martes, 16 de septiembre de 2014

LOS LIBROS DEL VERANO: Destejiendo el arco iris - 2.




No sé qué razones impelen a los hombres a despreciar al mago que rebela sus trucos, al hechicero que confiesa el secreto de sus pócimas...

Destejiendo el arco iris es un libro de Richard Dawkins publicado en 1998. Este autor es un biólogo inglés especialista en zoología, académico de la Universidad de Oxford. Es un evolucionista darwinista convencido que ha polemizado muchas veces con opositores a esta teoría y un gran comunicador que ha defendido muchas veces sus teorías en los medios.

En el presente libro despliega una poderosa batería de argumentos y ejemplos a favor de la naturaleza poética de la ciencia: Su capacidad para explicar, conocer, imaginar, crear, descubrir.. excitan la mente humana y producen unas emociones inigualables. Quizás los poetas (los malos poetas), geniales en su parcela, pecan de una arrogante ignorancia restringiendo el acceso a mundos maravillosos. Lejos de provocar frialdad y desolación, la ciencia puede proporcionar asombro reverencial mostrando el sentido de lo maravilloso que hay en el mundo. No hay nada de amenazador en resolver un misterio científico; al contrario, los misterios no pierden su encanto cuando se los resuelve, la solución es muchas veces más bella que el enigma.

Dawkins aborda estos temas con un estilo cautivador, ameno y asequible a cualquier lector. Aborda numerosos temas de gran interés y actualidad: astronomía, genética, lenguaje, informática, realidad virtual.... revelando la honda poesía que sugiere su conocimiento y estudio y, a un tiempo, ataca sin piedad las "pesudociencias". Achaca Dawkins la tendencia humana a creer en las pseudociencias a nuestro deficiente comprensión de los fenómenos estadísticos que aplica causalidad a hechos realmente improvables. La constatación de la propensión humana a la credulidad (en concreto el estadio infantil de cualquier persona) le lleva a aventurar la teoría de que se trata de una adaptación de la selección natural (la supervivencia de los mejor adaptados) ya que favorece la credulidad ingenua de los niños, penalizando una actitud mental experimental y escéptica a esa edad. El aprendizaje mediante ensayo y error no es algo positivo en la niñez, pues los errores son demasiado costosos, pudiendo acabar hasta con la vida del que ensaya. De modo que la credulidad en los niños (ante todo lo que digan sus padres, profesores, la gente mayor en general) es algo normal y saludable, pero es algo enfermizo, censurable y trae consecuencias catastróficas si persiste en la vida adulta. Los párrafos dedicados a este tema llamaron poderosamente mi atención, pues soy un ferviente defensor de no embaucar a los niños con falsos mitos como papá Noel, Reyes Magos, ratoncitos Pérez...

El libro se lee de un tirón y hay páginas poderosamente evocadoras y sorprendentes. Quizás alguno de los capítulos se vuelve algo farragoso, pero hay párrafos brillantes. El libro me ha encantado.

Libro pues que recomiendo a todos los que, de niños (y también de adultos) no paraban de preguntar "¿por que?", a los que siempre han desconfiado de la superstición, la religión y el dogma científico... y lo desaconsejo absolutamente a los crédulos, a los que creen en las patas de conejo, las loterías, los gatos negros, las rogativas, los magos, los hechiceros... a no ser les quede un espacio en su cabecita para albergar una pequeña duda...

lunes, 15 de septiembre de 2014

LOS LIBROS DEL VERANO: Destejiendo el arco iris - I


Si por metáforas fuera Richard Dawkins podría atribuirse el título de poeta con merecimientos sobrados. Recordemos el título de algunas de sus obras: "El gen egoísta", "El ascenso al monte improbable", "El relojero ciego", "Destejiendo el arco iris"... en cada uno de ellos late una poderosa metáfora sobre la ciencia. Y de esto trata esta obra, de la relación tan controvertida entre la ciencia y la poesía.

El autor se acoge, en el título, a una frase del poeta romántico Keats que este utiliza para "acusar" a Newton de privar al arco iris de su poético encanto al explicarlo científicamente. Dawkin hubo de sentirse dolido ante las acusaciones de este brillante poeta de que la ciencia se opone a la poesía. Sintió este juicio como falso e injusto y se aplicó a desmontarlo con un arsenal de conocimientos y análisis brillantes de la naturaleza poética de la ciencia. Los títulos de los doce capítulos de su libro son, cada uno de ellos, otras sugerentes metáforas científicas:

1. La anestesia de la familiaridad (Sobre la capacidad de asombro que puede producir la aparente insignificancia cuando se mira con con ojos científicos: ¿sabemos que los pulpos pueden manejar su piel como una pantalla led y que sus emociones crean asombrosos y cambiantes diseños regidos por su sistema nervioso expresando así sus emociones? ¿Sabemos que el cuerpo humano desplegado alcanza sumando todas sus membranas 80 Ha donde se realizan reacciones químicas por millones cada segundo? ¿Sabemos que nuestro organismo consta de 80 Km de tuberías a base de capilares y otros tubos orgánicos...?)

2. El salón de los duques (Sobre la curiosa incomunicación entre poetas y científicos)

3. Códigos de barras en las estrellas (La espectacular aplicación del prisma de Newton en el estudio del universo: el nacimiento de la espectroscopía, la herramienta que nos ha permitido conocer cosas asombrosas del universo)

4. Códigos de barras en el aire ( El sonido y otras ondas lentas pueden ser también destejidas como en el arco iris. La música es destejida y no pierde belleza, al contrario nos admirará la hazaña de nuestro cerebro para tejer y destejer, analizar o sintetizar la información sonora)

5. Códigos de barras en el estrado (El código genético y su casi mágica capacidad para darnos información sobre los seres vivos, sobre nosotros mismos: en él está parte de la respuesta al "Qué somos", "de dónde venimos" "adonde vamos". ¿Hay algo más poético, más metafísico? La ciencia, en concreto la genética, tiene mucho que decir en los procesos judiciales.

6. Embaucados por la fantasía de las hadas (Estudia las supersticiones, el deleite en el misterio y analiza la sensación de estafa cuando este es explicado: "encontrar la explicación de un buen misterio es ser un aguafiestas". - No puedo evitar dejaros este enlace a uno de mis relatos breves inspirado en la misma idea-).

7.Destejiendo lo sobrenatural (La casualidad es más probable de lo que parece. Tendemos a realizar conductas supersticiosas aunque no haya relación causa-efecto: parecería que necesitamos creer en esa relación)

8. Enormes símbolos nebulosos de un romance elevado. (La mala poesía serían las pseudociencias. A estas les acusa de intentar captar nuestra ansia de asombro con bobadas. En concreto critica duramente a la astrología, a la que acusa de ser un insulto estético. Gran parte de este capítulo está casi enteramente centrado en atacar las ideas de Gould. De hecho es un ataque bastante furibundo y de doble filo: Dawkins reconoce la habilidad de Gould como escritor, pero indica que es precisamente esa habilidad la que posibilita que las teorías de Gould sean mal interpretadas.
También explica nuestra credulidad desde el punto de vista darwiniano: los niños son crédulos porque es beneficioso desde el punto de vista evolutivo, hace que los niños aprendan rápido de sus padres.)

9. El cooperador egoísta (Una reexposición simplificada de su teoría del Cooperador egoísta: "Por muy egoístas que sean los genes, deben ser también cooperativos". )

10. El libro genético de los muertos (Sobre cómo los genes pueden interpretarse como una descripción de mundos ancestrales: por inferencia sabemos por ellos como fue el mundo en el pasado de los individuos de las diferentes especies)

11. Volviendo a tejer el mundo (El hombre vuelve a tejer el mundo creando una realidad virtual del mismo en el cerebro y poniéndola constantemente al día)

12. El globo de la mente (Analiza el origen de los rasgos más distintivos de la especie humana: el lenguaje. Este pudo surgir de una extensión de la capacidad del hombre para leer huellas, signos... lo que le permitiría a la larga construir imágenes o mapas. Dawkins defiende que este es origen de una coevolución de programa y circuitería cerebral (software/hardware). Quizás acciones como lanzar piedras utilizan cricuitos de temporalización y secuenciación que son similares a los que están en las bases del lenguaje. También recurre al concepto de memes -unidad de herencia cultural-, réplicas de un cerebro a otro mediante cualquier medio disponible para la copia. )


En el preámbulo aparece este frío y desolado mensaje: 
"Somos hijos del caos y la estructura profunda del caos es la degradación. En el fondo sólo existe corrupción y la imparable marea del caos. No hay finalidad, hay tan sólo dirección. Esta es la cruda realidad: que tenemos que aceptar si escudriñamos con profundidad y de forma desapasionada el corazón del universo"
y sin embargo Dawkins añade:
"El asombro reverencial que la ciencia puede  proporcionarnos es una de las más grandes experiencias de la que es capaz la psique humana. Es una profunda pasión estética comparable a la música y la poesía más sublimes. Es, ciertamente, una de las cosas que hacen que valga la pena vivir"
El título del libro procede del poema "Lamia", de 1820, del  poeta irlandes Wiliam Butter Keats:
"Una vez había en el cielo un arco iris tremendo; conocemos su trama, su textura; está indicada en el insulso catálogo de las cosas comunes. La filosofía cercenará las alas de un Ángel, conquistará todos los misterios con la regla y la línea, vaciará el aire de fantasmas y la mina de los gnomos... Destejerá el arco iris..."
Pero el juicio de grandes científicos nos habla justo de lo contrario. Nos dice Einsten:
"(La ciencia es ...) la cosa más bella que podemos experimentar..." "Es lo misterioso, es el origen de todo el arte"
(continuará)

domingo, 14 de septiembre de 2014

Historias del verano - 1: Padres Out



Algunos pueblos africanos tienen la sabiduría de concer que es necesaria la tribu entera para educar a un niño. En los pueblos de por aquí, no lo tienen tan claro. Pongamos un caso: Población: el precioso pueblo de Molina de Aragón, Guadalajara. Fecha: día 1 de agosto. Hora: 8:00 de la tarde. Lugar:  Plaza de España. 
Eb ese día tiene lugar un concierto internacional a cargo de las bandas municipales de JBO Bautzen (Alemania) y la banda municipal de música de Monreal del Campo. La plaza, desolada, casi vacía hasta poco antes del concierto se ha ido llenando de vecinos. Entre el público , nosotros, madrugadores asistentes y pareja viajera que pernoctamos en la cercana hospedería de la Virgen de la Hoz. La guía de la oficina de turismo hos había recomendado el excelente grupo instrumental alemán así que asistimos temprano a la llegada de aquellos jovencísimos músicos, muchos de ellos escolares; todos con piel pálida y el aire disciplinado que se espera del estereotipo germano. Llegaron en grupos con sus bolsas deportivas donde guardaban el sencillo uniforme. Se dirigieron a la vecina iglesia que hizo de vestuario y estaban ya preparados desde una hora antes del concierto. Miraban ahora con curiosidad los preparativos de la banda del cercano pueblo de Monreal que actuarían en primer lugar. 
Empezado ya el concierto se fueron ocupando las butacas proporcionadas por el ayuntamiento  llegando  a formar ,a los diez minutos, una masa crítica de espectadores suficiente para no dañar la autoestima de los músicos participantes. loa agrupación nacional cumplió muy dignamente con su repertorio en el que incluyó algunas piezas populares, otras dictadas por la moda (Los niños del coro) y un guiño simpático en la despedida a las músicas del mundo amenizado con ocurrentes cambios de sombrero. Yo los contemplaba admirado de que  aquellos jóvenes y adolescentes rurales mostraran la disciplina y el e interés necesario para una actividad tan compleja  y grupal como es tocar en una banda de música. Como maestro, lo sé bien; conozco las dificultades de embarcar a los jóvenes en proyectos que exijan paciencia, constancia y disciplina. Pero apenas iniciada la actuación, entre la filas de sillas comenzó el compulsivo ir y venir de dos niños en bicicleta seguidos ocasionalmente por algunas patinadoras divertidas. Rodando con sus bicis, animados por la excitación del oportuno circuito y dando gritos, trazaban la ruta de un extremo a otro de la plaza entre el público silente, permisivo, voluntariamente ajeno a cualquier gesto de reconvenir, de importunar a los infantiles ciclistas que pasaban una y otra vez entre ellos, a veces, incluso pisándoles los pies con las ruedas. Yo contemplaba boquiabierto cómo nadie decía nada, cómo la gente se abstraía en el concierto al que , con dificultad, asistía. Indignado deslicé algún comentario a mis vecinos: - ¿Estos niños no tienen padres?...  - ¡Esto pasa por ser gratis...seguro que tendrían más respeto si hubieran tenido que pagar al menos un euro...! Excepto alguna mirada cómplice, nadie se movió. Decidí, pese a ser forastero, tomar la iniciativa y desplacé mi mesa (parte de la plaza estaba ocupada por una terraza donde nos habíamos instalado a la espera del comienzo) hacia adelante obstaculizando la ruta de los inquietos rodadores. Mientras en el otro extremo de las sillas los dos pequeños ciclistas estaban ya dando su trigésimo séptima vuelta. Cuando llegaron frente a la mesa, se detuvieron desconcertados. Su asombro duró apenas un segundo, giraron hacia las filas de sillas y se internaron entre ellas ante el asombro de los sedentes espectadores. La nueva ruta les pareció aún más divertida y no les afectó en absoluto el gesto de incomodidad de algunos de los asistentes. Continuaron su circular actividad, seguidos a veces por un pequeño grupo de patinadoras, mientras los adultos que acompañaban al grupo alemán contemplaban asombrados la inacción de los presentes. Me resigné a soportar sus idas y venidas intentando disfrutar de la actuación de la joven banda de Bautzen, realmente virtuosa, eso sí: sujeté firmemente mi mesa-obstáculo cuando uno de los ciclistas añorando la ruta anterior pretendió apartarla y despejar su camino. El concierto continuó mientras yo intentaba descubrir entre el público quienes serían los progenitores de aquellos pequeños atilas de la cultura. Me resultó imposible; parecía que sus padres les hubieran abandonado en la plaza a sus suerte toda la noche. Casi al acabar el concierto uno de los pequeños ciclistas tropezó y cayó de la bici. Llorando a grito pelao, desconsolado, se dirigió a un lateral de la plaza en busca de una señora que fumaba tranquilamente mientras charlaba con otra acompañante completamente ajena al concierto que se supone estaba escuchando . La madre cogió a su hijo con exagerada ternura en sus brazos y le aplicó una conmovedora ración de mimos y besitos. ¡Qué tierno!

sábado, 13 de septiembre de 2014

Una princesita en el cole


- ¿Mamá, vivo en un cuento?
- No, hija, qué cosas tienes. ¿por qué has de vivir en un cuento?
- Porque soy princesa, las princesas viven en los cuentos...
- Leonor, cariño, eres princesa. Sí, ahora papá es Rey; pero no vives en ningún cuento... Eres sobre todo una niña.
- ¿Y cuando quieran mis amigas en el cole jugar a princesas, yo que hago? ¿Me tengo que pedir ser Dama de compañía?
- Lo que tú quieras, cielo.
- Mamá, ¿porqué mis amigas quieren ser como yo? Yo quiero ser como ellas...
- Tú eres diferente, eres especial... Te ha tocado ser una importante princesa y te enseñaremos a ser una muy buena princesa.
- Mamá, yo no quiero ser especial, quiero ser una niña normal.
- Has de prepararte, es tu deber.
- Jo, ¡qué rollo, mamá!

viernes, 12 de septiembre de 2014

Los Otros. Fin de la película.



Subido sobre una mesa despego las tiras de cello que sujetan farolillos de papel, los cartones que tapan  la heladora salida del aire acondicionado, los hilos para colgar figuras recortadas... amaso la bola de blutack que aplico sobre los pequeños pegotes en un lento proceso de bola de nieve, desclavo chinchetas, arranco grapas... Voy llenando las grandes bolsas negras de basura con murales arrugados, dibujos infantiles, carteles rotos...
Bajo un mural de Ciencias Naturales dedicado a los grandes inventores aparecen unas mariposas encerradas representando las notas musicales. Me comenta Ignacio, mi compañero, sorprendido que en algunos lugares ya hay capa sobre capa en los murales pegados a la pared. ¡Y sólo llevamos un curso escolar aquí...!
Las paredes lucen ahora desnudas. han sobrevivido bastante bien a un año de actividad escolar. En el suelo de algunas clases aparecen desperdigados papeles, las sempiternas pelusas o alguna pintura que rodó desde su bandeja en el traslado de l os muebles.

Nos han pedido desde la Subdirecciónde Educación que dejemos las paredes limpias (idea sugerida sabemos bien por quién). Parece que despegar unas cuentas tiras de cello se escapa del presupuesto de 60.000 euros que se pagará por la limpieza y reacondicionamiento del pabellón.

En estos primeros días de septiembre nos hemos cruzado a menudo con "los otros". Me doy cuenta de que eran muchos. La mayoría de las caras me eran desconocidas. En estas fechas se ha abierto una ventana espacio temporal y coexisten las dos realidades paralelas educativas. También nos hemos topado con largas filas de padres frente a su secretaría. Esperan pacientes para matricular a sus retoños en el SEI (Soluciones Educativas Integrales), desde luego las siglas prometen...

No ha habido despedida lo mismo que no hubo saludo. El primer día cuando visitamos las instalaciones no hubo presentaciones, ni palabras de bienvenida; solamente una fría recepción y un acompañamiento distante para abrir puertas. Igualmente, nos hemos ido. Más bien a la francesa: cada mochuelo a su olivo. Los profesores de Educación Física comentan que ellos sí conocieron y trataron a "los otros". En contraprestación por el uso del gimnasio pusieron a su disposición el abundante material de nuestro cole. Se relacionaron bien. No fue la suya una historia de fantasmas y asustadores, ni tampoco de vecindades misteriosas como en mi caso.

Yo me despido del colegio que nos concertó. Me subo ahora mismo a mi nuevo cole. Voy de estreno. En lo alto del mirador, desde donde se ve Madrid con sus torres contra el azul del cielo. Desde su patio, despierto como de un sueño Salgo a la calle, como después de una película extraña.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Mi nombre es Amanda Todd


El 10 de septiembre, está declarado por la OMS el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Cada día casi 3000 personas se quitan la vida en el mundo y un número 20 veces mayor lo intenta. Se puede calcular fácilmente que aproximadamente cada 40 segundos se produce un suicidio. Quiero conmemorar este día transcribiendo aquí una historia real.

No sé si habéis visto en algún medio (podéis hacerlo en YouTube, si queréis) el sobrecogedor testimonio de la joven Amanda Todd. Amanda tenía 15 años y quiso contar su historia. Lo hizo en silencio, ayudada por unos sencillos carteles que ella, con su clara letra de estudiante, preparó y enseñó frente a la cámara, escondiendo su cara, su cara avergonzada por el ensañamiento de sus compañeros adolescentes. Realmente una imagen valió más que mil palabras, por desgracia.

Transcribo su mensaje traducido a nuestro idioma. Léelo en tiempo real. Hay ciertos hechos que se producen sincrónicos con él y que también añadiré como realidades paralelas. Así se sentía Amanda Todd, como una broma en el mundo...

  Hola

He decidido 
contarte mi
interminable historia

Cuando estaba
en 7º curso me veía 
con mis amigos 
a través  
de la webcam.

para conocer 
y hablar con 
otras personas.

Me decían 
que era hermosa, 
impactante, perfecta...

Entonces me pidieron 
que me exhibiera...

Así lo hice...
un año más tarde...


 recibí un
 mensaje en facebook

de él...
No sé cómo me conocía.

Decía: si no te exhibes 
para mí publicaré tus tetas.

El sabía mi dirección, 
escuela, los nombres 
de mis amigos y familiares...
...

Vacaciones de Navidad

Tocan a mi puerta 
a las 4 de la mañana

Era la policía... 
mi foto fue enviada 
a todo el mundo.

En este momento, el señor Inocente Paíva se quita la vida en el jardín de su casa, en la Calle 3. Sus amigos más cercanos lo encontrarán mañana colgado de un árbol de guayaba en su finca y mostrarán su estupor al ver que cumplió su amenaza de suicidarse tras el abandono de su esposa tras 58 de vida juntos. 

Aquello me hizo 
sentir muy mal
y me provocó...

ansiedad, 
depresión profunda 
y ataques de pánico.

Entonces me mudé 
y empecé a tomar
drogas y alcohol...

Mi ansiedad empeoró...
no podía salir.

Pasó un año
y él regresó 
con mi nueva...

lista de amigos y escuela.
Pero hizo una página 
de facebook...

Mis pechos eran la 
foto principal de su perfil...

Lloré todas las noches,
perdí a todos mis amigos
y el respeto que...

la gente tenía por mí... otra vez...

Después nadie me quería

Me ponían apodos, 
me juzgaban...

nunca podré recuperar esa foto

Empecé a cortarme

Me prometí a mí misma 
que esta sería la última vez...

En la ciudad de Tongsin, en Corea del Norte, un anónimo obrero industrial ingiere en estos momentos un litro de plaguicidas. No soporta la vida miserable a la que le obliga el régimen totalitario gobernante. Sus familiares, en la habitación de al lado, descubrirán con espanto al día siguiente su cadáver. Temerosos declararán que padecía una grave enfermedad y su nombre quedará olvidado. Si su mentira es descubierta su suicidio será declarado  "traición" y ellos serán etiquetados como "la parentela del traidor" recibiendo desde ese momento el desprecio de sus vecinos...

No tenía amigos y me sentaba 
a la hora del almuerzo sola.

Así que me cambié de escuela
 una vez más. 

Todo iba mejor aunque 
todavía me sentía sola...

a la hora del almuerzo 
en la biblioteca, todos los días

Un mes después empecé a hablar 
con un viejo amigo

nos empezamos a escribir
y me empezó a decir que...

le gustaba. 
Me sedujo...
Él tenía novia...

Entonces me dijo que fuera a verle
 que su novia estaba de vacaciones.

Así lo hice... fue un grave error...

Nos "divertinos"...

Pensé que le gustaba...

Una semana más tarde 
recibí un mensaje: 
sal de tu escuela

Su novia y otras 15 personas 
vinieron, incluyéndole a él...

Adolf Merckle, el quinto hombre más rico de Alemania, está a punto de arrojarse a las vías del tren. Ser multimillonario no le proteje del asedio de los problemas financieros y ya no soportaba abandonar el puesto 94 del ranking de los más ricos del mundo. Perder muchas de sus empresas por la crisis financiera le hacía la vida insufrible. En este momento, cuando el tren está a punto de pasar, da el último paso al frente en su vida.


Ella y otras dos dijeron: 
"mira alrededor, no le gustas a nadie"...

Delante de mi nueva escuela : 50 personas.

Uno de ellos gritó: "¡pégale ya!"

Y así lo hizo. 
Me tiró al suelo 
y me golpeó varias veces

Ellos lo filmaron. 
Me quedé sola y tendida en el suelo.

Me sentí como una broma en este mundo... 
pensé que nadie merecía esto.

Me sentía sola. 
Mentí y dije que fue mi culpa y mi idea.

No quería hacerle daño, 
pensé que realmente le gustaba. 

Pero él solo quería sexo...
alguien gritó "¡pégale ya !"¡

Los profesores llegaron corriendo 
pero yo me fui y me arrojé en una zanja, 
donde mi papá me encontró.

Me quería morir... 
cuando él me llevó a casa bebí lejía.

La cuenta de twitter Guardiacivil62 acaba de recibir un mensaje y una foto de una vía del tren enviada por una joven seguidorade Palencia  preocupada por su difusión por un joven que pretende quitarse la vida. Un agente experto en nuevas tecnologías está tratando de localizar el punto kilométrico exacto desde donde se acaba de enviar esa imagen... se ha activado el protocolo de emergencia antisuicidios.


Me sentía fatal por dentro 
y pensé que realmente me iba a morir.

Vino la ambulancia y me llevaron al  hospital 
donde me lavaron el estómago

Cuando llegué a casa 
lo que hice fue mirar en facebook: 
- Ella se lo merecía,
- ¿Te quitaste el lodo del cabello? 
- Espero que esté muerta...

No le importó a nadie.
 Me cambié a otra ciudad, a la de mi madre.

Otra escuela...
no quise poner denuncia 
porque quería olvidarme del asunto. 

Han pasado 6 meses... 
la gente sigue publicando 
fotos de lejía, cloro y zanjas...

etiquetándome en ellas. 
Me estaba yendo muchísimo mejora que antes. 
Ellos dijeron... 

Ella debería probar otro tipo de lejía. 
Espero que esta vez muera 
y no sea tan estúpida.

Ellos dijeron:
 espero que ella lea esto y se suicide.

¿Por qué me hacen esto? 
Metí la pata, pero ¿por qué perseguirme?

Dejé vuestra ciudad muchachos. 
No paro de llorar.

Todos los días me pregunto: 
¿por qué sigo aquí?

Mi ansiedad es horrible ahora. 
Este verano no salí ni un solo día. 

Todo por mi pasado... 
la vida no está mejorando nunca... 
no puedo ir a la escuela...

o conocer o estar con gente. 
Estoy cortándome todo el rato. 
Estoy realmente deprimida.

Estoy tomando antidepresivos y en tratamiento. 
Hace un mes este verano...

tomé sobredosis. 
Estuve ingresada dos días.

Estoy atrapada. 
De lo que queda de mí ahora... 
nada lo frena.

No tengo a nadie... 
necesito a alguien...

Mi nombre es Amanda Todd...

Amanda publicó este vídeo en YouTube el 7 de septiembre de 2012 titulándolo: "My Story: Struggling, bullying, suicide and self-harm (Agobio, acoso, suicidio y autolesiones). Un mes después Amanda Todd se suicidó colgándose de una árbol.

martes, 9 de septiembre de 2014

Grandes historias de cosas pequeñas - 14: Al cable de la luz.


Arrojado en medio de la acera, despellejado por pies calzados con duras suelas: Tú, mísero y vulgar cable al que todos pisan. ¿Qué haces ahí en el suelo, lejos de la infinita línea que sobre torres plateadas forman tus hermanos?
Miserable y polvoriento yaces en la calzada retorcido de dolor, arrastrado involutariamente por el sucio asfalto.
Tu torturada figura semeja un largo miembro mutilado extendido hacia lo incógnito. Tus brillantes venillas doradas ¿entienden acaso cual era su destino? Pronto se oxidarán cuando, después de varios días de de suplicio, seco de sol y hambriento de cielo, tus carnes de plástico se abran en sucias llagas.
¡Oh, destrozado y absurdo cable que algún oscuro electricista cercenó de la línea infinita con criterio inasequible. Un basurero te recoge ahora y deposita en un pestilente contenedor al lado de una maltratada botella de plástico. Carne con carne unidos esperáis, tal vez, que aquel basurero incógnito y misterioso eche en el cubo, junto a vosotros, una flor.