sábado, 19 de enero de 2013

Somos gilipollas


Hace ya tiempo que me abandono a la sensación de que gran parte del electorado nacional es gilipollas (yo me incluyo aún sin haber votado al PP, aunque sólo sea por por mi falta de pedagogía para explicar a la gente que me rodea y me importa, el disparate de elegir esa opción política).
Porque me duele a rabiar que se siga votando masivamente a un partido que miente, remiente, tima, estafa, burla, finge, falsea, engaña, equivoca, confunde, falsifica, enreda, chasquea, defrauda, desorienta, despista, engatusa, fascina, seduce, embauca, aparenta, traiciona, decepciona,  adultera, embarulla, enmaraña, desnaturaliza, tergiversa, lía, encizaña, corrompe, mezcla, trastorna, confunde, complica, entorpece, maquina, intriga, retuerce, deforma, altera, desfigura, desvirtúa, tima, roba, hurta, retuerce, abusa, joroba, exaspera, fastidia, aburre, incordia, incomoda... y harta a la ciudadanía sin que ésta le muestre el "que te den" de las urnas. Este masoquismo nacional me sorprende y me enerva hasta el extremo de llegar al insulto colectivo.
Y es que casa caso de corrupción manifiesta y chulesca de algún dirigente popular acaba con un incremento de votos. Desde Camps en Valencia a Aguirre en Madrid pasando por Bárcenas en el PP nacional, hasta Cascos en Asturias, Fabra en Castellón, Matas en Baleares... ¿Cómo no van a delinquir? Sus brindis con cava suelen ser :"A la salud de los gilipollas que nos votan! Sólo el hombre español tropieza dos veces con la misma PPiedra. Todos estos prohombres y mujeres gozaron de generosos epítetos por parte de nuestro presidente de gobierno: "Ciudadano ejemplar" (sobre Fabra) , "Paco, eres un gran presidente" (sobre Camps), "Estaré a tu lado, tanto si es necesario como si no" (A Esperanza Aguirre), "Querría para España un Gobierno como el que preside Jaume Matas en Baleares", "Es una persona competente, capaz y un clásico del PP" (sobre Álvarez Cascos), "Estoy convencido de que nadie podrá probar que no son inocentes" (Sobre Bárcenas)... Las hemerotecas desentierran elogios y los confrontan a los afilados cuchillos que se alzan ahora. Sólo quienes recuerdan podrán nos ser engañados de nuevo. ¡Cuánto tardarán en confesar públicamente muchos españoles: "Yo voté al PP"!; porque ahora, al parecer, nadie lo  hizo. Entonemos el "mea culpa" y empecemos de nuevo otro proyecto colectivo con camisa límpia, después de poner la lavadora en el programa Ropa muy sucia, 95º, lejía y centrifugado. Quizás podamos salvar alguna prenda.

viernes, 18 de enero de 2013

Ministerio de competitividad


Sobre la fachada del 162 del Paseo de La Castellana, aún se percibe la huella de las letras metálicas de antiguos letreros que colgaban palabras como trabajo, economía, hacienda... Los políticos de los diversos gobiernos que los ocuparon se encargaron de poner el énfasis en las palabras más representativas de sus ideas, colgando y descolgando letras en un ritual que se ha escenificado recientemente con el gobierno del PP. 
Asombra la prepotencia y seguridad con que luce el segundo sustantivo: COMPETITIVIDAD. Todo un ministerio fomentando, alentado, un pretendido valor. 

Desde hace años, estos señores tan competitivos (ojito no te claven un cuchillo en la espalda por medrar a tu costa) hablan y hablan de competitividad. Hablan de educación y cargan las tintas sobre los mediocres resultados en las pruebas estandar internacionales... ¿Porqué callan que España ocupa el número uno en integración de desfavorecidos en el ámbito educativo? Esa buena puntuación no interesa. Elaboran una reforma y citan hasta cinco derivados de "competir" en el primer párrafo del preámbulo. Pontifican sobre competitividad los que, se demuestra judicialmente, fueron estafadores, ladrones, corruptos...

Pero lo que muestran sobre todo es su incompetente ignorancia: como malos estudiantes, como aquellos que no entendieron la lección, se han quedado con una visión simplificada de de la teoría de la Evolución: "Sólo sobreviven los más fuertes, los más preparados...". A los señores del PP que nos gobiernan se les ve el plumero ideológico hasta en los bautizos de ministerios recientes. Me tienta analizar las posibles connotaciones fascistas, aristocráticas o antisocial que insinúa esta palabra. ¿Qué pasa con los que no son "competitivos"? - me pregunto -  y pienso en los enfermos, los pobremente preparados, los torpes...? - 

Recuerdo un libro revelador que leí hace tiempo: "El Gen Egoísta" (1976) de Richard Dawkins. En esta obra el  heterodoxo evolucionista inglés, explica las relaciones sociales: la agresión, la guerra de sexos, el racismo, el conflicto generacional e, incluso, la plausibilidad del altruismo como una pauta de supervivencia. Sí incluso el egoísmo es, analizado a nivel genético, una conducta egoísta de supervivencia. Para Dawkin, una conducta anticompetitiva, a la larga, deviene en un mayor éxito para la  especie. El suicidio, por ejemplo, aparentemente es un fracaso evolutivo del individuo, pero puede ser vital para la supervivencia de la especie (recordemos las hormigas suicidas (Camponotus saundersi) que literalmente explota para defender el hormiguero rociando con veneno a sus atacantes.) Sus descripciones de las aventuras de los seductores pero promíscuos palomos que intentas aparearse con el mayor número de hembras (siendo selectivamente rechazados  por ellas)  es esclarecedora de que la supervivencia para las palomas tiene mucho que ver con no dejarse engatusar  por estos galanes tan competitivos.

A estos seductores palomos del PP que quieren llevar al huerto (por segunda vez) a la paloma España, habrá que enseñarles que a base de competir no vamos a mejorar, ni a salir de la crisis; que lo que nos hará prosperar será la cooperación. Cooperación en la familia, en la escuela, en el trabajo; cooperación entre españoles, cooperación internacional...
Los profesionales de la educación, en cualquier programación escolar, escribimos decenas de veces aprendizaje cooperativo, cooperar para jugar, ayudar en la tarea, puesta en común, colaboración de todos...  ¿Habrá que cambiar también esto en el currículo?

A todos estos que preconizan las excelencias de una economía ultraliberal en la que medren los más preparados, "los que más trabajan"... les puede deparar el destino la desagradable sorpresa de que "no son precisamente ellos" los más preparados. Son legión los humildes funcionarios cuya preparación es manifiestamente mayor que empleados en empresas privadas, maestros cuyo currrículo podría apabullar al maestro contratado en el colegio privado,  médicos con mayor dedicación y méritos que los del hospital relumbrón de fama... 

No se equivoquen señores del PP, que bautizan ministerios y filosofan sobre educación: el éxito de nuestro país estaría en un MINISTERIO DE HACIENDA Y COOPERACIÓN.

miércoles, 9 de enero de 2013

Recordando a la princesa Khristin en el Valle de los Lobos

Quizás porque siguen vivas en mi memoria las imágenes de la exótica Ingrid de Thule, de dorado cabello,  amante del Capitán Trueno; acaso porque las bellezas rubias de Bergman pueblan aún mi mente con su nórdica perfección, tal vez porque viví dos años en Tuy y contemplé muchas veces su catedral fortificada sobre el río Miño mientras imaginaba una hilera de drakkars avanzando por el río prestos a asaltar la colina donde se asienta la ciudad... o posiblente porque hoy visité la capilla de San Olaf, en el Valle de los Lobos, no lejos de la ribera del río Arlanzón donde se alzan las Cuevas Rubias que dan nombre a la bella localidad vecina... por todo ello; me  propongo escribir este artículo cebado de ensoñación y de historia.

Porque la escena de una bella princesa vikinga cargada con una rica dote de oro y plata vieja, escoltada por más de cien guerreros a caballo y acompañada de sus damas de honor y sus sirvientes embarcando hacia Inglaterra para dirigirse después a la Bretaña y la Gascuña Francesa, y más tarde por Girona y Barcelona  hasta alcanzar posteriormente Soria, Burgos y Palencia acogiéndose a veces a las sendas del Camino de Santiago... es tan sugerente, tan novelesca; que no extraña que varias autoras (curiosamente todas mujeres) hayan escrito en los últimos años varios libros relantando su trágico destino.

Allá, por el año 1257, partió del puerto de Tönsberg, la pequeña flota con el preciado pasaje de la princesa Cristina, hija del rey Noruego Haakon. Se tratababa, según las crónicas, de una joven belleza nórdica de veinticuatro años, de largas trenzas rubias, ojos azules, tez blanca como la nieve y alta figura: El Regalo Dorado, la Flor del Norte, fue llamada. Dejó atrás una cultura muy diferente a la nuestra. Atrás quedaron los recuerdos de una infancia en la ciudad porturaria de Bergen rodeada de sus queridos hermanos Sigurd, Olaf y Cecilia, que murieron antes de la madurez, de su amado hermano Haakón, adorada por sus padres, odiada por Rikilda, la intrigante mujer de su padre... protegida del mundo dentro del palacio real, junto al puerto natural de la ciudad rodeada de siete colinas; una ciudad bulliciosa y pintoresca donde el frío y las nieblas se aceptan con naturalidad y se recibe a los rayos del sol como regalos escasos y maravillosos.
Sensible, inteligente, incomprendida; viajó por el Reino de Aragón donde fue pretendida por un un rey conquistador de nombre Jaime que perdió con ella su única batalla. Llegó a Castilla, cuenta la leyenda, para casarse con un rey sabio que aspiraba al trono del Sacro Imperio Romano Germánico.  Finalmente se desposó con el hermano del rey, el infante Felipe de Castilla, hijo de un rey Santo, exarzobispo de Sevilla, templario por añadidura y con estudios en el extranjero en la ciudad de París. Vivió en Sevilla, donde encontró la muerte tras cuatro años de nostalgia o lento veneno quién sabe...(de víboras humanas posiblemente en forma de doncellas celosas, cosa que quizás la ciencia hoy podría corroborar pues sus restos se conservan en un bello sepulcro en la colegiata de Covarrubias).

 Hoy, último día del año de la crisis de 2012, ascendí por la senda de la Majada Mayo. Fue un día nórdico: envuelto en un frío y húmedo sudario de nieblas y luz lechosa. La solitaria ermita de San Olaf, de arquitectura extraña y singular, parece surgir de la tierra como un hongo gigantesco tintado de óxidos y melaninas. La férrea torre del campanario alberga vientos y vacíos pero se yergue firme y poderosa tras un aterrazamiento que eleva unas decenas de metros más su alto campanario sobre el valle. Bajo una armadura de hierro se esconde un cálido y dulce corazón de maderas amieladas: una ermita vikinga,  un drakkar varado en el Llano Ladrillos, corriente arriba del arroyo de Valdetorres.
Estuvimos dentro de la ermita una media hora. Un pasillo oscuro, iluminado por la luz oblicua de unos ventanales laterales, daba entrada al extraño santuario. La luz recortada daba un aspecto mágico al estrecho pasadizo cuyas paredes estaban ilustradas con figuras y leyendas de la Saga Noruega y de la historia de Cristina. En uno de los paneles adosados a la pared, se explicaba el origen de la moderna ermita. Se trata del tardío cumplimiento del deseo que la princesa Cristina de Noruega arracó a su marido, el mismo día de su boda: la promesa de la construcción de una capilla a San Olaf, santo noruego muy conocido en la cristiandad desde la edad media y en cuyo nombre no hay ninguna capilla fuera de Noruega. El pasillo se abre a una sala más espaciosa, sorprendentemente bien iluminada, toda ella entarimada y cubierta de madera de pino.  Con una estética protestante apenas hay símbolos o imágenes en sus paredes desnudas. La maqueta de un drakar vikingo llamó mi atención y me entretuve en los pequeños detalles de la mítica nave. Un pequeño estrado ante un gran ventanal dotaba de un uso multifuncional al recinto. Un paisano de Covarrubias hacía el papel de guarda del recinto. Mi hermano y él conversaron largo tiempo, mientras yo,  que no lograba descifrar el amortiguado murmullo de su conversación, me dedicaba a leer los paneles y curiosear. Paz y soledad se respiraban en el ambiente. Luego salimos a la fría luz exterior donde un pequeño pórtico de la entrada ofrecía un excelente lugar para tender el saco en una noche de acampada.
En el último paseo del año, subimos al paraje de Los Callejones sin llegar a la cabecera del Valle de los Lobos. Caminábamos entre sabinas y robles, pisando a veces, suaves alfombras de gayubas con una niebla intermitente que provocaba efectos oníricos en el entorno. Por sendas señaladas con pequeñas piedras circundamos el valle de la ermita y descendimos hasta el camino que, un kilómetro después,  desemboca en la carretera, junto al río.

Como en una auténtica novela romática la casualidad vino a rescatar del injusto olvido a la exótica princesa. En el año 1958, en el trascurso de unas obras en la bella colegiata de San Cosme y San Damián de Covarrubias de la que el infante Felipe fue abad por un tiempo, un albañil hubo de mover un sepulcro anónimo bellamente labrado. Cuando abrieron la lápida descubrieron el cadáver casi incorrupto de una mujer joven y fuerte, muy alta y delgada. Vestía ricos ropajes con restos de bordados de oro y piedras preciosas. También llevaba joyas que indicaban su alto linaje. Conservaba intacto su largo cabello rubio y algunas uñas largas y cuidadas. Setecientos años después de ser confinada en su tumba, la princesa Cristina de Noruega volvía a ver la luz del día. Junto al cuerpo momificado encontraron una receta de "xugo de ajo" que se empleaba para tratar enfermedades del oído y pudo aplicarse a una devastadora meningitis que afectara a la princesa) y unos versos de amor. Quisiera trascribirlos aquí pero no los he encontrado. Me pregunto qué palabras escogería el infante, su marido, para definir aquella relación con su exótica pareja. Hermano de un sabio e hijo de un santo, no podían estar exentos de belleza. Serían un hermoso final para esta historia medieval que me ha llamado mi atención en estos días. Ya tengo asignados mis deberes para un tiempo: dos novelas fascinantes se han escrito coincidiendo con la inauguración, hace dos años, de la ermita de San Olaf: "La flor del Norte" de Espido Freire  y "Los escarpines de Kristina de Noruega" de Cristina Sánchez-Andrade. Hay más relatos y estudios, pero estas novelas parecen lo más sugerente.  Después de hacer los deberes os seguiré contando...

lunes, 7 de enero de 2013

Niños OUT


Melchor se agobia en su curso de redes sociales, Gaspar anda estresado con su 3º de Ingeniería Informática y Baltasar está liadísimo cursando un master de dirección de empresas de software. En los días previos al 5 de enero la empresa Epifanía S.A. tiene a todo el personal haciendo horas extra: todos los pajes se afanan en la cadena de montaje ensamblando consolas, ordenadores  y tablets.
El día 5, para sus majestades vaa ser un no parar. Su empresa de paquetería actualiza rápidamente su creciente base de datos. Serán innumerables las idas y venidas para repartir los "gratuítos" aguinaldos de sus majestades: en la casa  paterna predominarán los tecnológicos, ahora divisos en partes alícuotas entre diversos familiares. Además estarán los regalos más clásicos (encargados por tradición o por necesidades financieras) que suelen ser los más baratos. En la mañana del día 6 de enero, tras el primer chute de excitación inyectado bajo el árbol familiar comienzará la recogida de las restantes dosis de ilusión en un atareado visitar:
- Niños, ahora vamos a casa de la abuela ¿Allí pedísteis  un juego de la DS, no? - (Los abuelos esperan expectantes la reacción alegre de los pequeños, que despachan rápidamente los envoltorios para encontrarse al final con la minúscula tarjeta del juego deseado... ¡Qué pequeño debe parecerles a los abuelos su regalo, ellos que desearían que su tamaño fuera tan grande como su ilusión y la felicidad que querrían ver manifestada en sus ojos).
- Ahora vamos a casa de la tata Estela: Niños, comprended que la tata no gana mucho dinero y los Reyes no pueden dejar allí regalos muy caros... (¡Charo, en vaya lío te estás metiendo!, -le susurro yo disimuladamnte...-). Y allí se encuentran con balones, mochilas y loterías (algo plenamente tangible al fin, algo sensoriomotor y jugable sin electricidad).
- ¡Vamos, deprisa, nos están esperando los otros abuelos...
- Aún tenemos que ir a casa de la tía, venga que no llegamos a comer...
A lo largo de este peregrinaje cosechero se  produce un frenético, casi violento, despojamiento de envoltorios; una pequeña violación del cuerpo del regalo vestido la noche anterior amorosamente  con vistosas prendas. Brilla la ilusión unos momentos, se emiten unos cuantos gritos de alegría, y en una espiral insaciable se sigue buscando, descubriendo... Rápidamente se abandonan la mayoría y se centran con fruicción en explorar los regalos más llamativos. Este año los productos estrella han sido las tablets. A los pocos minutos mis sobrinos ya han probado buena parte de sus atractivas aplicaciones. No parecen suficientes varios juegos descargados en un instante, las primeras fotos, los primeros mails... y el pequeño de la casa le pide a su padre:
- ¡Quiero el wasar, papá! ¿Me lo pones?
- ¡Hijo, es una tablet, no tiene teléfono... Ya veré si la podemos engañar  para que lo tengas...!
Mi cuñado teme estos regalos, pero los acepta resignado: - Sí, pedís la tablet, pero yo ya sé lo que me espera a mí...¿Quién crees que tendrá que configurarlas, reparar, instalar y solucionar los problemas?                                                                                                                                            
Ya nadie se acuerda de la pedagogía del carbón, que hace tiempo hicieron dulce y ahora ni se regala. ¿Cuántos niños han visto y tocado personalmente ese sucio mineral predestinado a arder como un pequeño infierno?        
Los tiempos cambian. Lo que hoy es una celebración de explosión emocional incontrolada en otros tiempos se consideraría grosería y malcrianza.  Cierto que muchas veces se sobrecarga a los críos con agotadoras jornadas cargadas de obligaciones, deberes y actividades; pero al final lo que piden los niños para sus horas de descanso es un nuevo frenesí, esta vez en el mundo virtual: horas y horas de videojuegos, música ante la pantalla, chats... Es verdad que puede resultar aburrido recibir "oficialmente" a las visitas, o estampar el beso protocolario en la cara de algún familiar, o parecer particularmente pesado contestar unas mínimas preguntas del forastero que prentende mostrarse simpático e interesarse por ti; pero eso forma  parte de la la educación de las personas.
Ya de por sí, los niños, hartos de la diaria disciplina familiar tienden a refugiarse en su autista soledad, en juegos vedados a los adultos... ahora se añade la íntima relación en pareja con su ordenador. Yo recuerdo que mis fugas, mis ratos de OFF social, se realizaban mediante la lectura o el cine y más tarde también con la televisión.  Pero sus Reales Majestades no deberían favorecer esas conductas.

¿Sólo yo pienso así? ¿Soy realmente así de raro? No oigo voces en consonancia y cuando planteo el tema enseguida se cambia de conversación. Evidentemente no gusta oir que los Reyes son unos impostores que roban identidades con el consentimiento de los implicados para desviar afectos a seres imaginarios. ¿No es más nítido, hermoso y natural; ofrecer un especial regalo como padres de vez en cuando que establecer complejos y costosos rituales, trufados de magia, tremendamente injustos e inexplicables? ¿Alguien ha pensado en la humillación de descubrir ¡de pronto! que le han engañado a uno durante toda su vida? ¡Precisamente sus propios padres: todopoderosos, omnipresentes y omniscientes seres en los que confía! Se da entonces un rápido paso desde la desilusión a la decepcion y al interés:
- Pero seguiré recibiendo regalos, ¿no?.

Sobre todo, los Reyes son injustos. Cualquier niño, mínimamente  observador, cualquiera de nuestros  hijo que comparta con sus primos, vecinos o amigos la lista de los regalos; no podrá dejar de comparar los "premios" que sus Majestades han traído a su salón con los de sus iguales y ¡Oh, injusticia divina: nada habrá dependido de su esfuerzo, de su dedicada bondad! Se consuma así una flagrate injusticia en esta prevaricada sentencia: los ricos reciben más aunque se porten fatal.                                                                                                                                                                                                                      A media tarde, los sobrinos se encorvan sobre su tableta. No pueden evitar lanzar exclamaciones intermitentes dando cuenta de sus descubrimientos y sus logros en el control del pequeño artefacto. Los dos más mayores se retiran pronto a sus habitaciones lejos de la animada conversación de los adultos. El pequeño, que aún necesita del contacto de sus padres y de la aceptación de los mayores, se sienta en el sofá entre ellos con la tableta en las manos. Los adultos siguen desgranando noticias, cotilleos... Adultos IN. Niños OUT.

miércoles, 2 de enero de 2013

Contrapicado


En un pequeño rincón del mundo, en un humilde piso en proceso de dehaucio vive Borja su particular juventud. Son 17 años encerrados en un cuerpo cosido con 17 puñaladas, intoxicado con 17 venenos.

Él me enseñó cómo hacer un botellón con un bombón de licor, cómo seducir a una enfermera y pedirle un inocente  destape, como reír con las chicas, como ser fiel al club de tu vida: El Real Madrid. Cada día me sorprendía con sus comentarios sobre la crisis, "la aburrida crisis"; con su conocimiento de los famosos del mundo, que le visitan y firma autógrafos a centenares. Me dejó KO escuchando su música, las cadencias explosivas del tecno y el bacalao que tanto le gustanban... (y me sorprendía con sus explicaciones sobre la causa de que no le gustaba la música clásica porque le pusieron mucha en la incubadora...). Me admiraba su fascinación por los deportes de pelota y de equipo... sin máquinas de por medio. Él, que conocía más gente que yo, y con más intimidad. Él, que bien podría trabajar de asesor televisivo, por las horas que pasa enganchado a la pantalla... Él con sus enormes ganas de hablar y ser escuchado, sus entusiasmo por participar, su deseo de saber... Y yo, inicialmente con miedo de no saber qué decir y sintiendo después que me lo ponía muy fácil, porque su escucha era sincera, esforzada; límpia su sonrisa, sin maña ninguan y espontánea su risa a carcajadas que se desbocada cuando yo fingía triste compasión por la mala marcha del Madrid.

Desde tu lecho, a contrapicado, me dices adios. Hemos recogido rápidamente el brazo articulado, el ordenador, la web cam, el pulsador... toda la parafernalia para conseguir que domines un poco tu rincón del mundo. Escucho tus indicaciones para reiniciar tu mp3 y programo tu regreso al bacalao. En Antena 3 reconecto los Simpson.

Y terminada la visita vuelves a quedar solo en esta pequeña habitación que es tu mundo. Miras por la ventana las fachadas de enfrente. Tras los árboles intentas divisar alguna silueta conocida. Quizás alguna joven con la que sueñas.