sábado, 27 de octubre de 2012

Las frases hechas: "La botella medio llena".



Dice el escritor José Saramago,premio Nóbel 1998: "Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay. Yo no soy pesimista, el mundo es el que es, pésimo..."
Y bien es cierto que el optimista tiene un punto de conformismo. Podría salvarle de su ingenua complacencia el matiz de ser un "optimista" hacia el futuro, porque  lo que es hoy, el mundo  no ofrece demasiados motivos para alegrarse... Mientras exista un delito, se cometa un crimen, se viole el cuerpo o la conciencia de alguien, no tendremos motivos para el optimismo presente. Incluso la inacción sería pecado.
Yo sé que nos toca dolor. Que las alegrías y el gozo no tienen sentido sin conocer sus antónimos. Que es el contraste el que revaloriza la dicha. "Soy tan feliz que tengo miedo de se acabe pronto..." se oye con frecuencia. Porque todos sabemos que la dicha es efímera. Al final todo se acabará: lo único seguro es la muerte.
Por eso detesto a los políticos que prometen que van a arreglar las cosas con su sola voluntad, con sus recetas optimistas. ¡Mienten! Deseo conocer unos políticos sinceros y pesimistas (pero antes de las elecciones, no después). Yo votaré a quién me proponga sangre, sudor y lágrimas, pero que vea convincente... y que prometa razonadamente llenar un poquito la media botella vacía. Desconfío de los que la ven siempre llena.

Y al final, también los pesimistas podemos asegurar que la botella está siempre llena... de aire. Las razones para el optimismo son etereas.

jueves, 25 de octubre de 2012

Una versión diferente

El pasado 5 de octubre se celebró el Día Mundial del Docente. En los días subsiguientes encontré el el blog "El Algarve" de mi admirado profesor Miguel Ángel Santos Guerra  un artículo "El docente" que, como todos los que publica, merecen ser leídos y meditados.  El él reflexiona sobre la naturaleza y la actualidad de esta figura polémica.
Entre las respuestas que aparecieron en los comentarios (ya pasan de la treintena, pues el blog es muy popular) aparecía este comentario de algún padre o madre muy crítico con esa figura. Dolido contesté y corregí su texto reflejando mi propia versión de sus afirmaciones:
 
 
SER DOCENTE (I)

Ser docente es fácil:
Basta con acabar la carrera más simple de todas, aquella que yo concluí con menos de 150 folios de apuntes en un total de 3 años, en la que hacíamos manualidades, encuadernábamos libros, aprendíamos la diferencia entre la b y la v, o complejidades como eso de que si p entonces q.
Es fácil, porque el docente puede dedicarse a cultivar la solidaridad y esconder papeles y noticias para sacar como sea un puesto vitalicio o un destino mejor; a cultivar el saber y exigir interminables memorizaciones de conceptos; a cultivar el respeto y a la vez chillarle a niños y niñas o pagar con ellos el mal día, que nadie se va a enterar; a cultivar la dignidad y tratar a la vez a sus alumnos como idiotas que no van a ser nada si no fuera por nosotros, o a cultivar la compasión con los más débiles y a la vez castigarles en grupo sin recreo, suspenderlos o dejarles en evidencia delante de todos los demás.
Porque desarrolla una tarea de enorme facilidad, como es hacer simplemente lo que le dicen los libros, aunque mate a su alumnado de aburrimiento. ¿Para qué complicarse si lo único que te puedes acarrear es una inspección?
Porque frente a especuladores, demagogos, mercaderes y tiranos, el docente está del lado más sencillo, el que marcaron siguiendo el modelo prusiano esos mismos especuladores, demagogos, mercaderes y tiranos.
Porque las familias entienden a veces cosas muy raras, pero nadie va a venir a decir que esas familias vienen de esta misma escuela, donde no aprendieron a hacerlo mejor.
Porque aunque algunos padres y madres hayan perdido el rumbo y se hayan convertido en jueces, policías, espías o verdugos de los docentes, nadie jamás se preguntará si no lo aprenderían viendo el comportamiento de sus maestros y maestras con ellos, cuando eran pequeñas y pequeños seres absoluta y completamente indefensos.
 
 
Respetado /a Santos Ríos.
Percibo entre líneas la inmensa carga de dolor y frustración que experimentas hacia el modo de vida (porque es más que una profesión) docente. Puedo entenderla porque yo también fui alumno y recuerdo también aburrimientos, injusticias, arbitrariedades en mi aula infantil. Las sentí en carne propia, puedo asegurártelo.
Yo, como tú, también estudié para maestro. Nunca consideré magisterio la carrera más fácil (aunque sí la única que me era posible en mi Burgos natal, con los escasos recursos que tenían mis padres). No te quito razón en que aquellas aulas masificadas con enseñanza memorística y teórica, podían ser mortíferas de necesidad. Te reconozco el desfase y la inutilidad de muchas de aquellas enseñanzas: los delicados trabajos de “La Primores”, el absurdo de estudiar “la Escuela Activa” a base de copiar al dictado penosos apuntes… Pero también había profesores con inquietudes: “El Fósforito” que me inculcó la pasión por la física, “El Plastilino” que me enseñó la “pueril” fascinación por el uso de la plastilina y las maquetas para explicar C. Naturales, incluso aquella profesora que me suspendió en Lengua Española por poner Cervantes con “b” (ya ves que aprendí bien la diferencia entre la “b” y la “v”).
Y consideré más difícil aún aprobar la oposición. Todo un año de repaso del temario en la mili y otro encerrado en casa o abarrotados estudios con olor a lejía aprendiendo por mi cuenta a esquematizar, memorizar y comprender un temario extenso. Pasé por el angustioso trago de examinarme en el calor de julio en una ciudad extraña junto a muchos miles de compañeros que luchaban por una plaza para cada 60 (Puedes ver las estadísticas de la oposición libre del año 1980, si lo dudas). Cuando aprobé casi no me lo creía, porque no me consideraba el más capaz, ni el mejor preparado, ni mucho menos el más inteligente.
Pero acabé de maestro y llevo 32 años en ello. Y he pasado por muchos colegios, impartiendo multitud de cursos, en distintas áreas, en múltiples especialidades. He sido maestro generalista en 1º, 2º y 3º; profesor de EF, de matemáticas, ciencias, música, plástica… y te aseguro que no he seguido la dictadura de los libros de texto. He trabajado en apoyo (Pedagogía terapéutica), como logopeda y, actualmente, como profesor de asistencia domiciliaria acudiendo al domicilio de niños muy enfermos algunos de los cuales murieron en el curso de mi asistencia: Te aseguro que no les grito ni pago mis frustraciones con ellos. Te reconozco también que en algunos momentos erré, pero mi inspector fue siempre mi propia conciencia y yo mismo me apliqué el propósito de la enmienda.
He pasado por muchas clases y conocido a much@s compañer@s maestr@s. He de reconocer que algunos pueden encajar, en parte, en el estereotipo que propones, pero no la inmensa mayoría. Por eso no estoy de acuerdo con tu carta, y me he tomado la libertad de corregirla y reescribirla. Esta sería mi propia versión al hilo de lo que tú cuentas. Predóneme, señor o señora Santos, esta deformación profesional.
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“Ser docente es NO ES fácil:

NO Basta con acabar la carrera más simple MASIFICADA de todas, aquella que yo concluí con menos de 150 MÁS DE  1000 folios (SIN CONTAR VARIOS MILES DE LA ACADEMIA PARA LAS OPOSICIONES) de apuntes en un total de 3 años MAS UNO DE PREPARARLAS, en la que hacíamos manualidades (QUE RECONOZCO NO NOS SIRVIERON PARA MUCHO), encuadernábamos libros (QUE SÌ ME HA SERVIDO), aprendíamos la diferencia entre la b y la v, o complejidades como eso de que si p entonces q. (Y MILES DE COSAS MÁS DE MAYOR O MENOR UTILIDAD)

Es fácil DIFÍCIL, porque el docente puede DEBE dedicarse a cultivar la solidaridad  y esconder papeles y noticias para sacar como sea un puesto vitalicio o un destino mejor (?); a cultivar el saber y exigir interminables memorizaciones de conceptos (NO MENOSPRECIEMOS EL VALOR DE LA MEMORIA); a cultivar el respeto  y a la vez EVITAR chillarle a niños y niñas o PARA NO pagar con ellos el mal día, que nadie se va a enterar (AUNQUE ALGUNOS PADRES NO TE CREERÁN); a cultivar la dignidad y JAMÁS  tratar a la vez a sus alumnos como idiotas que no van a ser nada si no fuera por  PORQUE PUEDEN LLEGAR A ALCANZAR CUALQUIER META QUE SE PROPONGAN INCLUSO SIN nosotros, o a cultivar la compasión con  los más débiles y a la vez castigarles en grupo (CASTIGÁNDOSE TAMBIÉN A SÍ MISMO ) sin recreo , suspenderlos (SI LO MERECEN) o NO dejarles en evidencia delante de todos los demás.

Porque desarrolla una tarea de enorme facilidad DIFICULTAD, como es NO  hacer simplemente lo que le dicen los libros, aunque mate PARA NO  MATAR a su alumnado de aburrimiento. ¿Para qué complicarse si lo único que te puedes acarrear es una inspección? Y TE COMPLICAS “INÚTILMENTE” LA VIDA EXPONIÉNDOTE A TU PROPIO JUICIO, AL DE LOS PADRES, AL DE TUS ALUMNOS, TU DIRECTOR, TU  JEFE DE ESTUDIOS Y TAMBIÉN  DE TU INSPECTOR, NATURALMENTE…

Porque frente a especuladores, demagogos, mercaderes y tiranos, el docente está del  EN EL lado más sencillo  COMPLICADO, el que marcaron  LE MARCAN siguiendo el modelo prusiano esos mismos especuladores, demagogos, mercaderes y tiranos, TENIENDO QUE SABER SORTEAR TRAMPAS Y DOCTRINAMIENTOS.

Porque ALGUNAS las familias NO entienden a veces cosas muy raras, pero nadie va Y VAN a venir a decir que esas familias vienen de esta misma escuela, donde no aprendieron a hacerlo mejor.

Porque aunque algunos padres y madres hayan perdido el rumbo y se hayan convertido CREAN QUE TIENEN QUE CONVERTIRSE en jueces, policías, espías o verdugos de los docentes, nadie jamás QUIZÁS se preguntará si no lo aprenderían viendo el comportamiento ALGUNOS de sus maestros y maestras con ellos, cuando eran pequeñas y pequeños seres absoluta y completamente indefensos.”

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martes, 23 de octubre de 2012

Las frases hechas: "Aquí hay gato encerrado"

 
 
 
Por porpia experiencia entendí el significado de esta popular frase, la experimenté de forma literal:
Ocurrió hace muchos años, cuando aún conducía mi viejo sinca 1000 de tercera mano. Hube de acercar al aeropuerto a un familiar y arranqué el coche en la calle en un frío mes de octubre. Recorrimos el camino del aeropuerto por las viejas carreteras, hoy en desuso, que llevaban desde Arganda a San Fernando de Henares y de allí a Barajas. Aún recuerdo atravesar el Manzanares por el viejo puente que hoy casi nadie usa ya. Llegamos al aeropuerto. Aparcamos junto a la antigua entrada de vuelos internacionales y acompañamos a nuestro viajero a los mostradores de su agencia. Después nos despedimos y regresamos al automóvil para volver a casa. Montamos y, antes de arrancar, oímos un leve gemido. No le dimos demasiada importancia y pusimos en marcha el motor. Un maullido lastimero llegó claramente perceptible hastanosotros. Apagamos el contacto. Seguia escuchándose un triste maullar. Pensamos que el coche tenía alguna avería y abrimos el capó. Él nos miró suplicante, aterrorizado, maullando aún más fuerte. Un precioso gatito se había acurrucado en un hueco, al lado del amortiguador.
Con ganas hubiera adoptado al pequeño polizón; pero Charo, mi mujer, odia los gatos. Le bajé tiernamente al suelo y le dejé allí, mirándonos mientras seguía maullando...

viernes, 19 de octubre de 2012

¡Cómo mola ser independiente!



Nuestro ministro de educación la ha armado parda (una vez más). Se le ocurrió exponer en el Congreso de los Diputados Español que se proponía "Españolizar a los niños catalanes" y ¡sorpresa! no le llovieron silbidos por el inadecuado y escasamente poético uso del pleonasmo (es perfectamente sobreentendible "españolizar a los españoles"), sino por la ofensa y reminiscencia retrógrada que, para muchos, tiene esa expresión.
Mal que bien, pese a quien pese, aunque duela, fastidie y moleste más que un grano en el culo: hoy por hoy, los habitantes de Cataluña son españoles; así que españolizarlos es lo que toca semánticamente hablando.
Que hay algo prejuicioso en el uso de ese concepto, no lo pongo en duda. Como un adolescente que se autoafirma ante el padre, Cataluña se siente avergonzada por sus progenitores (que conste que todos nos sentimos así últimamente desde que la crisis recortó el presupuesto familiar).  Me gustaría tantear cómo se sentiría un francés si le dicen que en sus escuelas "afrancesan" a sus niños o a un alemán si les "germanizan", o a un italiano si les dan una enseñanza "italianizante"... y, por supuesto, en Suiza, nadie se ofendería porque a sus hijos les dieran una educación"helvética" (en todos esos lugares sabed que así se hace; menos en la original España donde, al parecer,  es pecado "original").
Resulta llamativa la manipulación lingüística en todo lo referido a las nacionalidades. Recuerdo lo mucho que me sorpendió que el "español", mi lengua de toda la vida, pasara a llamarse "castellano" (en la mayoría de los países extrangeros siguen utilizando, lógicamente, el gentilicio) ¿Quién impuso esa injusta reducción semántica de la palabra? ¿Acaso al "francés" se le llama "languedociano" porque su origen estaba en la región de langue d'oc, o el inglés "frisón", "anglosajón", "juto"...? Pero, desde que la crisis nos ha aligerado de magro, estamos en carne viva y cualquier adjetivo escuece. Máxime cuando interesa echar sal en la herida para que te rasques y sangre.

En el nacimiento de las naciones, exiten  partos fruto de la unión de progenitores (bien sea consentida o forzada); otras se dan por desmembramiento (divorcio amigable o emancipación de la esposa), en algunos casos se produce por amputación violenta de los cuerpos originales y, por último, la reproducion asexual vía gemación.  Mi duda está en cuál es el caso de Cataluña. Podríamos pensar que su caso es como la reproducción del pólipo: Cataluña se comportaría como un gonóforo que crece y desea nadar líbremente desprendiéndose del cuerpo progenitor; aunque me da en la nariz que los catalanes consideran la cuestión como una unión forzada ante la que desearían  llegar a un acuerdo amigable con una sentencia de divorcio que le dejara resuelta la vida. Descarto la separación violenta por las cruentas consecuencias para los cuerpos resultantes y la emancipación es fráncamente difícil dadas las circustancias actuales (Dice Santo Tomás: En tiemos de crisis no hacer mudanzas").

Yo, hijo de esta España desde hace cincuenta y cinco años, he descubierto tarde, como hijo de divorciados, que en ese matrimonio multinacional no había amor. Cuando me preguntaban de pequeño si quería más a mamá o a papá, siempre decía: "a los dos". No entiendo esta separación cuando parece que el matrimonio iba tan bien: aunque mamá y papá discutían siempre acababan haciendo las paces.

 Ahora parece que uno no aguanta al otro. Se tiran los trastos a la cabeza. Uno de ellos ha ido a ver a su abogado para que le arregle el divorcio. Duermen en habitaciones separadas, hablan mediante mensajeros, azuzan a los hijos contra  la pareja respectiva...

No cabe duda. Si los catalanes realmente quieren la independencia la conseguirán. Sería mejor que lo hicieran cuando las cosas estuvieran más tranquilas y los problemas de la economía doméstica solucionados. No es el momento de discutir por los regalos que mutuamente se han hecho (que les ha habido y por ambas partes, no lo dudéis).  Malvenderán los muebles, buscarán otro costoso apartamento, necesitarán nuevas amistades, solicitarán el reingreso o el acceso a otros clubs, colgarán las señeras del balcón, exibirán orgullosos su pasaporte al llegar al pueblo manchego de sus padres charnegos por las fiestas patronales, agilizarán los procedimientos de doble nacionalidad para Iniesta, elevarán a la categoría de animal totémico al burro catalán, empezarán a reclamar el Rosellón francés (actual Departamenteo de los Pirineos Orientales), reescribirán los libros de historia para adaptarlos a la "catalanidad" y terminarán cantando:  "Yo soy, catalán, catalán, catalán...". La verdad: ¿Que habrá cambiado?.

¡Cómo mola ser independiente! Los de mi pueblo también lo reclaman. Ya lo procamaban en 1978 mis compañeros de Aranda de Duero cuando cantaban en la manifestación:
"Queremos una Aranda libre,
queremos un puerto de mar,
queremos una casa de putas
que pille cerca del bar"
 No hay nada como ser independiente. Y por pedir que no quede.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Vendedores de humo


 
Multipropiedad es ya palabra prohibida por la ley en los contratos. Ya nadie puede considerarse poseedor o propietario (siquiera en una fracción) como nos hicieron creer tiempo ha de un apartamente en tiempo compartido. Sin embargo la palabra multideuda se hace plenamente vigente. La red se puebla de quejas de reclamantes contra los desmanes de la multipropiedad. Esta es la confesión de un afiliado a tales complejos.
 
El cebo:
Todo empezó con una invitación en 1992. He rebuscado en viejos papeles hasta encontrar el nombre de la compañía: Lexmaison Marketing. Creo que pusieron en el anzuelo la promesa del regalo de un pequeño electrodoméstico por escuachar una charla de unas dos horas en un céntrico hotel de Madrid.
 
La ratonera:
Entre un numeroso grupo de alegres borreguillos nos introdujeron en una sala ámplia repleta de mesas para dispuestas para 3 ó 4 personas y  allí nos distribuyeron poniéndonos a nosotros a cargo de un joven y simpático sudamericano. Este comercial tenía un punto de melancolía que me predispuso a su favor. Pagué caro el error de confiar en este felino disfrazado que nos hablaba con esa entonación melodiosa que tanto nos fascina. Sistemáticamente, con una  técnica muy bien aprendida, nos cameló (sobre todo a mí, he de decirlo) para que adquiriéramos una semana de tiempo compartido en un apartamento del complejo Ogisaka Garden en Denia (Alicante). Cuando nos consideró suficientemente predisponernos a la compra nos dejó en manos de un segundo comercial (un tal Jorge Ratia) que, papel en mano, y con ayuda de eficaces gráficos y una labia avasalladora nos "demostró" lo estupendo y práctico que era el sistema comparado con el "oneroso" pago de vacaciones que realizábamos cada año. Visto así parecía muy sencillo: Cantidades redondas, futuras vacaciones ilusionantes incluso en lejanos y exóticos países, apetecibles semanas de regalo por nuestra adquisición, ofertas especiales incluídas, realización de una magnífica inversión heredable, afiliación gratuíta por algunos años a multinacionales empresas de intercambio (RCI en nuestro caso), sustanciosas rebajas en la compra aprovechando una oferta improrrogable... Por si algún recelo albergábamos todavía, empezaron los descorches de  botellas de champang en las mesas vecinas y el sonido de las campanillas que anunciaban la adquisición de alguna unidad no paraban de sonar apremiándonos a no perder la gran oportunidad, el evidente chollo que nos ofrecían. Firmamos finalmente. Todo lo tenían listo en el momento. Nos llevamos el contrato a casa y después, cuando se enfriaron nuestras cabezas y las imágenes mentales que nos habían construído se deshacían en el aire vinieron las dudas. Leímos con atención el contrato y  tras leerlo decidimos reclamar por un lado 10.000 pesetas de descuento prometidas y que no se veían reflejadas y  por otro,  (somos así de chulos) decidimos cambiar de semana azul a semana roja ¡por que sí!. (Es curioso que pocos años antes hubiera entudiado en el aula de psicología el curisos efecto de que una vez tomada una decisión, esta gana valor en nuestro proceso de atribución, sólo por el hecho de  evitar una contradición interna; es decir, sabíamos en el fondo que nos habían engañado pero nos reafirmábamos adquiriendo un producto de mayor precio). Las reclamaciones en la oficina de la empresa fueron  engorrosas y complejas. Costó encontrar al tal Jorge y, cuando lo conseguimos, nos sometieron a larga espera. Finalmente nos hicieron pasar a una sala en la que había algunas personas esperando y nos recibió una persona desconocida sentada tras una mesa a la que expusimos nuestra queja e incluso amenazamos con denunciar la situación (en realidad lo que le reclamábamos no era la venta en sí sino el inclumpimiento de una pequeña rebaja de 10000 pesetas prometida). Nos puso caras muy desagradables, manifestó su irritación con comentarios duros y secos, proyectó sobre nosotros una imagen de pelmazos y descontentos con todo.... Finalmente,  un individuo que estaba sentado en un banco contra la pared lateral y que había estado observándolo todo desde el principio como un cliente más le hizo un gesto apenas perceptible y el señor de la mesa nos comunicó que accedía a nuestra petición a causa del inmenso dolor de cabeza que le estábamos produciendo (Al llegar aquí, paciente lector, ya te habrás dado cuenta de que en la reunión de botella y campanillas muchas de las parejas estaban conchabadas haciendo de gancho y que en la sala donde reclamamos el "jefe" estaba apostado entre los presentes que esperaban observando la escena con todo detalle  desde una esquina de la habitación).  Con esto terminó la primera parte de la historia.  En los años siguientes acudimos de vacaciones cada verano eligiendo destinos bastante interesantes, a veces. En la mayoría de los casos, aparte de los costes de intercambios o las cuotas (que a veces nos parecieron excesivos) disfrutamos de excelentes alojamientos en vacaciones en destinos lejanos y conocimos lugares interesanes gracias al sistema de intercambios.
 
El amo del calabozo
Así pues, quedamos atrapados en el sistema a perpetuidad, sin posibilidad de salir. El administrador del complejo, desde su posición privilegiada ostentaba todo el poder sobre el mismo sin posiblidad de que los pobres reclusos (aislados en sus celdas individuales y prácticamente sin posibilidad de comunicación) pudieran participar en el destino de su multipropiedad. Con el paso de los años comenzamos a recibir cartas anunciándonos aumentos considerables y quejas de otros propietaros sobre la actuación de los administradores del complejo. Eran actas y cartas en las que algunos grupos de propietarios indignados clamaban contra la ineficacia y derroche (o directamete robo) de los administradores del mismo. Algunas denunciaban hechos tan clamorosamente irregulares como convocar las juntas de propietarios un martes laborables (o los impedimentos q ue  ponían a las cciones de ciertos grupos de socios). Desde Madrid u otras partes de España era realmente difícil acudir a estas reuniones y enterarse de lo que se estaba cociendo. Dejamos hacer mientras las cuotas fueron aceptables. Lo mismo hizo la mayoría que recibía comunicados de acusaciones y contraacusaciones sin posibilidad de conocer realmente lo que estaba ocurriendo. Con el paso del tiempo las aguas revueltas se aclararon y dejaron al descubierto una gestión opaca y corrupta donde el administrador y una pequeña cuadrilla de amigos sacaron beneficio a costa del resto de los indefensos mancomunados. Las últimas alarmas se dispararon cuando, hará unos cinco años, recibimos una carta en la que, bajo la amenaza de ser excluídos de la pretenencia a RCI por merma de calidad, establecían una costosa derrama de 600 euros para remozar el complejo. Dudamos largo tiempo en pagar o no. Finalmente lo hicimos confiando en que se arregalran las cosas. Escocidos pero tranquilos dejamos de pensar en el complejo por un tiempo. En sucesivas comunicaciones nos informaron de que se realizaban las obras y de que una compañía hotelera había adquirido una mayoría de las semanas y pasaba a administrar directamente el complejo incluyéndolo en su grupo de apartahoteles. 
 
Los vendedores de humo.
Tras unos sencillos cálculos realizados sobre las derramas impuestas a los socios, entendimos que las mejoras a realizar debían ser impresionantes. Poco menos que una reconstrucción del complejo. Así que no nos extrañó que los nuevos propietarios de la mayoría de apartementos y consecuentemtne mayoría asamblearia en el mismo (la cadena de Onagrup) nos invitara a pasar unos días gratis en el compeljo y poder comprobar así las reformas realizadas y, de paso, informarnos sobre sus activdiades. Puesto que la invitación se cursaba sobre un fin de semana y "sólo" se exigía la asistencia a una charla de 90 minutos aceptamos satisfechos la oferta y nos dispusimos a pasar mi cumpleaños en Denia, templados por el sol mediterráneo en un complejo remozado y cómodo.
Hasta los mismos elementos se conjuraron esas fechas para estropearme los fantásticos días que preveía. Llovió durante el viaje, un fuerte viento y una persistente llovizna nos aguaron el paseo de la tarde y durante aquel fin de semana el cielo estuvo cubierto y desagradable. Los señores paraguas nos acompañaron en cada salida.
Ya, en la misma entrada del complejo, tuvimos que resistir la insistencia del recepcionista para que aceptáramos un pack de comidas, desayunos y masajes por 90 euros. Al día siguiente, a las 10:30 nos sentamos a la espera de la persona  encargada de la charla.
 
 Empezamos antes incluso de la hora prevista pues, al descubrir nuestra despistada presencia en los sillones de recepción, una persona se dirigiómuy amablemente a nosotros casi sin darme tiempo a apagar la tablet con la que bajaba EL PAÍS para pasar el rato. El señor Juan era, probablemente, el mejor vendedor de humo que he conocido en mi vida. Desplegó ante nosotros tal arsenal de trucos y de forma tan profesional (aparentemente informal, por supuesto) que pese a nuestras consignas pactadas de no firmar nada en caliente nos puso en verdaderos aprietos. Para empezar una actitud campechana, sincera (en todo menos en los fines de su trabajo) y directa. Conocía nuestros nombres, el número de nuestro apartamento, su localización... Con una habilidad desoncertante buscaba y encontraba posibles asociaciones en intereses, orígenes, situaciones... No pasaron ni diez minutos y ya sabíamos que tenía un hijo autista con un 20% de minusvaía, que su madre portaba audífonos (como yo), que su jefa era de Palencia (como yo), que le gustaba vivir en Madrid (como nosotros), que se había criado al lado de la sidrería Mingo (que frecuentamos), que le encanta Galicia (en  la que viví dos años), que había sido distinguido como el comercial del año... todo ello alternado con explicaciones sobre las reformas del complejo que recorrimos rápidamente. Resultó que el motivo principal que aducían para la charla se despachó en 10 minutos. Luego pasamos a una sala (bajo la antigua cúpula del complejo, hoy reformada) donde varios grupos en mesas eran atendidos por comerciales alegres y dicharacheros. El lugar me recordó extraordinariamente al hotel de la calle Orense donde nos reunieron hace 20 años. Allí, sin prisa alguna, sin aparente intención -salvo agradar al cliente, alegaba- fue desplegando su telaraña: - Ponga en esta silla sus cosas, es mejor (dijo acercándo una silla)...¿Se siente cómodo, Jesús? ¿Quieres que paremos un momento? (agregó tras un pequeño movimiento corporal defensivo al cruzar las piernas)...  Mostraba un un pelotilleo comedido, potenciado por el efecto de usar continuamente el nombre de pila. Cada poco tiempo, insertaba en la charla un comentario personal, una anécdota (era una enciclopedia de las mismas), una reflexión destinada a empatizar con el cliente... El gesto franco, la mirada directa, labia incontenible y envolvente, continuas preguntas solicitando una opinión a la que nunca se enfrentaba abiertamente, continuos guiños de complicidad ... Tanteaba nuestra iopinión  hablando de los muchos clientes que había tenido que sentían una desesperada necesidad de hablar, de comunicarse: "La gente quiere que les escuchen" -decía-. "Algunos han llegado a llorar: no  podían pagar las cuotas", "Me regalaban el apartamento"... Coninuamente mezclaba lo personal en la conversación como si fuéramos amigos de toda la vida y gozáramos de confianza eterna...  Dejaba caer en la conversación privadas confesiones de experiencias vitales como la traición de su mejor amigo, socio de una compañía que iba viento en popa y cuya trayectoria acabó en los tribunales, tras una puñalada trapera. Estaba atento a cualquier gesto que denotara impaciencia, duda, confusión... y lo aprovechaba para introducir sugerencias, confesiones... En su vocabulario nunca existía la  palabra NO, aunque se negó reiteradas veces a explicar porqué no nos proporcionaba su información por escrito para estudiarla; tampoco accedió a revelarnos la valoración de nuestra semana (llevaba 3 años haciendo estas reuniones en este complejo, así que sabía perfectamente en cuanto la valorarían)... Se escurría como una anguila ante las contradiciones en que caía en, contadas ocasiones: su confesión de la traición de su mejor amigo del que nunca habría desconfiado me sirvió para extrapolar esa situación a la actual en la que ni siquiera eramos conocidos: ¿Cómo habría de confiar en él y tomar una decisión sin estudiarla detenidamente?; ante el irrefutable argumento de la necesidad de leer el contrato antes de firmar sólo se le ocurrió que era una oferta inaplazable: tenía que ser en el momento...
Seguía trabajando sobre su folio en blanco al que había dividido en dos: a un lado la situación actual: nuestro apartamento, su cuota, la afiliación a RCI (apenas un rinconcito con anotaciones), al otro en ámplio despliegue manuscrito las "numerosas" ventajas de adquirir una semana flotante... Era tan evidente la manipulación gráfica que alguna vez respondí con cierto cinismo a su pregunta que "estaba clarísima la parte derecha del folio".
Porque las preguntas sobre si lo entendía, el qué nos parecía, cómo lo veíamos, si estaba claro... eran contínuas. Uno podría responder que no, pero era peor: volvía a la carga explicando de nuevo todo el asunto intentando que confundieras "está claro" con "estoy de acuerdo". En realidad era esa la estrategia fundamental de la charla: si lo entiendes (y te estoy repitiendo hasta la saciedad que es mejor) es que estás de acuerdo o eres tonto.  
La "oferta" (el humo que nos vendía) consistía en un trueque de nuestra semana en temporada roja (fecha fija) por una "flotante roja" (con un abanico de fechas que comprendían las vacaciones escolares) y siempre que fuera en sus grupo de hoteles (9 establecimentos). Nos garantizaban la compra de nuestra multipropiedad anterior y la supresión de derramas (en los próximos años). El precios serían: 24.500 euros y por nuestra antigua semana nos descontaban (valoración que hicieron en un momento) 15.000 euros. ¡Deberíamos pagar 10.000 euros extas y además deshacer la escrituración -actualmente a nuestro favor- por otro sistema, que no entendí bien, y parecía dejar en una nube la propiedad real de los apartamentos o que directamente se los atribuía.
Cuando nos presentaron el contrato (lo solicitamos solo para leerlo, pues ya habíamos dejado claro que no íbamos a firmar, casi me atraganto con "el humo"... Habíamos pasado 145 minutos (55 más de lo estipulado) escuchado pacientemente, aguantando las ganas de hablar y discutir por no alargarnos, incluso llegamos a discutir como pareja sobre la pertinencia de hacer preguntas... Sentía la situación como un prolongado dolor de muelas, sólo deseaba salir de allí y lanzarme a las calles de Denia para despejarme... ya era casi la hora de comer. Como guinda (esta de mejor sabor) nuestro amable comercial nos indicó dos o tres restaurantes muy interesantes. Ya liberados de la penosa obligación "del negocio" nos relajamos y hablamos aún de algunos aspectos personales: su hijo autista, mi especialidad de logopeda muy relacionada con esos niños (hasta ahora no sabía nuestra profesión), la educación... El mejor comercial del año había dejado escapar a su presa en esta ocasión. Incluso ahora me parecía más humano. Nos despedimos. Yo me quedé pensando en lo que me había dicho al principio, en los prolegómenos cuando hablábamos de nuestras respectivas profesiones y los cursos que hacíamos gratis los maestros: "Yo los cobro: mi sabiduría vale dinero".
 
- ¡Y que lo digas!, pensé.

Lutherapia


A las 9 de la noche y mediando un viaje en coche desde Guadalajara, no es costumbre que asista a un espectáculo en el IFEMA de Madrid. Incluso corrí el peligro de viajar al Palacio de Congresos (En la Castellana, frente al Bernabeu) equivocando las direcciones: en realidad, el teatro se denominaba "Palacio Municipal de Congresos". Pero mereció la pena.

Son muchos años oyendo hablar de este grupo argentino, con nombre francés (luthiers significa como sabréis constructores de instrumentos) y que goza de una sólida reputación en España donde vende siempre que acude la totalidad de las entradas de sus conciertos. De sus originales invenciones de intrumentos, de sus canciones y adaptaciones musicales llenas de calidad e ironía, de sus hilarantes diálogos trufados de humor agenteino había oído hablar; incluso llegué a recopilar la mayor parte de sus grabaciones encontrando entre ellas inagotables tesoros para ambientar mis presentaciones y películas con jugosas píldoras de humor.

Ayer noche, desde una hora antes, esperábamos ante el palacio de "Congresos" junto a un coche de la policía y en medio de la multitud la llegada de mi sobrino y su pareja que trarían las entradas. Contagiado por el ambiente incluso me permití una pequeña broma por lo bajini ante el coche de policía y ensayé una minimanifestación: "¡Tomemos el congreso!". El gesto de censura de Charo silenció este conato de manifestación mejor que una carga policial.

Con el tiempo justo llegaron nuestros sobrinos y con ellos las entradas. Después entramos en el  palacio repleto y nos sentamos en un extremo. Callamos al apagarse las luces y, apenas hablamos durante la hora y media que duró la función. Yno hablamos porque intentábamos no perdernos palabra de lo que allíi se representaba: desde los punzantes diálogos, llenos de guiños y juegos de palabras, burlándose despiadadamente del psicoanálisis (esa costumbre argentina inveterada); hasta las geniales composiciones musicales realizadas con gran calidad, múltiples voces y en directo; pasando por los originales instrumentos construídos con pelotas, tubos, martillos campana, trompetas, sillas...

Una experiencia que, a pesar del ojo de la cara que cuesta la entrada, mereció la pena y que hace echar de menos más actuaciones de este grupo. Pero nada más se les puede pedir: cuarenta años actuando y componiendo y unos artistas que llegan a incorporar su artritis al espectáculo como valor añadido al mismo. Humor de la tercera edad con un carácter corrosivo que ya quisieran para sí las nuevas generaciones.

Personajes

Murena
Es representado por Marcos Mundstock. Es un presentador de radio, televisión y psicólogo. Posee una voz pecularísima con unos registros impresionantes. En la obra asume el papel de un psicólogo psicoanalista (lo borda).
Ramirez
Es representado por Daniel Rabinovich. Al igual que Murena es un presentador de radio y televisión
Es muy común ver a estos personajes juntos en diferentes obras. Los diálogos entre ambos suelen ser la ligazón de las funciones. En este caso representa a un individuo piscoanalizado  por Murena debido a la perniciosa influencia que ejerce sobre él el maestro Mastropiero.

Programa

El Cruzado, el Arcángel y la Harpía (Opereta Medieval)
Christoff de Cottillón es un guerrero, enviado por Dios para liberar tierra Santa junto a sus compañeros, pero el viaje se ve interrumpido por un intrépido amigo que les obstruye el camino. Dolores de mi Vida (Galopa Psicosomática)

Pasión Bucólica (Vals Geriátrico)
Ya representada en 1986. Paz en la Campiña (Balada Mugida y Relinchada)

Las Bodas del Rey Pólipo (Marcha Prenupcial)

Rhapsody in Balls (Handball Blues)
Un hombre quiere tocar junto a un pianista pero este no lo deja (aparece el Bolarmonio, instrumento de viento construído con pelotas).

El Flautista y las Ratas (Orratorio)
Versión modificada de la de 1994.

Dilema de Amor (Cumbia Epistemológica)
Un muchacho habla sobre su noche en una discoteca pero todo se revuelve cuando comienza a hablar de Filosofía.

Aria Agraria (Tarareo Conceptual)
Era un fragmento de la versión de 1994 de “El Flautista y las Ratas”.

El Día del Final (Exorcismo Sinfónico-Coral)
Un cura tiene que evitar que nazca el Anticristo (aparece la Exorcitara).

Fuera de Programa
El Explicado (Gato didáctico) – Pertenece originalmente al Recital del 75´ (1975)

Ya no te amo Raúl (Bolera) – Pertenece al espectáculo Los Premios Mastropiero (2005)

Instrumentos Estrenados
Bolarmonio (Creado por Fernando Tortosa)

Exorcítara (Creado por Hugo Domínguez)

Instrumentos Thonet creados por Pablo Reinoso:
 
     
 
Silla Eléctrica
Bombo de asiento
Tamburete
Percusilla
Percuchero



miércoles, 10 de octubre de 2012

Madrifestación



Según datos facilitados por la Delegación del Gobierno de Madrid, en lo que llevamos de año (de 1 de enero a 1 de octubre) tuvieron lugar en la capital 1.730 manifestaciones, lo que significa una media mensual de 192, y diaria de 6.
La influencia de este fenómeno en la vida de sus habitantes es evidente, no lo vamos a discutir. Las incomodidades para ciudadanos y su actividad laboral considerables. La afectación al comercio, discutible. La influencia mediática enorme y sus repercusiones en la imagen del país tremendas. Su uso democrático saludable.

Sin embargo,  esta actividad  (ya sea como dramatización del desagrado o como recurso de pataleo), está planteando serios problemas a nuestro gobierno.  En esta economía tan virtual donde la imagen lo es todo, las fotos y vídeos de tantos manifestantes, de tantas veces, en sitio tan principal; erosionan su autoridad, tambalean su firmeza y cuestionan sus argumentos.  Tanto es así que, olvidando que ellos utilizaron estas mismas  fómulas cuando estaban en la oposición, quieren, si no impedirlas -que no podría-, sí al menos reducirlas y "modularlas". Porque ese es el nuevo eufemismo que ha inventado la Delegada del Gobierno en Madrid para encorsetar estas legítimas manifestaciones del pueblo.

En su segunda acepción el Diccionario de la RAE define modular como "Modificar los factores que intervienen en un proceso para obtener distintos resultados", así que esta musical palabrita, asociada inconscientemente con armónicos, tonalidades y cánticos, esconde toda una estrategia para anular los efectos (resultados) de las manifestaciones.

Así pues, el apañado argumentario del partido del gobierno, propone ya claramente una serie de intervenciones que, antes soterradas, afloran en manifestaciones y proyectos por doquier:

  • Si el  potencial de una manifestación es su visibilidad, hagámosla en lugares apartados, poco transitados, solitarios... Construyamos "Manifestódromos" cercados y en eriales solitarios y aislados, donde las imágenes no tengan ningún interés y disuadan a la prensa de acudir.

  • Si Madrid es el Rompeolas de todas las Españas, mejor alejémoslas de la capital y con la escusa de su sufrida carga llevémoslas a Villalba de la Sierra, Alpedrete o a alguna lejana cumbre de Somosierra.

  • Si su proximidad a instituciones tiene un significado que se asocia consecuentemente con un mal funcionamiento de las mismas, prohibamos hacerlo: que a nadie se le pueda ocurrir que una manifestación en Valdaracete tenga que ver con el Congreso de los Diputados.

  • Si hay algún elemento descontrolado aprovechemos "el favor que nos hace" para cargar policialmente  contra todo lo que se mueva y justificarlo  por el incivismo de la chusma violenta. Si no hay ningún elemento, activar los infiltrados, más de 1000 policías  han de ganarse el sueldo.

  • Si no podemos evitar la manifestación en las plazas públicas, obstaculicémoslas de todas las maneras posibles: pongamos vallas, levantemos mamparas, ocupemos los espacios con chirimbolos y terrazas. Para botón una muestra: pronto se ha aplicado nuestra alcaldesa botella-que-no-voté-por-ella a remodelar la Plaza de Sol: nuevo alzamiento del pavimento, instalación de terrazas ... y la ventaja añadida de largos meses vallada en tanto acaban las obras... ¡qué respiro para el gobierno! Es cuestión de avisar a la alcaldesa de Palomares del Campo (otra remesa de farolas de segunda mano a precio de saldo: las de la anterior remodelación le salieron tiradas).

  • Efectuemos la contabilidad creativa: fueron 5 ó 6. Incluso lleguemos a la contabilidad inversa: Cada manifestación crea  una contramanifestación virtual formada por los que no van  y cuyo lema es justo el contrario: los contramanifestantes ganan siempre por apalizante mayoría; curiosa perversión de la máxima popular "quién calla, otorga".  (Por cierto mi enhorabuena al programa "El Intermedio" que ha convocado la manifestación "Deja la calle, toma tu casa" para el domingo 14 de octubre, a las 7 de la mañana en la casa de cada cual para expresar nuestro rechazo a los recortes. Estamos seguros de que lograrán un éxito apabullante. ¿Se atreverá Rajoy a aplicar su contabilidad inversa?

  • Soliviantemos a los comerciantes: las manifestaciones hundirán el comercio, serán vuestra ruina... ¡Mentira!. Los que se manifiestan son una riada de potenciales consumidores (tienen que comer, beber, aprovechan para comprar, ir al cine...). Desde siempre el comercio se asienta en la ribera de las riadas humanas: a la vera de los caminos, en los cruces, en el foro romano, en las ciudades populosas...

  • Azucemos a los ciudadanos contra quienes paralizan su vida y dificultan su trabajo. El argumento sería cierto si no arrastrarta la hipocresía de los hechos pasados. ¿Acaso no se acuerdan ya, nuestros preocupados gobernantes, de la visita papal hace apenas un par de años?  ¿Se les ocurrió poner alguna pega a la celebración de la copa de Europa el año pasado? ¿Y sus manifestaciones contra el aborto? ...

Es fácil entender que en época de descontento, las revoluciones se instrumentalizan en los foros, en las plazas públicas, en las ciudades emblemáticas y en las sedes donde habita el gobierno. Por eso las temen tanto. Quienes conocen  la Revolución Francesa (1978), el mayo francés (1968), el 2 de mayo de 1908 en Madrid ... saben que los dardos de la revolución apuntan a la ciudad corazón del Imperio.

jueves, 4 de octubre de 2012

Unidad Didáctica sobre la crisis.

JUSTIFICACIÓN DE LA UNIDAD DIDÁCTICA
¿Qué piensan estos angelitos de la crisis actual? ¿Cómo explicarles conceptos como la "Prima de riesgo", "Burbuja inmobiliaria", etc?
Son conceptos a la orden del día y un niño ¡se entera de todo! El maestro debe estar al quite para aclarar conceptos y hacer comprensible la realidad.

PRESENTACIÓN Y MOTIVACIÓN
Primero convendría que vieran estos dos magníficos vídeos (también valen para adultos, que algunos ¡por fin! lo entienden con estas ayudas multimedia)

PELÍCULAS PARA PIZARRA DIGITAL SOBRE LA CRISIS Y LA DEMOCRACIA
 vídeo I: "¿Qué es la Burbuja Inmobiliaria?

 - Texto introductorio
El humorista gráfico Aleix Saló ha creado un cómic llamado 'Españistán' que satiriza la crisis económica en la que se ve sumida España. Para completar la obra física, Saló ha creado un blog y este genial vídeo. En Españistán, el historietista Saló (Ripollet, 1983) dirige su humorada de grandes trazos contra políticos, banqueros y empresarios, sin hacer distinciones entre gobiernos. Así, el vídeo muestra una descripción libérrima y socarrona de los pasos que condujeron desde el estallido de la burbuja inmobiliaria hasta la recesión actual. Entre la sucesión de escenas destaca la que muestra el "triángulo pasional" formado por administraciones públicas, cajas de ahorros e inmobiliarias y constructoras. Saló también dedica un momento especial a los sectores "sobredimensionados durante la burbuja": el fútbol, las autopistas de peaje, el sector bancario y las constructoras, que se presentan como lastres enganchados a un globo que se desploma.
 
- Visionado del vídeo I

  
 

 Video II: La democracia española: un tripartito singular
 
- Texto introductorio
Como sucedía en Españistán, el historietista Saló (Ripollet, 1983) dirige su humorada de grandes trazos contra políticos, banqueros y empresarios, sin hacer distinciones entre gobiernos. Así, el vídeo muestra una descripción libérrima y socarrona de los pasos que condujeron desde el estallido de la burbuja inmobiliaria hasta la recesión actual. Entre la sucesión de escenas destaca la que muestra el "triángulo pasional" formado por administraciones públicas, cajas de ahorros e inmobiliarias y constructoras. Saló también dedica un momento especial a los sectores "sobredimensionados durante la burbuja": el fútbol, las autopistas de peaje, el sector bancario y las constructoras, que se presentan como lastres enganchados a un globo que se desploma.
El vídeo también muestra a unos ciudadanos ciegamente enfervorecidos que celebran las victorias de la selección española de fútbol mientras la economía se hunde, sin que los sucesivos gobiernos sean capaces de atajar el problema. Al final de los seis minutos que dura el vídeo, la voz en off sentencia: "Vamos, que estamos gobernados por ineptos. Y algún que otro simio". 

- Visionado del video II
 

 
Fuente: El País Economía
  
DEFINICIONES Y CONCEPTOS DE ECONOMÍA. VOCABULARIO BÁSICO ADAPTADO.
  •   Definición adaptada de "Prima de riesgo"
Explicar el concepto de "prima" y de "riesgo". Desplazar la idea preconcebida inicial de los alumnos que lo imaginan a su manera. Comentar la siguiente imagen:
 
Puesta en común: Polisemia de "Prima". ¿A qué acepción del diccionario alude la imagen precedente? ¿Cuál es la Prima de Riesgo económica?
  • Definición adaptada de "Político actual"
Explicar el concepto con ayuda de un cuento: "El Mago de Oz". Comentar la siguiente imagen:
 

 Puesta en común: ¿Qué es un enunciado negativo? ¿Crees que España se parece al Páis de las baldosas amarillas que visita Dorita", ¿Quién podría ser la malvada bruja del reino? 
  • Definición adaptada de "Tocar fondo"
Explicar el concepto en la crisis, en la corrupción...

 
  • Significado del acrónimo I+D+P
Evitar equívocos comunes.
 

  •  ¿Qué es úna "Estrategia distractora"?
Ilustrar el concepto con la siguiente viñeta:
 
¿Crees que se está utilizando actuamente? ¿Puedes compararla con aquel "Pan y Circo" de los césares en la antigua Roma?
 
 
TALLER DE ORTOGRAFÍA.
  •  Debatir sobre la corrección o incorrección de el letrero del dibujo:
¿Es realmente una falta de ortografía o no?
 
 
 
BÚSQUEDA DE INFORMACIÓN.
  •  Encontrar en los buscadores de internet posibles soluciones a la crisis:
 
 

 
INTERDISCIPLINARIDAD: MATEMÁTICAS Y CRISI (CONCEPTOS DE GEOMETRÍA)
  • Explicar conceptos relacionados con la densidad de puntos en el plano: superficie, línea, puntos con ayuda de las imágenes:
 
 
 
 
 
INTERDISCIPLINARIDAD: LA CRISIS Y EL CINE
  •  (Blade Runner) Buscar semejanzas entre la imagen actual y la de una película de Ciencia Ficción
 ¿Hay alguna? ¿De qué crees que habla el protagonista de la viñeta? ¿Crees que existió realmente un mundo así?

 

  •  (El Señor de los Anillos) buscar semejanzas y diferencias
¿Qué misión crees que es realmente más peligrosa? ¿Lograrán conseguir la beca los protagonsitas?
 
 
TALLER DE CONSTRUCCIONES.
 
  • Construye una "Fila del paro"
Con ayuda de todos los playmóbil del colegio construye una fila del paro como esta:
 
 
  • Normas para la vida adulta: Eliminar el taller de construcciones en E.I.
Aleccionar a los niños sobre la nefasta costumbre de construir casas. Prohibir el taller de construcciones en el cole.

¿Qué significa este pictograma? ¿Porqué es "yuyu" construir?

  • Reciclado: "Aprovecha el papel inservible"
 Con todo el papel sin valor que se pueda conseguir construir prácticos rollos higiénicos como el de la figura
 
DEBERES PARA CASA
 
  • Practicar los recortes hasta que se acabe el material.
 
 
 
 
NOTA: Existen muchísimos maeriales didácticos para tratar la crisis con humor. Doy las gracias al gran humorista gráfico Forges por sus geniales visiones de la vida. Me tomo la libertad de usar algunos de sus chistes. Todo sea en beneficio de estos seres diminutos: los "niños" (¿o quizás esta unidad didáctica estaría más adaptada a los "adultos" grandotes?) 

lunes, 1 de octubre de 2012

El gobierno de la resta



Hoy en día, en las escuelas de política apenas enseñan las cuatro reglas. En realidad basta con enseñar una: la resta. Se está poniendo difícil encontrar políticos ilustrados, que fueran políglotas sería un sueño; bilingües al menos, una rareza. Quizás sí, alguno haya obtenido sobresaliente "cum laude" en la oscura escuela de Fagín o tenga un master en monipodios varios. Pero los gobernantes actuales del país, en conocimientos básicos, sólo dominan la matemática de la sustracción y sus palabras sinónimas: resta, diferencia, descuento, reducción, recorte, déficit, quita, despojo, escamoteo...
El currículo del actual gobierno se limita a saber aplicar esta regla (contenido ya incluído en el programa de 1º de primaria):

   Minuendo
-  Sustraendo
   Diferencia

Y si pormenorizamos los contenidos de este exiguo currículo pueden obviarse perfectamente el estudio del minuendo (que de este nos encargamos nosotros con nuestro impuestos) y la Diferencia (de esto se encarga la Señora Merkel, que nos lo dicta muy clarito). Así que con saber calcular sustraendo, tras sustraendo; tenemos las bases teóricas para ejercer de gobernante español actual. Digo yo, que para este viaje no hacían falta tantas alforjas.

Porque los gobernantes actuales de este país, nos vendieron un viaje de ilusión y llenaron las alforjas de programas imposibles y promesas inviables. Creímos en su experiencia (irrelevante), en sus ideas (nulas) y en su imaginación (estéril).  Ante su honestidad cerramos los ojos y perdonamos sus "travesuras bursátiles" con tal de que nos sacaran de la crisis. No llevamos aún un año y ya son varias veces reos de perjurio, torpeza y prepotencia. Y sólo alegan en su defensa que "tiene que ser así".

Y están perdiendo el respeto de los ciudadanos porque les robaron los votos, porque llenaron las hemerotecas con  descalificaciones que han resultado profecías autocumplidas para ellos mismos. No se puede calificar a nuestros gobernantes de: "ocurrentes", "mentirosos", "ingenuos"... y luego salir opinando como nuestra vicepresidenta de gobierno sin la más mínima autocrítica que “Cuando una piensa lo que dice cuando está en la oposición a veces se sonríe”. ¡¡¡No señora, se llora!!! Y como se les está perdiendo el respeto y no tienen argumentos para recuperarlo se imponen por la fuerza: en la discusión (¿Dónde están aquellos programas valientes de la radio y TV pública? Ahora han defenestrado a sus directores y los han sepultado a la franja de infraaudiencia), en la calle (ahí están la fuerza de la  porra, de la infliltración y la intimidación en las últimas manifestaciones), en el peloteo a los más manipulables (los jubilados a quienes se les promete que su pensión subirá... pero sólo hasta que  pasen las elecciones gallegas, ya veréis...).

No sé qué va a pasar. A los ciudadanos nos disminuyen el minuendo, Europa nos pide más diferencia. Rajoy nos aumenta el sustraendo...  En mi mente calenturienta bailan las cifras y el signo menos se cruza en un extremo de la raya de la resta y forma una espada vengadora...