lunes, 24 de abril de 2017

Sintiendo en la nuca el aliento de la muerte - : Las cárcavas del Pontón de la Oliva

En lo alto del Lozoya se asienta  una vieja presa.  Este  antiguo dique tiene el mérito de la mayor veteranía de cuantos componen el sistema de canalizaciones de Isabel II que suministra agua potable a Madrid. En la  época de su construcción Madrid, que sumaba una población de 206.000 habitante, se abastecía de 54 fuentes y 920 aguadores que ya no daban a basto para satisfacer las necesidades hídricas de la capital. Los ingenieros idearon entonces una canalización de agua de superficie desde la garganta natural llamada "Cerro de la Oliva" en aquella época cruzada por un pontón.

La construcción de la presa, en condiciones durísimas, resultó trágica y singular: trabajaron en ella unas 2000 personas: 1500 presos (la mayoría de las Guerras Carlistas) y 400 bestias. Los accidentes y las muertes fueron numerosas. En el campamento de los trabajadores se desató una epidemia cólera. Las comunicaciones entre las diferentes brigadas se realizaba por "telegrafía alada" mediante palomas mensajeras. Como colofón a tanta singularidad resultó que, recién inaugurada, los ingenieros comprobaron estupefactos que las calizas kársticas del cretácico sobre las que asentaron la presa filtraban el agua a través de una red de cuevas subterráneas. Esta cruel ironía del destino daba pie a los chascarrillos de la gente que murmuraba  "No es de extrañar que en una construcción con tantos presos haya fugas".

Como  no hay bien que por mal no venga, algunos hemos aprendido a aprovecharnos de las obras de ingeniería erradas, las infraestructuras abandonadas o los despoblados que, a nuestros ojos, ofrecen un encanto particular. Así, la inútil presa del Pontón, con su bella factura, tiene un atractivo especial para los excursionistas. Allí se dan cita familias enteras de domingueros, escaladores amateurs y senderistas de vocación. Parten de las inmediaciones varias rutas que remontan el Lozoya hasta los pantanos  de emergencia que sustituyeron al fallido Pontón y caminos de montaña que te introducen por los parajes naturales que lo rodean.


Un tal Andrés Campos, colaborador hace años de el periódico EL PAÍS, describía una ruta hasta los barrancos fantasmagóricos que jalonan la ruta desde el Pontón de la Oliva al pueblo alcarreño de Alpedrete. Los "Gigantes de barro" como la titula, llamamron mi atención un lunes festivo, de esos que solo tienen los maestros, allá por las fecha de carnaval. Como estaba cansado de una marcha del día anterior por la zona de Luzaga y Abánades (había pasado el día acompañando al río Tajuña y visitanto trincheras de la guerra civil) decidí realizar esta ruta corta que, afortunadamente, no estaba muy lejos de mi domicilio pues volver para comer con mi mujer era requisito principal. Así que salí de Cabanillas y en cincuenta minutos me planté en el aparcamiento cercano a lo alto de la presa. Desde allí seguí las indicaciones de Andrés Campos desviándome de la carreterilla en mal estado que va hacia Alpedrete y metiéndome en la torrentera que asciende hasta la base de ese embudo tallado a zarpazos en la montaña. Las cárcavas en cuestión prácticamente coronan la cima cercana al Pico Guadarrama de 970 metros de cota. Atraído por la nítida evidencia de la rambla que desciende desde las cárcavas dejé de lado la subida propuesta por el autor (ascender por el cerro que lo flanquea a su izquierda y cuyo trazado me llevaría casi campo a través, pero suavemente, hacia lo alto de ese circo natural de desgarraduras arcillosas). La subida por el torrente en este día soleado de marzo, me consolaba con la presencia en su parte baja de pequeños regatos que asomaban intermitentemente en su recorrido. Pisar el lecho irregular resultaba algo tortuoso, pero la orientación era segura. Casi en el mediodía se agradecían los tramos sombreados que alternaban con otros donde el sol se incidía directamente sobre la cabeza; la gorra se hacía imprescindible. Con tres cuartos de la ascensión completada me sorprendí al encontrar en medio del cauce reseco una diminuta musaraña.
Me detuve un buen rato observando por primera vez en mi vida esta frágil criatura. pequeña como una falange de mis dedos, que permanecía extrañamente quieta calentándose al sol del mediodía en el lecho del torrente. Amodorrado, al parecer, apenas se movió cuando le empujé ligeramente con el dedo.




Cuando el torrente se abrió en abanico hacia las primeras cárcavas, quedé sobrecogido por las dimensiones catedralicias de estos muros terreros. Recorrí, aguantando el dolor de la ampolla que tenía formada entre los dedos de uno de mis pies, el fondo de los surcos empedrados de cantos rodados que rodeaba los pináculos y ascendían  hacia las laderas de aquel gigantesco embudo. Observado desde las alturas, aquella formación debía parecer un árbol gigantesco abatido sobre el suelo en el que sus ramas estaban formada por hendiduras y tajos cada vez más estrechos que ascendían hacia la corteza continua del terreno. Exploré, desde mi perspectiva ratonil, el áspero laberinto de arcilla roja salpicada de cantos rodados incrustados en sus paredes.  Según avanzaba por entre los altos pasillos arcillosos sentía la frustración de contemplar, a vista de gusano, un paraje vertical  sombrío -de fondo de  pozo- que en las alturas habría de resultar majestuoso; así que decidí remontar con precaución una de las empinadas hendiduras que se empinaban  hasta el borde fronterizo de la erosión en lo alto de ese circo formidable. Al principio parecía sencillo, el pequeño valle tenía suficiente amplitud y una pendiente asequible a mi paso cansino;  pero enseguida comenzó a estrecharse y elevarse. Ahora debía apoyarme con ambas manos en los laterales pues las piedras del fondo actuaban como rodamientos de bolas. Miré para atrás tentado de abandonar, pero ¡el borde parecía tan cercano...! Continué avanzando por el paso que se reducía cada vez más. La pendiente superaba ya los cuarenta y cinco grados y no había asidero firme en parte alguna.  A veces aprovechaba la verticalidad de los laterales para asegurar la posición, otras probaba la firmeza de algún arbusto cuyas raíces  se hundían en el aglomerado de guijarros, en ocasiones una raíz desnuda asomaba al exterior y me servía de de improvisado agarradero. Era consciente de que un paso en falso, un resbalón o el desmoronamiento de los inestables apoyos que me me ofrecía el terreno harían que cayera rodando por  la fuerte pendiente durante  un centenar de metros: ¡sin embargo faltaba tan poco...! Y, algunos metros más arriba, ¡parecía tan sencillo superar la pequeña pared final...! Continué unos metros más no atreviéndome a volver la vista: el vértigo físico y el de la vergüenza me empujaban a seguir, a terminar aquella aventura insensata a mis 59 años. Pero al final del filo de aquel cuchillo invertido se hizo imposible continuar. El estrecho paso se encajonaba cada vez más y terminaba por inclinarse tanto que era imposible ascender sin cuerdas o escalas. Decepcionado retrocedí casi arrastrándome lentamente, con infinita precaución. Unos diez metros más abajo, al llegar a una bifurcación, observé que el otro acceso continuaba hasta un árbol raquítico que se mantenía inexplicablemente firme entre aquellas escombreras de la naturaleza. Espoleado por la posibilidad de terminar mi empresa (soy un cabezota impenitente), escalé  por la nueva ruta en condiciones similares a la vez anterior  pero con la esperanza puesta la seguridad de aquel árbol firme sobre el torrente. Llegué a él y, tras tomar aliento,  continué trepando por un angosto acceso hacia un final que se adivinaba cercano. Casi sin darme cuenta llegué a la erosionada pared de corte en el borde del barranco. Había llegado contra toda lógica, irracionalmente, pues las probabilidades de desprendimientos y caídas eran muy altas. Sólo quedaba ante mí una pared vertical de unos dos metros de altura. Paseé la mirada por su granulada superficie buscando un punto de apoyo, algún agarradero donde asirme para ese empujón final que me sacaría del borde descarnado de la cárcava. Veía muy cerca los arbustos y el suave tapiz de la corteza herbácea firmemente asentada. Pero aquellos últimos metros iban a resultar imposibles. Por desgracia cualquier caída desde allí, sin el precario freno de paredes laterales, resultaría necesariamente mortal. Miré despavorido hacia atrás: la vuelta era también muy arriesgada; bajar por aquella herida de la naturaleza resbaladiza e inconsistente resultaría también muy peligroso. Decididamente había que decantarse entre el suicidio y el descalabro.  Con mucho cuidado, paso a paso, asegurando cada apoyo fui descendiendo los diez metros que me separaban de la firmeza del árbol solitario. Los restos de una  pequeña cascada cortaban el surco con una vertical de un metro y medio. En ese momento resultaba un misterio para mí como pude superarla en la subida:  no había apoyo alguno y así, de arriba a abajo, no veía forma de descender. Había llegado arrastrándome por el fondo del tajo, desgarrando los pantalones, y apoyando la espalda en la pequeña mochila, pero ahora esta me empujaba hacia el abismo si intentaba resbalar por la pared del corte. Decidí desprenderme de ella y la solté. Cayó rodando un centenar de metros dando vueltas por el torrente... No me costó mucho imaginarme a mí mismo en esa situación. Suspirando me volví y, agarrando con desesperación los cantos más grandes incrustados en la pared, me deslicé hacia abajo tanteando con los pies entre los frágiles salientes de arcilla. La gracia divina quiso que aguantaran y pude pisar las piedras algo más firmes del fondo. Así, sentado sobre el torrente, llegué al árbol y me detuve a descansar. Había pasado lo peor. Allá lejos  percibía la mochila embarrada. Más lejos aún, contra el cielo sobre la pared opuesta se recortaban las siluetas de unos excursionistas. Poco a poco, pero ya con confianza, terminé el descenso.

Así sobreviví a mi última aventura. No es una gesta brillante, ya lo sé. Cada uno en su escala particular sabe cuáles son sus límites y donde comienzan sus proezas. Sé que muchos pensaréis que soy un imprudente, que me lanzo a aventuras arriesgadas sin pensar en los peligros que suponen... pero, a mi alrededor, la gente muere de infartos, personas cercanas sufren derrames o caen víctimas de enfermedades incurables. Y yo, asumo mis responsabilidades. Sopeso los riesgos. Intento mantener la calma en los momentos de desesperación...  y sobrevivo en el intento.



lunes, 17 de abril de 2017

Nuevos blogs

Este blog ha cerrado.

Seguiré publicando artículos en nuevas bitácoras de temática más especializada:

Destejiendo el arco iris (divulgación  científica con un toque personal) 

El escritor en su guarida (opinión  y reflexiones personales)

Poesía (mis ocasionales poemas)

Fotografía (ensayos y errores en el mundo de la imagen)

miércoles, 29 de marzo de 2017

Relación de artículos

Estos libros se editaron con los artículos de este blog. Si te interesa alguno están autoeditados en Bubok. 
Permanecen a la venta durante un mes. Luego se retirarán. 
Un saludo.



  III      IV 


V VI


Índice general de todos los artículos publicados

VARIOS 

Cuaderno de bitácora I- pág. 11
¿Blog? I- pág. 12
WWW: “El cartero universal” I- pág. 17
El tío Tele I- pág. 21
Miedo I- pág. 23
La perplejidad de Caperucita I- pág. 29
¿Qué me dices, cantautor de las narices? I- pág. 33
Nostalgia del sentido perdido I- pág. 40
El apabullante peso de las palabras I- pág. 14
299999999 perdedores I- pág. 49
A dieta I- pág. 73
Ovejas en Madrid I- pág. 266
Pero ¿hay alguien que lea esto? II- pág. 124
Algo que contar II- pág. 107
Escritores II- pág. 232
Ideas gratis II- pág. 242
La curiosidad salvó al gato II- pág. 118
Belén Story II- pág. 94
Manos arriba Sus Majestades II- pág. 92
La batalla del Jarama II- pág. 138
AntiTwitter II- pág. 126
Facebook: el termómetro de la infelicidad II- pág. 189
El ataque de la literatura ligera II- pág. 287
¿Quién da la vez? II- pág. 178
El juicio de Salomón II- pág. 216
Titanic II- pág. 208
Ratoncito Pérez III- pág. 30
Le pondrás por nombre Jesús III- pág. 31
Un regalo inesperado III- pág. 86
Ataque de denegación de servicio III- pág. 109
Por un mal gesto III- pág. 123
Artritis y artrosis III- pág. 130
El lector mendigo III- pág. 152
Escribir un libro III- pág. 154
Una palabra vale por mil imágenes III- pág. 155
Mi madre es teleco III- pág. 156
Retranca manchega III- pág. 173
Las personas sordas III- pág. 214
Las hormigas exploradoras III- pág. 219
Los ojos III- pág. 226
Matar el vino III- pág. 233
¡No callaré! III- pág. 241
El frigobiciIII- pág. 257
El olor del dineroIII- pág. 261
Un trabajo en Laponia III- pág. 277
Partida múltiple IV- pág. 12
Pisando teclas IV- pág. 13
La sustancia IV- pág. 53
Al saber lo llaman suerte IV- pág. 69
Contenidos IV- pág. 84
El punto azul IV- pág. 88
El león cartívoro IV- pág. 100
Sin comentarios .IV- pág. 122
Los hombres del rectángulo IV- pág. 187
Podemos pero no sabemos. IV- pág. 191
Navegando en la niebla. IV- pág. 200
Los dones negados IV- pág. 230
Me la pela IV- pág. 252
Escáner íntimo IV- pág. 290
Se acabó el exotismo.IV- pág. 291
El secreto de Puente Viejo V - pág. 17
La Opo V - pág. 31
Distinto y dispar V - pág. 83
Mirar la Tierra por un tubo V - pág. 84
La creación del monstruo V - pág. 116
Pensamientos 1 V - pág. 117
En la oficina del copyright V - pág. 120
Pensamientos 2 V - pág. 122
Ventanas V - pág. 138
Mear en botella V - pág. 196
¿Persuasión o perogrullada? V - pág. 200
No estamos solos V - pág. 225
Tomárselo a chirigota V - pág. 254
El comentario V - pág. 257
Manual de entradas en un blog popular V - pág. 262
Equivocación constructiva VI - pág. 11
Egocentrismo VI - pág. 12
Sueño al volante VI - pág. 14
Hogueras .VI - pág. 14
La caverna VI - pág. 16
gatacca VI - pág. 41
Memoria de cristal VI - pág. 42
El árbol de la Ignorancia VI - pág. 47
El amor más allá de los cincuenta VI - pág. 48
Un poco de surrealismo VI - pág. 59
El ataque de las sillas virtuales. VI - pág. 61
La vida sentimental de los patos VI - pág. 56
El folio VI - pág. 65
De Oca a Oca VI - pág. 66
Dejadme en paz VI - pág. 92
Los ratones coloráos VI - pág. 119
La oveja negra VI - pág. 135
Tenía que pasar VI - pág. 199
El tiempo pasa VI - pág. 208
Así te leo cuando me hablas VI - pág. 241
Un kiloartículo VI - pág. 273
A todos mis escasos, pacientes y sufridos lectores VI - pág. 275


ACTUALIDAD

En el décimo aniversario del día del estupor. I- pág. 20
Mototierra I- pág. 24
Hace 183 años, tal día como hoy I- pág. 38
Efecto mariposa I- pág. 45
Cotilleos I- pág. 52
Quinta galería I- pág. 70
Santa María de Garoña I- pág. 72
Papaver somníferum I- pág. 76
A seis pasos de la justicia I- pág. 202
En el día mundial del Alzheimer III- pág. 50
Madrifestación III- pág. 66
¡Cómo mola ser independiente! III- pág. 74
Somos gilipollas III- pág. 111
Leer en tabletas III- pág. 170
Drones III- pág. 179
Obama Big Data contra Osama Bin Laden III- pág. 181
La última curva III- pág. 195
La ciudad suspirante III- pág. 207
"Que te den morcilla" III- pág. 220
Churras y merinas III- pág. 228
Windows chocho III- pág. 235
En la habitación del pánico III- pág. 238
Mi lejano primo siberiano III- pág. 268
Por un cambio de preposiciones. III- pág. 270
Adiós 2013 IV- pág. 12
En vísperas de la Epifanía IV- pág. 14
En la tubería del olvido IV- pág. 18
T for two IV- pág. 55
El año del caballo IV- pág. 60
Empacho independentista IV- pág. 71
Busco un tema IV- pág. 109
La feria del libro .IV- pág. 117
¡Estallido! IV- pág. 219
Hablando en puyolés IV- pág. 246
“No es un colegio” ¡Pero ojalá lo fuera! IV- pág. 281
Catalanalgia. V - pág. 29
Media hora y un café. V - pág. 33
La conquista del cielo V - pág. 61
Derecho a despreciar . V - pág. 134
Aquí hay tomate . V - pág. 184
El Minitalk y la tríada dialéctica de Hegel V - pág. 204
23-F VI - pág. 26
8 de marzo VI - pág. 36
11-M VI - pág. 37
Roce testicular VI - pág. 57
El sorpasso VI - pág. 101
Out VI - pág. 105
¿Flema o flama? VI - pág. 106
América VI - pág. 223
Pillar al mentiroso VI - pág. 226
Diario de a bordo, 6 de febrero de 2017 VI - pág. 248


CRISIS

Pobrítica I- pág. 13
Navidad 2010 I- pág. 47
Me importa un pimiento II- pág. 13
Un bar español II- pág. 161
El farol II- pág. 193
Eurogénesis (18,16-33) II- pág. 256
Al ataque del rescate II- pág. 278
A pleno Sol II- pág. 243
Ya, ni eso II- pág. 277
Actualización del currículo 2012-13 II- pág. 272
Speculum III- pág. 12
No se puede respirar, está todo lleno de derrota III- pág. 19
¡Tiene que llover a cántaros! III- pág. 53
Las uvas de la ira III- pág. 54
El gobierno de la resta III- pág. 57
Unidad Didáctica sobre la crisis III- pág. 58
Cara-duras III- pág. 90
Ministerio de competitividad III- pág. 113
Diez hombres justos III- pág. 114
Yo tuve III- pág. 136
Stop desahucios III- pág. 147
Iubilare lejano III- pág. 158
Han intervenido mi Bankia III- pág. 164
El óbolo de la viuda III- pág. 166
Denegado por sobrecualificación III- pág. 254
¡Trabajo a la vista! III- pág. 262
¡Y Burgos resucitó! IV- pág. 25
¡Hablemos de política! .IV- pág. 101
Analítica del paciente España. IV- pág. 202
En tiempos de tribulación no hacer mudanzas IV- pág. 275
Por el ojo de una aguja IV- pág. 285
Pisar los muertos IV- pág. 90
Los juegos del hambre V - pág. 30
Subsajarianos V - pág. 117
Una huerta en medio de una ciudad V - pág. 139
Un país para viejos VI - pág. 107
El Euroescondite VI - pág. 244


PERSONAJES

Miguel Delibes y Félix Rodríguez de la Fuente I- pág. 26
La mansa muerte de Padrino Búfalo I- pág. 31
Tusilata I- pág. 36
El retrato de Doriam Camps Gray I- pág. 54
El traje nuevo del emperador I- pág. 55
No levantarás falso testimonio I- pág. 57
Solo es literatura I- pág. 59
¡La culpa la tiene Zapatero! I- pág. 64
El gesto contra la mueca II-pág. 11
¡La culpa la tiene Rajoy! II-pág. 36
If II-pág. 32
Del OK al KO II-pág. 107
La recomendación II-pág. 101
Yo no soy tonto II-pág. 131
El Azor deconstruído II-pág. 186
Buenos modales II-pág. 183
Los árboles no dejan ver el Bosque II-pág. 292
¿También se ha disparado en el pie el abuelo? II-pág. 206
Mi tío Felicísimo II-pág. 98
Esa mula para esta II-pág. 167
El Padre Tobes II-pág. 120
¡Urgente: fallece hace un año, José Luis Martín Vigil! II-pág. 223
(9766) Bradbury II- pág. 268
La Princesa está triste III- pág. 35
Mordiscos a la vida III- pág. 38
La Esperanza se fue: ¡Viva la Esperanza! III- pág. 46
Ha muerto un rojo III- pág. 48
El viejo Nicolás III- pág. 97
Contrapicado III- pág. 103
Recordando a la princesa Khristin en el Valle de los Lobos III- pág. 107
La leyenda del tesorero "no name" III- pág. 126
Vísperas III- pág. 128
Los pilares del mal III- pág. 191
Vampedal III- pág. 204
Disfrazarse de sospechoso III- pág. 206
Nunca conocí la gloria III- pág. 239
Mi carro ¡Cómo chirriaba! III- pág. 243
Pelvis real III- pág. 263
Simón el estilita IV- pág. 13
El Rey Mago. IV- pág. 15
Vive hoy IV- pág. 16
¡Hola, soy paco! IV- pág. 18
“Txuloki” IV- pág. 19
Los “héroes” del matadero IV- pág. 20
Las arrugas del tiempo IV- pág. 91
El tahúr del Mississipí. IV- pág. 112
Mi nombre es Amanda Todd IV- pág. 161
El primer western IV- pág. 179
Hipoacusia no es un hipido que se escucha V- pág. 181
Rumanos IV- pág. 199
La vida resuelta IV- pág. 221
Síndrome de Diógenes IV- pág. 228
Sin esperanza para Rato IV- pág. 235
Los amiguetes del Pequeño Nicolás. IV- pág. 241
La maleta IV- pág. 243
La perfecta contrición. IV- pág. 249
La migración invernal de Cuervo Ingenuo IV- pág. 253
“Soy el padre Jorge: Quiero pedirte perdón” V - pág. 13
Hijo de puta V - pág. 36
Los puros V - pág. 39
“Me ha dado un Pastora Soler" V - pág. 50
Malaventuranzas V - pág. 212
Cuatro décadas V - pág. 251
Carta para ti en mi cumpleaños V - pág. 263
Santa Rita, Rita, Rita. VI - pág. 31
Artistas en la Prehistoria VI - pág. 63
Carta póstuma a Don Alonso Quijano VI - pág. 64
Comer, Joder, Caminar VI - pág. 72
Asesinato da Vinci VI - pág. 96
El tiempo amarillo VI - pág. 110
Un paisano de Sedano VI - pág. 183
Bodas de Diamante de Cecilio y MargaritaVI - pág. 212
El pájaro loco VI - pág. 261
El Ángel caído VI - pág. 270
Mujeres VI - pág. 271


ESPECTÁCULOS

Sueños ante la cruda realidad II- pág. 29
Patología forense II- pág. 85
Lutherapia III- pág. 68
The Warner Bros Park III- pág. 201



VIAJES

Al otro lado del muro II- pág. 15
Palomares del Campo: manual de supervivencia II- pág. 111
Carta para el pequeño Adrián III- pág. 15
Placeres romanos – I III- pág. 23
Placeres romanos – II III- pág. 26
Anduve por ahí III- pág. 143
¡Agua, San Marcos, señor de los charcos! III- pág. 145
Ultreia et suseia IV- pág. 66
Un día cochino IV- pág. 89
Esas calles que no callan IV- pág. 231
Paleolítico Vivo V - pág. 150
Ayuela - Shangri La V - pág. 186
En la Vera V - pág. 222
Semana Santa en Burgos VI - pág. 49
Pallantia VI - pág. 51
Wellington ad portas VI - pág. 97
La Cueva de la Mora Encantada (Primera parte) VI - pág. 125
La Cueva de la Mora Encantada (Segunda parte) VI - pág. 128
Monacatus VI - pág. 254


DEPORTE

Premiar al premiado I- pág. 78
Obsceno I- pág. 80
El minuto de máxima audiencia I- pág. 82
Un auténtico entrenador soñador I- pág. 83
No sólo ahí I- pág. 84
Evo Inmorales I- pág. 85
No tengo esa corazonada I- pág. 86
No se puede respirar, todo está lleno de victoria III- pág. 14
Los futbolistos y los futbotontos V - pág. 124


BIOGRÁFICAS

El sueño indio I- pág. 89
Delincuente juvenil I- pág. 92
¿Quién a los 15 años? I- pág. 94
23 F I- pág. 96
Imágenes y palabras equívocas I- pág. 98
Perder la virginidad I- pág. 208
Recuerdo del amigo muerto I- pág. 212
La buena y la mala acción I- pág. 118
En la luna I- pág. 121
El trece de mayo I- pág. 123
El cuadro de honor I- pág. 124
Vocación naturalista I- pág. 125
Pink Floid y el Vahhalla I- pág. 128
La doble bofetada del hermano Cañón I- pág. 129
El mito del buscador de tesoros I- pág. 130
El Campo de Carbonilla I- pág. 133
La oposición I- pág. 139
Maduritos I- pág. 146
El hermano reclutador I- pág. 148
Está la libertad encarcelada I- pág. 151
El secreto del liderazgo I- pág. 155
El joven aspirante a poeta I- pág. 161
Una historia de cine I- pág. 163
Caza virtual I- pág. 172
Mi primer libro I- pág. 174
¡Ah, pero mi padre tiene un millón de pesetas? I- pág. 176
Mis juguetes I- pág. 178
Las bodas de Blanca I- pág. 183
AVÉ si llegas I- pág. 186
Sórdidas historias en Los Macías I- pág. 190
EncTierros I- pág. 193
La casa de la madres I- pág. 195
San Antonio I- pág. 226
El primer año de un maestro novato
- “Cada maestrillo tiene su librillo” I- pág. 230
- Ven Capitán Trueno, haz que gane el bueno I- pág. 231
- La Extensión cultural I- pág. 231
- La oposición es la puta, con perdón I- pág. 232
- Durmiendo en los laureles I- pág. 234
- Obi, Lena, Yeniséy, Amú darya, Syr darya. I- pág. 235
- Sólo ante el peligro I- pág. 235
- La señorita Rotenmeyer I- pág. 236
- To Sir With Love I- pág. 237
- Aquella chica de prácticas I- pág. 238
- La solitaria vida de un maestro en Los Macías I- pág. 239
- Neumonía atípica I- pág. 241
- Corazones de aceite I- pág. 241
- Epílogo I- pág. 242

Soy gilipollas I- pág. 75
El exorcista II- pág. 26
Seminograma II- pág. 51
El colegio san Antonio II- pág. 38
Solo en Navidad II- pág. 83
La bicicleta roja II- pág. 82
Místicos II- pág. 81
El Algarrobito II- pág. 75
Morriña e saudade II- pág. 73
No soy Guay II- pág. 91
Arqueología fotográfica II- pág. 88
Pasteles al amanecer II- pág. 182
Madalena de cumpleaños II- pág. 180
La bula de carne II- pág. 175
La tómbola de muñecas II- pág. 173
El domingo de Ramos II- pág. 191
Historia de medio diente II- pág. 253
La cólera tenía un precio II- pág. 221
Todo menos puerros II- pág. 197
Mis amigos creen que soy rico II- pág. 195
¡Que dejes el pájaro te he dicho! II- pág. 250
La llamada de Dios II- pág. 246
El partidillo II- pág. 234
Promiscua soledad II- pág. 299
Buenos días, tristeza II- pág. 288
Nísperos para Vero II- pág. 282
El camión de la media noche II- pág. 281
El Espíritu de la contradicción II- pág. 271
Cuevas II- pág. 264
Mateo 25:36 III- pág. 21
Vendedores de humo III- pág. 69
23 de diciembre, en el Monte Ocejón III- pág. 100
Pifias notables III- pág. 119
Las viejas heridas III- pág. 124
Mis disgustos favoritos III- pág. 127
Los premios III- pág. 143
El salario Van Gohg III- pág. 149
En el pueblo, con mi madre III- pág. 197
Las tres violetas III- pág. 199
Corazón de papel III- pág. 213
Historia de Amarilla o “El hombre orquesta” III- pág. 222
Un trocito de cielo III- pág. 265
Sobrecompensación III- pág. 267
Propósitos IV- pág. 15
Me meo IV- pág. 21
Aquellos lejanos años. IV- pág. 34
Burgos en la memoria .IV- pág. 36
Los cuadernos de mi madre niña IV- pág. 50
Los talentos de Dios IV- pág. 65
Una barquita de corcho, un molino eléctrico y el coche de la Barbi IV- pág. 72
La huerta IV- pág. 77
San Valentín atemperado IV- pág. 80
¿Por qué escribo? IV- pág. 82
El equipo de los malos IV- pág. 86
Personal historia de la fotografía IV- pág. 103
Decir bobadas IV- pág. 108
23 de abril IV- pág. 115
El caos o la nada. IV- pág. 186
Remember project. IV- pág. 188
La música y yo IV- pág. 193
Cabañas IV- pág. 206
Allanamiento de chalet. IV- pág. 207
A fuerza bruta IV- pág. 211
Sísifo en la biblioteca. IV- pág. 213
Tú tenedor, yo cuchara. IV- pág. 216
Cumpleaños IV- pág. 222
Perder las amistades IV- pág. 225
Dos pollos en el tejado IV- pág. 226
Miraflores IV- pág. 233
Sexto y reválida IV- pág. 236
Robar el guiño. IV- pág. 238
Fosforo verde IV- pág. 251
Entre la espalda y la pared V - pág. 12
Yo tenía un álbum V - pág. 16
Rémoras . V - pág. 22
Mancha gravitacional V - pág. 23
Musas out V - pág. 24
La hoguera V - pág. 40
En los pagos de Alcalosus V - pág. 51
El Garbanzo V - pág. 97
El caballo blanco V - pág. 126
Terremoto V - pág. 127
I-spn-ya V - pág. 155
La coscusilla . V - pág. 162
¡No hay quién! . V - pág. 174
Auditoría interna V - pág. 175
Viaje Vida V - pág. 198
Persigo un sueño V - pág. 223
En el año del Cerio V - pág. 227
La ciudad sin Dios V - pág. 239
Bla, bla, bla V - pág. 244
A la lejana distancia de 55 dB V - pág. 248
Aborrecimientos varios VI- pág. 13
Manual de uso VI - pág. 32
Un abrazo de tela VI - pág. 34
Todos con el dedito VI - pág. 54
Epitafio VI - pág. 69
Mi año KOI-4878.01 VI - pág. 157
Autorretrato VI - pág. 237
Si yo fuera rico VI - pág. 259


HOMO SUM

“Valladolid, la Nuit” I- pág. 100
“La capital de Suiza” I- pág. 104
“Un maestro durmiendo en un banco del parque” I- pág. 105
“El día del maestro” I- pág. 107
“Tener un cuerpo yogur” I- pág. 109
“Esta es la historia de una tomadura de pelo” I- pág. 111
“Un chute de café” I- pág. 114
“Bajo las sábanas” II- pág. 105
“Retos y vergüenzas” II- pág. 41
“Dos sillones en medio del campo de trigo” II- pág. 102
“Torres Muga, cosecha del 84” II- pág. 96


HOMO EST

“Las trampas de la conciencia” I- pág. 116
“La flor” II- pág. 129
“De cómo (sin él proponérselo) el yerno de La Anuncia pagó la pulsera que
   Esperanza Aguirre regaló a La Nenilla, una de sus primas Las Pastoras” II- pág. 122
“¡Jo, que si pesa!” II- pág. 184
“La descripción” VI - pág. 109


MIS FETICHES

Mis fetiches II- pág. 133
8 maravedís II- pág. 135
El viejo libro II- pág. 144
Tigre dientes de sable II- pág. 146
Mi reloj benedictino II- pág. 151
Mi vieja Parker 51 II- pág. 171
El cañón de la vieja II- pág. 164
La colección de minerales II- pág. 237
Grandes vidas, grandes hechos III- pág. 210
Mi cassette philips N2213 III- pág. 231
Mi cámara kodak retinette IV- pág. 106
Ocho maravedís de Felipe VI IV- pág. 245


FRASES HECHAS

Santa Rita, Rita, Rita; lo que se da no se quita II- pág. 213
"Aquí hay gato encerrado" III- pág. 76
"La botella medio llena" III- pág. 80
“No pongas leyes nuevas en casas viejas” IV- pág. 82
“Haz el amor y no la guerra” IV- pág. 209
“Empinar el codo” IV- pág. 212
¡Equilicuá! V - pág. 181
Aquilimojes V - pág. 191


SINTIENDO EN LA NUCA EL ALIENTO DE LA MUERTE

“En El Gran Carnicero” I- pág. 214
“El río” I- pág. 218
“La pastilla” I- pág. 219
“Las avispas” I- pág. 222
“Colgado del abismo” I- pág. 223
"Muerte en Gredos" II- pág. 43
"En el pantano de San Juan” II- pág. 70
"La bomba” II- pág. 148
"Noche en Pineda de la Sierra” II- pág. 205
“Bajo el ascensor” III- pág. 82
“Un bocata de alfileres” III- pág. 159
“El último viaje” III- pág. 189
"Depresión" III- pág. 212
“La espiga” V - pág. 166
“Buena suerte navideña” V - pág. 258
“Sísisfo sobre el tejado” VI - pág. 131


NIÑOS Y EDUCACIÓN

Cerbantes con b I- pág. 42
¡Qué importante es la educación! I- pág. 63
Arial Courier size 12 I- pág. 243
La nueva alfabetización I- pág. 245
La solitaria tarea de escribir un blog de biblioteca I- pág. 248
Picasso y sus niños tristes I- pág. 250
El tonto de las medallas I- pág. 252
Magia y poder I- pág. 254
No sé qué me pasa: ¡Llevo cuatro días sin pegar! I- pág. 257
Me joden los inteligentes I- pág. 258
El niño que dijo “puta” I- pág. 259
Diez bofetadas en 3º A I- pág. 261
Historia de Ratonia I- pág. 262
¿A qué sabe la luna? Una historia de libro I- pág. 264
Maltrato a los animales II- pág. 53
Ingeniero ingenioso II- pág. 72
Mis pequeños maestros II- pág. 56
Último mensaje para Aris II- pág. 258
La evaluación como tortura II- pág. 260
Juegos diferentes II- pág. 201
Deliciosas equivocaciones II- pág. 294
Una versión diferente III- pág. 77
Galogin III- pág. 81
Pedos de lobo III- pág. 83
Los fusilamientos del 11 de diciembre de 2008 III- pág. 87
Niños OUT III- pág. 104
Oyen pero no escuchan III- pág. 132
Orejas de burro III- pág. 140
Brújulas rotas III- pág. 148
Alberto Da Vinchi III- pág. 151
El hospital de los libros (cuento para niños sensibles) III- pág. 161
Moción de orden III- pág. 163
Semillas al viento III- pág. 171
El Teorema del Punto Gordo III- pág. 175
El sexto sentido III- pág. 177
Pedagogía de la crueldad. III- pág. 201
Olé leo III- pág. 208
A Herodes se le cayó la “d” III- pág. 221
El cole pitufo se viene abajo III- pág. 245
Nos mudamos III- pág. 247
10000 libros tapas arriba III- pág. 249
Arqueología docente III- pág. 250
Los Otros III- pág. 251
Simulacros III- pág. 255
Pública & privada III- pág. 259
Palabras, palabras, palabras III- pág. 264
Quiero ser azafato IV- pág. 26
Sacar un 12 IV- pág. 33
El siglo de plomo IV- pág. 49
Cortapichas IV- pág. 54
Vergüenza y adolescencia IV- pág. 58
Hola, profesor. IV- pág. 62
En el salón marroquí IV- pág. 64
¡No está! IV- pág. 99
Los Otros. Fin de la película IV- pág. 168
En clase electoral IV- pág. 169
Una princesita en el cole .IV- pág. 172
Historias del verano: Padres Out IV- pág. 173
El baile IV- pág. 210
El síndrome de giliperger. IV- pág. 218
Periodicole. V - pág. 25
“!Oh, Capitán, mi Capitán !”. V - pág. 26
Univérsitas. V - pág. 46
“Este año tendrás payaso, cariño”. V - pág. 63
¡Democracia! ¡Democracia! V - pág. 83
Caperotwitter y el lobofacebook feroz V - pág. 132
“Caca, culo, pedo, pis” V - pág. 202
Cuentos perversos. V - pág. 215
Contra cólera, mansedumbre VI - pág. 35
Soy maestro VI - pág. 38
Pues a mí me mola VI - pág. 44
El niño y la cuerda VI - pág. 77
Ortografía divertida VI - pág. 84
Aquel viaje fin de curso VI - pág. 120
De chorizo VI - pág. 123
El efecto Mateo. VI - pág. 144
Proyecto laboratorio VI - pág. 243
Fin de la película VI - pág. 260


POÉTICAS

Al cable de la luz I- pág. 271
La flor en el hormigón I- pág. 273
Poema planetario: Neptuno III- pág. 116
La poesía de las piedras III- pág. 168
Asalariados del verso III- pág. 237
Greguerías IV- pág. 124
Las lágrimas IV- pág. 239
La caza del cometa IV- pág. 284
Vacío V - pág. 38
Caligrafía V - pág. 44
Los libros V - pág. 42
Invierno V - pág. 60
Escribir V - pág. 115
Los hombres que no amaban la poesía V - pág. 119
Primavera V - pág. 121
“Que por mayo” V - pág. 125
Bajo un árbol del camino V - pág. 133
Palimpsesto V - pág. 136
Árboles V - pág. 143
“Golpes y caricias”, nuevo libro de poemas V - pág. 165
Nostalgia de pluma V - pág. 218
Sin huellas VI - pág. 15
El ajedrez del mar VI - pág. 16
Un puñado de flores VI - pág. 38
Es primavera VI - pág. 44
Caminos errados VI - pág. 92
Condena VI - pág. 93
Mansedumbre VI - pág. 95
El patito feo VI - pág. 124
Largos aullidos a la luna.VI - pág. 134
Un mundo se fue por aquel sendero VI - pág. 239
Los sonidos del silencio VI - pág. 250
Almendros en flor VI - pág. 268


GRANDES HISTORIAS DE COSAS PEQUEÑAS

Como tú, piedra pequeña como tú. IV- pág. 135
Historia en el jardín cercado IV- pág. 137
Flor de cactus IV- pág. 140
El lento hachazo del árbol sobre la roca .IV- pág. 141
El árbol ahorcado IV- pág. 142
¡Átame!. IV- pág. 143
Digitalis IV- pág. 146
Milagro de la primavera IV- pág. 148
Hormigas borrachas IV- pág. 150
Heliotropo solitario entre una muchedumbre de espigas IV- pág. 152
Un trillo en el dintel IV- pág. 153
¡Palentina libre! IV- pág. 157
Una salsa romana IV- pág. 159
La espuela del viento V - pág. 34
Un San Valentín desconocido V - pág. 68
La Virgen del Triceratops V - pág. 70



SI LAS PIEDRAS HABLARAN

La Cueva del Hierro. IV- pág. 255
En los cerros de La Miñosa. IV- pág. 257
En las minas de speculum IV- pág. 260
Los talladores de sílex IV- pág. 262
El Tobazo. IV- pág. 264
La fiebre de la plata en Hiendelaencina IV- pág. 267
El artista de las cuevas. IV- pág. 269
Historia de un talismán de amor IV- pág. 272
Un viejo tren del oeste. IV- pág. 276
La Peña de los 20 duros IV- pág. 279
Los cristales de Moscú V - pág. 19
Ollos de Sapo. V - pág. 20


FASCINANTES HISTORIAS DE LA CIENCIA

El hacker del viento V - pág. 74
El hombre que midió la tierra con un palo en dos minutos V - pág. 77
El triángulo egipcio V - pág. 87
El día de Pi V - pág. 91
La biblioteca de Alejandría V - pág. 100
La medicina fuego V - pág. 106
Psammites V - pág. 112
La silla vacía V - pág. 128
Hablaron sí, y sus ecos permanecen V - pág. 230
El álgebra de Boole V - pág. 236
El balón naranja . V - pág. 252
Los anales de Lucky V - pág. 255
¡Deben hacerse sacrificios! VI - pág. 17
Hypatia de Alejandría VI - pág. 71
En busca del fuegoVI - pág. 79
Nostalgia de Uruk.VI - pág. 88
La Divina razón y los arquitectos de la vida. VI - pág. 137
En el ala derecha del sombrero de Gauss VI - pág. 140
"Las Torres de Hanoi"VI - pág. 245


MICRORRELATOS

La Lengua II- pág. 241
Microrrelato III- pág. 47
Microrrelato macrométrico III- pág. 85
Microrrelatos de cine 1: "Una de terror" III- pág. 91
Microrrelatos de cine 2: "Sesión continua" III- pág. 92
Microrrelatos de cine 3: "La primera proyección" III- pág. 93
Microrrelatos de cine 4: "El primer rodaje". III- pág. 94
Microrrelatos de cine 5: "El exorcista". III- pág. 95
Microrrelatos de cine 6: "El autógrafo" III- pág. 96
Asesinato literal III- pág. 102
El diablo siempre la lía III- pág. 122
Diagóstico IV- pág. 77
El salvamento el Cinatit IV- pág. 85
La Bocca della verità IV- pág. 101
El preparado. IV- pág. 108
El cuento-mito de Narciso. IV- pág. 111
La calle estrecha IV- pág. 115
Las Puertas del Paraíso IV- pág. 117
El pequeño falsificador. IV- pág. 119
El ajedrez IV- pág. 120
Dropstone IV- pág. 120
¡Hueles a perro! IV- pág. 121
“Super-PEM” IV- pág. 224
Navidades.com (Cuento triste de navidad) V - pág. 260
El mejor médico es el que te mata VI - pág. 39
”En serio”. VI - pág. 61
El muro VI - pág. 258



UNA PALABRA POR MIL IMÁGENES

1: “Desolación” VI - pág. 147
2: “Ternura” VI - pág. 148
3: “Monstruos” VI - pág. 149
4: “Violencia” VI - pág. 150
5: “Cementerio” VI - pág. 151
6: “Duelo” VI - pág. 152
7: “Lágrimas” VI - pág. 154
20: “Infancia” VI - pág. 155
22: “Maestro” VI - pág. 156
13: “Evolución” VI - pág.158
21:“¡Agua!”. VI - pág.159
7: “Apocalipsis” VI - pág. 160
9: “Juramento” VI - pág. 161
8: “Ausencias” VI - pág. 162
11: “Adolescencia” VI - pág. 163
12: “Pícaros” VI - pág. 164
14: “Ciencia” .VI - pág. 165
16: “Resurrección” VI - pág. 166
17: “Posesión” VI - pág. 168
18: “Extraterrestres” VI - pág. 169
16: “Magia” VI - pág. 170
20: “Impotencia” VI - pág. 172
21: “Botones” VI - pág. 173
22: “Licántropo” VI - pág. 175
24: “Fuego” VI - pág. 177
25: “¡Capitán!” VI - pág. 178
29: “Luna” VI - pág. 179
27: “Dictador” VI - pág. 180
28: “Psicosis” VI - pág. 181
26: “Padrino” .VI - pág. 184
30: “Orgasmo” .VI - pág. 185
31: “Conformismo” VI - pág. 186
32: “Muerte” VI - pág. 187
27: “Mar” .VI - pág. 189
16: “Ivanhoe” . VI - pág. 191
34: “Malvado” . VI - pág. 192
33: “Arena” VI - pág. 193
30: “Volar” VI - pág. 194
26: “Grises” . VI - pág. 195
31: “Soledad” VI - pág. 196
23: “Prima” .VI - pág. 197
35: “Mariposas” . VI - pág. 198
10: “Amor” VI - pág. 200
42: “Navidad” VI - pág. 201
37: “Surrealismo” VI - pág. 202
36: “Virginidad” VI - pág. 203
38: “Tentación” VI - pág. 205
41: “Menguante” VI - pág. 206
39: “Cerveza” VI - pág. 210
36: "Époque .VI - pág. 213
41: Huevos" .VI - pág. 215
42: "Enemigo" VI - pág. 216
43: "Ecología" VI - pág. 217
44: "Fénix" .VI - pág. 219
45: "Poder" VI - pág. 220

  
LOS LIBROS

Escalando el monte improbable. IV- pág. 125
El asesinato de Pitágoras. IV- pág. 129
El escriba del faraón IV- pág. 134
El cocinero del rey IV- pág. 155
Destejiendo el arco iris – I. IV- pág. 175
Destejiendo el arco iris – II IV- pág. 178
Nadar contra corriente V - pág. 55
El Camino Inmortal V - pág. 56
El anacronópete. V - pág. 64
La Hermandad V - pág. 95
El contador de arena V - pág. 109
El faro de Alejandría . V - pág. 122
Todo bajo el cielo V - pág. 144
El origen perdido . V - pág. 153
Historia de España contada para escépticos V - pág. 159
El último Catón V - pág. 163
Caperucita en Manhatan V - pág. 169
El cerco de Ispahán V - pág. 170
El salón de ámbar V - pág. 171
El talento de Mr. Ripley V - pág. 172
El guardián entre el centeno V - pág. 173
Un verano en Fjällbacka V - pág. 177
La princesa de Hielo V - pág. 178
Los gritos del pasado V - pág. 179
Las hijas del frío V - pág. 179
Crimen en directo V - pág. 180
Las legiones malditas. V - pág. 193
La traición de Roma V - pág. 194
El regreso del Catón V - pág. 220


ENSAYO

Una humanidad protectora
1 El hombre del bicentenario I- pág. 275
2 En el museo de la Evolución Humana I- pág. 276
3 El aparente contrasentido I- pág. 278
4 ¿Cómo un sordo pudo sobrevivir en la Prehistoria? I- pág. 280
5 Una acnee de hace 530000 años I- pág. 283
6 Elvis, la pelvis I- pág. 286
7 Los que no sobrevivieron I- pág. 287
Ciencia en el retrete: un tratado de escatología
- 1ª parte I- pág. 289
- 2ª parte I- pág. 295
- Documentación técnica I- pág. 300
Walden 3: una ciudad juvenil II- pág. 59
Los Pilares de la Tierra II- pág. 154
El último Parque II- pág. 218
Tecnología bélica infantil III- pág. 137
Beatus ille III- pág. 183
Tempus fugit III- pág. 185
Locus amoenus III- pág. 187
Carpe diem III- pág. 193
Esas palabras que decimos
Sustantivo + sustantivo I- pág. 268
El maldito adjetivo III- pág. 36
La fantástica metáfora III- pág. 39
El contundente sustantivo III- pág. 51
La galopada del verbo III- pág. 118
Pasword IV- pág. 22
Lo obvio IV- pág. 29
Eufemismos IV- pág. 31
PISA y la comprensión lingüística de nuestros políticos IV- pág. 46
Serial killer IV- pág. 197
En los sótanos de la cordura. IV- pág. 204
Mis árboles del Paraíso. IV- pág. 287
La felicidad nunca tiene grandeza V - pág. 207
Hay más cosas en el cielo y la tierra, Horacio V - pág. 209
Imbécil V - pág. 245
Parejas asincrónicas VI - pág. 22
La misma magia VI - pág. 102
Metagrafía VI - pág. 113
“Cuando el grajo vuela bajo” VI - pág. 228
Dicho de otra manera, para que no me entiendas VI - pág. 232
Viejóvenes y joviejos VI - pág. 252
Caraca, la ciudad perdida de los carpetanos. VI - pág. 264


jueves, 9 de marzo de 2017

A todos mis escasos, pacientes y sufridos lectores ocasionales.

Hoy finalizo la edición de este blog y ¡qué paradoja! me despido con una entrada.

Me despido de esta pizarra digital, con su fondo negro como el encerado de una clase, dejando algunas reflexiones sobre esta bitácora que fui para mí diario, biografía, estudio, comunicación y reflexión. Desde el año 2009 perseveré en su edición continuada. Ahora, desde la perspectiva de los años, considero haber realizado un trabajo asombroso. Van editados más de mil artículos a los que hay que añadir otras publicaciones de  menor calado también incluidas en el blog, material que adecuadamente recopilado dio para la edición de seis libros editados en la Editorial Bubook. También sobre esos libros accionaré el botón ERASER.

Desde aquí quiero agradecer a mis pocos, pero muy apreciados lectores, su interés. Presento mis disculpas por los sentimientos heridos, los argumentos errados, las paciencias consumidas. Pido perdón por mis reiteraciones, mi pobreza sintáctica, mis erratas, mis faltas de ortografía, mi pobre vocabulario... He intentado mejorar día a día, enriquecer el texto con las palabras exactas, las metáforas más luminosas, los juegos verbales más divertidos que se me  ocurrían. He buscado la originalidad en el enfoque. el punto de vista diferente. He procurado, sobre todo, no aburrir.

Voy a citar personalmente a las personas que tuvieron en algún momento una vinculación más personal con el blog:

Gracias José Manuel, un día alumno mío y hoy posiblemente maestro  (la vida te ha enseñado mucho más que yo con seguridad). Siempre valoré enormemente tus comentarios.

Gracias Manuel. La fidelidad en tus visitas y tus comentarios no dejó de sorprenderme. Te deseo lo mejor en tu actividad en los blogs. Ojalá ganes alguno de los premios a los que aspiras con ellos. Te prometo que seguiré visitándote de vez en cuando.

Gracias Liliana, mi última lectora y comentarista asidua. Tu constancia en el seguimiento de entradas y comentarios me enternece.

Gracias, Miguel Ángel, hermano y lector. Sé que no dispones de mucho tiempo para cumplir con "las obligaciones de hermandad" para con tu hermano mayor "el literato". Agradezco tus visitas y tus originales comentarios.

Gracias Estrella que de vez en cuando me sorprendes con alguna visita y acertadas intervenciones siempre desprendiendo optimismo en cada línea.

Y gracias a todos cuantos habéis leído, compartido o comentado alguno de mis artículos. He intentado conectar con vuestro corazón y muchas veces he sentido la emoción del roce. He querido responder siempre a vuestras opiniones y preguntas: lo hice sin ningún esfuerzo, como quién habla a un amigo. He expuesto mi alma, muchas veces desnuda, y siempre sentí el calor de vuestra comprensión. Os enseñé un poquito de mi mundo y sé que también os pareció extraordinario, al igual que lo es el vuestro. Mi reconocimiento por todo ello.

Aprovecho el privilegio que ofrece el medio para firmar mi defunción digital. Reclamo ahora el derecho al olvido.  Y en breve: 5... 4... 3... 2... 1...   DELETE




Un kiloartículo


Al igual que Sherezade, al amanecer tras la última de sus Mil y Una Noches, un rosario de mil historias entretejidas ha salvado nuestras vidas: Ella de pena de muerte y yo de muerte de pena.

Hay algo en la tercera potencia de diez, en la primera cifra donde el punto se hace necesario, que marca  un cambio de ciclo, una sentencia de redención o de condena. Esa M alfabética, que para los romanos representaba la mayor cantidad posible con una sola letra, marca un punto de inflexión para mi historia. 1000 era el  número a partir del cual los antiguos paraban de contar... "Más de mil" era la enormidad incontable. En el Medievo se predecía el fin del mundo y muchos pecadores empezaban una larga peregrinación hacia Jerusalén para redimirse; otros, sin embargo, se entregaron a la lujuria y la transgresión.

Me puse a mil: el número abundante, el número redondo, el de dieciséis divisores, el descompuesto en los cúbicos factores  2 y 5, el de dos manos con sus cinco dedos y en cada dedo otras tantas veces repetidos y de nuevo igualmente multiplicados, el primer número de cuatro dígitos... el guarismo de una fascinación matemática irresistible...  Esa fue la cifra elegida para concluir la edición de esta bitácora. He terminado mis tareas de palotes literarios, mis escolares deberes de redacción, mi producción de artículos al peso: cosecho un kiloartículo de entradas en el blog.

La tarea fue terapia, anecdotario, autobiografía, reflexión, descubrimiento... requirió constancia, esfuerzo, compromiso, rigor, equilibrio... reportó iluminación, aprendizaje, autoestima, colaboración... y resultó valorada, ignorada, superflua y necesaria. Con un salario Van Gogh trabajé construyendo un mundo de equilibrios entre la intimidad y el exhibicionismo; entre la verdad y la imaginación, entre el sueño y la realidad...

Seis libros recogen el fruto de este aprendizaje. Media docena de volúmenes intimistas que contadas personas llegarán a leer. Un arduo trabajo sin deudas de mecenazgo, totalmente independiente. Al principio pensé: "no habrá blog que 100 artículos dure" pero llegué a la segunda potencia de 10 casi sin darme cuenta y me lancé enseguida a por la tercera. Ahora que consumo mi proyecto me siento tentado a elevarme a la cuarta potencia. Pero el dolor de espalda y la mente fatigada me devuelven al terreno de las humanas posibilidades.

Mil veces una imagen con sus mil palabras. El verbo elevado a la sexta potencia: un millón de vocablos. Más o menos ese conjunto de voces compuso mi torpe pluma de escritor.  Ahora mi musa se derrumba en el sofá de la inspiración y duerme... ¿cómo será su despertar?

miércoles, 8 de marzo de 2017

Mujeres


La mujer vive  más años, dicen las cifras (y será porque trabaja menos, suponen los hombres). La mujer tiene un trabajo fácil (aunque en realidad trabaja doble, como comprobamos en la vida diaria). La mujer es matada muchas más veces por su pareja que viceversa, leemos cada día en la prensa. La mujer es el sexo débil, acepta el diccionario de la Real Academia. Las mujeres son unas lloronas, lo dice el cine, la literatura y la televisión. La mujer es histérica por naturaleza, aseveran los psicoanalistas. La mujer es un manojo de risas, llantos, gritos y ademanes, un descontrol de hormonas y de nervios; dicen los maridos. La mujer debe ser siempre bella, enseña la publicidad. La mujer es muy puta, aseguran los chulos por las esquinas. La mujer provoca, se defienden los violadores y pornógrafos. La mujer es impura doce veces al año, dictaminan las religiones. La mujer tiene vulva y el hombre pene; o sea, es un hombre incompleto. La mujer es poco más que una costilla sobrante. La mujer es la tonta que se dejó engañar por la serpiente y la culpable de nuestra salida del paraíso. La mujer se refugia en las iglesias, reza arrodillada en los bancos y bebe agua bendita. La mujer nunca será Papa, ni soñará con ser sacerdote, ni se parece a Dios (que modeló al hombre, y solo a él, a su imagen y semejanza, según la Biblia). La mujer, si es monja, será objeto de seducción y, si es puta, objeto de redención; pues al hombre le encanta cambiar y dominar el destino de su pareja. La mujer no debe decir groserías. La mujer es sensiblera y los hombres sensibles son personas fallidas que llamaremos gays. Para la mujer el sexo será dolor y para el hombre, placer (y la ausencia de clítoris no será relevante). La mujer dirá que "no"  pero en  realidad querrá decir "sí". La mujer no sabe conducir, no puede luchar ni bajar a una mina, nunca será buena científica ni ingeniera. La mujer, por su escaso rendimiento, cobrará menos. Las mujeres no sabrán guardar un  secreto y sucumbirán al cotilleo, no se puede confiar en ellas. Las mujeres anteponen el dinero por encima de todo; los diamantes son los mejores amigos de las mujeres.

Aceptaremos que las mujeres tienen alma, pese a que la discusión de este asunto llevó tiempo y no es del todo seguro. Las mujeres podrán votar, aunque durante muchos siglos, hemos dudado razonablemente de que tengan este derecho. El destino de las mujeres es, y solo es,  la maternidad. Su deber es permanecer en casa y complacer al marido que es el que se encarga de traer el sueldo y trabajar.

"Las mujeres son conformistas, pasivas, débiles, inestables, coquetas y refinadas en el odio y el rencor. Los gustos de las mujeres se decantarán por las actividades artísticas, literarias y musicales. Su trato se inclinará hacia personas débiles, desgraciadas o desagradables. Frecuentarán las distracciones diversas, como las modas, las películas de amor o de problemas sociales Preferirán el trabajo administrativo, la enseñanza y las actividades sociales. Manifestarán gusto enfermizo por las compras, las faenas de la casa, el adorno personal, los concursos de belleza y los personajes de las revistas del corazón."

Así te ven muchos ojos, compañera, pero tú y yo sabemos que no es cierto:
Que eres el pie que pisa el suelo cuando el otro está en el aire y así puedo avanzar.
Que tienes los colores que faltan en mi arco iris
Que me enseñas a reír, y a llorar, y a querer.
Que multiplicas mis sentidos:
que ves cosas nuevas donde ya miré,
que escuchas palabras que no pude oír,
que disfrutas sabores de la vida que nunca advertí,
que sabes tocar y sentir como yo nunca supe,
que distingues fragancias en el mundo para mí imperceptibles.
Que fuimos juntos misma carne nueve meses y después nos estrechados muchos más y a enlazarnos volvemos a menudo con el abrazo y el beso.

Y, por eso, gracias:
madre que aún estás a mi lado,
mujer que me ayudas y acompañas,
hija que no tuve e igualmente quise,
compañera que me quieres,
amiga que me animas
alumna que me escuchas,
conocida que me saludas
desconocida que caminas a mi lado...

Sois la mitad de mi vida y, seguramente, la mejor parte.

sábado, 4 de marzo de 2017

El Ángel caído


El número de la bestia, 666, fija la altura a la que se erigió una estatua singular. En 1879, se instaló en una céntrica glorieta del Parque del Retiro de Madrid una escultura dedicada al demonio: "El Ángel caído". La efigie corona un pedestal en granito con forma de pirámide truncada que se asienta en un pilón al que vierten agua varios diablillos que sujetan en sus manos lagartos, serpientes y delfines. El escultor madrileño Ricardo Bellver realizó un proyecto en yeso de la obra con el que ganó la Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes, celebrada en Madrid en 1877. La imagen se convirtió entonces en la primera manifestación escultórica dedicada al diablo en el mundo (algunos años después se inauguró en Turín la efigie de un genio alado en el Monumento al Trasforo de Frejus que, por el lucero que luce en la frente, sabemos que representa al diablo; y más recientemente en 1989, el escultor autodidacta ecuatoriano César Octaviano Cristóbal Buenaño Núñez terminó de esculpir el la ladera pétrea de una montaña la gigantesca imagen del Diablo de Tandapi, una alegoría del "Poder Brutal" de los demonios interiores).

Pero la estatua de Madrid, por su plasticidad dinámica, por su barroca composición, por su intensidad dramática y por su cercanía se llevan el personal premio de un romántico como yo. Me atrae esa figura rebelde de un ángel con sus alas desplegadas y contorsionado por el dolor de un Dios castigador. Entiendo su orgullo contestatario, su celeste sublevación. Simpatizo con su espíritu indomable, su afán revolucionario. 

Él, al igual que Lilit -la desobediente mujer de Adán, la inconformista-, se rebelan contra el papel que les adjudica un Dios que saben caprichoso y, derrotados, no asumen culpa alguna perpetuando la insurrección por la eternidad y acosando los súbditos del dictador en venganza por el castigo  impuesto.

El Apocalipsis lo reveló: "Arrojados del cielo combaten contra el Arcángel Miguel y sus Ángeles y, derrotados, son arrojados de ese lugar beatífico, porque no hay más lugar para él allí después de su caída. Se dice que fue arrojado el gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el Seductor del mundo entero, el Ángel de luz. Y sus Ángeles fueron arrojados con él, es decir, los que siguieron su camino". Ellos, los incontables, los de muchos nombres, los que llamados Asmodeo, Ababdón, Bael, Belial, Tenebrión, Lucifer, Azazel, Astaroht, Balaam, Behemot, Beelzebut, Belfegor, Ammón, Lilit... tantos como nuestra imaginación pueda crear. Ellos guardan las puertas del infierno. Esa puertas que se abren en ocasiones y allí, entonces, se confunden los vivos con los muertos. Entonces algunos descubren sus rostros serenos, su digno semblante  ... y aprovechan para revelarnos las auténticas razones de su exilio, la realidad de su negra leyenda, la falsedad de su historia.  Pero ya es tarde y cuando vuelven a contarlo la gente les toma por fantasmas.

martes, 28 de febrero de 2017

Almendros en flor


Un ramito de flores de almendro he regalado a cada alumna. Uno también para las profesoras. Era un detalle con retraso pues el 14 de febrero, San Valentín, los almendros solo ofrecían diminutos botones florales, pequeños paquetitos de cinco pétalos plegados, que no se atrevían a asomar aún, asustados quizá por el frío de la primera semana de febrero.

La flor del almendro, la gota de nieve, viste las ramas del árbol anunciando con sus copos florales la primavera. Es el milagro de las flores precediendo a las hojas, del vestido blanco que dará paso al verde en la cercana primavera. Maravilla contemplar esta petalosa nevada cubriendo las ramas desnudas apenas una semana antes.

El almendro, árbol del amor, es el protagonista de historias muy hermosas. Rara es la cultura que no cuente la historia de una hermosa reina, nacida en lejanas y frías tierras, que añora nostálgica sus montañas nevadas. Y siempre hay algún solícito rey que decide sembrar los campos de miles de almendros que, en una hermosa mañana de febrero, regalarán a su amada el virginal espectáculo de la nieve en flor.


En el lejano oriente las almas sensibles de artistas, de pintores y poetas, no podían sustraerse de reflejar la belleza de los almendros en flor. En los cuadros, en los haikus, con el Fujiyama al fondo, en el delicado jardín japonés... las estampas de almendros florecidos son irrenunciables en sus composiciones. 

Incluso en el los textos sagrados de la Biblia, en el Éxodo, se describe el candelabro sagrado aludiendo a la forma de la flor del almendro. 

Y no solo por sus colores sino por su olor dulce y fragante, por su incontable florescencia, por su forma delicada y efímera, por su bella simetría, por la facilidad con que sus pétalos se desprenden como leves mariposas blancas, por su tacto fresco y húmedo, por su amistad con el rocío... eres mi flor preferida: representas la victoria de la humildad multiplicada, de la potencia de la sencillez, eres el triunfo de las pequeñas cosas bellas.

lunes, 27 de febrero de 2017

Caraca, la ciudad perdida de los carpetanos.


Letrero anunciando el asentamiento de la población carpetana de Caraca
en las cercanías de Tiemes. 

Expurgo el blog. Limpio los borradores apenas esbozados. Completo las entradas dejadas a medias. Ahora, al repasar la lista de tareas pendientes, me encuentro con un proyecto de artículo sobre Caraca, uno de los más importantes asentamientos carpetanos, pueblo celtíbero que habitó el centro de la Península Ibérica desde su llegada, en el s. VI a.C. hasta su integración con la Hispania Romana. El proyecto me rondaba en la cabeza desde que, por motivos laborales, pasaba a diario por la N-III y a la altura del río Tajuña veía los cortados yesíferos horadados por aquellas tribus en sus paredes. Había visitado el lugar y subido hasta las cuevas, tomé fotos, reuní documentación... pero una noticia surgida en los últimos días ha modificado sustancialmente el contenido de mi entrada. Reunamos  primero algunos datos, para entender el asunto. 

La Carpetania se extendía sobre la práctica totalidad de las provincias de Madrid y Toledo y la mitad este de las provincias de Guadalajara y Cuenca. Sus vecinos en los cuatro puntos cardinales y en el sentido de las agujas del reloj eran los Vacceos  (al norte) y sucesivamente los olcades y celtíberos, los oretanos y los Vettones. Uno de sus núcleos urbanos más importantes era Caraca, cuya ubicación exacta se desconoce con precisión aunque se ha postulado que estaba situada en la actual Guadalajara, en Carabaña o en Driebes (Guadalajara). Esta es la referencia que debemos a Plutarco sobre la misma:

"Un pueblo situado más allá del río Tagonio, que no se compone de casas, como las ciudades o aldeas, sino que, en un monte de bastante extensión y altura, hay muchas cuevas y cavidades de rocas que miran al norte. El país que la circunda produce un barro arcilloso y una tierra muy deleznable por su finura, incapaz de sostener a los que andan por ella, y que con tocarla ligeramente se deshace como la cal o la ceniza. Era, por tanto, imposible tomar por fuerza a estos bárbaros, porque cuando temían ser perseguidos se retiraban con las presas que habían hecho a sus cuevas, y de allí no se movían."
(Plutarco sobre el asedio dirigido por Sertorio a sus habitantes, los caracitanos)
Viviendas troglodíticas en las cercanías de Tielmes, donde
 se suponía situado 
el poblado carpetano de Caraca. 

Su ubicación en Guadalajara (desde el s. XVI cuando se identificó -erróneamente- el río Tagonio con el Henares, originó el gentilicio "caracense" para sus habitantes) y actualmente es una teoría descartada. Posteriormente se identificó el río Tagonio con el Tajuña y  Caraca con Carabaña. Al fin y al cabo, en la vecina localidad de Tielmes existen cuevas dentro de la deleznable roca yesífera documentadas como asentamiento antiguo. El cartel que encabeza el artículo corresponde a una fotografía tomada en la base del cortado (junto al río Tajuña) de aquellas viviendas troglodíticas que dieron pie a suponer allí su ubicación.
Foto tomada desde una de las cuevas trogloditas de Tielmes.
La nueva situación de Caraca 
se sitúa ahora al otro lado
de la cuenca que vemos del del Tajuña en la cuenca del Tajo. 

En 1945 un descubrimiento casual relacionó su situación a un nuevo posible emplazamiento: durante la construcción del Canal de Extremera, apareció el "tesorillo de Driebes" (13,8 kg de piezas de plata datados en el s. III a.C.). En base a este hallazgo y a las noticias de frecuentes afloramientos de materiales constructivos en término municipal llamado "Cerro de la Virgen de la Muela", el año 1981, Jorge Sánchez-Lafuente Pérez realiza prospecciones en el mismo llegando a la conclusión de que podría identificarse con Caraca. A finales de 2016, una nueva prospección con georradar (en una exploración tan barata que apenas costó 6000 euros) confirmó la importancia del yacimiento.

En estos días, periódicos de ámbito regional y nacional, se hacen eco de los resultados de icho exploración y publican la noticia del descubrimiento de la auténtica Caraca en Driebes, a dos kilómetros de las urbanizaciones próximas a Estremera de El Soto y Río Llano, Tajo arriba.  

La situación del poblado me llamó la atención. No hace mucho pasé con la bici acompañado de dos sobrinos por el el tramo del Camino de Uclés, que va desde Estremera a Barajas de Melo y pasa a escasos kilómetros del asentamiento. Ya desde ahora mismo me propongo visitar la zona en mi próxima peregrinación. Y hablando de caminos, hay que destacar que según los itinerarios romanos Caraca, que hasta ahora se creía que podría corresponder a la cercana Carabaña, estaba a medio camino entre Alcalá y Carthago Nova (Cartagena) pasando por Segóbriga; hecho este que cumple el nuevo emplazamiento propuesto. El recinto se sitúa en el llamado Cero de La Muela y limita al norte por un cerro y al sur con el Tajo que describe una curva en su base mientras que a ambos lados le rodean dos torrentes. Las dimensiones estimadas están entre 10 y 12 hectáreas (solo se ha sondeado una). Ya se tiene localizado el cardo y decumano (las dos calles principales) y un posible mercado. El urbanismo observado es el propio de una ciudad romana y se aprecian bien, además de lo citado, un foro porticado y las termas. Es llamativa la presencia 112 m. encontrados de un acueducto hormigonado (con "opus caementicium", el hormigón romano). El acueducto, similar al de Segóbriga, podría llegar a medir tres kilómetros y tener su cabecera en el manantial de Lucos, en Driebes. Al parecer la ciudad llegó a tener una población de unas 2000 personas.

Plano en 3D del Cerro de La Muela y parcela estudiada con el georradar (en rojo).

Los labradores propietarios del lugar allá por el año 79, siempre han encontrado dificultades al labrar en este paraje: "Era tierra muy mala, llena de vasijas y pedruscos. Empezamos a arar con vertederas y salían unos adoquines como esta mesa. Los teníamos que tirar por los costados del cerro para poder trabajar. Después ya decidimos meter el cultivador, que entra a menos profundidad". Los terrenos, dedicados al cultivo de la cebada, acababan siempre revendidos y los nuevos dueños maldiciendo la mala compra que habían realizado pues la aparición de piedras dificultaba enormemente el cultivo: "Yo me acuerdo como volvían maldiciendo cada vez que se encontraban un pedrusco gordo. No les hacía ninguna gracia porque tenían que moverlo”. En alguna ocasión podían aprovechar alguna de las piezas como algunas columnas que pasaron a adornar edificios de la localidad. Los sillares eran arrastrados hacia la ladera del monte y arrojados allí. Entre los restos aparecían también estucos, trozos de vasija (algunos de cerámica noble como era la "terra sigilata")  y mosaicos. En ocasiones se encontraban algunos núcleos de escoria de hierro procedente de antiguas fundiciones. 

Según el estudio arqueológico, los restos estructurales de la ciudad empiezan a aparecer a menos de 40 centímetros bajo la superficie y los resultados de la prospección geotécnica hacen presagiar, además, un magnífico estado de conservación. Se espera iniciar una segunda fase de exploración para confirmar los hallazgos del georradar y, en seis meses, recuperar la zona para convertirla en un yacimiento visitable. Para la siguiente fase hará falta bastante más dinero y todavía no está claro que vaya a conseguirse, a pesar de las expectativas que se han levantado. Mientras tanto la zona se ha dotado de vigilancia a cargo de la Guardia Civil y el Seprona para evitar la rapiña de los cazadores de tesoros. Ya hay precedentes de depredación arqueológica pues durante muchos años venía aquí gente con detectores de metales: "Alguno hubo que encontró un casco de romano, le dieron un millón y se compró un Lada Niva”, comenta un lugareño. Los mayores del pueblo hablan de la existencia de una cueva bajo el cerro, hoy hundida, por la que se accedía a galerías en forma de casas, lo que coincide con la descripción que hace Plutarco de la ciudad. También se produjo una pequeña "fiebre del tesoro", con su campamento de buscadores y todo,  al localizarse en 1945 el Tesorillo de Driebes. También los habitantes del lugar rebuscaron a menudo por la zona y, se asegura, que algunos tienen en sus casas piezas de valor que están dispuestos a donar para su exposición si esto redunda en beneficio de la localidad. La actitud de la gente del pueblo ha cambiado considerablemente pues al principio existía cierta desconfianza ante las idas y venidas de los jóvenes arqueólogos. El equipo multidisciplinar que ha llevado a cabo el trabajo (arqueólogos, físicos y matemáticos) se muestra pudoroso con su descubrimiento y sus miembros piden no ser fotografiados. 

Según los estudios de los expertos en Caraca se vivía del esparto y la minería. Es posible que se explotara también el lapis como en Segóbriga. La ciudad pudo quedar despoblada hacia el s. II d.C. debido por problemas económicos pues no hay indicios de saqueo violento o batallas alrededor. 

Los investigadores suponen que existe aún una segunda Caraca en el valle del Henares y ven probable su situación en la Muela de Alarilla, al lado del Henares y próxima a la ciudad de Guadalajara. Esta sería, según ellos, "la que fue asaltada en la guerra de Sertorio mediante una estratagema descrita por Plutarco".


NOTA: En Ser Guadalajara se puede escuchar una entrevista con uno de los directores de la investigación, Emilio Gamo.

Se quiere presentar públicamente el hallazgo en un acto que se celebrará en el Palacio del Infantado de Guadalajara el próximo 8 de marzo a las 19.30 horas, dentro de un ciclo sobre trabajos arqueológicos en la provincia. En esa conferencia, presentarán el plano de la ciudad.

Chirigota Los Papamoskas 2017. "Conga Final"


Buen trabajo, chicos, he pasado un rato buenísimo viendo y escuchando vuestros vídeos. Gracias y felicidades por vuestro esfuerzo. Os debemos más de media hora de risas. Me hubiera gustado estar ahí cntemplando vuestra charanga en directo. Es más, me hubiera gustado participar con vosotros y cantar con el humor y la "mala leche" que ponéis en las letras. Os espero todos los años. Ánimo y adelante. Seguid así.  

Chirigota Los Papamoskas 2017: "Susana & Pedro"

Chirigota Los Papamoskas 2017. "Canciones infantiles"


Que canten los precarios
Dale Errejón
Los bancos

Chirigota Los Papamoskas 2017. "Canon independiente"

Chirigota Los Papamoskas 2017. "Mi aifon"

Chirigota Los Papamoskas 2017: "Segunda Ronda de Cuplés"



Gastronomía
Paraísos fiscales
De tal palo.

Chirigota Los Papamoskas 2017. Primera Ronda de Cuplés


Los Monarcas
Running
El Hospital de Burgos

Chirigota de Los Papamoskas 2017: "Canción de entrada"

CARNAVAL 2017 Homenaje Chirigota Papamoskas 2017

Un año más (y cada vez mejor) la chirigota burgalesa de los Papamoskas presenta sus nuevas canciones. Robando tiempo a las actividades cotidianas han reunido las horas de ensayo y composición necesarias para preparar la edición de este año. Como siempre encontraremos en sus canciones letras satíricas, poemas ingeniosos, crítica mordaz a partir de los acontecimientos del año transcurrido y una eficaz coreografía. Desde aquí mis felicitaciones a este grupo que consigue cada año la proeza de tener a punto unas murgas que nos harán sonreír.

Familiares y amigos están entre sus componente; pero aunque no fuera así se merecerçían nuestro apoyo. ¡Son geniales!  


Este vídeo sirve de presentación. Y después... las chirigotas del 2017

miércoles, 22 de febrero de 2017

El pájaro loco


Cuando llega el telediario me siento ante la tele como un niño esperando los dibujos animados. Al acostarme consulto mi móvil para conocer los últimos "trinos" de ese pájaro loco que tienen ahora por presidente en un país ultramarino que hace apenas unos centenares de años era una parcela del Imperio Español. Examino los 140 caracteres de cada ocurrencia del personaje con fruición. A veces me sobrecojo, a veces me carcajeo... pero siempre me sorprendo.

Me provoca una risa infantil, ingenua y cruel, cuando revela en ellos su ignorancia, su improvisación, su caótico desgobierno  (mental y administrativo). Pero luego sobreviene el temor y la pesadumbre cuando, adulto y experimentado, me doy cuenta de las terribles consecuencias que puede tener su comportamiento.

Me asombro ante las continuas declaración de enemistad a países, gobiernos, colectivos y personas que colecciona. Dentro de poco se le acabará el mundo y tendrá que encontrar los enemigos en el espacio exterior. Me indigna su sonrisa de suficiencia, sus declaraciones narcisistas, su falseamiento continuo de la verdad... En el universo entero se escuchan sus carcajadas, su jejejeje... loco de pájaro carpintero en tareas de demolición.

Donald Trump no se ha conformado con usar su cuenta oficial "@Potus" (anteriormente gestionada  por Obama, que ha migrado al dejar la presidencia a "@Potus44") sino que mantiene su cuenta personal "@realDonaldTrump" desde la que tuitea 6 ó 7 veces al día. Sin embargo en su cuenta institucional tan solo aparecen 2 ó 3 tuits diarios, algunos retuiteados desde la personal. El actual presidente se ha dado cuenta de que tiene muchos más followers desde su cuenta particular (25 millones) que como presidente (15,5 millones). Curiosas estas cifras cuando otras fuentes informan de que el 59% de los estadounidenses están hartos de sus tuits y piden que se cierre su Twitter a gritos. Sabemos que tuitea todos los días de la semana, pero su día favorito es el martes y los jueves es cuando menos publica. Sus tuits pueden aparecer a cualquier hora del día, no tiene una hora fija para escribir. La única hora en la que nunca ha publicado es a las 5 de la mañana. En el resto de horas ha lanzado al menos un mensaje porque lo hace desde muy temprano por la mañana hasta altas horas de la madrugada. En contra de la dinámica habitual en las redes, Trum no usa la bidireccionalidad, apenas responde: solo llega al 1% de respuestas. No busca responder solo publicar, llamar la atención y gobernar a través de Twitter.

Yo cada día coloco mi colección de cromotweets en el álbum de las barbaridades. La colección (que cosnta de 34.000 mensajes desde que comenzaron los mismos) engrosa rápidamente. Veamos algunos cromotuits representativos:

He aquí su primer tuit como presidente (toda una declaración de intenciones y de inexactitudes: México también es América y ya está pensando en dividirla con un muro):

Such a great honor to be the Republican Nominee for President of the United States. I will work hard and never let you down! AMERICA FIRST!

#GandeAmérica 
"Es un gran honor ser el nominado por el Partido Republicano para presidir Estados Unidos. Trabajaré duro y nunca os decepcionaré. ¡AMÉRICA PRIMERO!"

Y ya antes, su ego quedó de manifiesto cuando ganó las elecciones: 
"Hoy hacemos EE.UU. grande de nuevo."


#TrumSobreTwitter

"No me gusta tuitear. Tengo otras cosas que podría estar haciendo."
#SobreObama

Su opinión e información tendenciosa sobre Obama es tendenciosa, falsa e incluso diríamos que resentida (¿eso es ser respetuoso con el adversario, verdad?: 

"Una fuente extremadamente creíble llamó a mi oficina y me dijo que el certificado de nacimiento de Barack Obama es un fraude"
“Sin duda alguna, Obama es el peor presidente de la historia. Predigo que pronto hará algo realmente malo y totalmente estúpido intentando demostrar hombría”
"Voy a revocar el Obamacare (nombre con el que se conoce la Ley para la Protección de Pacientes y Cuidados de la Salud Asequibles promovida por Obama). 
Tendremos una sanidad mucho más barata y mucho mejor. ¡Con Hillary, los costes se triplicarán!"
#ContraElEstadoIslámico

"El ataque en Mosul se está convirtiendo en un desastre. Les dimos meses de aviso. EE.UU. está quedando como un tonto. ¡Vota a Trump y gana de nuevo!"
"Estamos intentando luchar contra el Estado Islámico y ahora nuestra gente está matando a nuestros policías. Nuestro país está dividido y fuera de control. El mundo está mirando."
Este tuit se publicó tras una movilización promovida por el movimiento Black Lives Matter (las vidas de los negros importan), tras el incidente en que un hombre de color abrió fuego contra la policía y mató a cinco agentes, además de herir a otros siete. Esa concentración se había organizado tras las muertes de dos ciudadanos negros tras ser tiroteados por sendos policías.


#ContraLaPrensa
“@ariannahuff no es atractiva, ni por dentro ni por fuera. Entiendo perfectamente por qué su ex esposo la dejó por un hombre, tomó una buena decisión”
El mensaje fue publicado como venganza o ataque al periódico The Huffington Post del que es editora, Ariana Huffington.
 #ContraLaDemocracia

“Esta elección es una farsa total y una farsa. No somos una democracia!” 

La frase pudo leerse en el Twitter de Donald Trump, el día que Barack Obama resultó electo para un segundo mandato.

Las elecciones están absolutamente amañadas por los deshonestos y distorsionados medios de comunicación que apoyan a la torcida Hillary - pero también en muchos lugares de votación - TRISTE.
A lo largo de la mayor parte de la campaña el nuevo presidente no dejó de tuitear sobre el presunto apaño en las elecciones que acabaría ganando.

#EuropaRevolutum

“Un hombre fue abatido dentro de una estación de policía en París. Acaban de anunciar que la amenaza terrorista está en su nivel más alto. Alemania es un completo desastre, muchos crímenes. ¡Prepárense!”.
Parece que Trum no sabe bien cuál es la capital de Francia al situar a París en Alemania.


#GrandeTrump


"Los republicanos desleales son mucho más difíciles que la torcida Hillary. Van a por ti desde todas partes. No saben ganar - ¡Yo les enseñaré!"

#PeligroNuclear

"EE.UU. debe reforzar y expandir su capacidad nuclear hasta el momento en el que el mundo sea consciente respecto a las armas nucleares."

 #Y34000MensajesMás...

Lo dicho... el botón nuclear al alcance "del pico" martilleante de un pájaro loco.