovida por Obama). 
Tendremos una sanidad mucho más barata y mucho mejor. ¡Con Hillary, los costes se triplicarán!"
#ContraElEstadoIslámico

"El ataque en Mosul se está convirtiendo en un desastre. Les dimos meses de aviso. EE.UU. está quedando como un tonto. ¡Vota a Trump y gana de nuevo!"
"Estamos intentando luchar contra el Estado Islámico y ahora nuestra gente está matando a nuestros policías. Nuestro país está dividido y fuera de control. El mundo está mirando."
Este tuit se publicó tras una movilización promovida por el movimiento Black Lives Matter (las vidas de los negros importan), tras el incidente en que un hombre de color abrió fuego contra la policía y mató a cinco agentes, además de herir a otros siete. Esa concentración se había organizado tras las muertes de dos ciudadanos negros tras ser tiroteados por sendos policías.


#ContraLaPrensa
“@ariannahuff no es atractiva, ni por dentro ni por fuera. Entiendo perfectamente por qué su ex esposo la dejó por un hombre, tomó una buena decisión”
El mensaje fue publicado como venganza o ataque al periódico The Huffington Post del que es editora, Ariana Huffington.
 #ContraLaDemocracia

“Esta elección es una farsa total y una farsa. No somos una democracia!” 

La frase pudo leerse en el Twitter de Donald Trump, el día que Barack Obama resultó electo para un segundo mandato.

Las elecciones están absolutamente amañadas por los deshonestos y distorsionados medios de comunicación que apoyan a la torcida Hillary - pero también en muchos lugares de votación - TRISTE.
A lo largo de la mayor parte de la campaña el nuevo presidente no dejó de tuitear sobre el presunto apaño en las elecciones que acabaría ganando.

#EuropaRevolutum

“Un hombre fue abatido dentro de una estación de policía en París. Acaban de anunciar que la amenaza terrorista está en su nivel más alto. Alemania es un completo desastre, muchos crímenes. ¡Prepárense!”.
Parece que Trum no sabe bien cuál es la capital de Francia al situar a París en Alemania.


#GrandeTrump


"Los republicanos desleales son mucho más difíciles que la torcida Hillary. Van a por ti desde todas partes. No saben ganar - ¡Yo les enseñaré!"

#PeligroNuclear

"EE.UU. debe reforzar y expandir su capacidad nuclear hasta el momento en el que el mundo sea consciente respecto a las armas nucleares."

 #Y34000MensajesMás...

Lo dicho... el botón nuclear al alcance "del pico" martilleante de un pájaro loco.

martes, 21 de febrero de 2017

Chiste gráfico 2


Chiste gráfico 3

Diferentes visiones del congreso de Podemos (Según Iñigo Errejón y Pablo Iglesias respectivamente)
VISTATRISTE II                                 VISTALEGRE II

Fin de la película

Tres cursos pasan ya en un cole nuevo. Un colegio de vivos colores donde el azul luce con preferencia como homenaje al antiguo centro "Los Azules" del que es heredero. Un colegio moderno, con profesorado renovado y muebles nuevos. Un centro con pizarras digitales, amplio gimnasio, joven huerto escolar y patio hermoso que es a la vez un magnífico mirador sobre Arganda y el Jarama.



Atrás quedaron el urgente desalojo por sustentación inestable de los viejos muros, el improvisado traslado de alumnos y materiales escolares, el año de provisionalidad en un centro ajeno en situación de realojo (aunque eso sí, con condiciones de alquiler muy ventajosas para aquel centro privado). Muy lejos están ya los problemas para expurgar y seleccionar en una semana (y sin dejar de impartir clases) el material didáctico acumulado en medio siglo de docencia, encontrar una empresa de mudanzas económica, instalar los materiales a toda prisa en el nuevo centro, coordinar el uso de espacios comunes (solo de "los permitidos", por supuesto), el ajuste horario para no coincidir con los alumnos "de pago", el transporte en autobuses cada día, los patios minúsculos, el deficiente uso de la calefacción, la complicada convivencia...

Ahora, el San Juan Bautista, va por el tercer año de su nueva etapa con edificios nuevos y equipo directivo renovado. Las jubilaciones han dado paso a nuevos maestros y, donde falta la experiencia, se compensa desarrollando actividades y un trabajo diario que anime al alumnado  y le haga sentirse orgulloso de su pertenencia al centro.

Terminó la película, rodada a toda prisa, del Nuevo San Juan. Del colegio llamado "Los Azules", tan cercano al cielo que le robó su color. Como antiguo profesor que allí estuvo le deseo una larga y provechosa vida.

domingo, 19 de febrero de 2017

Si yo fuera rico.


No juego a la lotería; pero al igual que los jugadores compulsivos pienso en asegurarme un cálido y confortable futuro; un futuro sin carencias, sin agobios monetarios, sin  necesidades acuciantes... Sueño con un vector de futuro de altos valores en los ejes de salud, dinero y amor.

Fantaseo con inventar un producto de amplia demanda que me proporcione regalías de por vida. Me quedo embobado pensando en cómo sería el diseño de un novedoso crecepelos, o un cepillo dental antibacterias, o un popular hidrolimpiador dental... Sueño con inventar una pila de combustible de gran capacidad que acabe con los problemas del rápido agotamiento de la batería en móviles y automóviles eléctricos.

A veces me inclino por la química o la biología y me imagino desentrañando el complejo ADN de raros organismos para descubrir el secreto de curar enfermedades, o producir alimentos en masa, o mejorar la síntesis de sustancias necesarias. Todos esos descubrimientos cuyos royaltys me solucionen la vida hasta que me llegue la hora (descubrir cómo hacer para que esta no llegue nunca ya sería el clímax y la cornucopia de la riqueza... y quizá también de la tristeza).

Otras veces me da por imaginar que poseo un don maravilloso: quizás la extrema sensibilidad del zahorí para detectar corrientes de agua, acaso la clarividencia de un visionario, puede la persuasión de un mesías... Algo que permita que mucha gente aporte su óbolo para formar así una gran fortuna.

También pienso en forjar un imperio económico con inversiones inteligentes: comprar parajes vírgenes que se acabarán revalorizando en un próximo futuro, acaparar terrenos ricos en agua que es bien ya escaso y que lo será más en pocos años...

En alguna ocasión se me ocurrió estudiar programación y desarrollar un software revolucionario, o doctorarme de "hacker" y forrarme a costa de las claves bancarias y los depósitos guardados con llaves digitales...

... Y, como soy muy cabezota, pudiera ser que -con algo de suerte y mucho trabajo- alcanzara por alguno de estos caminos el éxito. Pero después me pregunto ¿para qué? y ¿realmente merecería la pena? Porque detrás de mí, dejaría la vida consumida, quemada en la  hoguera del éxito. ese sería el precio. Y solo otra vida podría pagarlo.

jueves, 16 de febrero de 2017

El muro


En el año 2021 se alcanzó la culminación del caos. El país resultaba ingobernable.  El presidente, compulsivo, firmaba improvisados decretos que los jueces revocaban a las pocas horas. La urgente legislación se empantanaba ante parlamentarios irreconciliables. El resto de países asistía estupefacto al desmoronamiento del país insignia de la democracia. En el mundo, la escalada de provocaciones y amenazas, rompía el delicado equilibrio de una paz siempre inestable.  Al final, en el último peldaño de la estupidez, algún presidente narcisista apretó el rojo botón nuclear. Un paraguas de estelas humeantes se desplegó sobre aquella nación invicta. Los satélites captaron el brillo de las explosiones sobre las ciudades, los cuarteles, los puertos... Millones de personas, caminando, se dirigieron al sur buscando una salida para aquel infierno. Ante ellos se alzaba un largo y alto muro de hormigón coronado por cortantes concertinas. Aquella multitud, detenida ante él, se preguntaba estupefacta:
- Pero... ¿Quién ha puesto este muro aquí?

martes, 14 de febrero de 2017

A un San Valentín desconocido



Hubo un tiempo en que un emperador romano quiso prohibir el amor. Claudio II, "El Gótico", lo prohibió a sus soldados pues pensaba que resultaba incompatible con la carrera de las armas; así pues, estaba vedado a los soldados el casarse. Según cuenta la leyenda un médico-sacerdote romano, llamado Valentín, se atrevió a contravenir la orden y se dedicó a casar a los jóvenes soldados a escondidas. Terminó pagando su osadía con la vida. Justamente fue decapitado el día 14 de febrero del año 270 DC tras sufrir una severa paliza y ser apedreado. Este santo legendario fue retirado del calendario ante la sospecha de que su historia obedeciera, en realidad, a una leyenda que adaptara el origen pagano de arraigadas fiestas ancestrales celebradas en estas fechas desde la remota antigüedad: están documentadas estas celebraciones en la antigua Sumeria hace más de 5000 años, las fiestas en honor a Apis, en Egipto; las bacanales bajo el auspicio del dios Baco, en Roma; o las famosas lupercalias romanas. Estas tradiciones milenarias estaban tan firmemente enraizadas en la cultura popular que la Iglesia Cristiana solo pudo contemporizar con ellas asimilándolas a sus propios ritos y relajando la observancia de las normas religiosas so pena de rebelión irreprimible de sus fieles.

Hechos asombrosos concurren en esta fecha: se cuenta que en este día florecen los almendros y los pájaros empiezan su rito de apareamiento. Desde hace muchos siglos (está documentado desde antes del año 1400) los amantes se intercambian tarjetas con mensajes emotivos y cariñosos. En muchos países europeos existen costumbres curiosas para este día: en Italia algunas mujeres solteras se levantan antes de amanecer en el día de San Valentín y se ponen frente a la ventana esperando a que un hombre pase; piensan que el primer hombre que vean se casará con ellas. En Dinamarca la gente envía a sus amistades flores blancas prensadas llamadas “gotas de nieve”. Los niños ingleses cantan canciones especiales para la ocasión y reciben regalos. En el francés normando la palabra “galantine” suena como “valentín” y significa: gallardo o amante...

Este santo tan popular, adoptado con entusiasmo por todos los amantes corazones, ha tenido que multiplicarse en la historia para poder satisfacer tanta fidelidad. Existen Valentines en muchos lugares: el citado médico romano de la época de Claudio II en Roma, el Obispo de la ciudad italiana de Termi en el s. XII, un obispo enterrado en Mais, en el Tirol italiano; un San Valentín en Hamme, Bélgica, fue extraído también de las catacumbas de Vía Flaminia y donado por Gregorio XV; hay otro, cuyo cuerpo se conserva en Baga, Asturias y la cabeza de ese mismo en Toro; uno más en Annency además del de Socuéllamos, en Albacete, que fue extraído del cementerio de San Calixto... Por otro lado, el segundo Domingo de Pascua, los jesuitas de Gante veneran a un San Valentín extraído de las catacumbas de San Ciriaco. En Volsberg, Austria, se expone un hueso del santo y la cabeza de otro se venera en Gemmeti, Francia. A estos hay que añadir el que se expone en la iglesia de san Antón, de Madrid (PP. Escolapios) en la calle Hortaleza, que tienen un corposanto con los huesos de otro San Valentín. La lista no se acaba ahí; a estos hay que añadir que el martirologio pseudo-jeroniminiano menciona aparte de estos San Valentines, a otro más, también celebrado el 14 de febrero: “en África, San Valentín y 24 soldados, mártires”, de los que nada se sabe...


Por si fueran pocos, además de todos estos valentines citados, tenemos uno en Molina de Aragón (Guadalajara) ¡Y con todos sus papeles en regla!. Lo encontré en el oscuro rincón de una de sus iglesias durante una visita a la localidad. Ante su urna de cristal se amontonaban cientos de valentines portadores de votos y promesas de amor. Delante de la caja acristalada de las reliquias, no podía creer que se tratara de un auténtico San Valentín ("será una copia", -pensé-), pero, tras documentarme, me sorprendí al encontrar información muy concreta sobre estos restos. El cuerpo fue examinado por un comité encargado al efecto el día 13 de julio de 1850 y se certifica (hasta donde era posible certificar algo) la autenticidad de la reliquia.

Lo cuentan Ángel Ruiz Clavo y Santiago Azpicueta Ruiz en su obra Reseña histórica del cuerpo de San Valentín Mártir donado por la marquesa de Villel a Molina de Aragón, editado en 2011:
"... El hecho, que se describe paso a paso, comenzó el día 29 de octubre de 1849, cuando don Juan Antonio de Fillaver y Taberner, VII marqués de Villel, comunica al cabildo de curas y beneficiados de Molina, la noticia de que su madre había legado a dicha corporación el cuerpo de san Valentín, y que lo pondría a su disposición en Valencia o en Zaragoza -preferentemente en esta última ciudad-, noticia que los molineses acogen con el natural agradecimiento hacia sus benefactores... 
...A primeros de enero de 1850 se recibe en Molina una copia de la Auténtica, además de otras noticias llegadas directamente de Roma. El marqués propone al cabildo, y éste acepta, el mes de abril próximo como fecha para el traslado del cuerpo a Molina, en cuya parroquia de Santa María del Conde debía ser depositado...
... Se establece la diferencia entre los diversos “san Valentines” existentes, siendo el que se trata en el libro, conservado en Molina, el “Valentín adolescens o el joven”, ya que debía contar de 17 a 30 años en el momento de su martirio...


Reconforta tener un San Valentín tan cerca de casa. Notario de promesas de amor, de emotivos valentines, tan falsos quizás como las reliquias multiplicadas y, en todo caso efímeros como los cuerpos mortales aunque santificados; nuestro santo particular velará por los afectos hostigados por el paso del tiempo. Y, sin embargo, me rindo a impulsos ancestrales y deposito un breve mensaje de amor: sobre una humilde hoja arrancada de mi libreta, dibujo un tosco corazón y escribo unas palabras de amor dedicadas a quién yo más quiero.

Monacatus

Estoy terminado antiguos trabajos de edición pendientes. Este data nada menos que del 2011. Pero quería terminarlo. Y aquí está. 


Por fin, el 8 de agosto, pude visitar una de las exposiciones de "Las Edades del Hombre". Le había echado ganas a ver una de esas exposiciones que desde hace años se instalan en algún hermoso recinto religioso de Castilla León y que son surtidas con los valiosos ejemplares que albergan las once diócesis católicas de Castilla-León  (la riqueza patrimonial de esta autonomía abarca el 50% de todo el arte sacro de la nación).

Las exposiciones Edades del Hombre han visitado ya numerosas localidades: Valladolid, Burgos, León, Salamanca, Amberes, El Burgo de Osma, Palencia, Astorga, Zamora, Nueva York, Zamora, Ávila, Ciudad Rodrigo, Ponferrada, Soria, Medina del Campo y Medina de Rioseco. El ciclo expositivo llega ahora a Oña, Burgos, y ya ha superado los 10 millones de visitantes desde que se iniciara en 1988 en Valladolid.

Son todo un acierto los lugeres donde se instalan las exposiciones. En esta ocasión la exposición se instala en tierras burgalesas concretamente en la comarca de Las Merindades: Allí se encuentra El Monasterio Benedictino de San Salvador de Oña que acaba de cumplir un milenio. Efectivamente, se cumplen ahora mil años de la fundación del Monasterio de San Salvador (1011) por el Conde de Castilla Sancho García, nieto de Fernán González. El recinto albergará de mayo a diciembre la exposición por su valor cultural y su relación con la monarquía medieval, como muestran las tumbas de los reyes Sancho III de Navarra y Sancho II de Castilla sitas en el monasterio. Debemos recordar que Burgos fue sede de una de las primeras ediciones de este proyecto cultural en 1990 con la exposición: "Libros y Documentos en la Iglesia de Castilla y León", instalada en su catedral. En la nueva etapa del proyecto de Las Edades del Hombre se han buscado sedes no catedralicias buscando la revalorización del territorio y la utilización de lugares monumentales de significación relevante. En esta ocasión el visitante de 'Monacatus' podrá disfrutar de toda la comarca de la Bureba, de la que Oña ejerce de foco cultural y natural junto a los conjuntos históricos de Frías y Poza de la Sal y sus imponentes castillos; o la villa de Briviesca, con sus distintos hitos monumentales. Unos atractivos que se pueden prolongar a toda la provincia burgalesa. 

La gran novedad expositiva de esta edición reside en la cuidadosa puesta en escena donde jugará un papel importante la captación del mensaje por medio de los sentidos y de las vivencias en el contexto de la muestra. Integra contenido fotográfico, manifestación artística que hasta ahora no había tenido cabida en anteriores ediciones.

La exposición la forma seis capítulos y 138 piezas que abordan diferentes aspectos de la vida contemplativa, la vida cotidiana, la oración, los fundadores de órdenes y monasterios o la relación entre monarquía y monacato a través de sus propios objetos o de la visión de artistas de la talla de Zurbarán, El Greco, José de Ribera, Gregorio Fernández o Francisco de Goya. Agustín Lázaro es el Comisario de la exposición Monacatus.
En el Capítulo I con el tema Cristo como origen, fortaleza y término de toda vocación religiosa encontramos temas iconográficos seleccionados conforme a los comentarios de Juan Pablo II acerca de la vida consagrada.
El Capítulo II presenta los personajes bíblicos y los santos que marcharon al desierto, personajes históricos de Castilla y León y de Burgos, en particular, que se retiraron del mundo buscando un camino de mayor perfección cristiana, viviendo solos o en comunidad. También se abordan las primeras fundaciones cenobiales acontecidas en nuestra comunidad, con especial atención al Monasterio de San Salvador de Oña.
El Capítulo III está dedicado al “Ora” clásico de la vida religiosa: La Liturgia de las Horas, la celebración eucarística y la lectio divina.
En el capítulo IV se analiza la relación entre la monarquía y el monacato en Castilla y León, haciendo hincapié en la vinculación de Oña con el nacimiento de Castilla.
El Capítulo V aborda el “Labora” mediante desglosándolo en partes: la regla, el abad, el scriptorium, los horarios, la hospitalidad, la comida y todas aquellas cosas que conforman la vida comunitaria cotidiana de los monjes.
Finalmente en el capítulo VI se tratan las figuras de los santos fundadores y las órdenes monásticas presentes en Castilla y León (benedictinos, cistercienses, premostratenses, cartujos y jerónimos).

Así que realizamos la visita en una soleada tarde de agosto. Oña lucía en la mañana vestida de domingo como preparada para dar la bienvenida a los visitantes. Yo recordaba ese pueblo especialmente por sus cangrejos, unos cangrejos de grandes colas y gruesas patas que pescaba Ramiro, un familiar al que apreciábamos. Un par de veces visitamos su casa siempre aparecía esa especialidad gastronómica en la mesa. Era muy niño y me impresionaron entonces más aquellos magníficos crustáceos que toda su monumentalidad medieval y su imponente monasterio.

El nombre de la exposición y el poster de presentación me provocaban la leve sospecha de que sería una exposición aburrida, muy contemplativa, lenta y monótona como un canto gregoriano. Pero al traspasar las salas y detenerme ante los expositores y las fotografías los recuerdos acudían a mí y alentados por los objetos que veía o las historias que leía en los paneles. Bien es verdad que no había vivido en ningún monasterio, sin embargo había situaciones compartidas en mi paso por tres juniorados maristas y algunas experiencias peculiares. Podría pensarse que un niño, y después joven, en un internado es refractario a espiritualidad alguna y es verdad que el cuerpo pedía jugar a la pelota, correr, nadar, cantar y gritar por los rincones; pero también es verdad que existen los atardeceres, las madrugadas aletargadas por el sueño, las largas horas de capilla,  las noches solitarias... El primer año, en el juniorado de Miraflores, en el mismo Burgos, compartíamos tapia de vecindad con la huerta de los cartujos. Algo de espiritualidad debieron contagiarnos. A veces los veíamos trabajar en el huerto al otro lado del muro y en muchas ocasiones visitamos la Cartuja con lo que estábamos familiarizados con la magnífica talla de San Bruno o los rosarios de pétalos de rosa que vendían a los turistas. A ellos, apenas se les veía pues su regla les impone recogimiento y silencio. En Arévalo, Dios lo sabe, con trece y catorce años resultaba difícil la introspección y el silencio. Pero a veces, se conseguía una atmósfera de trascendencia en las oraciones y ejercicios espirituales: algunos compañeros llegaron a tener visiones de la Virgen María ¡Ahí es nada! En Tuy, en plena adolescencia, el misticismo se mezclaba con las hormonas. Pero en ocasiones te sentías traspasado de espiritualidad, sobre todo si el ambiente era propicio: las luces tenues, las velas, la música religiosa, la obligada meditación... Llegué a tener mi "oratorio" particular en la azotea, sobre la hermosa capilla. Allí, en los atardeceres naranjas y verdes sobre Portugal, sobre la cinta azul de Miño, meditaba yo sobre la porción de la vida que me era permitido conocer. Un año más pasé en Salamanca, ya postulante. Este era un grado con alguna connotación premonástica. Aquí las meditaciones, oraciones y reflexiones eran más profundas. En el año siguiente se comenzaban los estudios eclesiásticos con asignaturas de nombre revelador como: Cristología, Mariología, Nuevo Testamento, Antiguo Testamento... Entre tanto estudiábamos la vida del Beato Marcelino Champagnat, fundador de la orden. Aquí, entre ratos de oración, estudio y tiempo libre en la habitación disponíamos de largas horas para reflexionar.
En realidad esa vida no difiere mucho de la vida en un convento. Muchas actividades eran comunes a las que se realizaban en los monasterios: estudio, oración, trabajo manual (huerta, limpieza, refrigerio...), canto... La vida en común, similar a la de los monjes (quizás más cómoda, aunque recuerdo algunas "semanas de la dureza" en las que el castigo al cuerpo no desmerecía de un cenobio medieval. Finalmente, como les pasa a algunos monjes inadaptados, fui amablemente invitado a dejarlo. Y, para mi sorpresa, me pilló tan de improviso que no supe qué hacer. Permanecí un par de días siguiendo con la rutina habitual como si no hubiera pasado nada hasta que fui llamado de nuevo y me recordaron que "ya no debía permanecer allí". Nunca entendí muy bien el motivo. Supongo que no me entregaba en cuerpo y alma a la vida religiosa. 

A partir de ese momento intenté desconectar de ese mundo. Aún asistía a las iglesias (el  hábito me hizo apreciar ese lugar para pensar) pero me fui alejando de aquella vida que fue la mía por seis años. 

Un día salí en bici desde Miranda de Ebro  para hacer una ruta por los Montes Obarenes. A unos 11 kilómetros al Suroeste de Miranda me topé con la tapia de un viejo monasterio. Era un día caluroso y no tenía agua. Paré en la puerta y mirando tras una rendija vi a un monje paseando. Me atreví a llamarle y este acudió lentamente. Me abrió la puerta y sus ojos me miraron inquisitivamente bajo su capucha. Le expliqué que necesitaba agua y me indicó un pilón al lado del muro, a unos cincuenta metros. Bebí y aproveché para refrescarme la cara abrasada por el sol. El monje se volvió, vergonzoso, mientras me lavaba. Cuando me acompañaba a la puerta me habló: - Sé porqué estás aquí. Dios te ha enviado. Él quiere que vengas a este monasterio.

Espantado monté en la bici y huí pedaleando despavorido. Como si el mismo diablo me hubiera tentado, no miré atrás. Dejé a mi espalda el Yermo, el Monasterio Camaldulense de Santa María de Herrera propiedad de la congregación de Eremitas Camaldulenses de Monte Corona que practican el eremitismo romualdino. 

Decididamente el monacato ya no era lo mío. 

viernes, 10 de febrero de 2017

Viejóvenes y joviejos.


Sir Ronald George Gibson, había comenzado su Conferencia sobre Conflictos Generacionales recitando estas cuatro citas:

Cita 1:  “Nuestra juventud gusta del lujo y es mal educada, no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los de mayor edad. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos. No se ponen en pie cuando entra una persona anciana. Responden a sus padres y son simplemente malos”.
Cita 2: “Ya no tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país si la juventud de hoy toma mañana el poder; porque esta juventud es insoportable, a veces desenfrenada, simplemente horrible”.
Cita 3: “Nuestro mundo ha llegado a un punto crítico. Los hijos ya no escuchan a sus padres. El fin del mundo no puede estar muy lejos”.
Cita 4: “Esta juventud está malograda hasta el fondo de su corazón. Muchos jóvenes son malhechores y ociosos. Jamás serán como la juventud de antes. La juventud de hoy no será capaz de mantener nuestra cultura”.  

Mientras formulaba despacio estas cuatro opiniones el Doctor Gibson observaba como gran parte de la concurrencia aprobaba cada una de las frases. Al acabar, aguardó unos instantes a que se acallasen los murmullos del público y entonces reveló el origen de cada cita:

  1. La primera frase es de Sócrates (470 - 399 a .C.)
  2. La segunda es aún más antigua, de Hesíodo ( 720 a .C.)
  3. La tercera se remonta a un sacerdote anónimo del 2.000 a .C.
  4. La cuarta estaba escrita en un vaso de arcilla descubierto en las ruinas de Babilonia (actual Bagdad), con más de 4.000 años de existencia.

Ante la perplejidad de los asistentes, concluyó diciéndoles:
 "Señoras madres y Señores padres de familia: Relájense... la cosa siempre ha sido así... ¡Gracias a Dios!"

Esta anécdota circula por la red y ha sido compartida tantas veces que no he sido capaz de dar con el origen. Efectivamente El Doctor Gibson existió (1909 - 1989) y fue un célebre médico que recibió entre otras condecoraciones la Gran Cruz de Caballero del Imperio Británico, perteneció a la Comunión de los Reales Colegios de Cirujanos y al Real Colegio de Médicos Generales (o médicos de familia ingleses). Así que la historia posiblemente sea cierta y la impactante presentación de su conferencia tiene un mérito reconocido por esta perdurable popularidad. Y es que la idea, pese a resultar sorprendente, es una constante histórica: Los jóvenes reaccionan con rebeldía ante los viejos y los viejos juzgan con decepción a los jóvenes.  

Parece que exista una lucha eterna entre los viejos y los jóvenes. El viejo se instala en su castillo, construido largamente piedra a piedra durante años, y el joven se lanza alegremente con la caballería al galope al asalto de la vida. La diferencia de edad, evidenciada por la decrepitud o lozanía de los cuerpos no es la única diferencia entre ambos; la imaginación también funciona de manera distinta en ellos. No penséis que los jóvenes la tienen y los viejos no; pero los viejos la tienen casi solo para el pasado (sus famosas batallitas) y los jóvenes la orientan casi en exclusiva al futuro. Ambos se equivocan: los viejos confunden su memoria con la historia y los jóvenes el futuro con sus deseos. Pocos viejos intentan inventar algo (¿para qué? todo está ya inventado) y pocos jóvenes renuncian a intentar crear algo nuevo (sin saber que que, realmente, sus "originales propuestas" tienen mil años).

¿Y no podría ser uno "viejoven" (o "joviejo")? ¿No podemos sustraernos de la "edad mental" y combinar las virtudes del anhelo y el desvelo, la curiosidad y la experiencia? No tardaremos mucho  (si la ética  lo permite) en poder trasplantar una mente vieja en un cuerpo joven (lo inverso sería más bien estúpido). Algunos piensan que sobrevendría un tarado, un inadaptado. Posiblemente las generaciones separen más a las personas que el sexo. La convivencia generacional vivió momentos de equilibrio en años pretéritos y en sociedades diferentes: los viejos  aportaban experiencia y prudencia y los jóvenes vigor y empuje. El respeto (y la envidia) eran mutuos como ahora lo es el recíproco desdén.

Siempre ha habido y siempre habrá jóvenes y viejos. Pero la pirámide de la población mundial se desplaza fuertemente hacia la tercera edad. También los gobiernos y los poderes fácticos del Viejo Mundo se rigen principalmente por gerontocracias mientras la agitación y la revuelta es patrimonio del Tercer Mundo, eminentemente juvenil.
Afirma Pérez Reverte en una entrevista en el diario El Mundo el mes pasado sobre el terrorismo islámico: "Es que los yhjadistas van a ganar. Los derrotarán en Irak o en Siria pero van a triunfar, porque son jóvenes, tienen hambre, un rencor histórico acumulado y absolutamente comprensible, cuentas que ajustar, desesperación, cojones, fuerza demográfica... Occidente y Europa en cambio son viejos, cobardes, caducos y no se atreven a defenderse. Está perfectamente definido. Europa es vieja e indefensa."

¿Y qué hay de los jóvenes de la Vieja Europa? ¿Qué pasa con los jóvenes españoles, por ejemplo? Pues surgen, comenta Reverte en dicha entrevista, "unas generaciones nuevas que no tienen fuentes directas y que se están guiando por cuatro tuits. La visión es paradójicamente más parcial y maniquea que hace 30 o 40 años, cuando los testigos aún estaban vivos. Aún quedan, pero ya no se les escucha. He visto a niñatos de 20 años dando lecciones de historia en Twitter a gente que hizo la guerra o a sus hijos. Vivimos en un mundo de etiquetas fáciles donde 140 caracteres son más importantes que un libro, donde no se habla de un argumento sino de lo que un tuit dice sobre ese argumento." Y no es solo que los que no recuerden (o no conozcan) su pasado estén condenados a repetirlo, como señala el aforismo de Santayana, sino que a menudo tomarán esa reiteración como una novedad.

Vieja Europa, viejuna España, conservadores EEUU... Nuestro mundo ha llegado a un punto crítico. Los hijos ya no escuchan a sus padres. El fin del mundo no puede estar muy lejos.

NOTAS: He incluido en el artículo párrafos entrecomillados de la entrevista con Arturo Pérez Reverte en el diario El Mundo, el 08/01/2017. Igualmente intercalo comentarios adaptados de un autor de blog, cuya referencia (posiblemente por haber sido borrada) no he logrado encontrar. 

miércoles, 8 de febrero de 2017

Los sonidos del silencio



Entre el sonido del silencio
en los sueños sin descanso caminé solo...

...y tocó el sonido del silencio
y en la luz desnuda vi
diez mil personas, quizás más, 
gente hablando sin hablar
gente oyendo sin escuchar...

Nadie se atrevió a perturbar
el sonido del silencio...

Retomo esta vieja entrada inconclusa. Me sorprendo por el título elegido: ¿Los sonidos del silencio? ¿Acaso pretendía comentar en aquel día la bellísima canción de Paul Simon? Decididamente no. El título del artículo se escapa del  pretendido juego de contrastes para describir una cruda ralidad: No existe el silencio para mí: mi mundo no se calla, unos sonidos irritantes ocupan el vacío y lo llenan de algarabía, bulla, alboroto, confusión...

De  pronto siento curiosidad. Escucho de nuevo la canción. La escucho entre el ruido blanco que produciría el estrépito del Universo: oigo su melodía envuelta en el chirrido de un chorro de vapor y, con ayuda de la imaginación y los recuerdos, la recompongo bellísima allá en la corteza temporal, en el lugar del córtex donde se filtran los ruidos y se integran las sensaciones auditivas con los recuerdos sonoros. 

Y presto atención por primera vez a la letra. Una letra que intuía, pero nunca leí. Una letra que habla de noches sin descansos, de gentes que oyen pero no escuchan, de cobardes que no se atreven a luchar contra los sonidos del silencio, contra el fragor insoportable del silencio...   

No celebro mi aislamiento. Reconozco mi instinto social. Sé que necesito la convivencia, el intercambio de opiniones, la conversación... Pero, como a muchos otros de la raza no elegida, las barreras que se alzan me obligan a la reclusión interior, a la pobreza de ideas, a la afectividad reducida.  

¡Ah, el sonido del silencio! ¡La real, la física y demostrable ausencia de sensaciones: la nada sonora, el vacío de  ruidos en la antesala del sueño...! Lo recuerdo muy bien. Pero eso antes de que un nuevo compañero de cama y de vida decidiera acompañarme a perpetuidad. El tinnitus llegó para quedarse. Desde entonces vivo acompañado de su cháchara incesante: convivo grillado en su compañía, habito en la cabeza de un boxeador sonado que apenas escucha la campana del ring.

Yo debería haber muerto. Algún tigre dientes de sable me habría devorado al no despertar ante los leves ruidos de su cercanía. Soy producto de una evolución fallida. Tengo un sentido percutido a continuidad, nada resolutivo en los matices. Mi tigre dientes de sable se pasea eternamente a mi alrededor y ya me he acostumbrado: de  hecho me devora continuamente.

Busqué hace tiempo, y encontré, alguna medicina para mi mal. Nada químico, los fármacos no pueden llegar muy lejos: si matas el ruido solo sobreviviría el silencio... para siempre. La medicina pasa por engañar los acúfenos, por distraer al cerebro con ruidos alternativos (en la variedad está el gusto). Mi silencio es llenarme del sonido de la lluvia, del fru-fru del viento, del run-run de los ventiladores, del murmullo del agua... O practicar la desconexión auditiva: hacer "OFF" en el botón neuronal de la atención a este sentido. Aprender a relajarse, centrarse en otros sentidos, en recuerdos, en visualizaciones agradables o simplemente diferentes de las asociadas al estrépito  habitual... Convertirse en un soñador virtual. 

¿Y qué hacer con mi difícil vida social? No acepto la opción de escucha inútil. No me presto al juego del florero decorativo en la conversación. Me apunto, cuando es posible, a la comunicación en las distancias cortas, a las relajadas charlas de café en pequeño grupo. Huyo espantado del bullicio de los bares, me aparto de las conversaciones vocingleras, me deshago de quién me obligan a oír su ininterrumpida verborrea altisonante...  Cultivo la comunicación virtual (esto que ves, amigo mío, es una confesión que te hago, una confidencia que comparto), me abono a la lectura y la escritura, a la correspondencia epistolar... Y en el necesario cuerpo a cuerpo del trabajo diario practico la sabiduría de precepto árabe: "Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma va a la montaña" y me acerco a mis semajantes para poder conversar. Muchos kilómetros sumando pequeños paseos para conseguir la cobertura necesaria para entenderte.  

Pero no puedo abandonar la sensación de que camino solo por este sendero. Creo que nadie, excepto quienes lo padecen, entiende las dificultades y torpeza de mis pasos: 

"Entre el sonido del silencio
en los sueños sin descanso caminé solo..."

lunes, 6 de febrero de 2017

Diario de a bordo. 6 de febrero de 2017


Es lunes. La semana comienza. Me levanto con una leve fiebre. En la tarde de ayer celebración de aniversarios: cuñado y sobrino concentrados en una tarde de domingo. Alguna ausencia, alguna tardanza. Los adolescentes: móvil y pizza en una esquina de la mesa y después en la cocina; los niños juegos en la habitación del más pequeño. En el salón las conversaciones por zonas. La mesa lateral para los hombres, la central con los sofás para las mujeres. Comienzo pronto a picotear: había hambre; Un plato combinado en el Corte Inglés nunca me resulta saciante.

Fútbol, el 90% del tiempo. Hace mucho que me desentendí del tema. Creo que no he visto un partido desde hace más de dos años. A veces, me siento un florero en medio de la conversación. Terminé consultando el móvil, como uno de los jóvenes bachilleres. Tengo al lado a Pedro, un guardia civil. Se me ocurre consultarle por el misterioso número del final de la segunda fila impresa en la cara posterior de la tarjeta. ¿Realmente indica el número de personas que se llaman como yo? Seríamos cuatro Jesús Marcial... ¿Llega a ser probable esta coincidencia? Consulto a mi cuñado José Ángel... el suyo marca 1. Podría ser. Intento certificarlo en la web. Parece cierto (no lo aseguran del todo).

El programa servidor de noticias me va pasando titulares... Me quedo con uno para profundizar en casa: Parece que Pedro Almodóvar, el director de Julieta, acude a los Goyas (el próximo año dirigirá el Festival de Cannes) y apenas se hace notar: ya no es el catalizador de todas las movidas. Le veo al poco en TV: nada recuerda su aspecto rompedor de los sesenta  Luce una cuidada barba blanca y arreglado peinado . Traje formal. Presenta un aspecto venerable, casi sacerdotal entre sus admiradoras. Sobrevuelo el texto de una entrevista que le hacen. Me quedo con una palabra: "Tinnitus"... Profundizo. ¡Sí, padece tinnitus! Me lanzo a leer. Con piadosa solidaridad me visto con su piel, esa piel nueva que muda ahora.  Le escucho reflexionar sobre su reciente aislamiento, su deseo de permanecer en casa tranquilo, leyendo, corrigiendo... Su voluntad de dedicarse a seguir filmando, pero su resistencia a las fiestas, las salidas, la vida social... Su fidelidad a los amigos pero su renuncia a resultar un engorro... Sí, el tinnitus... reconozco sus efectos. Habla del sueño, del sueño insatisfecho: yo tengo un máster en la materia. Habla, no mucho, de su vida actual. Parece que una fina y persistente lluvia hubiera apagado las chispas de una hoguera de creatividad e ingenio. Quizás las próximas películas serán como brasas incandescentes, pero sin llama.

Siento una extraña pena. Jamás hubiera imaginado que esta lotería que al final nos toca a todos, le premiara con esta amargura temprana. No oír bien, no ser capaz de escuchar ya jamás el silencio es una burlona condena del destino a quién era el alma de la fiesta hace años. Retirarse de la batalla social vencido, derrotado por la gota malaya que le tortura. Febrero nos trae nuevas insospechadas, la verdad.

Y, después, para distraerme de este repetido pesar (el mío, lo controlo ya más o menos, a estas alturas) me dedico a leer, cómo si de un cómic se tratara, las pueriles aventuras del villano actual: las increíbles andanzas teewteras y maldades de Donad Trump. Y sonrío de nuevo. Después una nube de sospecha e incertidumbre pasa ante mis ojos... ¡Puede que esto también acabe en tragedia!

Fascinantes historias de la ciencia - 19 : "Las Torres de Hanoi"


Hubo un tiempo en que "Hanoi" era, par mí, una palabra con reminiscencias bélicas. La Guerras de Indochina y de Vietnam nos llenaron los ojos de estallidos y napalm en un periodo de treinta años entre 1945-75. Más tarde aprendí que era la capital de Vietnan del Norte, también llamada Tonkín; que tiene ya más de mil años y que casi siempre fue el centro político más importante de la región.

Hace algunos años, por medio de un libro escolar de matemáticas, descubrí que esa ciudad prestaba su nombre a una hermosa leyenda creada para presentar un curioso juego procedente de la antiquísima India, país de gran relevancia matemática al que debemos, entre otras muchas cosas, la primera expresión del cero posicional. Curiosamente Hanoi, no es el lugar de referencia de la leyenda y su denominación nos hace pensar que fue bautizado así debido a las numerosas referencias que tenía la población francesa a finales del s. XIX de esa capital debido a la guerra colonial en la llamada Indochina Francesa.


La leyenda, una predicción matemática sobre la fecha del fin del mundo, fue publicada en 1883 por el matemático francés Édouard Lucas D'Amiens en un hermoso y poético texto que dice así:

“En el gran templo de Benarés, debajo de la cúpula que marca el centro del mundo, yace una base de bronce, en donde se encuentran acomodadas tres agujas de diamante, cada una del grueso del cuerpo de una abeja y de una altura de 50 cm aproximadamente. En una de estas agujas, Dios, en el momento de la Creación, colocó sesenta y cuatro discos de oro, el mayor sobre la base de bronce y el resto de menor tamaño conforme se va ascendiendo. Día y noche, incesantemente, los sacerdotes del templo se turnan en el trabajo de mover los discos de una aguja a otra de acuerdo con las leyes impuestas e inmutables de Brahma, que requieren que siempre haya algún sacerdote trabajando, que no muevan más de un disco a la vez y que deben colocar cada disco en alguna de las agujas de modo que no cubra a un disco de radio menor. Cuando los sesenta y cuatro discos hayan sido transferidos de la aguja en la que Dios los colocó en el momento de la Creación a otra aguja, el templo y los brahmanes se convertirán en polvo y, junto con ellos, el mundo desaparecerá”.


Comercialmente se presentaba como un rompecabezas diseñado por un tal N. Claus de Siam (que es un anagrama de Lucas d'Amiens) al que su compatriota, el escritor Henri de Parville, amplió y adornó con la leyenda poco tiempo después. (En aquella época, era corriente que los matemáticos se ganaran la vida publicando y haciendo demostraciones de juegos de su invención, al modo como los juglares lo hicieron con su música en la Edad Media). El artificio resultó ser tan efectista y bonito que ha mantenido su interés hasta hoy. Quizás la curiosidad de preguntarse: «Si la leyenda es cierta, ¿cuándo será el fin del mundo?» haya contribuido definitivamente a su fama perdurable. Pero además resulta que, pese a la resolución del enigma es relativamente sencilla, la idea del juego ha demostrado ser una de las más fecundas de la matemática recreativa.

Analizando la mecánica del juego se llega a la conclusión de que la mínima cantidad de movimientos para "completar" el rompecabezas es 264 – 1 (¿No resulta curioso ese parecido con la cantidad de trigo a pagar en la leyenda de la invención del ajedrez?). Es decir, si los monjes realizaran de manera sincronizada y ordenada el movimiento de un disco por segundo, el fin del mundo llegaría al cabo de 18.446.744.073.709.551.615 segundos (es decir algo más de 213.503.982.334.601 días que equivalen aproximadamente a unos 585 mil millones de años. Para hacerse una idea de la magnitud de esta cifra baste saber que la edad del Universo es tan solo de 14 mil millones de años, una cifra 42 veces menor.)

Este juego matemático es uno de los más conocidos del mundo. Además es mostrado como modelo en la ciencia de la computación y se muestra en muchos libros de texto como introducción a la teoría de algoritmos. Muchos profesores lo han usado para ilustrar el método de demostración denominado "de inducción completa", el concepto de recursividad, conceptos relacionados con la combinatoria, sistemas de numeración, incluso podría ser usado para mostrar la creación de un fractal...

A nivel práctico, como receta para el gran público, existe un algoritmo sencillo que cumpliría con la solución de "la mínima cantidad de movimientos". Dicho algoritmo es aplicable a cualquier número de discos:
 "El disco pequeño se debe mover siempre cíclicamente en el mismo sentido: hacia la derecha (de A a B, de B a C y de C a A) o hacia la izquierda (de A a C, de C a B y de B a A), según el número de discos sea par o impar respectivamente."
Según esta regla se construye este algoritmo enunciado por Peter Buneman y Leon Levy.
  1. Si n es par, mueve el disco 1 hacia la derecha. Si es impar, muévelo hacia la izquierda.
  2. Si todos los discos están en C, fin. Si no, mueve un disco que no sea el 1 y vuelve al paso 1.
 "Pasados 213.503.982.334.601 días, en el año 585.000.000.000 el Universo se colapsaba. El viejo monje colocó el disco más pequeño sobre la torre del Destino. Los monjes habían previsto ese momento y, recogidos bajo la cúpula del gran templo de la antiquísima ciudad de Benarés en aquel olvidado planeta, rezaban. 
En aquel instante la mesa de bronce vibró levemente,   los discos dorados brillaron un instante. Las agujas resplandecieron. Luego todo fue luz cegadora. Después nada."

sábado, 4 de febrero de 2017

El Euroescondite

"El dinero no se crea ni se destruye, cambia de sitio". Esta es la sacrosanta Ley de la Conservación de las Divisas. Porque algunos puede pensar: "No hay dinero", pero dinero siempre hay; la pregunta correcta es "¿Dónde se esconde?"


Recuerdo a la pobre España (2008-2014). En aquella época, como al perro flaco, todo eran malas pulgas para la maltrecha economía nacional:

  • Sarkosi, en Fancia, nos ponía de ejemplo de manirrotos y despilfarradores...
  • Desde Italia, sus políticos, nos acusaban de ser contagiosos en deuda e  insolvencia...
  • En Argentina YPF resultaba incautada y se pretendía no pagar un euro de indemnización...
  • En Cataluña y País Vasco lanzan una andanada separatista y aprovechan la situación para acercarse a la plena independencia...
  • En la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre proponía acabar con importantes competencias autonómicas ...

Se había roto la baraja: ¡Estábamos de estampida!

El dinero no fluía, aguardaba estancado en oscuros depósitos. Los valores bursátiles se vaporizaban. El dinero de papel se convertía en papel sin dinero. Los activos se tornaron inactivos. Los valores se desvalorizaron. La moneda virtual bullía a su antojo ¿Dónde se escondía la riqueza? ¿Cuáles eran los valores seguros? En 2012, en Suiza, una conocida residente en el país me dijo en un susurro mientras paseábamos por las calles de Zurich: "¿No escuchas ese leve crujir bajo tus zapatos?  Son los billetes en las cámaras acorazadas de los bancos bajo tus pies..."

Como el borrador de este artículo se escribió en el 2012, puedo juzgar lo acertado o no de mi estrategia para sortear esa crisis (que no ha acabado del todo). En aquellos tiempos proponía:

  • Mantenerse en su sitio. No tomar medidas arriesgadas. No hay soluciones mágicas. 
  • Aguantar el temporal: Tras el temporal viene la calma.
  • En tiempo de crisis no hacer mudanza...
  • Observar, aguantar, registrar, modificar... Y con esto supongo que me refería a estudiar la evolución de otros países (Gracia, Irlanda, Portugal... en fin el resto de los, junto a España)  maliciosamente apodados PIGS).
Hoy, van saliendo a luz el capital oculto, el dinero acumulado en cuentas opacas. Las nuevas estadísticas han aplastado la campana de Gauss: el sombrero de las diferencias económicas se ensancha por las alas. Estaba ahí: escondido, hurtado a la mayoría, en el depósito del Faraón durante el periodo de las vacas flacas. Siempre había estado allí, nunca desapareció. 

jueves, 2 de febrero de 2017

Proyecto laboratorio


Pronto me voy a jubilar y ya sé que lo echaré de menos. Voy a notar la falta de alumnos a los que explicar algún experimento, mostrar algún aparato didáctico o practicar  un poco con el aparataje del laboratorio. Sí, recuerdo con nostalgia el trabajo de instalar desde cero un laboratorio escolar. Me tocó hacerlo un par de veces, una de ellas en el colegio "El Madroño" y al cual pertenece esta foto que tiene ya 39 años. Pero también las tareas de mantenimiento, el curiosear con el instrumental, el elaborar proyectos para su uso y aplicación en la actividad escolar.

Algunos proyectos fueron aprobados pese a la redacción "un tanto novelada" que impuse a los rutinarios procedimientos. Casi todos aquellos laboratorios exigían, como muchas otras actividades escolares, un trabajo invisible, un tiempo no asignado; es decir precisaban voluntarismo, ganas y afición. Se solía comenzar por elaborar unas normas o adaptar algún catálogo ya existente. También había que clasificar y reordenar el material, etiquetar, adquirir productos, construir sencillos aparatos... Por supuesto debías aprovisionarte de un buen número de fichas y actividades adecuadas a los alumnos. A veces teníamos acuarios, terrarios, colecciones de minerales... en fin, toda una serie de actividades que exigían continuidad y dedicación.

Muchas veces he visitado centros en los que "fui profesor de laboratorio" y siempre, si me es posible, intento visitar aquel aula que ordené y decoré con cariño. A veces siento una leve emoción al encontrar mi letra en las etiquetas, las letras polvorientas troqueladas por mí hace años colgadas aún en alguna pared o algún aparato realizado con los alumnos e indultado del expurgo pese al paso de los años. Siento pena por los maletines semivacíos, faltos de piezas perdidas en el trajín de la actividad escolar. Miro amorosamente las colecciones de minerales, algunos de ellos recogidos personalmente en excursiones personales: Galena en Gredos, petróleo en La Lora de Burgos, cinabrio en Almadén, oligisto en la Cueva del Hierro, estalactitas en Atapuerca... cada piedra podría contar una historia.

Y también recordaré la ilusión y la fascinación que despertaba en los alumnos; aunque muchas veces me enfadara tratando de que controlaran su impulsividad y fueran cuidadosos. La mayoría de las veces mis alumnos fueron urbanitas, sin experiencias en la naturaleza, sin hábitos de observación y experimentación. Hacía siempre falta una preparación de años para que aprendieran a utilizar ese maravilloso espacio: bienaventurado el colegio que mantiene un plan a largo plazo en el uso y mantenimiento de este espacio.

Yo concibo este recinto como laboratorio y museo. Un lugar donde mostrar la ciencia y donde trabajar con ella. No entiendo la actitud generalizada de "fabricar, usar y tirar" que se tiene en la mayoría de los colegios hoy en día. Pienso que se debería dedicar un espacio a materiales elaborados en los años anteriores y cuyo uso en el día a día harían las Ciencias Naturales muchos más interesantes.  

Y, remontándome en el tiempo hasta la lejana edad de mi niñez en el Liceo Castilla de Burgos unas líneas para expresar mi nostalgia por aquel laboratorio amorosamente mantenido por el hermano encargado: un lugar mágico lleno de animales exóticos disecados, minerales de extrañas texturas y colores, coloristas tableros de mariposas, ofidios ovillados en tarros de formol, extraños y fascinantes aparatos... Aquel laboratorio abrió mi mente al mundo rico y fascinante de las ciencias naturales. Gracias le sean dadas.



Vocación naturalista

Aquí está la foto. Su hallazgo me emocionó. Se trata del viejo museo del colegio Liceo Castilla. Este sería su aspecto, allá por los años 60, cuando lo visité por primera vez. No menos de 6 ni más de 10 años tendría cuando accedí a esta sala repleta de animales disecados e inundada de olores rancios a naftalina. El museo se visitaba una vez al año. Recuerdo que me impresionó profundamente. Los ejemplares abarrotaban esta sala que, en mi recuerdo, era grandísima. Ejemplares de mámíferos de los cinco continentes, colecciones de mariposas e insectos, esqueletos, modelos anatómicos... todo estimulaba mi curiosidad. Los taxidermistas recreaban posturas y situaciones que avivaban mi imaginación. Parecían reales. Incluso atemorizaban un poco.
Es extraordinario contar en tu cole con un museo "como los de verdad". En Burgos no había otro igual y su colección era muy valiosa. Los hermanos maristas en misiones por todo el mundo traían, para este museo, piezas de los paises donde trabajaban y así se completó un catálogo completísimo.
En mi cabecita crecía el respeto y la admiración por el hermano que cuidaba y mantenía el museo. Era el depositario de la omnisciencia. Ya me gustaría a mí saber lo que el sabe... -pensaba-. Tal era nuestra veneración que, un año después, cuando encontramos una moneda romana en una de los pistas del circuito de motocros de S. Isidro, fue al primero al que acudimos.

Esas imágenes estímularon un montón de neuronas en mi cerebro y crearon una impronta que me durará toda la vida. Mi interés por la ciencia nació quizás aquí. En esas fechas comenzamos a jugar a científicos entre las ruinas de la vieja casa del campo de carbonilla. Era este un enorme campo de futbol cubierto por una grava negruzca de carbonilla. Quizás la proximidad de la vía explicaba la presencia de semejante pavimento. Contaban las leyendas que corrían entre los niños del barrio que en ese campo se entrenaban durante la guerra y algo de verdad tendría cuando, muchas veces, encontramos balas disparadas e incluso, en una ocasión, una con su correspondiente cartucho sin disparar. Mi hermano Javi y sus amigos la llevaron al portal de casa y, golpeándola con una piedra, la hicieron estallar causando la natural alarma en el vecindario (y gracias a Dios, sólo fue eso).
El campo de carbonilla tenía (próximo a los almacenes San Gil de materiales de construcción) un edificio de dos plantas en estado ruinos que fue durante nuestra infancia el mejor espacio de juegos. Tenía las todas cualidades precisas: sin dueño, lleno de recovecos, repleto de vigas y pasillos voladizos donde probarnos, oculto... Ese edificio tenía un sótano. Su acceso estaba lleno de escombros y apenas cabía un cuerpo infantil. Entrabamos ocasionalmente a explorar. En varias ocasiones encontramos los desechos de lo que barrunto sería una clínica veterinaria: largos catéteres, jeringas enormes, vasos de ensayo, viejos frascos con productos... con todo ese material (aseguro que ninguno hemos muerto envenenados o infectado) jugábamos a los experimentos. Fue nuestro refugio secreto hasta que alguna otra banda del barrio lo descubrió y destrozó nuestro oculto laboratorio.

Ese lugar y el contiguo solar tapiado que llamábamos "Las Pilas" por los enormes y viejos lavaderos que almacenaba, fue el escenario de numeros experimentos relacionados con nuestra ciencia infantil: las explosiones que producíamos con sosa y potasa compradas en la farmacia (inexplicablemente nos las vendían), el cohete experimental que hizimos con un tubo metálico y los cartuchos de los cohetes no estallados en los fuegos de artificio que se realizaban en el Arlanzón, la más tranquila observación de musgos, ortigas y todo tipo de flora salvaje que crecía selvática alrededor del riachuelo que formaba la salida de un colector y al que se accedía desde el otro lado de la vía, tras saltar una tapia, el aplastamiento de chapas, arandelas y monedas al paso del tren sobre las vías...

Toda una colección de recuerdos que nacen de este viejo museo. La misma sensación he tenido cuando visité el Museo de Ciencias Naturales en Madrid (la antigua colección con muchos de los fondos que actualmente no se enseñan). Y no puedo menos que agradecer esa maravillosa idea de acercar la naturaleza a los niños. Y yo, como maestro, lo intento día a día.