domingo, 30 de agosto de 2015

Ayuela - Shangri La

Cada uno en su villorrio, cada cual en su localidad, todos en su pequeño pueblo pueden encontrar motivos para imaginar que su rinconcito en el mundo es un auténtico Shangri La. Este verano pasé unos días en el pueblo de mis padres, Ayuela de Vadavia. De mis caminatas de madrugada, de los paseos al atardecer con mis padres quedan imágenes en mi retina y recuerdos en mis pensamientos suficientes como para considerarla un locus amoenus ideal.
Desde cada perspectiva personal encontraremos motivos para demostrarnos que nuestra minúscula villa ofrece los más agradables placeres de la vida. Ahí va la prueba: estas son las maravillas que ofrece mi pueblo. ¿Álguien da más por tan poco precio?


Océanos de cebada que darán lugar a varios hectolitros de cerveza.


Miles de enebros cuyas miríadas de enebrinas serán la base de deliciosas ginebras.


Afrutadas endrinas; esencia de agridulces pacharanes que darán sabor a excitantes licores caseros.


Delicados líquenes, la más suave textura para limpiarse el trasero después de un apretón en el monte.




Levítico paraje de leche y miel. Tierra de pan llevar y de vino incipiente que ha comenzado a cultivarse.





Variada farmacopea silvestre, surtida de tes, manzanillas, poleos, hierbabuena, orégano, cornezuelo, dedaleras, milenrama...




Parque de atracciones natural con excitantes actividades como arrancar y acarrear enebros, alimentar el fuego de una hoguera de alegre chisporroteo, bañarse en una chorca campestre, golf con acceso peatonal a escasos tres kilómetros, fiestas y concursos infantiles, pedos de lobo...


Reino de las bestias salvajes, tierra de gamos y corzos, territorio del raposo, solar de la culebra, dominio de las águilas, cielo de la cigüeña, auditorio de las ranas, camino del lobo...


Riqueza de setas, agayugas, cardo silvestre, moras, ciruelos, miel, cangrejos, ancas de rana...



Tierra de las mil fuentes con un auténtico manantial de la eterna juventud en el centro del pueblo.


Ermita mítica con historias de degollamientos, moros y conventos antiquísimas.


Sugerentes leyendas: La Cabra Carbonera, Las cabras del tío Hilario, La Mata de los Carlistas, Los cimientos de la ermita de Rabanillo, El pozo de la yegua...


Rutas de ensueño, senderos olvidados, caminos perdidos,


Todo bajo el influjo poderosos de un cielo limpio cuajado de estrellas, donde la luna llena es el sol de medianoche y la cercanas montañas ejercen su influencia mágica sobre los valles y colinas del lugar.

miércoles, 26 de agosto de 2015

¡Aquí hay tomate!


Hay una cosa mejor aún que seguir una tradición: inventarla. Los sucesos más disparatados, las anécdotas más extravagantes pueden llegar a convertirse (por su originalidad, por su matiz trasgresor) en asentadas tradiciones que resisten el paso del tiempo pese a prohibiciones, censuras y críticas de todo tipo. Eso le ha pasado a "La Tomatina", singular batalla de tomates de la que este año se cumple su 70 aniversario con la masiva afluencia de 22.000 beligerantes y 150 toneladas de roja munición. Lo que empezó siendo una agria disputa entre un paisano buñolés que contemplaba la "tradicional" cabalgata de Gigantes y cabezudos y un grupo de jóvenes exaltados que querían participar rompiendo el protocolo habitual, dio paso a una nueva tradición que, hoy por hoy, ha alcanzado fama mundial. El hecho ocurrió en 1945 y, desde entonces, la fiesta se ha consolidado y resistido censuras de aliento franquista, prohibiciones e incluso encarcelamiento de sus participantes. Los buñolenses se las arreglaron para sortear la censura trocando su fiesta en un "entierro del tomate" que permitió que la costumbre sobreviviera en los años más duros (en 1957 se llegó a penar con fuertes sanciones y cárcel su participación). Como se puede ver la lucha contra el franquismo revestía formas sorprendentes. Los ciudadanos burlaron las leyes represivas convirtieron aquel acto de rebeldía en Fiesta Oficial del pueblo de Buñol y la festividad se consolidó en los años sucesivos. En 1983 TVE no pudo menos que emitir un reportaje sobre una fiesta tan espectacular y en el año 2002 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Aunque otras tradiciones como "El palo jabón" (cucaña tradicional) o "Gigantes y cabezudos" se mantienen también en Buñol, es "La Tomatina" la que ha puesto en los mapas internacionales el mapa el nombre del pueblo por su originalidad. Hoy en día acuden a ella gente de todo el mundo: británicos, japoneses, indios, australianos, americanos... gentes de de hasta 90 nacionalidades diferentes se reúnen para arrojarse tomates en una fiesta de la desmesura que raya en lo orgiástico. 

Los de mi generación tenemos grabado a fuego aquello que nos repetían a menudo nuestros padres: "No se juega con las cosas de comer" y padecimos la tortura psicológica de cargar con el asesinato de un pobre niño negro que hubiera sobrevivido al hambre cada vez que desperdiciábamos un trozo de pan duro. Como atenuante del vegetal desperdicio hay que decir que los tomates empleados proceden de Xilxes (Castellón), donde son menos costosos y se cultivan específicamente para estas fiestas, ya que su sabor no resulta adecuado para el consumo. A veces el pecado es una liberación parecemos pensar cuando nos entregamos a esta refriega vegetal. Y el color rojo sangre de la verdura parece excitar fuertemente nuestras emociones: sed de sangre, vida, violencia, depredación... claro que con un toque de juego, con el riesgo controlado como al hacer puenting.

No está mal inventar una tradición que sorprenda al mundo mundial. Frente a las "guerras de tartas" llevadas a la fama por el cine mudo, ante "La carrera de queso" en la colina Cooper de Gluscester, los "Encierros de san Fermín" en Pamplona, el "Capeonato mundial de levantamiento de Esposa" (en Sonkjärvi, Finlancia) o contra las multitudes que se reúnen a lo largo de la vía ferroviaria en la Laguna Niguel en California para enseñar el culo al paso del convoy en la "Amtrak Mooning"... los de Buñol han sabido montarse una fiesta la mar de original que sorprende a todos. Como en la famosa expresión española, con acento mexicano,  procedente de un anuncio comercial televisivo de Tomates Orlando: "Cuate: aquí hay tomate", los buñolenses parecen decir: Aquí hay tomate... ¡para lanzar! Y el pueblo se les llena.

Tras esta explosión escarlata que tiñe cuerpos y calles de rojo carmesí, tras las espectaculares fotografías viradas de grana  y carmesí con una densidad tan alta que agotarían el cartucho magenta de tu impresora; la fiesta se acaba en  una hora y después toca una limpieza a base de manguera. Las calles quedan aún más brillantes que antes de la batalla. Como buenos cocineros sabemos bien que el ácido del tomate limpia hasta "lo pegao" de las sartenes.

El ejemplo cunde. En localidades de Colombia, Chile, China, Corea del Sur y Costa Rica ya se está replicado la Tomatina en versiones locales algo más humildes. Hay que ver lo que puede dar de sí un desahogo en un momento de ira en un pequeño pueblo valenciano de apenas unos miles de habitantes. Sin embargo, viendo las imágenes de las últimas "Tomatinas", leyendo las informaciones sobre el desarrollo de los últimos años, percibo que la esencia de la fiesta se está perdiendo. Cada vez queda menos de aquella batalla iniciada por la ira entre vecinos que terminaba entre carcajadas tras el enfado inicial: ahora se ha masificado, la gente no se conoce, no se deja hueco a la improvisación, el tomate se cultiva ex profeso para ella, los tomatazos se aceptan sin esquivarlos, la inicial indignación al mancharse se torna hoy en voluntarios piscinazos en jugo de tomate... Ya vamos por la tercera tomatina "de pago" con aforo restringido, con "chupacámaras" que se arremolinan ante los focos de productoras y televisiones, con 112 medios de comunicación acreditados, con adjudicación de contratas para organizar el evento... El tomate dejó la fiesta; ha vuelto al mercado.

El origen de la tomatina. (recreación)

Antigua fotografía con el aspecto de los  participantes en los inicios de la fiesta. 

Video de Antena3 con la historia de la fiesta.

martes, 25 de agosto de 2015

¡Equilicuá!


Javi sintió curiosidad por la animada discusión que un grupo de indios kuna sostenía dentro de la nueva motora. Aquella moderna embarcación había sido adquirida con los fondos recaudados en España con el propósito de colaborar en el denominado "Proyecto motora" que pretendía mejorar el transporte y la comunicación entre las numerosas islas que componen el archipiélago de San Blas, territorio insular panameño donde la comunidad de los indios kuna residían desde hace siglo y medio. De alguna manera  toda la familia, junto con aquel joven burgalés en viaje de novios por estas islas paradisíacas,  habíamos contribuido a la compra de esta embarcación que se hacía necesaria para comunicar las numerosas y pequeñas islas del archipiélago de Gunayala donde vivía desperdigada esta comunidad étnica que disfrutaba de  unas condiciones de vida y gobierno bastante independientes del gobierno central de Panamá. Parte de aquella motora se compró gracias al dinero recaudado entre los regalos de su boda, algo que no sentó del todo bien a algunos invitados que no comprendían que su aportación se empleara en ayudas "a terceros". Los indios hablaban y gesticulaban mientras manipulaban en el tablero de mandos de la embarcación. De repente se escuchó el rugido del motor que arrancaba con fuerza. Las caras de los indígenas se iluminaron con expresión de júbilo mientras uno de ellos exclamaba: ¡E-gui-li-guá!

A Javi le pareció familiar aquella exclamación y estuvo un rato pensando por qué. Finalmente preguntó a Benicio, su amigo y anfitrión en las islas. Éste sudaba copiosamente dentro de la camisa de fibra sintética que le había regalado y que se había puesto aquel día para demostrar su agradecimiento al  visitante, pero el calor tropical y la humedad de las islas la convertían en una sauna; (¡Lo que daría él por que le hubieran regalado una camiseta de algodón.!). - Es una palabra que usamos para expresar que hemos dado con la solución a algo; se podría traducir como "lo conseguí" o "eso es"... Es como el antiguo "eureka" de Arquímedes en la bañera. La verdad es que es una palabra sorprendente en la lengua delegaya (lengua del pueblo kuna). Nadie sabe su procedencia. Algunos están buscando su origen en alguna de las lenguas chibchas emparentadas, pero no dan con ello...

Javi se quedó pensando. Aquella expresión le sonaba muchísimo. Después de un rato se olvidó del asunto. No hacía mucho que se había levantado de la hamaca en la choza que le habían asignado, una construcción de troncos acoplada en el borde de una de las islas medianas, en un terreno ganado al mar a base de acumular materiales para elevar el fondo. Era hora de desayunar y le esperaba una langosta espectacular que habían pescado esa misma madrugada especialmente para ellos algunos indios que salieron en su cayuco. Aunque no tenía el sabor de aquellas de las costas gallegas, era todo un lujo desayunar semejante marisco cada día. Después compartirían su tiempo con los habitantes de la isla departiendo con  las mujeres que tejían las apreciadas molas que vendían a los turistas, visitando la escuelita de la isla donde aprenderían con los niños la última canción (en este caso una cómica cancioncilla anti imperialisa dedicada al Tío Sam: "El tío Caimán", de Quilapayún). Por la tarde escucharán al saila, el líder espiritual de la comunidad, que cantará algún relato sagrado en la asamblea.

Esa misma tarde empezarían las idas y venidas de la flamante motora. Hacía mucha falta y no se podía demorar su empleo pues los cayucos apenas daban a vasto con el trabajo en una comunidad tan aislada. Los kunas llevan una existencia anfibia: viven en el mar, salen en canoa a pescar jureles, barbos y peces sierra, bucean a pulmón para capturar centollos, pulpos y langostas, llevan turistas a las pequeñas islas paradisíacas.. pero también,a menudo, han de viajar al continente para cultivar maíz, yuca, bananos y hortalizas, para tomar agua de los ríos y hasta para enterrar a sus muertos envueltos en hamacas. Por eso la motora era tan necesaria. Hacía muchos años que el aislamiento y la necesidad hicieron ver a algunos misioneros claretianos la necesidad de evangelizar sus habitantes. Algunos de ellos, procedentes de España,  se establecieron en Colón y Kuna yYala y gracias a su trabajo habían dejado su impronta en las islas instruyendo a sus habitantes y trabajando codo con codo con ellos. Los indios los recordaban con cariño. Mientras paseaban entre los cocotero, Benicio (uno de las vocaciones claretianas surgida entre los jóvenes de la propia isla) le comentó a su amigo Javi:  - ¿Sabes quién usaba mucho esa palabra que dices: "E-gui-li-guá"?  Uno de los padres claretianos que vivieron aquí...
Entonces Javi recordó donde había oído esa palabra: fue en su niñez en el pequeño pueblo de Ayuela a su tío Felicísimo, a sus propios padres. Al fin lo había encontrado, al fin entendió el origen de aquel misterioso vocablo kuna: ¡Equilicuá!




NOTAS:

*1 Desde 2014 las poblaciones de indios kuna han aparecido con frecuencia en los medios de comunicación al ser una de las primeras civilizaciones que podrían ver afectada de manera drástica su forma de vida milenaria afectadas por el cambio climático. Alrededor de 32 mil pobladores de la etnia Kuna deberán buscar un nuevo lugar para vivir debido a que las pequeñas islas que albergan a sus comunidades van poco a poco sumergiéndose debido al aumento del nivel del mar causado por el cambio climático. Los biólogos marinos constatan que las islas deshabitadas de Guna Yala han perdido 50.363 metros cuadrados en 30 años. Y cada una de las islas habitadas ha perdido 1.105 metros cuadrados como promedio, a pesar de los rellenos.Los investigadores tienen una sospecha: cada vez se acumula más dióxido de carbono en la atmósfera, los océanos lo absorben y se hacen más ácidos, y esa acidez disuelve los arrecifes de coral como los de Guna Yala. El archipiélago puede sufrir un efecto doble del cambio climático: las aguas suben, las tierras se disuelven.

*2 ¡Equilicuá! (es una palabra no catalogada en el DRAE)
Interjección que se exclama cuando se encuentra la solución a un problema o la respuesta acertada a un enigma: ¡equilicuá, ya lo tengo!
¡Equilicuá! se usa a veces para reafirmar lo dicho. En este sentido un sinónimo sería Exacto !
También se trata de una interjección que se usa para indicar que por fin hemos encontrado la solución a un problema o asunto que nos daba que pensar. En ambos casos puede tener cierto matiz de sorpresa.
Etimológicamente viene del italiano "Eccolo qua!" que podríamos traducir como "Helo aquí" o "Aquí está". Esta expresión, a su vez, vendría del latín, a partir de ecce (he aquí) y del relativo qui, quae, quod.
 
*3 ¡E-gui-li-guá!
En 2010 el Congreso General de la Nación Gunadule tomando en consideración los estudios de los profesionales lingüistas del pueblo Gunadule y basándose en la fonética propia y la historia de esta lengua indígena, decidió suprimir las letras P, T, K de su alfabeto, siendo reemplazadas por las siguientes letras: La P por la B, la T por la D, la K por la G. El cambio está avalado por el gobierno de Panamá a través de la Ley 88 del 22 de noviembre de 2010 y su ratificación por el gobierno de Colombia está en proceso a partir de la implementación del Plan de Salvaguarda Etnica ordenado por la Corte Constitucional Colombiana. Boletín Informativo del Congreso Nacional Kuna, Diciembre de 2010

lunes, 24 de agosto de 2015

Los libros del verano: "Un verano en Fjällbacka"

Entre Guadalajara y Calpe, y entre el 1 y 16 de agoto, pasé un verano en Fjällbacka. Con mi ebook repleto de lecturas elegí las cinco primeras novelas de esta escritora sueca, actual reina de la novela negra europea. Y en medio del calor de las playas, bajo el ardiente sol atenuado por la sombrilla, leí de un tirón las primaras historias de crímenes que plantea esta autora, revelación de la novela policíaca europea. Consciente de que los autores nórdicos están asaltando los primeros puestos en las listas de ventas del género, me decidí por explorar esta escritora que revienta los records de ventas en el sector. No me arrepiento. He pasado muy buenos ratos con ella.

Fjällbacka, el pueblo natal de la escritora, es el escenario donde transcurren las intrincadas tramas de sus historias. Un escenario normalmente frío, nublado y verde; lo más alejado del Calpe sofocante donde me encontraba. Sin embargo la lectura es capaz de hacerte sentir el frío de la nieve y el hielo en las calles de la localidad. El bullicio de la playa se silencia ante las tétricas escenas de los crímenes. La algarabía de la piscina se desvanece ante la actividad de lo despachos de la comisaría, los diálogos chispeantes de los protagonistas o los pensamientos atormentados de los asesinos.

Esta serie, de la que aún me queda la mitad de los volúmenes, engancha avanzando junto a la vida de unos sólidos personajes que entretejen en su vida historias ocultas y misterios enterrados en una sencilla y, aparentemente, pacífica y coqueta localidad sueca. La vida tranquila de sus habitantes esconde secretos que van saliendo a la luz en cada capítulo.Todo ello está muy bien recreado y la autora consigue mantener el interés en cada uno de ellos insertando un misterio por resolver en cada tomo pero insertándolo en la vida de los mismos protagonistas principales que discurre desde la muerte de los padres de la protagonista que regresa al pueblo de su niñez, el encuentro con viejos compañeros, el enamoramiento, la boda, el embarazo, los problemas familiares... El protagonismo fluctúa de un miembro del miembro masculino de la pareja (Patrick, comisario de policía), al otro (Erika, escritora de biografías y novelas). Ambos trabajan en los casos cada uno desde su perspectiva.

El primer libro, el más sorprendente, catapultó a la escritora a la fama. Lo escribió como trabajo para un curso de escritura y le salió tan bien que desde entonces ha prolongado la serie de Fjällbacka hasta una decena de libros más. Ahora, sus libros son best seller en multitud de países.

Personalmente me he sentido atraído por las tramas y he establecido un juego personal durante la lectura intentando adivinar lo antes posible los interrogantes que se van planteando. La fórmula habitual de la escritora se basa en entremezclar escenas familiares (bien logradas, alivian la densidad de la trama y actúan como distracción y como historias paralelas ligeras que relajan la tensión de la trama) con las diferentes etapas de una investigación policial. Al tiempo intercala saltos en el tiempo con visiones más o menos subjetivas de algunos personajes importantes que van confluyendo en el tiempo y que aportan pistas al lector para que vaya sacando sus propias conclusiones. Con todos esos referentes es posible averiguar en algunos casos el/los asesinos antes de llegar al 50% del libro, aunque se pueden intuir antes ciertas relaciones entre los personajes y los crímenes antes de la cuarta parte de la lectura. Con, Camilla Läckberg, nos sorprende continuamente con sorpresas y motivaciones insospechadas. No nos aburriremos con ella. Es por ello que espero impaciente sus nuevas novelas.

Presentación de los cinco primeros libros: 


Tras muchos años de ausencia, la joven escritora Erica vuelve a su pueblo natal, donde ha heredado la casa de sus padres recientemente fallecidos. Erica decide darse un paseo por las calles donde transcurrió los primeros años de su vida, pero tras el aviso de unos vecinos, descubre que su amiga de la infancia, Alex, acaba de suicidarse.

Conmocionada, inicia una investigación y descubre que Alex estaba embarazada. La historia da un nuevo giro cuando la autopsia revela que su amiga no se suicidó sino que fue asesinada. La policía detiene al principal sospechoso, Anders, un artista fracasado que mantenía una relación especial con la víctima…

  
En plena temporada de verano en la pequeña población costera de Fjällbacka, un niño descubre el cadáver de una turista alemana cruelmente torturada. Muy cerca, la policía encuentra los esqueletos de dos mujeres desaparecidas hace veinte años.
cuando dos adolescentes descubren el cadáver de Erik Frankel, Patrik compaginará el cuidado de su hija con su interés por el asesinato de este historiador especializado en la Segunda Guerra Mundial. Mientras tando, Erika hace un sorprendente hallazgo: diarios de su madre Elsy, con quien tuvo una relación difícil, junto con una antigua medalla nazi. Pero lo más inquietante es que, poco antes de la muerte del historiador, Erika había ido a su casa para obtener más información sobre la medalla. ¿Es posible que su visita desencadenara los acontecimentos que condujeron a su muerte?



El secreto de una joven en los años cuarenta. Un nuevo caso trepidante de Erica Falck y Patrik Hedström. El verano llega a su fin y la escritora Erica Falck vuelve al trabajo tras la baja de maternidad. Ahora le toca a su compañero, el comisario Patrik Hedström, tomarse un tiempo libre para ocuparse de la pequeña Maja. Pero el crimen no descansa nunca, ni siquiera en la tranquila ciudad de Fjällbacka y
La joven pareja formada por la escritora Erica y el detective Patrik disfrutan de unas merecidas vacaciones. Erica está embarazada de ocho meses y el calor sofocante del verano vuelve especialmente difícil este último mes de gestación. La última cosa que necesitan ambos es un nuevo caso de asesinatos, pero el malhumorado comisario Mellberg incluye rápidamente a Patrik en los acontecimientos. Sorprendentemente todos terminarán descubriendo que todas las víctimas tenían alguna relación con el predicador Ephraim Hult y su particular familia...








Detrás de la fachada idílica de la bella población costera de Fjällbacka se esconden terribles realidades y una mano secreta que busca la venganza desde un pasado lejano. Erica y Patrik acaban de tener una hija, y a pesar de la alegría que trae la pequeña al hogar, la joven pareja debe hacer frente a toda una serie de nuevas preocupaciones. La niña llora mucho, Erica sufre una depresión posparto y Patrik está constantemente cansado.. Patrik y Erica siguen disfrutando de su idilio en el pueblo de Fjällbacka, ahora acompañados por su bebé, la pequeña Maja, que ya tiene ocho meses. Mientras la joven pareja está plenamente volcada en los preparativos de su próxima boda, los asuntos en la comisaría, donde Patrik trabaja, siguen su curso rutinario. Pero el alcalde reúne al pleno del ayuntamiento para anunciar la llegada a Tanum de un equipo de televisión para filmar un reality-show bastante escandaloso llamado «Fucking Tanum» que, supuestamente, debería reportar unos jugosos beneficios a la población y que va a suponer en realidad una auténtica pesadilla. Poco después, Patrik debe investigar la muerte de una mujer, víctima de un accidente de tráfico. Aparentemente la mujer bebió más de la cuenta, pero a Patrik le llaman la atención unas extrañas marcas en el cuello de la víctima y descubre muy pronto que existe una misteriosa relación entre ese crimen y otros asesinatos que tuvieron lugar en el pasado en distintos lugares de Suecia. Al lado de todos los cuerpos había una página del cuento infantil Hansel y Gretel.



Camilla Läckberg



Nacida en 1974 en un pequeño pueblo de la costa oeste de Suecia, en Fjällbacka, Camilla Läckberg estudió marketing y trabajó durante un tiempo en una empresa antes de dedicarse en exclusiva a la literatura. Está casada, tiene una hija y vive actualmente en Estocolmo.

"La princesa de hielo" es su primera novela, y gracias al éxito que consiguió con ella ya ha escrito cuatro obras más con los mismos protagonistas. Sus novelas transcurren en el pueblo donde nació la autora. Dibuja finamente el retrato de la sociedad cerrada de una pequeña ciudad, en la que todos lo saben todo de todo el mundo, pero en la cual las apariencias son fundamentales.

Camilla Läckberg es considerada todo un fenómeno en Escandinavia. De sus novelas se han vendido ya más de dos millones de ejemplares, y todos sus libros han estado en las listas de bestsellers. Fue nominada al premio a la mejor novela negra de la Academia Sueca tanto en 2004 como en 2005. Sus novelas también están siendo publicadas en muchos países europeos. Hoy ya es toda una celebridad de las letras suecas.

Sus novelas han sido llevadas a la televisión en la serie "Los crímenes de Fjällbacka". Han sido emitidos por Canal+. Aquí puedes ver un video promocional.

viernes, 7 de agosto de 2015

Auditoría interna


Acólito de Podemos, simpatizante de anónimus y activo participante de mítines, protestas y actos de rebeldía, aquel muchacho exigía auditorías de infarto a cuanta organización social se terciaba. Con presunción de culpabilidad emparentaba a  los adultos con "la casta" y establecía juicios maniqueos sobre todo bicho viviente. Como si él no estuviera libre del pecado original de crecer; para él sus mayores, entre ellos sus propios padres, eran unos seres despreciables y acomodados, engranajes de una maquinaria obsoleta y represora. Todos éramos "muy ancestros", afirmaba con esta curiosa adjetivación del sustantivo, encerrándonos en el pasado y negando nuestro derecho al futuro que él creía representar y poseer en exclusividad.

Este chico, querido por su familia y apreciado por sus cualidades, dio en pensar que aquel aprecio, que ese cariño, formaba parte de una sociedad periclitada, corrompida. Y, un día, decidió romper los lazos del afecto, los vínculos de la sangre, y "hacerse libre". En su cabeza aún adolescente cualquier arma era válida en esta guerra contra los progenitores: la desconfianza, la mentira, el chantaje, la manifiesta desidia... Arrancó su independencia con falsas promesas, exigió el "derecho" de vivir su propia vida a gastos pagados y sin rendir cuentas, reclamó la burguesa bohemia del becado por papá. Con arteros argumentos se convenció de que el mundo que le ofrecían era completamente corrupto y que debía buscar el paraíso de los puros, de los que, como él, eran seres superiores, los únicos que merecían su respeto. Ese ángel vengador exigía sin dar, criticaba sin compasión, juzgaba con presunción, auditaba sistemáticamente el comportamiento del prójimo. Sus opiniones eran inobjetables, sus juicios acríticos, su narcisismo. monstruoso. Finalmente sin casta, descastado, declaró parias a cuantos había conocido.

A este hijo pródigo izado, por elección personal, a la autarquía durante dos años, le llegó, finalmente,  el momento de rendir cuentas de su autogobierno: "to audit", auditemos cuentas. Convengamos que aceptará este sano procedimiento democrático, pues su partido modelo lo reclama allá donde llega alzado por los votos y hagamos un símil entre proyectos. Recuerdo muy bien su programa: muy serio, casi indignado, por las justificadas sospechas de sus familiares aseguró que vendría a esta cara ciudad a estudiar la carrera que él mismo eligió. Dispuso de medios sobrados: apoyo, alojamiento, transporte, tiempo, total libertad... De los miles de euros invertidos en este  Proyecto de Formación no se esperaban esos magros resultados. Se trata de un pelotazo en toda regla, similar al escándalo de los Cursos de Formación falsos en Andalucía:  el dinero fue utilizado para otros fines. Este muchacho ha entrado a formar parte de "La Casta" por la puerta principal.
¿Y qué decir de sus informes periódicos a los inversores, a la familia que le paga? Todos ellos más falsos que las cuentas de Bankia. Sus dos años se han financiado con cargo de una tarjeta black: sin justificación y con gastos ocultos. ¿Cuándo los piensa devolver? porque no sólo el Sr. Rato ha disfrutado impunemente del dinero ajeno... ¿Cuántos meses de prisión merecería por ello? Porque eso es lo que reclama en los mítines y grita en las manifestaciones.
¿Y las relaciones institucionales? Un desastre en comunicación. Evitó los contactos familiares. Boicoteó sus llamadas, ignoró sus correos, desdeñó sus mensajes...

Su gestión ha sido un desastre. Y no por una mala contabilidad, sino por una corrupción en los fines. En sus obligaciones contractuales estaban negociadas y aceptadas condiciones que no ha cumplido. Con una lógica  inapelable sus propios compañeros de Podemos tendrían que someterle a una purga estalinista. A no ser que todo sea una mentira, una gran mentira.

Y una vez cerrada la auditoría, esa que nunca imaginó para sí mismo, borrón y cuenta nueva. Los padres jamás guardarán este dosier en su cajón. Lo arrojarán sin vacilación al fuego del olvido. Pero, tú, muchacho: ¡arremángate y baja!

¡No hay quién!


Yo, ilusionado, hacía una página web sobre el pueblo de mis padres. Era una página muy currada, casi profesional. Nadie sabe las horas que dediqué, las investigaciones que emprendí, la documentación que reuní. Y mira que era difícil, pues el pueblo es pequeñín, la gente cerrada y el ayuntamiento desinteresado. Con todo, buscando en internet, consultando algún archivo y biblioteca, preguntando a amigos y familiares, leyendo algunas (escasas) publicaciones con referencias al mismo fui construyendo una página muy completa que incluso recibió  reconocimiento en forma de algunos modestos premios en la red y alguna pequeña referencia en diarios como el El País. Aquella intensa actividad duró más de 10 años. Los residentes fuera del pueblo, los emigrados o alejados por la vida, recibieron la propuesta con interés. Reconocían en sus comentarios el valor de la iniciativa y confesaban el interés por su seguimiento. Muchos de ellos colaboraron aportando documentos de interés: fotos, artículos, noticia...  Llegaban comentarios desde Viena, Holanda, EEUU, Argentina... Algunas personas realizaron valiosas aportaciones, pero siempre echaba de menos la colaboración local, las noticias en boca de sus protagonistas, el aliento de los parroquianos... Finalmente, cansado, decidí cerrar aquella página. Durante un mes ofrecí su administración a quien pudiera interesar. Acabó el plazo y ¡No hubo quién!

Recuerdo aquellas populares subastas en el santuario de La Virgen de Rabanillo, patrona de tres pueblos vecinos:
¿No hay quién?
¿No hay quién?
Pues si no hay quién...

A mi web le  pasó igual: ¡No había quién! Finalmente se cerró. Se mantuvo un blog en forma de periódico (algo mucho más fácil de mantener y que me llevaba menos tiempo) que también cerró finalmente en medio de la desidia de aquellos a los que iba dedicado. No faltaron quienes manifestaron su agradecimiento y sus ganas de colaborar pero fueron pocos, y lejanos. Terminé convencido de que no podía seguir contando noticias "de oídas", de forma imprecisa, a veces equivocada... El blog se estaba covirtiendo en un refrito de lo que se publicaba en internet por otras vías. Quería más implicación de los propios residentes del pueblo, al menos como colaboradores, pero... ¡No había quién! Así que cerré el acceso al público y la mantuve solo para mis ojos. Me serviría de archivo para ir pegando, a modo de álbum, las noticias que fuera recopilando por la red o que yo mismo pudiera aportar. Y ahí está: ignota, pero viva. Quizás algún día enseñe el álbum, si encuentro que hay alguien que manifieste algún interés. De momento, ¡No hay quién!

Hoy, organizando los archivos de los discos duros de mi ordenador, me he topado con la documentación reunida sobre este pueblo. Es enorme. Reiterativa, irrelevante a veces, confusa... pero enorme. Y sigue creciendo porque mi interés por el pueblo y su historia se mantiene. Quizás algún día me dedique a organizar todo este material y hacer algo con él. Quizás sea provechosa para alguien o ayude a realizar un libro sobre la localidad... ¡pero no hay quién!

jueves, 6 de agosto de 2015

Los libros del verano.

Pasado el ecuador de las vacaciones estivales se acumulan los títulos leídos y que me hubiera gustado comentar con más tranquilidad. La ausencia de conexión a internet (el mundo no se acaba tras el router, al contrario aparece con más colores y sensaciones...) me impidió anotar esas reflexiones que suelo hacer al terminarlos. Así que ahora, en  un rato, me dispongo al menos a dejar constancia de su lectura y apuntar algún comentario sobre los mismos; todo ello para no perder las buenas costumbres.


Caperucita en Manhatan, de Carmen Martín Gaite, fue la primera escogida. Su elección se debe a un título tan sugerente: invita a imaginarse una moderna Caperucita en el bosque de rascacielos de Nueva York. Y, se acierta en lo esencial. Claro que tardan un poco en aparecer los rasgos herederos del relato original. Además se entrecruzan con referencias a otros cuentos infantiles como Alicia en el País de las Maravillas. Mientras en el cuento, mucho más corto, de Perrault las descripciones de personajes han de ser limitadas y rápidas, la autora se extiende en detalles sobre los protagonistas y los espacios urbanos. La protagonista, Sara Allen; alter ego de la escritora seguramente, es descrita como "superdotada", muy crítica con la realidad que observa, que no aguanta la rutina y ansía aventuras y libertad (en este caso es el prototipo de toda heroína infantil actual). Su madre, Vivian Allen es presentada como el estereotipo de la mujer tradicional; Sara se muestra muy crítica con esta figura. También su abuela, Rebecca Little, es un tanto crítica para con su hija. La autora la describe como “brillante conversadora, independiente, libre y liberadora de tópicos y normas sociales que encorsetan". Abuela y nieta comparten la capacidad de imaginación; por eso su relación es tan cercana. Miss Lunatic, aparece como una figura mágica que dotará de seguridad a Sara y reparará sus carencias de su realidad. Sara la adoptará como “madre ideal” invisible, contrafigura de su verdadera madre, que le alienta el amor por la libertad, Y por último el lobo, Mr. Woolf, dueño de la pastelería “El dulce lobo”, cuyo objetivo no es el de devorar a nadie; sinoperseguir obsesivamente una receta de tarta de fresa en poder de la abuela de Sara, en tiempos artista conocida como Gloria Star, y que fue el amor platónico de este personaje en su juventud.

Con estos personajes se construye la trama, creando asociaciones con las obras de Perrault y Carrol pero alterando lógica y realidad mediante la fantasía y saltándose a placer las convenciones sociales.

Es la primera obra de la autora que leo. Procuro enterarme después de algo más sobre la escritora. Algunos detalles de su biografía me sorprenden: su importancia, casi completamente ignorada por mí, en la literatura española de la posguerra; sus numerosos premios, su matrimonio con Rafael Sánchez Ferlosio, su querenel madrileño pueblo del Boalo, su muerte inesperada por un cáncer casi fulminante... Me alego de su descubrimiento y me emplazo para la lectura de alguna de sus otras obras.




Leo El cerco de Ispahán, de Jean-Christophe Rufin, a rebufo de la buena impresión que me dejó "El Camino Inmortal" ya comentado en el blog. En este caso la obra es anterior y se encuadra en el género de la novela histórica. Mi ignorancia me hizo leerla antes que "El Abisinio" que la precede y de la que sería una especie de continuación. Tampoco importa mucho ya que las tramas son independientes y tan solo los personajes, y algunas referencias, nos remiten a anteriores aventuras.

Novela histórica, pues, muy bien ambientada (el autor se documentó en fuentes históricas y relatos de viajeros de época) con un lenguaje cuidado de maneras académicas pero también ágil y sugerente. Se lee de un tirón y contiene interesantes reflexiones filosóficas intercaladas en los diálogos de los personajes. El lenguaje es, muchas veces, poético y sugerente, henchido de belleza. El amor del autor por las culturas y paisajes de Oriente (Irán, Afaganistán, Turquía...) se percibe en toda la obra.





Vuelvo a entregarme a la desmedida imaginación de Matilde Asensi en El salón de ámbar.
Matilde Asensi, inauguró con este libro una fórmula que le ha producido un éxito espectacular. Se trata de encontrar algún misterio, un enigma sugerente, y tejer en torno a él una trama de acción y aventuras en la que no faltan nunca una protagonista principal femenina, el exotismo de países y civilizaciones perdidas, la aparición de expertos (artes marciales, hackers, arqueólogos..) , increíbles tesoros y mucha acción. Sorprende que, hasta la fecha, ninguna de sus novelas hayan sido llevadas al cine pues parecen escritas para especialmente para ello. Publicó "El salón de ámbar", a los 37 años, y desde entonces ha venido sacando un libro cada año o año por medio. Desde entonces ha venido acumulando lectores y premios. Su obra ha sido traducida a 15 idiomas y se cifran sus lectores en unos 20 millones.

Hay que reconocer a la autora su impresionante trabajo de documentación y la búsqueda incansable de misterios donde imbricar sus novelas. La próxima en salir a la luz será "El regreso del Catón", continuación de su novela que más éxito. La esperamos.




El talento de Mr. Ripley

Con la aparición de esta novela, Patricia Highsmith, inició un nuevo planeamiento en la novela policíaca que podríamos denominar género negro-thriller psicológico. La autora la escribió en 1955 tras un viaje por Europa que financió con las ganancias de su anterior novela "Extraños en un tren" llevada posteriormente al cine por A. Hitchcock. Con este estudiado personaje: Tom Ripley, construye un complejo retrato psicológico que continuará enriqueciendo en las cuatro novelas que continúan la serie.

Respecto a su lectura tenemos una primera parte algo estática donde abundan las descripciones y la presentación de personajes y lugares. Pero hacia la mitad de la novela ésta da un giro insospechado y se desencadena la acción de una manera casi atosigante para el protagonista. Pese a esperar y desear que el castigo por el amoral comportamiento de Ripley caiga sobre él este escapará al castigo. La autora no realiza planteamientos morales aunque sí hay una crítica social entretejida en el desarrollo de la historia. Highsmith se preocupa mucho de construir bien a su protagonista, no de construirle bueno. Finalmente nos preguntamos: ¿Y cuál era el talento de Mr. Ripley? Una extraordinaria capacidad para el teatro y la suplantación: el arte del camaleón, supongo.


El guardián entre el centeno


Al fin pude leer este clásico, obra mítica en los EEUU; libro de culto que aumenta su valor como una joya irrepetible, como una obra de arte única antes de que su autor muriera... Y Salinger no es que muriera tras su publicación; pero su retiro del mundo (social) resultó lo más parecido a la desaparición de un artista. Al igual de Harper Lee con Matar a un ruiseñor, Salinger es de esos autores de un solo libro pero que, por la calidad y originalidad de su obra, nos dejan desamparados ante su genio contenido: a todos nos gustaría seguir leyéndolos.

Apenas tenía una ligera idea del contenido de la novela. Sabía que trataba de la mirada adolescente de un muchacho ante el mundo que le rodea. La obra, al final, se muestra cercana, creíble. Hay trazos del adolescente que fuimos en ese muchacho que huye del internado. Se lee de un tirón. Acaso algunas actitudes nos parezcan demasiado yanquis, un tanto prepotentes, provocadoras... pero así es ese país. Con todo, parece que en su tiempo, escandalizó bastante a los lectores americanos. Pese a ello la atracción que el libro provoca, tanto por su lenguaje como por el tratamiento que hace Saligner del sexo. la sociedad y la adolescencia, hacen que se hayan vendido ya más de 60 millones de ejemplares.

Repasando la vida de Salinger nos enteramos de que era hijo de una familia acomodada, de su estancia en internados (algo que se deja notar en su novela) , que acudió a talleres literarios junto con otros escritores famosos, que participó en la II Guerra Mundial combatiendo en algunas de sus más sangrientas batallas en Euopa, que escribió otros relatos y novelas cortas que publicaba en revistas de la época, todas ellas muy buenas.

Un dato que nos deja esperanzados es que desde su eremítico retiro en Cornish (New Hampshire) en donde se refugió tras alcanzar el éxito con su novela, siguió escribiendo historias que nunca publicó. Quizá algún día podamos leer estas obras inéditas. Lo haremos con la sensación de busador de tesoros que encuentra un hundido galeón repleto de riquezas.

lunes, 3 de agosto de 2015

Sintiendo en la nuca el aliento de la muerte-XII. "La espiga"


Un recuerdo dormido se despierta hoy en mi memoria mientras paseo por los campos, aún verdes, del pueblo de mis padres que también es el mío, propiedad ganada a través de los años que he pasado veraneando aquí. El suceso, que estuvo a punto de costarme la vida, tiene que ver con las curiosas propiedades de las espigas. Estas estructuras vegetales se caracterizan porque están formadas por una serie de frutos o flores en forma de flecha, o anzuelo, que se desprenden del tallo impulsándose como arpones, y se clavan por la punta de delante, de tal forma que, al ser más anchos en la parte posterior y con formas incisivas, provocan que sea fácil su penetración, pero no su salida. Ya de pequeño me fascinaron por su eficiente diseño de sujeción y perforación. Uno de nuestros juegos favoritos consistía en arrojarnos estas vegetales saetas que se clavaban en nuestra ropa con endiablada eficacia. Incluso en el cabello conseguían perforar suavemente la primera capa del pelo y sujetarse. Aquellas batallas infantiles eran extraordinariamente divertidas. Eran nuestra diversión favorita en primavera debido a la facilidad de disponer de dardos abundantes al alcance de la mano, en cualquier parcela o camino donde crecían las gramíneas silvestres. Era, por lo demás, una actividad completamente inofensiva, pues nunca llegábamos a herirnos con sus diminutas puntas vegetales. O eso podía pensar yo hasta que un día casi me cuestan la vida.
Muchas veces he reflexionado sobre las fascinantes propiedades de algunas de las plantas que conocía. Entre ellas estaba el galium aparine (en castellano llamado también "amigo del caminante") que se encontraba, abundante, entre la maleza de los solares, este curioso vegetal tiene la curiosa propiedad de que sus tallos y hojas se adhieren como cello a nuestras vestiduras; o las diminutas y erizadas semillas de los cardamoños que se pegaban los calcetines de lana  por cientos con una pegajosidad impresionante y que, bien pensado, podrían registrar por su diseño el copyright del velcro industrial; pero las espigas, precursoras del anzuelo, esencia de la punta de flecha..., poseen en su estructura el mejor mecanismo de perforación jamás inventado. De su eficacia en la zapa a través de las fibras o su eficiencia de catéter en los orificios tengo una amarga experiencia.
En mi inconsciencia infantil se me ocurrió (o quizá la idea fue sugerida  por algún malintencionado compañero de juegos) meterme una de ellas en la boca con la punta dirigida hacia dentro. Una vez la hube soltado dentro de la cavidad bucal, noté que sus filamentos se apoyaban en la lengua y el cielo del paladar ejerciendo cierta presión que la impulsaba hacia el interior. Asustado, intenté maniobrar con la lengua para sacarla y esto empeoró la situación: la espiga se introdujo un par de centímetros más rozando la úvula y produciendo escozor y ganas de vomitar. Las pequeñas convulsiones hacían que se propulsara hacia adelante penetrando más y más hacia la faringe. Parte de ella se estaba aproximando en la epiglotis y empezaba a ahogarme. La sensación de urgencia y terror se apoderó de mí. Era consciente de que cualquier movimiento hacía avanzar la espiga sin posibilidad de retorno. Poco a poco me estaba asfixiando. Con lágrimas en los ojos, aguantando el llanto cuyos espasmos hacían progresar más aún este endiablado artefacto vegetal, hice un último intento por sacarla abriendo la boca y llevando los dedos hasta el fondo tratando de sujetar los últimos filamentos vegetales aún a mi alcance. Venciendo las náuseas que provocaba aquella operación logré asir las últimas barbas que asomaban aún. Tiré de ellas extrayendo al completo la inflorescencia en medio del escozor que sus finas varillas, ancladas a contramarcha, provocaban en la delicada dermis de mi garganta; arrojé aquella panícula, toda empapada de saliva, lejos de mí; tosí enérgicamente llevándome la mano a la garganta y carraspeé durante bastante tiempo hasta que, finalmente aliviado, regresé a casa donde saludé al entrar con la voz enronquecida.
No se lo conté a nadie, hasta hoy, que lo expongo en un nuevo capítulo de esta serie de experiencias peligrosas cercanas a la muerte. Incluso lo había olvidado. Pensaba yo que había agotado el repertorio de sucesos peligrosos de mi vida, cuando mira por donde, la visión de unas espigas al lado del camino animó el recuerdo dormido de este peligroso suceso infantil.  Y, ahora que lo pienso bien, creo que en algunos otros momentos también recordé vívidamente esta experiencia. En algún lugar de la historia de España (suceso del que no he encontrado rastro en todo internet, lo que me ha hecho pensar que lo he soñado) se describe la horrible muerte de un personaje (en un primer momento pensé que se trataba de Viriato) que murió al serle introducida una espiga por el orificio del pene. Sólo de pensarlo se me pone la carne de gallina.
Lo que sí está documentado es la gran cantidad de lesiones que se producen en las mascotas por la penetración de espiguillas en el cuerpo de estos animales. Suelen penetrar por la piel, ojos, nariz, oídos, incluso por la vulva y el prepucio. Sus consecuencias siempre son problemáticas y frecuentemente graves. Entre la especie humana existen relatos de niños que casi mueren ahogados al ingerir una espiga y que son milagrosamente salvados por la virgen (uno de estos milagros está relatado en Cantiga 315 -“Esta e como Santa María guareceu en Tocha, que e cabo Madride, un menyno que tijnna hua espiga de trijgo no uentre”).
También he encontrado en algún viejo libro el relato de un milagro a la atención de la Virgen de Las Hermitas salvando a un niño que había tragado una espiga. Sea como sea, por intercesión de quien fuere; doy gracias a mi ángel de la guardia particular, a aquel que veló por mí en tantas ocasiones. Quizás su nombre sea Suerte; no importa: gracias por si acaso, tal vez te vuelva a necesitar.