viernes, 31 de enero de 2014

El año del caballo


Con el paso lunar de la luna nueva se consumió el año de serpiente y el horóscopo chino nos trae el año del Caballo de Madera.

Séptimo clasificado en la legendaria carrera convocada por el Emperador de Jade, fue superado por la astuta y tramposa rata (1ª) que hizo la parte más difícil del camino, el paso de un gran río, a lomos de el pacífico Buey (2º) y por el tigre (3º) que sufrió la contrariedad de tener que luchar con las caprichosas corrientes fluviales. El conejo (4º) atravesó la corriente saltando hasta un tronco arrastrado por el agua y tuvo que entretenerse un buen rato. El dragón (5º) podría haber llegado primero pues hizo el camino volando, pero se entretuvo ayudando a personas en apuros y al mismo conejo al que salvó de su árbol a la deriva. El caballo (7º) llegaba al galope, pero próximo a la meta la meta, la serpiente (6ª) lo asustó haciéndolo caer y ella llegó antes. La cabra (8º), el mono (9º) y el gallo (10º) cooperaron para pasar el río y, aunque llegaron juntos, el emperador les concedió ese orden. El perro (11º) podría haber estado entre los primeros pero se entretuvo dándose un baño y, finalmente, el cerdo (12º) se rezagó por darse un atracón y echarse la siesta: llegó el último,justo en el momento en que el emperador dio por finalizada la carrera. El gato, que también participaba, fue engañado y empujado al río por la rata y llegó con la carrera finalizada. Desde entonces la guarda odio eterno.

Repaso las características de este signo, tan asociadas a las propias cualidades de su animal totémico, y encuentro entre otras: fuerza, energía, empuje, acción, extroversión, sorpresa, acción, optimismo, aventura, romance, sociabilidad, nobleza, terquedad, orgullo, independencia, lealtad... Se supone que los nacidos bajo su signo son buenos comunicadores, amables e independientes, pero también demasiado habladores a veces y muy impacientes.

Un bello poema nos lo expresa así:

Soy el caleidoscopio de la mente.
Imparto, luz, color y movimiento perpetuo.
Pienso, veo y me muevo con eléctrica fluidez.
Constante únicamente en mi inconstancia
No me traban las mundanas ataduras
Ni me ponen límite estrechos objetivos.
Sin freno corro por senderos vírgenes.
Indómito mi espíritu,
Mi alma por siempre en libertad.
Soy el caballo. 

Y una hermosa leyenda beduina nos describe así su origen:
"Tras la creación del mundo, Dios recorría el mundo admirando su obra cuando escuchó el llanto de un beduino quejándose de que, entre la multitud de regalos que dio a todas las personas en el mundo, a él sólo le había dado arenas. Entonces Dios prometió compensarle y tomando con la mano derecha al viento del sur que pasaba, dijo:¡Plásmate, viento del sur! Voy a hacer de ti una nueva criatura. Serás mi regalo y el símbolo de amor a mi pueblo. Para que seas único y que nunca te confundan con las bestias, tendrás: La mirada del águila, el coraje del león y la velocidad de la pantera. Del elefante te doy la memoria, del tigre la fuerza, de la gacela la elegancia. Tus cascos tendrán la dureza del sílice y tu pelo la suavidad del plumaje de la paloma. Saltarás más que el gamo, y tendrás del lobo el faro. Serán tuyos los ojos del leopardo por la noche,
y te orientarás como el halcón, que siempre vuelve a su origen. Serás incansable como el camello, y tendrás del perro el amor a su dueño. Y finalmente, caballo, como un regalo mío al hacerte caballo y hacerte árabe, te doy para que seas único: la belleza de la Reina y la majestad del Rey. 
Dios le dijo al Viento del Sur:- Conviértete en sólida carne porque quiero hacer de ti una nueva criatura, para que me honre y humille a mis enemigos y para que sirva a aquellos que estén bajo mi potestad". Y el viento del Sur respondió:- Hágase según tu voluntad tu deseo. Entonces Dios tomó un puñado de viento y sopló creando el caballo."

Es el caballo un animal fascinante para mí y, sin embargo, apenas he tratado con esta especie. Fue compañero de trabajo y de viaje de mi madre cuando joven le encantaba montar su yegua por los caminos de Ayuela, fue mi montura una única vez en la vida por las praderas de Valsaín y poco más... tan sólo tímidos acercamientos hasta ellos para acariciarles el lomo o un rato de compañía a una hermosa yegua en la casa de un antiguo alumno que esperaba que naciera su potrillo para establecer una relación de apego de por vida (por cierto el pequeño potro nació a las pocas semanas y se llama Acebuche). Pero quiero rendir homenaje a todos los caballos que poblaron mis lecturas y mi imaginación. Saludo a los históricos Bucéfalo, Babieca, Rocinante, Marengo, Genitor, Palomo, Othar, Janto y Balio, Strategos, Hengroen, ... a los míticos de Troya, Pegaso, Abdjar, Centauro... a los fímicos Aldebarán, Antares, Rigel y Altair en Ben Hur ; a Tornado el del Zorro, a Silver en el Llanero Solitario...

Compañero de los hombres desde el paleolítico, lo vemos plasmado en las paredes rocosas de las cuevas, aún no domesticado. Pero pronto, sería uno de los animales más apreciado por la humanidad y contribuyó en todas sus empresas: como animal de carga, de transporte, de compañía, de guerra... He pasado muy buenos ratos leyendo las aventuras de Ayla de los Zelandonni (protagonista del Clan del Oso Cavernario) domesticando su potrillo.
Protagonista de todas las guerras desde entonces, actor principalísimo en la Conquista del Oeste, compañero inseparable de los héroes del western que lo apreciaban más que a una mujer; el vínculo del  caballo con los hombres llega a hacerse casi carnal. Te saludo, hermano. Llegó el año de tu  signo. Comienza la galopada del tiempo que te pertenece.

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Vergüenza y adolescencia

Hoy, muy de mañana, llamo de nuevo al padre de mi alumno. Con suerte cogerá el teléfono. Si está de buen humor me explicará que los médicos aún no ven bien que reciba clases en su casa. Si me da la oportunidad de insistir en la conveniencia de que empiece ya con ellas me explicará con prisas, como siempre, en un habla nerviosa y rápida que está mal física y psicológicamente y que  cuando pueda ya me avisará.  Si mis razones le llegan a incomodar , o le pido algunas explicaciones, me cortará la llamada como tiene costumbre. Mentirá una vez más. Me contará que su hijo necesita reposo absoluto y no se puede mover; pero yo veo que sale a la calle a hacer recados con su madre; me dirá que debe estar recostado, pero acude a consulta en el autobús o en metro; no puede tocar un libro ni esforzarse pero le compraron una tablet, su compañía la mayor parte del tiempo...


De nuevo, salta el buzón de voz. Yo dejo un mensaje con la convicción de que será inútil. Van ya para tres meses que estoy a su disposición y desprecian mi ayuda. Un tercio de mi sueldo se escurre por las alcantarillas de su dejadez.

Pronto se cumplirá un mes desde aquel día que me dejaron plantado a la puerta de su lejano domicilio en la cita matinal sin darme ninguna explicación.  El sueño de la madrugada, el largo viaje, la gasolina...  para encontrarme al llegar  con la puerta cerrada. Y, pensando en vosotros, me mantienen a la espera de vuestra decisión o vuestra mejora, sin comprometerme con nadie más. Llevo un mes vagando como alma en pena por un colegio alquilado. Martes y jueves deambulo por los pasillos a la búsqueda de alguna clase libre, de alguna tutoría compartida donde resolver algún papeleo o enchufar el portatil  y programar un aula virtual que permanece vacía a la espera de que quieras entrar. A veces me encargan algún apoyo a pequeños grupos, pero es algo esporádico y sin programar. Mi tiempo se pierde menospreciado por su indiferencia. Apenas puedo contactar con ellos. Bolquean mi número de móvil y solo hablo con  buzones de voz. Mi alumno, no contesta al whassapp. No acusa recibo de ninguno de mis correos electrónicos. No se digna hacer ni una llamada. No responde a mis sms... Alguna vez, llamando desde un número desconocido, he hablado con él; desconcertado no ha tenido valor para colgarme y charlamos un buen rato, después la conversación se corta misteriosamente.

Evidentemente queréis que os dejen en paz. Y yo estoy de acuerdo, si realmente es en paz donde se encuentra vuestro hijo, solo y desesperado en la soledad de los días, enfermo y entre las cuatro paredes de vuestro pequeño hogar. Adolescencia y vergüenza es binomio del aislamiento. Sólo en su lucha con un estigma vergonzoso que le hace aislarse del mundo, recorrerlo con su tablet en una interacción unidireccional.

En el tiempo que trabajamos cara a cara  exigía sin dar, juzgabas sin pruebas, malinterpretaba sin escuchar... A su alrededor se andaba con pies de plomo para no despertar al monstruo que te poseía. Pero por lo menos alguien le visitaba. Una visión diferente, un nuevo color, poblaba su mundo gris. Ahora esta solo. Levanta barreras ante sí y hundes los puentes. Apura las pinceladas de ese retrato de Dorian Gray que es su vida en soledad.

Y yo siento pena. Indignación y pena. Los médicos le tratan esa úlcera sangrante de su cuerpo pero ...¿Quién le curará las enfermedades del alma?

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jueves, 30 de enero de 2014

T for two

8:05 PM. RNE 1 desgrana las noticias del día mientras conduzco mi automóvil por la R2 a la altura de Torrejón. Realizan la habitual toma del pulso político donde los latidos enfermos del corazón del PP se auscultan con atención por los medios intentando determinar si la arritmia detectada es soplo o un infarto. Después toca el turno a los sucesos. Estoy en la M-50 cuando escucho el breve resumen de un hecho luctuoso: "En Rivas, una niña de 11 años ha muerto golpeada en la cabeza por la barra de un columpio donde jugaba con otra compañera..." Al oír la localidad subo el volumen. Precisamente me dirijo a Rivas. El locutor continúa ofreciendo detalles del suceso. "...en torno a las 3:00 horas en un parque... en la zona de la Cañada Real más próxima a las  urbanizaciones de Covibar...". - ¡Dios mío, si es donde la alumna a la que atiendo esta mañana! "... el columpio  había sido revisado el jueves pasado por la empresa contratada para el mantenimiento..." - Pienso enseguida en los parques de aquellas calles sin salida. Hay varios próximos al colegio El Olivar, ¿será en alguno de ellos?. A los quince minutos estoy dejando la Avenida de Covibar, en Rivas, para tomar la calle Plaza de Rafael Alberti, en un costado del colegio. Mientras la recorro observo el parque cercano, a la derecha, donde la brisa de las 8:30 h, agita una cinta azul y  blanca de la policía local.
- Seguramente este es el lugar, -pienso para mí. Aparco en las proximidades y, aprovechando que tengo tiempo sobrado, me acerco a echar un vistazo. A esas apenas hay algún transeúnte por las calles, aún no ha salido la pequeña procesión de papás con sus hijos pequeños camino del colegio.


El pequeño parque,  rodeado de bloques de pisos por los cuatro costados aparece desierto y rodeado en todo su perímetro por la cinta de seguridad de la policía local. En el centro, entre un castillete de actividades y un columpio tradicional, un hoyo flanqueado por dos montones de arena revela la situación donde estaba el columpio que ya ha sido retirado. El Equipo de Criminalística de la Guardia Civil y la policía local han estado examinando la consistencia del terreno y los anclajes. En un parque cercano también han examinado y retirado un columpio idéntico, ambos de construcción holandesa y del modelo denominados "T for two" debido a su forma peculiar con dos brazos que sustentan los asientos colgantes. Aún, gracias a la memoria foto-topográfica de google-street se puede apreciar en su posición original hace pocos años.

Abandono el lugar y me dirijo a la casa de mi alumna, pensando que quizá conozcan a la familia de la niña fallecida. Al fin, también son marroquíes como ellos y van al mismo colegio. Apenas dados los buenos días les pregunto por el suceso y me explican entristecidos que, efectivamente, conocen bien a la víctima y a su familia. Incluso mi pequeña alumna ha jugado algunas veces con ella. Eran casi vecinos. Están conmocionados. Me cuentan los detalles que conocen. Me dicen que estuvieron entre los primeros en acudir al parque Rafael Alberti, lugar del incidente. Que los primeros en llegar fueron el director y algunos profesores del colegio cercano que acudieron avisados por los niños que estaban a punto de entrar (eran las 2:55 y estaban a punto de formarse las filas). Incluso entre los profesores allí presentes costó levantar la pesada T tubular que formaba el columpio. Nada se pudo hacer: la niña había sido golpeada en la nuca y, prácticamente había fallecido, aunque los servicios de urgencia del SUMMA intentaron reanimarla durante 45 minutos. Me hablan de la falta de sujeción, sólo tierra, de los anclajes; de los efectos de la lluvia y del bamboleo sobre una estructura ni siquiera asentada en hormigón ni sujeta con tornillos. Me hablan de la familia, del padre Ali Aghmir y la madre, atendida por un ataque de ansiedad... Mi pequeña alumna asiste callada a la conversación. Quizás medite sobre este segundo paseo por los aledaños de la muerte. En este caso, afortunadamente, no es ella protagonista.

Terminada la clase paso de nuevo por el parque. Se descubren en los alrededores los vehículos de transmisiones de TVE y otras televisiones que han acudido con cámaras y corresponsales al lugar. Ahora está más animado: varias personas ociosas, la mayoría de origen magrebí, forman grupos junto a los equipos de reporteros. Una periodista toma declaración a uno de los presentes; le hace deletrear su nombre para transcribirlo correctamente en su artículo. El padre de mi alumna, que vuelve con la compra, indica a un cámara la existencia de un columpio igual en un parque cercano. El periodista le explica que ya han estado allí, que lo habían retirado ya... Tomo alguna foto para mi blog. He decidido que el artículo de mi entrada diaria versará sobre este suceso con el que me he topado de casualidad. La lista de entradas se desplazará en una fecha.

En unos minutos, tomando un café a la espera de la siguiente clase, reflexiono sobre los ignorados  calendarios de La Parca y los accidentes y casualidades a los que nos exponemos quienes trabajamos con niños. Una constelación de riesgos rodean la actividad infantil: bisagras amputadoras de dedos, toboganes que cortan como cuchillos, columpios que ceden, alcantarillas que atrapan manitas infantiles, piedras de aparición impensable que sobrevuelan cabezas, escaleras traidoras, trayectorias brownianas de las carreras por el patio en el recreo... Yo mismo choqué de cabeza con toda la inercia de mi carrera infantil contra una columna del patio de mi colegio a mis tiernos 10 años. No quiero imaginar lo que hubiera ocurrido si este suceso hubiera tenido lugar en el patio del colegio. Recuerdo a mi sobrina aprovechando que la puerta de su casa quedó mal cerrada precipitándose con el taca escaleras abajo. La veo también colándose en el garaje comunitario mientras la puerta se abatía sobre ella... Pero, evidentemente, no hay ángeles de la guardia para todos, o bien, están muy ocupados y no dan a basto.
Extraño columpio en forma de T. Robusto y sólido; tenía los pies de barro. Un barro mojado donde su planta se escurría como la sombrilla en la arena de la playa: quizás el viento, quizás la lluvia, quizás la acción de fuerzas pendulares combinadas... Queda aclarar porqué resquicio se filtró la desgracia. Alguien tendrá que responder por algún punto incumplido del protocolo, que seguramente, establece la normativa sobre instalaciones y su seguridad. Mientras tanto, en Rivas, los niños tienen miedo de montar en los columpios.

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miércoles, 29 de enero de 2014

Cortapichas


Realizaba tareas de apoyo a dos alumnos de 5º EP en matemáticas. El tema de las fracciones le tenían cogido por los pelos y aún no entendían bien el concepto de fracciones equivalentes. Corregíamos un ejercicio donde les pedían expresar de forma más sencilla la fracción 80/400. Se trataba, en definitiva, de simplificarla.
Cuando uno se encuentra en esta situación ha de decidir entre explicar rápidamente un proceso (a modo de algoritmo) que servirá para el caso concreto que tratamos pero que, a la mínima variante, será inservible si no han entendido el concepto implicado; o tomárselo con calma y explicar, utilizando gráficos y ejemplos, el concepto de de fracciones equivalentes (lo que supone 10-15 minutos, de aclaraciones que, a sus ojos, parecen fuera de lugar). Elegí la opción más pedagógica (la menos resultona).
Comencé a dibujar círculos, a dividirlos, colorear algunas partes... Definimos numerador, denominador... Tomamos una de los círculos fraccionados: sería una pizza:estaba dividida en 4 partes y compraríamos 3 de ellas. La fracción la identificaron rápidamente: 3/4. Cada uno nos comeríamos una parte grandecita de pizza (1/4). 
Pero, les dije, - ¿Y si el encargado de la pizzería se empeña en hacer los trozos más manejables y, divide las pizzas en 8 trozos (divide en dos el trozo que nos toca a cada uno). ¿Cómo seria la fracción resultante? La respuesta no tardó en llegar: 6/8. ¡Bien!. Proseguí. Y si el pizzero coge el cortapichas...
Se les ilumina el rostro y se echan a reír...

Yo caigo en que, en medio de la disertación, he sustituído por anticipación la z  por la ch y el resultado les resulta divertidísimo. Me digo: -¡A lo hecho pecho! Por un lado les explico que casi se aproxima más "picha" al sonido en italiano de "pizza" y por otro (¿No queríais caldo?:  pues tomad dos tazas) que yo he tenido muchas veces cortapichas en la mano y que no hay que asustarse... ¡Me miran divertidos e incrédulos! : - El profe está salido, o peor, está loco...- (piensan).
Yo sonrío y dejo pasar un rato gozando del equívoco que, a posta, les he preparado. Finalmente les aclaro que el "cortapichas" es el nombre que, de pequeños, dábamos a "la tijereta", un pequeño insecto muy común que buscábamos bajo las piedras o cortezas, en lugares húmedos, y cogíamos con la mano sin miedo alguno.    

Los alumnos suspiraron aliviados. Yo estuve tentado de llevar más allá mi  provocación: - ¿Y habéis visto alguna vez un "chochín"?

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martes, 28 de enero de 2014

La sustancia


Si existe el arjé, el principio filosofal de todas las cosas ¿Por qué no habrá de existir también la sustancia, el principio alimenticio esencial de nuestra alimentación?

Mi padre lo tiene claro. Es la grasa. Muchas veces se nos ha quejado:  "No me alimento bien, no tienen sustancia estos alimentos". No hace falta compartir muchas comidas con él para saber que la sustancia en cuestión  está muy relacionada con el tocino, la grasa, el unto,  el aceite... Esos compuestos contundentes que se esparcen por la boca e inundan el paladar con una agradable viscosidad.
¡Y qué buena y barata es!. Alimento filosofal de los burguer que lo convierte todo en dólares.
Sabrosa, rica, espesa ... la grasa pesa. Más ligera que el agua, en nuestro cuerpo se torna superdensa: para sacarla a flote hacen falta tecnologías extractivas más complejas que el fracking.  O bien emplear a fondo nuestros motores musculares quemándola kilo a kilo mediante la generación de centenares de caballos de potencia (que no es lo mismo que la potencia de cien  caballos como yo pensaba de pequeño cuando me hablaban de motores). A razón de 9 Kcal por gramo, hoy en día, nuestros organismos tienen combustible para rato.

Pero... ¿cuál es su fórmula gustativa? Está estudiado el efecto organoléptico de las grasas; son fundamentales para apreciar el sabor y el aroma de los otros alimentos. Mejoran el sabor envolviendo  las partículas alimenticias durante la masticación favoreciendo su contacto con las papilas gustativas. esto era el conocimiento clásico hasta hace pocos años. Pero la ciencia avanza que es una barbaridad. De los seis sabores: salado, dulce, ácido y amargo son los clásicos; podemos añadir el umami o "sabroso", cuyo origen está en el aminoácido glutamato monosódico, como quinto sabor certificado; y hay un sexto a punto de admitirse oficialmente: en la actualidad científicos de EEUU y Australia  afirman que existe un sexto sabor: la grasas. Parece que se ham localizado en la lengua receptores  específicos para la grasa en las papilas gustativas.  El CD36 (nombre científico del receptor) reconoce moléculas de grasa. Contra lo que pueda parecer, tener muchos receptores CD36 nos induce a consumirlas menos, por lo que ya tenemos una prometedora vía dietética aún inexplorada. Es decir los que gustan más de las grasas están objetivamente más delgados, parece que el efecto saciación influye en los organismos para enmascarar su percepción: a más grasas consumidas más cantidad necesitaremos para gustarlas.

Las grasas  son las causantes directas en las llamadas Enfermedades de la civilización: obesidad, diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Están en la composición de muchos alimentos de las dietas actuales debido a ser muy comunes en los alimentos y muy accesibles en precio y cantidades. El organismo humano posee una gran capacidad de adaptación biológica a los diversos tipos de alimentación. Aparte de la inclinación hereditaria  por un determinado tipo de alimentación, las hábitos alimenticios y las preferencias por distintos sabores están muy determinadas por las costumbres alimentarias familiares: nos gustará lo que estábamos acostumbrados a comer en casa cuando éramos pequeños y jóvenes. También influirá el estilo de vida, que provocará la variedad o uniformidad de dietas y sabores.

Las necesidades de cuota grasa han variado enormemente en los últimos años. No es lo mismo la ración de torreznos en el campo durante las duras jornadas del verano cosechando la mies que la ración de torreznos en el restaurante  local. Ambas están deliciosas, ambas son adictivas; pero la siega gasta la grasa y el restaurante la echa a la hucha.

Ayer me comí un puñado de cortezas riquísimas. Hace una semana unos torreznos de la orza sabrosísimos. Un buen queso puede llegar a emocionarme. El jamón bien veteado me parece sublime, la tostada con su aroma de la mantequilla caliente me enternece...¡Ah, las grasas, el unto, la manteca, los tocinos, el aceite, las cremas, la "sustancia"...! ¡Cuántas emociones! ¡Y qué caras me cuestan!

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lunes, 27 de enero de 2014

Los cuadernos de mi madre niña


¿Te has imaginado a tu mamá, con pocos años, en la escuela? Yo lo hice más de una vez. Algunas veces porque ella misma me contó  capítulos de su infancia o los escribió en unas pequeñas memorias que hemos publicado para los íntimos. Otros los he imaginado a partir de sus viejos cuadernos escolares. Son antiguos cuadernos manuscritos con más de 80 años. El papel amarillea en ellos y los dibujos han palidecido, pero conserva el cuidado y el primor que  ponen las niñas aplicadas intentando hacer bien la letra de caligrafía inglesa con su tinta azul cuidando copiar los textos lo mejor posible. Las lineas se aprietan y los huecos se cubren con dibujos, algunos inventados, la mayoría copiados de la pizarra o de algún libro de la escuela.
Mi madre conserva veinte de aquellos cuadernos, numerados por orden cronológico. Lo que más sorprende es que abarcan casi todo el periodo de la Segunda República y el comienzo de la Guerra Civil de 1936. Es curioso constatar un cambio de enfoque en los contenidos, el cambio de maestro, la diferente ideología...  En 1932, año en que comienzan, enternece descubrir sus grandes expectativas; comienza incluso dando vivas a la escuela y su maestro, Don Lucas. Hasta el 36 se estudiaban personajes como Giner de los Ríos, acontecimientos como Los Carnavales e incluso, el 23 de mayo de 1936, escribe sobre un discurso de Castelar en el Parlamento apelando a la democracia. Un dictado, inventado al vuelo por el maestro a lo que parece, reza así:
"Yo soy español porque he nacido en España y porque mis padres eran españoles; amo a España, mi patria, porque me asegura la libertad, la igualdad, la justicia y la cultura. 
Yo soy español y, solamente por ello, soy ciudadano libre y, mediante el estudio, puedo aspirar a los más altos cargos de la nación, de la sociedad y del gobierno. España tiene un gobierno republicano democrático que hace a todos los españoles iguales ante las leyes, que concede a todos derecho a los cargos públicos y a tomar parte activa en la gobernación del estado.
En otros tiempos había  personas privilegiadas que disfrutaban preferencias especiales, solamente por el hecho de haber nacido de padres que tenían también esas preferencias."
Ayuela, 3-3-33 
El estallido de la guerra civil, el 17 de julio, encontró a mi madre en la escuela trabajando en sus cuadernos. Apenas diez días después aparecen los primeros apuntes de propaganda en pro del Movimiento: se trata de una pequeña copia que dice:
¡Viva España! Una grande y libre. ¡Viva el Movimiento salvador de España que quiere separarse de esas hordas marxistas!
Era el último día de escuela. A la vuelta, profusión de copias, dictados y problemas. Temas neutros, pero de vez en cuando , bajo la fecha, se escribía: 
¡Viva España! ¡Arriba España!
Mi madre, a los 12 años, quería ser poetisa para expresar la hondura de sus sentimientos. Ella misma lo confiesa en un ejercicio de redacción. Tuvo que pensar que sería poco menos que imposible porque enseguida añadió que también le encantaría ser actriz, pues representar obras teatrales le parecía maravilloso y sorprendente. Busco con atención aquellos ejercicios de redacción donde mi madre volcaba sus intereses y sentimientos. Muestra en ellos su miedo al comienzo escolar por temer haber olvidado lo aprendido el año anterior, sus deseos de portarse bien y aprovechar la escuela, su intención de aprender para ser alguien el día de mañana, su pena por alguna compañera enferma...  El resto lo forman ejercicios de dictado, resúmenes de lecciones, apuntes de temas varios y ejercicios de matemáticas. Siempre aparece intercalado algún dibujo primorosamente realizado coloreado delicadamente con lápices de colores.  En todo momento se trabajan los aspectos prácticos: las  cuatro reglas, problemas, la corrección escrita, los personajes históricos relevantes... Aparecen frecuentemente pequeños poemas, muy relacionados con el ámbito rural, que mi madre aprendió de memoria y, muchas veces, nos recita(conoce al dedillo varios de Gabriel y Galán). Se aprecian los momentos de calma con letra cuidada y también contrastan con ellos los días de trabajo en el campo que la obligan a escribir con rapidez y cierto desorden.

 El último cuaderno conservado guarda fechas de octubre de 1936. La guerra se libra en varios frentes. Su pequeño pueblo, Ayuela, está en el bando nacional. Su hermano mayor ha partido como voluntario a los dieciséis años en los primeros días del conflicto. Su otro hermano, estudia en la preceptoría de un pueblo cercano. La casa se ha quedado sin brazos y ella ha de contribuir en las faenas del campo. Tiene que hacer la comida para sus padres y tíos. Ha de relegar la escuela para cuando puede. Su padre, observando su buenas dotes para el estudio, tenía previsto que estudiara en una academia de Saldaña, la población importante del contorno. Una mula estaba reservada para costear sus estudios. Pero la guerra lo cambió todo. Hubo de emplear el capital de la mula para otros menesteres. 

Mi madre conserva gratos recuerdos de sus días de escuela. Adoraba a sus maestros. Hasta hace pocos años, mientras vivieron, aún visitaba a alguno con el que mantenía amistad. Sus maestros la apreciaban. Casi nunca la reñían ni castigaban pues sabían de su esfuerzo y su viva inteligencia. Incluso, agradecidos, la felicitaron más de una vez por dejar en buen lugar el trabajo del maestro en las visitas de la inspección. Cuando estalló la guerra recibió presiones de su tío y otras personas del pueblo para que denunciar a su maestro a lo que se negó con infantil valentía.
También en ocasiones, pocas, fue traviesa; pero con una niña inocencia. Al terminar la escuela siguió haciendo obras de teatro con sus amigas y participó siempre en el grupo que componía las letrillas que se cantaban en las bodas del pueblo. Muchos sueños se rompieron en el trascurso de su vida. Pero a mí me gusta imaginarla de niña soñando componer preciosos poemas o de actriz, encandilando auditorios tras las candilejas.


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domingo, 26 de enero de 2014

Basta ya

Estaba ahí, agazapado entre los borradores olvidados... Escrito antes de diciembre de 2012 ¡y sigue vigente!

Basta ya by Colecasa
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sábado, 25 de enero de 2014

El siglo de Plomo


Si el Marqués de Valdeflores hubiera vivido en el año 2014 y no en el 1754 quizás no hubiera bautizado la glorioso centuria del XVI como "El Siglo de Oro", sino que, desde su cuenta de twitter y en menos de 118 caracteres lo habría definido  y bautizado como "Siglo de Plomo".

Porque hoy en día, el aura dorada del periodo más brillante de nuestros clásicos literarios palidece, vira hacia el gris y degrada su luz adquiriendo tonos plomizos, cromatismos plúmbeos que sugieren  horizontes poblados de columbonimbos anunciando una tormenta intelectual inaguantable. Una vez logrado (Dios sabe por que métodos) deshacer el vínculo de nuestros estudiantes con la tablet o el smartfone, anunciar que vamos a estudiar alguna de las obras de nuestros clásicos del Renacimiento o el Barroco, se asemeja a la invitación a un entierro. Una nube de sombras invade su mente apagando en un instante fondos brillantes, llamativos iconos e impactantes fotografías. Se detienen las animaciones. Se disuelven los pixels. La pantalla cierra en negro. El cerebro queda en stand-by.

Tras el apagón digital, ¿quién es capaz de suscitar interés por las delicadas metáforas, los elaborados hipérbaton, los bellos adjetivos, el rico vocabulario o la fascinante construcción de aquellos textos irrepetibles?  No hay adolescente que aguante el Quijote. Les importa un bledo la Gramática de Nebrija. Se reirán de las tragedias y amores de Calixto y Melibea. Acaso sonrían un poco con las agudas picardías del Lazarillo. Puede que se lo pasen pipa haciendo un poco el burro en Fuenteovejuna, si el profe les propone representarla.  Se comerán la cabeza con los galimatías de Santa Teresa. Fliparán con la poesía  mística de San Juan de la Cruz...

¿Quieres una una denuncia por maltrato? Propón una lectura de tema pastoril. Saca un volumen de La Galatea y prepárate para una sesión de vómitos por aversión.  Elige, si quieres, Ninfas y pastores del Henares para  suscitar su interés localista: ¡Pero si yo lo que conozco es el Brons!, ¡Profe, yo sé algo de Afganistán!, ¡Yo del Real Madrid!...

Piensas enseñarles a construir bellas imágenes lingüísticas. Les hablas de crear metáforas cautivadoras. Les propones textos de belleza sin igual. Iluso... ¿Por qué esforzarte en interpretar la criptografía de aquellos escritores si su universo es una constelación de imágenes a cual más motivadora? ¿Por qué esforzarse inútilmente cuando las imágenes literarias pueden entrar por los ojos ya elaboradas? ¿Por qué construir la imagen si puedes conseguir el puzle completo?

Acaso, amigo lector, tú que fuiste capaz de sobrepasar la segunda línea, tú que llegaste hasta aquí... acaso, la respuesta esté en que "Un mundo feliz" es el más infeliz de los mundos, en que el placer de gozar con las manufacturas  no se puede comparar con el placer del artesano creador, en aprender a ser programadores del lenguaje, la gran herramienta de la sabiduría.

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viernes, 24 de enero de 2014

PISA y la comprensión lingüística de nuestros políticos


Alguna vez he pensado padecer una inevitable esquizofrenia. Oigo voces. Desde la TV, la radio, en los bares, entre el grupo de amigos... oigo voces peculiares, hablando en un lenguaje peculiar, que me obsesionan, me idiotizan, me enervan. Se trata de los mensajes políticos y su particular vocabulario, su desesperante sintaxis, su vacuidad disimulada, sus palabras fetiche, sus silencios, sus eufemismos, traslaciones, derivaciones, anfibologías... y todo el arsenal de manipulaciones y camuflajes que incorporan a su discurso. Citando a Ramón Nieto, en Lenguaje y Política (Acento Editorial, 2000): "El lenguaje político es una forma de hablar (para disfrazar, o fijar, o desviar la atención) no un lenguaje técnico profesional. El político tiene habilidad para no decir nada con el máximo número de  palabras posible. Inventan palabras, las usan fuera de contexto o con un significado erróneo, y construyen frases incomprensibles en términos lingüísticos"

La palabra, el mayor invento de la humanidad, es algo fascinante. Por eso su empleo conlleva una gran responsabilidad. No divaguemos, seamos claros.

En el arsenal de trucos lingüísticos de nuestros políticos la figura gramatical predominante es el eufemismo o la alusión perifrástica, es el mecanismo con el que doran el amargo sabor de la píldora que nos prescriben. Otra figura usada ampliamente por algunos políticos es la traslación lingüística, consistente en asimilar una palabra a un problema: "La culpa de que Cataluña vaya mal es España", sin ir más lejos (de momento). También se inventan palabras por derivación aplicando las reglas que les convienen: amiguismo, triunfalismo, continuismo.... Se usan adjetivos disuasorios para vencer o anular la resistencia de la posible oposición: "es irreversible, inevitable...". El manipular,  complicar o enrevesar una idea mediante secuencias obedece a intentos de realizar veladas asociaciones o acusaciones con propósito manipulador. Se habla continuamente empleando anfibologías, términos ambiguos que se presupone conocidos pero que no se concretan por nadie: "abriremos cauces de diálogo", "haremos lo que sea preciso para..." (¡por Dios, qué impreciso!). Un "buen" político recurrirá al empleo de un lenguaje esotérico cuando proceda para dar a entender que está por encima de trampas y confabulaciones y acusar a su vez a sus enemigos políticos de oscuras intenciones o de estupidez: empleará expresiones como "conspiración judeo-masónica", contubernio, involución, fraseología... Es habitual, por otro lado el énfasis  en acentuar algunas sílabas átonas (especialmente la primera) en sus discursos y  la partición sintáctica cortando el discurso en los momentos más inoportunos sintácticamente hablando. Son tendentes a requetesilabizar, alargando innecesariamente las palabras para darse tiempo a reorganizar su discurso (por ejemplo, usar concretizar en vez de concretar). Los politicos usarán metáforas ("lucharemos por nuestra bandera"), reiteraciones ("¡Váyase, señor González!"), lemas ("Yes why can") y todo tipo de artefactos lingüíticos para confundirte o convencerte, amigo lector. Estate pues preparado. Acude a tu examen PISA con los deberes hechos. Hazte experto en la comprensión de galimatías, incongruencias, embrollos y jerigonzas para pasar esta prueba. Recuerda que necesitamos ser competitivos "contra ellos".

Te propongo el análisis de algunas frases y textos entresacados de los más relevantes próceres de nuestra política  para que los estudies y te entrenes en comprensión:

Ejercicio 1
Analice usted esta expresión emitida por el alcalde de Burgos en una entrevista televisada a propósito de las protestas en Gamonal: "Se sustentan en auténticas falsedades" (más que un elaborado oxímoron, esta incoherencia delata un lapsus inconsciente del alcalde).

Ejercicio 2
Lea atentamente esta declaración de nuestra vicepresidencia, la Sra. Cospedal,  a propósito de los sueldos recibidos pro el extesorero del PP, Sr. Bárcenas. Intente resumir su mensaje (si logra entenderla):  "La indemnización que se pactó fue en diferido y como fue una indemnización en diferido, en forma efectivamente de simulación…, de simulación o de lo que hubiera sido en partes de una… de lo que antes era una retribución, tenia que tener la retención a la Seguridad Social, es que si no hubiera sido…, ahora se habla mucho de pagos que no tienen retenciones a la Seguridad Social ¿verdad? Pues aquí se quiso hacer como hay que hacerlo, es decir con la retención a la Seguridad Social" 

Ejercicio 3
Estudie usted cómo se construyen banalidades sin fin. Después redacte otra pequeña colección de trivialidades de su cosecha: «hay que garantizar la sostenibilidad de las pensiones», «todo el mundo tiene derecho a una vivienda digna», «es necesario sentarse a la mesa y dialogar», «hay que garantizar la sanidad universal y pública», «el nivel de paro de las nuevas generaciones es intolerable», «la emigración no es una salida para los jóvenes», «es necesario rebajar la presión fiscal»

Ejercicio 4 (Éste es muy fácil)
Ilústrese con estas declaraciones y califique cada burrada en un rango de 1 (tontería injustificada), 2  (incoherencia vergonzante) ó 3 (burrada intolerable).
  • a) 'ETA lleva ya 40 años haciendo lo mismo, así que sólo hay un culpable: Zapatero' (Miguel Ángel Rodriguez )
  • b) 'El matrimonio homosexual es como si se suman una manzana y una pera... ¡nunca pueden dar dos manzanas!' (Ana Botella)
  • c) 'He autorizado contactos con el Movimiento Vasco... de Liberación' (José María Aznar)
  • e) 'Los que idearon los atentados no están ni en montañas ni en desiertos lejanos' (José María Aznar)
  • f) 'Ha sido ETA, y el que diga lo contrario es un miserable' (Ángel Acebes, tras el atentado del 11M)
  • 'Estoy en política para forrarme' (Eduardo Zaplana)
  • 'Pues yo del cambio climático no sé nada, pero mi primo dice que...' (Mariano Rajoy)
Y así, una vez entrenado con semejantes ejemplos a buen seguro suspenderás el examen con lo que ciertos políticos se sentirán muy ufanos de esta profecía autocumplida. Pero quizás aprendes a desenmascarar el lenguaje de nuestros políticos o, Dios no lo quiera, te sirvas de ello para medrar y ser como ellos.

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jueves, 23 de enero de 2014

Burgos en la memoria

Nunca fui del todo feliz en aquel Burgos de mi infancia. En las imágenes de mi memoria domina el claroscuro donde las luces de la fascinación y la esperanza contrastan con la negrura de la pena y la tristeza.
Pero, de vez en cuando, aparecen fotos inesperadas que remueven los recuerdos y sorprenden desde el pasado. He aquí algunas que sintonizaron algún canal de mi memoria. Están tomadas de la cuenta de facebook "Burgos en la memoria", excelente idea que recopila antiguas fotografías de Burgos a partir de viejos álbunes particulares, auténtica joya con muchos kilates para el recuerdo:


Las castañeras. En los soportales de Antón, en el entorno del Arco de Santa María y en otros lugares de Burgos; ocupaban su rincón nada más empezar el invierno. En sus diminutas casetas, calentadas por las brasas con que asaban las castañas, pasaban las horas a la espera de que alguna mamá comprara un cucurucho de aquellas frutas asadas para sus hijos. Calentitas, con el agradable perfume de su almidón tostado y su corazón abierto para que no estallaran al fuego, aquellos frutos cocinados sobre la rejilla de un bidón estaban deliciosos. Y, por un momento, calentaban las manos ateridas por el gélido invierno burgalés. Aún siguen ahí, apenas renovado su rústico tenderete. Al final del paseo del Espoló, junto al Arco de Santa María, una estatua de metal las recuerda.  

Al final calle ciega del Cordón, frente al palacio de los católicos Reyes Isabel y Fernando, estaba el cine Cordón. Muchas veces fue el destino de las tardes de domingo. Era el más próximo a mi casa y no había semana que no me acercara para ver la cartelera . Creo que la última película que vi allí fue "La naranja mecánica";  acompañaba a una joven prima de Madrid que estudiaba en un internado y quise impresionarla. 

Aún deben quedar restos de mocos en los cristales de este escaparate, tantas veces apoyé en ellos la nariz en el frío invierno burgalés. Cada vez que pasábamos por allí, y sobre todo, ante la llegada de los Reyes; era parada obligada donde hacíamos esperar a nuestros padres un buen rato. Pese a las prisas tenian que ser comprensivos: no se podía resistir la lúdica cornucopia de esta juguetería.



Si Chapero era la juguetería de la abundancia, Garce la de las sorpresas. En apenas una esquina el local estaba colmado de juguetes hasta el techo. Fue otro lugar de paso obligado en los paseos de la niñez. Era curiosos encontrar esta juguetería en el centro de Burgos, justo en la senda de los elefantes, el paseo de chateo donde la gente acababa trompa. 

No es el lugar donde yo recuerdo el hockey sobre patines, pero la situación es idéntica. Yo acostumbraba a ver practicar este deporte en los patios del Liceo Castilla, el colegio de los HH Maristas en Burgos. El suelo vibraba con el paso de los patines y los golpes del styke eran estremecedores. Fascinante.

El Museo Provincial ofrecía pasar unas horas a un precio módico (puede que fuera gratuíto, no lo  recuerdo bien). Era un excelente museo en el que en una ocasión nos presentamos para que nos informaran sobre una moneda "romana" que habíamos encontrado en el circuito de motocros de San Isidro. En realidad la moneda eran 8 maravedís, pero a nosotros nos parecía el tesoro de Troya.   

Poderosamente evocadora, esta foto muestra un de los juegos más emocionantes de mi infancia: resbalar por las "potras" de hielo. Aquí se ha aprovechado el cauce de un riachuelo (el dueño de la fotografía afirma que es el Arlanzón, pero muy pequeño me  parece a mí). Nosotros las hacíamos en el patio del cole y en las aceras. Podían llegar a tener más de veinte metros de longitud. Cuando nevaba apisonábamos la nieve pisándola con los pies y formábamos un largo pasillo;  una vez endurecida resbalábamos por ella formando la "potra". Uno tras otro nos lanzábamos a resbalar por ellas con una excitante alegría. 

Las Barracas (la feria) se instalaba en el Paseo de la Quinta, bajo los viejos olmos. Una blanca pelusa cubría a veces aquel paraje haciéndolo casi inflamable la celulosa de las semillas algodonosas. Los espectáculos y diversiones ocupaban un amplio espacio bajo los árboles. El ruido era atronador y el suelo estaba cubierto de papeletas desechadas impresas con cartas de la baraja. Coleccionábamos aquellas papeletas por centenares con la esperanza de conseguir combinar la serie ganadora, cosa que nunca conseguíamos, ¡pero parecía tan fácil...! 

Las canteras de Hontoria del Pinar surtieron de buena piedra a las principales construcciones burgalesas. Creo recordar que son fosilíferas (pequeños crustáceos marinos las formaron en eras pretéritas). Su blanca caliza proporcionó los sillares de la catedral lo que da pie a decir que está construida sobre millones de cadáveres. Estas viejas canteras, hoy abandonadas, sirvieron de polvorín al ejército durante años. Cuentan que la sonoridad en ellas es extraordinaria. Serías un buen lugar a rescatar (por ejemplo como auditorio) pues el deterioro, el humo y la basura inundan actualmente el lugar.   

El cine Rex ocupa un lugar preferente en mis recuerdos. Lo ha ganado por la cantidad de horas que pasé dentro de esta sala. Este cine, de sesión continua y precios módicos, es recordado con cariñó por los viejos cinéfilos burgaleses como yo. Somos muchos los que recordamos aquellas sesiones dobles, las colas para entrar (si el cine estaba lleno había que esperar a que acabara alguna película y saliera la gente para poder acceder), los bocadillos entre escena y escena, el acceso a las butacas atravesando la sala a pie de pantalla donde se recortaba tu silueta y quedabas deslumbrado... El espectáculo empezaba con el sol de media tarde, pegando fuerte a eso de las 5, y acababa a las 11 de la noche  cuando a la salida, después de ver cuatro películas (repetíamos dos veces la sesión doble), emprendíamos el regreso a casa por las calles ya iluminadas por las farolas. 

Pilar, la mujer madura que vende chucherías en su pequeño puesto en el Espolón, debía ser una institución hace más de 50 años. Como también lo eran una pareja de ciegas que vendían su décimo por el centro de la ciudad, las castañeras, los soldados de capitanía... Algunas veces, de niño, (no muchas, éramos muy pobres) he comprado algún chupachús o caramelos en estos pequeños puestos. También, en contadas ocasiones, adquirimos barquillos a los vendedores ambulantes. Uno de ellos siempre se situaba en el centro del Espolón, cerca del kiosko de los músicos, en el otro lateral de las escaleras que comunicaban las dos avenidas longitudinales del paseo.  

A la actual calle Progreso (Antigua Calle del General Mola) daba una de las fachadas de mi colegio: el Liceo Castilla. Una calle mil veces recorrida de la que conocía cada esquina, cada portal y cada comercio. En el extremo cercano al instituto Cardenal López de Mendoza había una tienda de chucherías y pequeños juguetes cuyo nombre no recuerdo bien (¿La Antigua, quizá?). Algunos de mis compañeros vivían en esa calle y en ella estaba también la entrada a unas instalaciones del Círculo Católico de Obreros, en cuyo salón vi infinidad de películas a razón de 3-4 pesetas la butaca.   

El gran teatro era un cine caro para mi presupuesto. También se montaban allí espectáculos teatrales, zaruelas, y otros eventos. Era el más elegante de la ciudad. Yo lo recuerdo porque en él se celebraban los festivales anuales del colegio Liceo Castilla. Tengo una hermosas historia contada en este blog sobre uno de ellos: "La flor" 

Una de las calles más animadas de Burgos, la calle Sombrerería, siempre ha sido lugar de cita , de paso obligado y alterne. Aquí cerca está el restaurante Froilán cuyas bravas han gozado de preferencia en mi paladar durante años, aunque le siguen de cerca las del mesón Burgos, justo en frente, para que reboten los parroquianos en sus rondas los domingos. 



Los títeres de Karraskedo, llenaron muchos días infantiles de magia. Una ingente chiquillería nos apretábamos  al pie del teatrillo de títeres para seguir las aventuras de Gigantín, el simpático héroe que repartía estacazos con una cachiporra que sonaba con fuertes palmetazos.  Leo por ahí que Karraskedo ha seguido trabajando en este pequeño pero importante arte dramático. Sé que fundó una escuela donde enseñaba su oficio, que ha actuado en varios continentes, que tiene una extrordinaria colección de títeres... se impone una visita. Se lo debo por los buenos momentos que pasé junto a mis hermanos desgañitándome a voz en grito para animar a mi pequeño héroe e informarle del acecho del demonio, del lugar por donde huyó el malvado o el sitio del escenario donde estaba escondido el terrible monstruo.


La iglesia del Carmen, de la congregación carmelita, era un de las más cercanas a mi casa. Mis padres acudían a misa allí de vez en cuando con nosotros cuando éramos muy pequeños. Apenas recuerdo la vieja iglesia, hace tiempo derruida; sí, en cambio, un bello altar con la virgen del Carmen y un Niño Jesús de Praga que mis padres admiraban. Tal es así que, incluso participe en una de las procesiones vestido orgullosamente de soldado escolta de la carroza. Cuando tiraron la vieja iglesia para construir el templo,que aun hoy en día destila modernidad, recuerdo vivamente el tallado de la enorme talla del cristo crucificado situado justo bajo el techo, en el lugar más alto de la iglesia, sobre el altar. A partir de un tronco gigantesco lo tallaron con hachuela a pie de calle, frente a la entrada.  Poco a poco tomaba forma: los rasgos de la cabeza adquirían de un día para otro un aspecto triste  y atormentado que me impresionaba. Intimidaba contemplar aquel descomunal Jesucristo con gesto de dolor y  miembros torturados. Luego, izado en lo alto, perdía mucho de aquella potencia que me espantaba y atraía a un tiempo. 


El I Festival Internacional de danzas de 1977 me trae recuerdos de mi época de estudiante de magisterio de 3º curso. Andaba, por aquellos años, interesado en la fotografía. Había comprado mi vieja cámara kodak retinete y estaba a la caza de eventos donde probar mi afición. Yo estoy entre el gentío,  probablemente en la primera fila haciendo fotos de los grupos participantes. Algunas de ellas, ese mismo año, las presenté al concurso fotográfico que organizó la agrupación fotográfica burgalesa. 


En alguna ocasión se ha celebrado un concurso de pesca de truchas en el Arlanzón. La foto corresponde a uno de esos días en que que lanzaron al río, para la ocasión, una buena provisión de truchas de piscifactoría. Mis recuerdos me sitúan en parecida ribera, quizás con más cañaverales, pescando una boga enorme con el equipo más precario que existe: un  palo conseguido de los árboles cercanos, un hilo de un carrete de costura de mi madre y un alfiler doblado como anzuelo. El cebo, una lombriz extraída del propio suelo cercano. Increíblemente gané mi concurso particular con el amigo que me acompañaba equipado con una caña reglamentaria y cebo de cucharilla.

En primer plano el instituto Cardenal López de Mendoza, muy próximo a mi casa en Barrio Gimeno. Las paredes de granito de su fachada están recorridas en su base por una línea de sillares cortados en bisel que proporcionaban uno de los juegos más estimulantes de mi infancia al subirlos, recorrerlos y bajarlos innumerables veces. En uno de los costados había una reja que permitía ser traspasada por nuestros delgados cuerpecillos dando acceso a un estrecho patio cerrado. Fue uno de los territorios  de la infancia. Allí cacé un pájaro a mano, sólo persiguiéndolo por aquel corredor (he de resaltar que no era un polluelo: cuando lo solté voló perfectamente).
Tras la tapia que se percibe en el frente de la foto se encontraba el salón de actos que fue sede del cineclub burgalés durante algunos años. Como en todos los cineclubs disfrutábamos allí de películas fascinantes. En mis recuerdos, por aquella época eran de tema social; muchas de ellas rodadas en Latinoamérica.  

Emocionante para mí esta estrecha escalera metálica en el interior de uno de los chapiteles octogonales  de la catedral de Burgos. Mucha gente no sabe que, en los primeros años de la década de los 60, aún se podían visitar las delicadas agujas creadas por Juan de Colonia en el s. XV a las que se accede por una pequeña puerta al lado del pórtico de entrada en la Puerta de Santa María. Recuerdo haber subido en una ocasión con mi padre por esta escala metálica temblando de miedo, pero encantado con la aventura. Muy pocos pueden decir lo mismo. 

SOBRE ENLACES A IMÁGENES Y RECUERDOS
  • Hay infinidad de fotografías (y la colección va en aumento) sobre el Burgos antiguo realizada con contribuciones de burgaleses y allegados a la ciudad en una cuenta de  facebook.  He pasado una tarde entera visionando una tras otra esta maravillosa colección. Imágenes impensables que había dado por perdidas, calles que ya no existen, profesiones olvidadas, espacios que desaparecieron... vuelven a la vida con ella. Muchas gracias a los altruistas colaboradores de Burgos... en el recuerdo. 
  • El Burgos de los años 80, con un recuerdo especial para mi antiguo colegio,el Liceo castilla, tiene un huequecito en Bolgochentaburgos. 
  • Muchos artículos sobre Burgos y porvincia y algunas joyas sobre nuestra infancia en Memorias de Burgos
  • Fascinante e interesantísima página sobre la promoción del 57 del Liceo Castilla con valioso material, excelentes trabajos y esmerada recopilación de anécdotas y costumbres de la vida escolar de aquellos años. El grupo de exalumnos aún sigue reuniendose en la actualidad. 
  • Existía, hasta hace algunos años, una página de memorias de José Mª González Marrón. Llevaba por título "Burgos en mi memoria... En blanco y negro". Hoy ha desaparecido. Me llamó la atención  porque, aunque bastante mayor que yo, describía muy bien el ambiente y lugares burgaleses de mi infancia. Afortunadamente hice una copia, pues merecía la pena. Hoy en día la he buscado y no aparece. Sin embargo su nombre aparece frecuentemente asociado a libros y publicaciones burgalesas. 
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miércoles, 22 de enero de 2014

Aquellos lejanos años


A veces, sin venir a cuento (o tal vez sí) se ilumina nuestra memoria con el flash de un recuerdo o el parpadeo de una secuencia en blanco y negro del pasado remoto de nuestra biografía. Antes de que el viento del olvido borre esas imágenes que fueron mi vida,  intento escribirlas, para conservarlas y entenderlas mejor. Algunas quedan ahí inexplicables y ciertas. Me visitan de vez en cuando como queriendo decirme algo y después desaparecen. Hoy rescato algunos de esos fantasmas que me hablan en la distancia y me cuentan aparentes intrascendencias.

Recuerdo a mi padre paseando conmigo, un niño de cinco años,  por un parque cercano al Hospital provincial donde había varios edificios de piedra. Uno de ellos era el hospicio. Me había contado mi madre que algunas mujeres dejaban allí, en un torno,  a sus bebés recién nacidos y que luego las monjas giraban la extraña puerta y se quedaban con el bebé que viviría huérfano con otros muchos niños.
Paseábamos el día en que nació mi hermano Migue Ángel. Mi madre estaba a punto de dar a luz en la Maternidad (otro delos edificios situados en aquel parque, hoy ocupado por el actual Centro Cívico de San Agustín). Esos edificios estaban situados entre el bulevar de la Calle de Madrid y Santa Dorotea) y fueron lugares de juegos y exploraciones muchas veces de niño.Incluso nos asomamos a mirar el interior de alguno de los patios donde, creíamos nosotros, pasaban los locos sus ratos al aire libre. Hoy en día descubro que hasta 1971, los niños sordos, ciegos, discapacitados, estaban en los sótanos que están debajo del actual Centro Cívico y serían probablemente ellos los que, por sus conductas aparentemente extrañas, tomábamos por dementes.

Recuerdo aquellas noches en la casa abuhardillada de la calle de San Joaquín, en que mi hermano Luis, muy enfermo, deliraba en la cama reclamando a gritos como un pequeño Carpanta: ¡Quiero pollo!. Lo exigía como fundando la curación y la felicidad en un asado de ave.

Recuerdo mi primera comunión que mi hermano Javi intentó reventar con una sesión de llanto crispado que duró todo el día y que hizo que mi madre, desesperada, perdiera los nervios y le metiera la cabeza debajo del grifo de agua  por si el frescor aliviaba la calentura de carácter que mostraba. Fue una comunión extraña, la única que verdaderamente recuerdo: Los invitados (creo que nunca tuvimos tantos), la taza con mi nombre impreso, la cuchara grabada (mi madre aún la conserva), el precioso álbum blanco de fotos que me regalaron...

Recuerdo aquella enorme llaga que el cristal de una botella me produjo cuando fui a tirar una noche la basura: el flujo enorme y caliente de la sangre, el corte y las capas de la dermis mostradas tras la brecha abierta. Me veo corriendo escaleras arriba asustado y la cara de susto de mi madre que se aplicó todo lo rápido que  pudo a parar la hemorragia...

Recuerdo la sentencia de mi hermano Luis, el único que no quiso estudiar en un internado: "Por eso veis mal, por leer tanto". Efectivamente es el único que no lleva gafas en la actualidad.

Recuerdo algunas visitas a los grupos de catequesis de San Cosme, cuando estaba próximo a recibir la primera comunión. Allí fueron mis primeras reuniones con grupos de mi edad. Allí recibí como premio por no sé qué, el primer libro que leí en mi vida:"Thunda el búfalo" que me impresionó extraordinariamente.Recuerdo algunas visitas a los locales de la OJE  (Organización de la Juventud Española) allá por l os 11 años, pero no continué las visitas. Al año siguiente me trasladé al internado de Miraflores en las afueras de Burgos. Recuerdo el movimiento scout (muy popular en aquella época); muchas ideas y actividades que realizábamos desde los 12 a los 16 años estaban inspiradas en él. Fue el tiempo de los rastreos, los fuegos de campamento, las canciones, las actividades en la naturaleza, el conocimiento de los animales, la construcción de cabañas, la buena acción... Mi hermano Luis, el de vista de lince, estuvo implicado en el movimiento muchos años con su parroquia llegando a ser uno sus máximos responsables. Organizó varias acampadas y aún conserva el recuerdo y el agradecimiento de los integrantes de aquellos grupos.

Recuerdo la única vez que me envolví en la defensa de una bandera. Construí mi propio pendón morado para acudir a la más multitudinaria manifestación autonómica que se ha realizado en Castilla - León: La concentración en Villalar de los Comuneros el día 23 de abril de 1978. Eran años de manifestaciones pro autonomía, de idealizar la historia y reclamar una identidad grandiosa. Hoy, mirando a Cataluña, pienso en aquellos años. Se sucedían manifestaciones en muchas comunidades españolas. Recuerdo a mi hermano Luis luciendo una bandera anarquista en una masiva manifestación en Burgos (¡quién te ha visto y quién te ve!).

Recuerdo aquellos conciertos del Nuevo Mester de Juglaría, los recitales de nuestro admirado L. E. Aute... Veo a mi amigo Jesús G. subiéndose casi literalmente por las paredes escuchando los álbunes de Queen... me recuerdo pintando un cuadro por invitación de mi amigo que ha sido, probablemente, el peor lienzo pintado sobre tela en la historia (recuerdo además que el tema de la tela era el vuelo de un platillo volante). Me recuerdo leyendo compulsivamente relatos de ciencia ficción,, esuchando cientos de veces a Rick Wakeman tocando "Viaje al centro de la Tierra" o a Pink Floid en "Animals" uno de los pocos discos que he comprado en mi vida. Entonces apareció Jethro Tull y encintamos todas sus canciones...

Recuerdo...

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martes, 21 de enero de 2014

Sacar un 12


Alberto, un alumno genial, tiene un hermano igualmente genial. Esta familia parece agotar el frasco de la genialidad. Pero hay que ser justos, como decía el conocido inventor Thomas Alva Edisón "El genio es un uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de transpiración", "el secreto consiste en trabajar de firme".

Me lo contaba el pequeño Alberto, que ha sacado esta evaluación todos sobresalientes (y aseguro que merecidamente):
- Profe, mi hermano Rodrigo sacó un año un 12 en un examen.
- ¿Cómo puede ser eso -repliqué yo- si los exámenes son sobre 10 y sólo hay 10 preguntas?

Mi alumno sonrió y mirándome pícaramente contestó:
- Había estudiado el examen y se lo sabía muy bien. Lo terminó enseguida y como se aburría se inventó preguntas y las fue respondiendo, así hasta que recogieron. Cuando el profesor lo vio le puso dos puntos más por las preguntas añadidas.

¡Bravo por el hermano y por su profe!


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