Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de enero de 2017

Una palabra por mil imágenes 45: "Poder"

El poder corrompe, bien lo sabemos. Intentamos ponerle límites dotandolo de fecha de caducidad, acompañándolo de poderes paralelos y vigilantes, sujetándolo a leyes superiores... Pero el poder lucha por zafarse aspirando a la omnipotencia. El poder tiene incluso la facultad de modificar el pasado desde el presente: corrompe la historia, la falsea a su antojo para perpetuarse, para borrar los pecados pretéritos testigos de su carnalidad, de su condición de Dios impostado. Diríase que es como un anillo pde dominio forjado por Sauron en tierra de los elfos y que te concediera el don de la invisibilidad. No me extraña que aquellos que sueñan con él se aferren a su posesión y lo persigan. Solo así pueden existir. Solo ese poder es capaz de ocultar sus flaquezas. Es su querida posesión: su tesoro, su Anillo de
Poder.



"Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos,
un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas."""

— Tolkien, 1993.


El Anillo Único contenía los poderes de todos los demás anillos de poder y los regentaba. Tenía la facultad de volver invisible a su dueño o hacer visibles las cosas que estaban ocultas, Permitía además conservar la apariencia y la longevidad. Su portador podía leer la mente de quienes usaban los anillos menores, controlarlos y esclavizarlos por completo. Otro de sus poderes era la capacidad de aumentar los que ya tuviera el propietario y así un personaje poderoso podría volverse demasiado grande y terrible. Acababa dominando a su portador provocando el deseo irresistible de su posesión. Aquel que portara el anillo, resultaba utilizado y devorado por él, alimentándose de su vida y haciéndola cada vez más insoportable, hasta el punto de solo preocuparse por el anillo.


Hoy, 20 de enero de 2017, un singular personaje se colocará en su dedo el anillo del poder. Con todo tipo de artimañas, con tretas propias de un orco formado en el fango, un empresario mediocre, una popular personalidad televisiva, un empresario de ética dudosa; asume el poder de la principal potencia del planeta. En su mano el gigantesco poder de los botones nucleares, la jurisdición sobre eficaces agencias gubernamentales, la potestad sobre el ejército más moderno, la  autoridad sobre el destino de millones de persona... Su campaña recibió, que recibió cobertura mediática sin precedentes y atención internacional, estuvo plagada de declaraciones en entrevistas, en las redes sociales y en las discursos de la campaña que eran probadamente polémicas o falsas. El odio resplandeció como el maligno fulgor del Anillo Único durante toda la campaña.

Trump, el hijo una inmigrante escocesa, el nieto de inmigrantes alemanes; poseído por el anillo del poder, arremete ahora contra los inmigrantes: les obligará a pagar sus propios muros, les perseguirá con saña de agente de la Gestapo, prometiendo expulsarles por tierra, mar y aire.

Trump, el empresario, el emprendedor inmobiliario, el mago financiero de los negocios en ruinas, el que publicó a finales del 2007 un libro de título esclarecedor: "Piensa en grande y patea traseros en los negocios y la vida".

Trump, el showman de The Apprentice (El aprendiz) en la cadena NBC. El que se excitaba indecentemente cuando decía a uno de los concursantes de su reality sohw: "¡Estás despedido!"

Trump, el verborréico, al que definen sus declaraciones perfectamente como paleto (El calentamiento global es un "engaño", y es un concepto "creado por y para los chinos para hacer que el sector manufacturero estadounidense pierda competitividad"), el megalómano («Muéstrame a alguien sin ego y yo te mostraré a un perdedor»,«vpy a hacer América grande otra vez», «Putin siempre habla bien de mí», «¡Mirad, mirad, la cantidad de cámaras que me siguen!», «Me quieren todos, también los hispanos…» «Son millones los que están viniendo al Partido Republicano gracias a mí»,"Si yo llego a estar al mando, dudo que los terroristas del 11S hubiesen entrado al país"), el antidemocrático ("Aceptaré los resultados... si gano"), el gansteril ("Podría disparar a gente en la Quinta Avenida y no perdería votos"), el racista ("Pido el bloqueo completo y total a la entrada de musulmanes en EEUU" ), el misógino (-y aquí hay textos literales vergonzosamente chabacanos-: "darle a tu mujer objetos de valor es un terrible error", "Las mujeres son, en esencia, objetos estéticamente agradables", "El acoso sexual en el ejército es algo totalmente esperable", "La leche materna es repugnante", "Todas las mujeres odian los acuerdos antes del matrimonio porque quieren cazar fortunas", "La mejor parte de cualquier película es cuando hacen callar a las mujeres" "no me gustan las mujeres "cerdas gordas, perras, patanes y animales asquerosos"), el rijoso ("Si eres famoso puedes coger a las mujeres por el coño" "Sería bonito ver cómo una modelo de Playboy se pone de rodillas"), el xenófobo (México nos envía a la gente que tiene muchos problemas, que trae drogas, crimen, que son violadores"), el grosero ("Él mismo,-declara-  y los Estados Unidos «no tienen tiempo de ser políticamente correctos»), el cínico ("Soy protestante, soy presbiterano. He tenido una buena relación con la Iglesia Cristiana. Creo que la religión es algo maravilloso. Creo que la mía es una maravillosa religión.")...

A los 70 años, se convertirá en la persona con mayor edad y riqueza en asumir la presidencia, la primera sin servicio militar ni cargo político ejercido anteriormente, y la quinta en haber perdido la elección por voto popular. Estadounidenses: ¿Sabéis realmente a quién habéis elegido vuestro presidente? ¿Sabéis a quién habéis entregado el "Anillo de Poder"?

Acaso es ya demasiado tarde, quizás finalmente enloquecido de felicidad al haber conseguido el preciado Tesoro cometa algún error fatal y caerá, junto con el anillo, al magma del Orodruin. Y su mundo, y el nuestro, será destruido. 

miércoles, 18 de enero de 2017

Una palabra por mil imágenes 44: "Fénix "

La solución está en nosotros mismos, pero hay que saber encontrarla. Esta parece una de las lecciones que nos ofrece la vida, pero que solo algunos aprenden. Tanto en los problemas de índole psicológica como en los  puramente materiales. Quizá la salvación del pasaje del Titanic estaba en el mismo barco como ya sugerí una vez (al fin y al cabo ese buque era una gigantesca caja de herramientas) o las más terribles tragedias tenían la solución al alcance de la mano: sólo hace falta tener unos ojos que miren "y vean". Dicen que había  un pájaro que resucitaba a partir de sus cenizas. Quizás las cenizas tienen su utilidad y su importancia. Quizás las cenizas permitan la supervivencia del 
Fénix. 


El Fénix, según cuenta las leyendas, era un ave fabulosa que era consumida por el fuego cada 500 años, para luego resurgir de sus cenizas. Según algunos mitos, vivía en una región que comprendía la zona del Oriente Medio y la India, llegando hasta Egipto, en el norte de África. Su figura es un mito muy presente en la poesía árabe. Los escritores de la antigüedad lo describen así: "Cuando le llegaba la hora de morir, hacía un nido de especias y hierbas aromáticas, ponía un único huevo, que empollaba durante tres días, y al tercer día ardía. El Fénix se quemaba por completo y, al reducirse a cenizas, resurgía del huevo la misma ave Fénix, siempre única y eterna. Esto ocurría cada quinientos años." 
No se puede negar un componente místico y religioso a la leyenda pues el Fénix muere para renacer con toda su gloria. Tampoco podemos evitar una sensación de perogrullada revestida con envoltorio  poético: ¿Acaso no "resucita", es decir "se prepetúa",  cada ave en el huevo que desarrolla e incuba? Al fin y al cabo nuestros padres, de alguna manera, resucitan en nosotros.

Aprovechando este mito, Robert Aldrich filma una película en 1965 de la que luego se realiza un remake en 2004 a cargo de Jhon Moore. Ambas tienen un argumento similar y están basadas a su vez en la novela de mismo título de 1964, escrita por Elleston Trevor). El film cuenta la historia de un vuelo que, tras una tormenta, ha de realizar un aterrizaje de emergencia en el desierto. El avión sufre daños que lo dejan inutilizado y los supervivientes se disponen a sobrevivir. Los espectadores reconocemos esa situación pues ha dado pie a numerosas películas ("Viven" sin ir más lejos). Incluso existen precedentes reales de situaciones parecidas. Como en todas ellas, se suceden los intentos por escapar: agotadoras expediciones hacia algún oasis lejano, intentos de solicitar ayuda a beduinos hostiles... todas ellas acabadas en tragedia. Cuando la apatía y la resignación se van imponiendo, uno de los pasajeros pasajeros, un diseñador aeronáutico alemán que se había mantenido al margen, propone construir un pequeño avión, utilizando para ello partes útiles del avión siniestrado. La tarea es titánica, pero entre la carga del avión encuentran algunas herramientas y equipos que pueden servirles para este propósito. Al principio la idea es rechazada por el capitán pero,al no existir otra alternativa, finalmente se aprueba y todos deciden colaborar para salvar sus vidas. El grupo entiende que el autor intelectual de la idea es un ingeniero de aviación, pero estalla la crisis al revelarse que, en realidad, es un constructor de aparatos de aeromodelismo. Ante la perspectiva de que un diseñador de "juguetes" les ha infundido falsas esperanzas se indignan con él. El ingeniero finalmente logra convencerles de que diseñar un aeromodelo no difiere sustancialmente del diseño de cualquier avión: los requisitos de ingeniería son los mismos, y aún mayores. Finalmente, el engendro de aeroplano monomotor, de aspecto bastante primitivo, es terminado y bautizado Phoenix, en honor a la leyenda del ave Fénix que resucita de sus cenizas.

Por supuesto, el avión logra elevarse y, en unas secuencias emocionantes, alcanza su objetivo: llegan a una zona habitada.

La idea de la película es factible. Los productores construyeron realmente un monomotor a partir de piezas de un avión real desguazado para la ocasión. El ajuste a la realidad fue tal que durante el rodaje, el extra y piloto de pruebas Paul Mantz se mató al intentar un aterrizaje de prueba del Phoenix original, hecho de los restos de un C-82. La filmación continuó, ya que estaba casi terminada, usándose un avión ensamblado sustituto, un North American O-47A para terminarla.

Interesante película, ejemplo de buen cine, que tuvo un considerable éxito de taquilla. La idea argumental es aprovechada en muchas otras "Seis días y siete noches", por ejemplo. Ejemplo de MacGyver de esos que como dice Anne Heche en la película citada es capaz de montar un supermercado con una navaja multiusos. Me ayuda a creer que la máxima que propongo al principio de la película es cierta: En nosotros mismos está la solución: sólo hay que saber encontrarla.

domingo, 15 de enero de 2017

Una palabra por mil imágen 43: "Ecología"

Voy a presentaros la película "Nausicaä del Valle del Viento", película de animación japonesa creada por Hayao Miyazaki en 1984. No sé bien porqué. No conozco la razón, pero me gustó. Alago tuvo que ver que la descubrí por casualidad navegando por la web cuando aún no se había estrenado en España y ni siquiera estaban dobladas todas sus secuencias (eso quizá picó mi curiosidad). En principio no me siento demasiado atraído  por las películas de dibujos. No a esta edad. Las considero infantiles, rígidas, saturadas de excesivo color... pero comencé a visionar Nausicaä y me atrapó. Me gustó la estética, me sedujo la personalidad de la protagonista, me interesó la trama y me fascinó el momento en que revela el trascendental papel del bosque contaminado y  los "aparentemente" agresivos pobladores del mismo a los que quieren exterminar. En resumen: toda una fantástica y hermosa lección de
ecología. 



Padezco una enfermiza predisposición a las películas postapocalípticas, a las aventuras de superviviencia en mundos devastados...¡Me gustan todas! ¿Hay algo antinatural en eso? A veces me lo pregunto... "Nausicaä del Valle del Viento" es una de ellas. Pero el film no hace sangre del mortífero conflicto: es un relato de esperanza.
Extraídos de Wikipedia tomamos algunos párrafos sobre el argumento:
"La película relata la historia de Nausicaä, princesa del Valle del Viento, que se verá enfrentada al ejército del reino de Tormekia, que intenta hacerse con el control de un "Dios de la Guerra" como arma para erradicar el Bosque Contaminado y a los insectos gigantes que viven en él, como los Oms. Nausicaä intentará por todos los medios impedir esa masacre. Mil años después de una horrible Guerra Mundial, la humanidad apenas sobrevive a orillas de un bosque contaminado con gases tóxicos e insectos mutantes gigantes, que cubren gran parte de la Tierra. El Valle del Viento es un reinado minúsculo, rodeado de reinos más poderosos y hostiles que guerrean entre ellos. Nausicaä es la única hija del rey Jihl, gran piloto y guerrera, es también compasiva y solícita de toda la vida. La princesa Nausicaä trata de encontrar un sentido del bosque contaminado y se resiste a ver a los insectos como enemigos. La crisis estalla cuando el reino vecino de Tormekia, liderados por su princesa, Lady Kushana, invade el Valle del Viento para intentar revivir a un mortífero Dios de la Guerra que vivió hace un milenio, con el propósito de triunfar contra sus enemigos y contra el bosque contaminado. La situación empeorará cuando el reino de Pejite entre en conflicto también."

Su creador, el famoso dibujante Hayao Miyazaki, creo el film basándose en un cómic publicado dos años antes. Hay que destacar que Miyazaki es autor de algunas de las mejores obras de dibujos animados de los últimos tiempos: Tras "Nausicaä del Valle del Viento", vinieron "La princesa Mononoke", "El viaje de Chirino", "Ponyo en el acantilado" y "El viento se levanta" entre otras con varios premios en los mejores festivales de cine del mundo. La mayor parte de su obra ha estado enfocada en los niños. Incluye mensajes antibélicos o aborda temas complejos como el ser humano y la naturaleza, el progreso, el individualismo y la responsabilidad, lo que le ha valido el reconocimiento de expertos, cineastas y muchos de sus seguidores, el público de Occidente y los especialistas.

Sin actuar como un juez, el creador plantea en la película un futuro en el que la avaricia de las personas ha llevado al planeta a una situación extrema. Sin embargo, como nos advierte esta famosa frase "El ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra" la actitud egoísta y aséptica de los gobernadores lleva a cometer los mismos fallos que se dieron lugar a la guerra que asoló la humanidad mil años antes.

Pero, consideraciones filosóficas  aparte, y teniendo en cuenta mis recuerdos de la película -ya un tanto difusos- me quedo con la belleza de sus imágenes, la valentía de Nausicaä y los ecológicos pasajes donde se explica cómo el bosque contaminado "se cura" a sí mismo. Ecología al fin. 

viernes, 13 de enero de 2017

Una palabra y mil imágenes 42: "Enemigo"

Las guerras crean divisiones absurdas entre los hombres. Por el hecho aleatorio de haber nacido en un lugar, pertenecer a una etnia o pueblo diferente o estar en el lugar equivocado en un momento inoportuno pertenecerás a un bando que odiará a los miembros del otro los cuales harán exactamente lo mismo empujados por unas reglas muchas veces injustas e incomprensibles. Quizás haya algunas guerras justas, algunas decisiones bélicas sí parecen obedecer a poderosos argumentos; pero entre las muchedumbres de los pueblos en guerra, superados los estereotipos impuestos y las declaraciones de odio por decreto, surgen a veces una aparentemente contradictoria amistad con el
enemigo.  




Hay dos películas, que recrean (aún desde escenarios muy diferentes) esta aproximación a la amistad desde los lejanos extremos del odio. Ambas son historias bélicas con aventuras de naufragios y supervivencia. Las dos con combatientes solitarios enfrentados a otro solitario enemigo en un territorio hostil y donde cada uno de ellos (salvando los estereotipos) es el reflejo exacto del otro lado del espejo en que se miran los protagonistas. De la consideración del otro como el enemigo peligroso, malvado e indigno se va pasando a considerarlo el amigo generoso, bondadoso y noble. Da igual que la acción transcurra en una abandonada isla del Pacífico o en el inhóspito planeta Fyrine IV, que el protagonista sea japonés o un draco reptiliano, que ocurra en 1945 o en el futuro siglo XXI... los valores que encarnan los protagonistas son idénticos y universales. Pasamos de la repulsión a la ternura en el corto periodo de una proyección: noventa minutos contra el odio, hora y media para el nacimiento de una amistad.

miércoles, 11 de enero de 2017

Una palabra por mil imágenes 41: "Huevos"

Siempre estarán asociadas a mi retina las imágenes de Paul Newman en la película "La leyenda del indomable" aceptando el reto de zamparse seguidos los cincuenta
huevos. 


"Manda huevos" que diríamos hoy. Medio centenar de óvulos de gallina duros y cocidos, uno tras otro, que formarían un rosario de glóbulos blancos en el intestino habrían de ser de ser un rosario de misterios dolorosos para cualquiera. Sin embargo nuestro protagonista carcelario, siempre dispuesto a mostrarse "indomable",  se lo toma con una deportividad envidiable. No quiero pensar en la indigestión, el colesterol estratosférico y el caos metabólico que le provocaría su empecinamiento... al fin y al cabo es una película y "los actores no sufren" en la realidad,  solemos pensar; pero solo de imaginármelo el estómago se me revuelve.  

Huevo y huevo y huevo y huevo... y una decena de huevos... y cinco decenas de huevos. Hay que tener muchos huevos para tragarse medio centenar de huevos. Y al acabar de ver las imágenes, incrédulos, quizás exclamemos: ¡Y un huevo! ¡No me lo creo!

lunes, 9 de enero de 2017

Una palabra por mil imágenes 36: "Époque"

La Belle Époque (La Bella Época, Los Viejos Tiempos, La Época Dorada... - que de todas esas maneras podría traducirse-) es una expresión internacionalizada para referirse al periodo de la historia europea comprendido entre 1871 y 1914 (año del estallido de la Primera Guerra Mundial). Esta designación responde por un lado a los nuevos valores de las sociedades europeas del momento (imperialismo, capitalismo y fe en el papel de la ciencia y el progreso como benefactores de la humanidad); pero también describe una época en que se transformaban todas las capas sociales gracias al creciente uso de la tecnología. Además con esa expresión describe una visión nostálgica que tendía a embellecer el pasado europeo anterior a 1914 presentándolo como un paraíso perdido tras el salvaje trauma de la Primera Guerra Mundial.

En la película que comentamos es esta última acepción la que se adecua a la temática del film, aunque en este caso referida a un periodo histórico posterior en la historia de España. Los autores del film quieren reflejar en el título el clima de libertad que acompañó a la proclamación del nuevo régimen en los años previos al estallido de la Guerra Civil española. En aquellos tiempos en España se vivió su particular
Belle Époque



La acción transcurre en una pequeña localidad española durante el invierno de 1930, en vísperas de proclamarse la II República. Aunque la película fue rodada en Portugal, por dificultades presupuestarias, tanto la ambientación como los actores hacen que asumamos fácilmente lugares y personajes como propios.

Sucintamente describe la llegada de un joven soldado, desertor del ejército, que llega a los parajes cercanos a una villa de campo habitada por un un maduro artista que vive aislado de la realidad política de la España de entonces y sus cuatro hermosas hijas. La convivencia hará que el joven desertor acometa la seducción de las cuatro hermanas una tras otra.

Un argumento, así resumido en unas pocas líneas, no da idea de la obra maestra que llega a realizar Fernando Trueba (director de mi devoción aunque sus comentarios fuera de lugar en la entrega de los penúltimos premios Goya le bajaran del Olimpo cinematográfico a mis ojos). La idea es genial y el desarrollo del guión - por parte del genial Rafael Azcona- muy inteligente. Los actores (una de las interpretaciones corales en el cine que causaron asombro en el mundo entero) bordan su papel. Es posible que contribuyera a ello el buen ambiente en que se rodó el film (En Portugal, en ambiente de vacaciones, con actores muy jóvenes y otros consagrados que congeniaron muy bien...) y el natural talento que desarrollan. Los críticos destacan que "Cada vez que la película se estrenaba en un país gustaba, divertía y fascinaba a la crítica". El gran éxito de crítica y público, culminó con su consagración internacional al recibir el Óscar a la mejor película extranjera en 1993.

Sólo decir, por mi parte, que su visión me produjo una sensación de bienestar y felicidad que me hizo salir del cine con una sonrisa en los labios. Disfruté cada escena y admiré y envidié la libertad y alegría con que Ariadna Gil, Penélope Cruz, Maribel Verdú, Miriam Díaz-Aroca y el afortunado Jorge Sanz disfrutan de la vida de sus los personajes. Todo ello sin olvidar a un enorme Fernando Fernán Gómez, bordando uno de los papeles cumbres de su carrera.

Cuando el aire frío de la noche me recibió a la salida de aquel cine de Madrid, estaba henchido de optimismo: pesaba para mis adentros: "La vida es bella".

viernes, 30 de diciembre de 2016

Una palabra por mil imágenes 38. Tentación

Según el santoral católico el 5 de enero se celebra el santo de Simeón el Estilita. Con motivo de esa fecha escribí hace dos años una artículo la víspera de la celebración. Reproduzco aquí el texto:
"Mañana se conmemora a San Simón, el estilita. Vivir sobre un pedestal, habitar en lo alto de una columna es: como proyecto perturbador, como logística increíble, como idea fascinante. Germen de grandes películas (Simón del desierto de Luis Buñuel, sin ir más lejos) resulta un icono impactante, una imagen onírica bellísima y turbadora. Símbolo del narcisismo más extremo. del más impúdico exhibicionismo, la columna de hoy en día es la presencia mediática: la fama, el éxito, la vida expuesta en la revista de actualidad, en la prensa del corazón, en los diarios deportivos, en los programas de cotilleo... Estilitas de hoy en día que cargan gruesos paquetes de papel higiénico al subir a la columna pues las defecaciones de años enteros vierten en un metro cuadrado."
Y hoy quiero rendir homenaje a una película rodada con prisas, producida con recursos muy escasos, interpretada por extras increíbles, con guión recortado e improvisado muchas veces, con errores de racord evidentes; pero que está considerada una obra de culto. Se trata de la última  película mejicana de Luis Buñuel, rodada en 1964 y que ganó el León de Plata en la Mostra de Venecia del año siguiente.
Cuentan de esa película que Buñuel, obligado por las circunstancias, imprimió a la interpretación de los actores un tono irónico y jocoso. Al igual que en sus otros films mejinacos compensa la baja calidad de sus actores por medio de la caricatura y los diálogos, aquí más hilarantes que nunca... Esto lo podemos comprobar, por ejemplo, en las diversas escenas interpretadas por  Silvia Pinal en el  papel de "demonio" trasmutado sucesivamente en una mujer sexualmente deseable y posteriormente como niña sensualmente provocadora.

En las escenas recogidas aquí podemos ver al diablo encarnado en una niña vestida de marinerito, papel en el que emplea su aparente inocencia para provocarle en una libidinosa
tentación.
  



Buñuel cae en una trampa de la memoria cuando atribuye la idea de rodar esta cinta a las sesiones de lectura que realizaba Federico García Lorca sobre "La Leyenda Áurea" de Jacobo de Vorágine, libro de santos con fantásticas historias sobre los mismos. Entre otras cosas esto es imposible porque dicho santo no aparece en ellas. En concreto parece que Buñuel recordaba  un texto concreto que decía más o menos asi´:
"La mierda chorreaba por la columna como la cera gotea por los cirios"...
Es una imagen tentadora...Esa imagen se le quedó grabada, al parecer. No está en la película por... prurito realista. Un hombre que come lechuga y sólo toma agua, es como un pajarito, no puede tener grandes evacuaciones.. Así es que Buñuel realiza una crónica muy terrenal de la vida del estilita señalando, además de las tareas de consejo a sus seguidores o las mundanas tentaciones, los problemas de orden práctico del estilita: la estrechez, el calor, el hambre, el aburrimiento, la suciedad, el mal olor, las moscas y la locura. Hay que tener en cuenta que Simeón fue el pionero de este estilo de vida que siguieron muchos otros a lo largo de los seis siglos siguientes. Parece se que estuvo 37 años subido a una columna (primero de 3 metros, luego -para aislarse de la molestia de los visitantes- una de 7 y finalmente otra de 17 metros).

¿Locura o santidad? ¿Acaso hay diferencia?

jueves, 29 de diciembre de 2016

Una palabra por mil imágenenes 36: Virginidad

Perderla puede resultar traumático. Mantenerla puede parecer una rareza en según qué tiempos y circunstancias. Elena, mantiene una castidad despreocupada hasta que tiene la necesidad de perderla , la obligación de desvirgarse para poder contrabandear hachís desde Marruecos ocultándola en su vagina. Ella, una niña pija, ha de perder su doncellez por necesidades pecunarias. Con una cierta vergüenza se someta al trámite como a una operación quirúgica necesaria. En esta secuencia se escenifican con naturalidad y frescura los prolegómenos. La situación no está exenta de gracia y ternura: a mis ojos resulta divertidísima. Como a quién le toca la lotería, Jaimito (Juan Echanove) asume el feliz encargo de ayudar a Elena a perder su 
virginidad. 

Perdóneseme el atrevimiento (esta escena, en concreto,  aparece censurada en la redes sociales y sitios generales de internét) pero no me resisto a mostrar estas imágenes frescas, desinhibidas y  muy divertidas de la escena del necesario "desvirgamiento" de Elena por Jaimito (fallido, por cierto). Aparece en ellas una joven Aitana Sánches Gijón en la plenitud de su belleza en una escena de riesgo para toda actriz de la que sale sobradamente airosa. Ante el esplendor del cuerpo desnudo de la actriz, ante su naturalidad en escena, me quito el sombrero.  He vuelto a ver recientemente la obra y he disfrutado con los diálogos y la trama como en los viejos tiempos.  Y Aitana, ¡Ay, Aitana!, pones tu imagen a una Elena que resulta en pantalla (como dice Jaimito) un auténtico regalo de la lotería. Si yo te hubiera conocido en aquellos tiempos, hermosa y seductora Elena, yo también te hubiera hecho con mucho gusto ese favor. 

martes, 27 de diciembre de 2016

Una palabra por mil imágenes 37: Surrealismo

Érase una vez una pareja de amigos, antiguos  compañeros en la residencia de estudiantes de Madrid donde estudiaron con otros jóvenes llenos de inquietudes y con los que realizaron muchos y originales juegos y actividades. En aquella residencia masculina nació la amistad, incluso floreció el amor entre algunos de sus miembros. Años más tarde, aquellos dos jóvenes se reunieron en Figueres, se contaron sus sueños y decidieron escribir el guión de una película a partir de dos sueños recientes y con la única regla de no aceptar ninguna idea ni imagen que pudiera ser interpretada de una manera racional, psicológica o cultural. Así nació una película mítica en la historia del cine; un film que fue calificado por el gran psiquiatra Carl Gustav Jung cuando la vio como un caso claro de "Demencia precoz". Luis Buñuel y Salvador Dalí, que así se llamaban aquellos viejos conocidos habían creado la película más representativa de un revolucionario movimiento llamado
surrealismo.



Una de las escenas más impactantes de la historia del cine tiene lugar del minuto 1 al 2 de esta cinta. La imagen nocturna de una nube afilada avanzando hacia la luna llena encadenada inmediatamente con el primer plano de un ojo seccionado por una navaja de afeitar provoca en el espectador, ya en los comienzos de la proyección, sentimientos de repulsión y atracción a un tiempo que es, justamente, lo que pretendía su director (actor protagonista además en esta escena).

A partir de ahí se suceden las imágenes aparentemente inconexas, incoherentes, oníricas, delirantes, ambiguas, provocadoras, amorales, atemporales...  pero siempre impactantes, transgresoras y plagadas de símbolos inconscientes. La película bebe de las fuentes del psicoanálisis cuya larga sombra se deja notar en  planos e imágenes; también se nutre de recuerdos de la juventud de ambos guionistas; se alimenta de críticas veladas a los convencionalismos sociales, la represión sexual, etc. La misma escena inicial expresa la idea motriz del film: hay que cambiar la manera de ver la realidad, es decir hacerlo con ojos nuevos. De hecho "es peligroso asomarse al interior" era uno de los títulos barajados para el corto.     
Hay publicados elaborados estudios sobre la simbología y el significado de las diversas escenas de la película pero los autores siempre han defendido que no tenían propósito alguno más que dejar fluir las ideas que les iban surgiendo sin censura alguna. Cada espectador debía interpretar (o no hacerlo en absoluto) según su subjetividad los contenidos proyectados. Sin embargo es difícil no percibir metáforas y alusiones en rincón del film; desde el título (interpretado correctamente por el aludido, García Lorca, a mi entender como una provocación), hasta la presencia de "los maristas" (relativa a la educación tradicional en la Residencia de estudiantes). En todas y cada una de las escenas surgen posibles interpretaciones sobre las que no me quiero extender. 

He vuelto a ver la cinta y reconozco que, sin estas guías interpretativas que  he consultado, me pierdo irremediablemente. Hasta podría resultar terriblemente aburrida la película. Pero una vez que te aclaran el contexto, te explican las referencias ocultas, te revelan las complicidades... resulta entretenidísimo verla con "ojos nuevos". Puesta así, en modo sobrerrealista, te explicas hasta el título (falsamente argumentado por Buñuel en que "no tenía nada que ver" con lo que pasaba en la cinta), Quizá si pudiéramos hablar con García Lorca, nos revelaría detalles y complicidades que tornarían la película clara, meridiana, luminosa...  

domingo, 25 de diciembre de 2016

Una palabra por mil imágenes 42: Navidad

¡Plácido! Esa es justamente la película que me viene a la cabeza cuando llegan estas fechas y me pongo a escribir la entrada de hoy dedicada, como estas últimas fechas, al cine de mis recuerdos. Plácido es la antítesis de estas fiestas  edulcoradas que nos suele presentar el cine, es algo así como "Pesadilla en Navidad" en carne y hueso, en versión adulta y creíble. No hay, Plácido lo sabe muy bien, caridad en
Navidad.


A punto de ser la primera película española en alcanzar los Óscar, Plácido es una obra maestra del cine mundial.  Con apariencia de comedia oculta dramas dolorosos y críticas feroces a la sociedad, a la religión, a la hipocresía de los seres humanos que transitan por sus escenas. Y todo ello hecho con ritmo, con unos actores en estado de gracia, con una factura técnica excelente... Así se cuenta la Navidad en blanco y negro, la Navidad de los pobres, la Navidad en la España de Franco... Yo la viví. Yo la conozco bien. Acaso a ti te parezca trememendista esta película; a mí me resulta familiar y cercana. Y no tan diferente de la de ahora. Piénsalo bien.
«Madre en la puerta hay un niño y gritando está de frío, ande dile que entre y así se calentará, porque en esta tierra ya no hay caridad, ni nunca la ha habido ni nunca la habrá.»

viernes, 23 de diciembre de 2016

Una palabra y mil imágenes-10: Amor

La Edad Media, no sé porqué, se me antoja la edad del amor. Hay quizá en esa edad, casi la primavera de la  historia, una exaltación del amor y también de la muerte. En la Edad Oscura, en los albores del Renacimeinto, el amor se expresa con toda su intensidad: verdean los campos, la vida se renueva, estalla la juventud en todo su vigor y pureza ... y el amor surge  porque es vida.

La vida se pasea por el amor y por la muerte. Morir torna el amor aún más sublime. Todo se vuelve más intenso: la juventud, la belleza, la sensación de los cuerpos desnudos sobre la hierba verde, la peste como telón de fondo y contraste ... pero, sobre todo, el
amor.  


Sería una obra menor de su director, su paso por las taquillas resultaría decepcionante, los críticos la juzgarían con desdén... pero a mí me fascinó cuando la vi. Joven yo, como el protagonista, también sentía anhelos de viajar hasta el mar y, como él, me sentía atraído irremediablemente por la belleza y dulzura de sexo opuesto. El amor en plena naturaleza, ese gozo indescriptible; la serenidad ante la miseria y la muerte que rodea a los protagonistas, la muerte misma a las puertas del abrazo... Todo respira vida. Admiro la pureza de la doncella. Envidio la suerte de Assi Dayan: yo también me enamoré de Anjélica Huston.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Una imagen por mil palabras 35: Mariposas


Duerme, no te inquietes crisálida,
tu alma despertará en un cuerpo nuevo 
...
Luego brillarán tus alas bajo el sol,
serás la envidia de los gusanos que se arrastran,
tus alas te llevarán muy lejos,
gozarás los secretos del aire y de la luz:
serás, seremos, 
mariposas.




En la metamorfosis de la oruga late la esperanza. La crisálida no lo sabe aún, no admite que su cuerpo encarcelado pueda portar alas. Hay capullos de seda invisible que encierran las almas de los hombres y a veces necesitamos alguien que nos anime a desatarnos, que nos obligue a saltar al vacío ... y volar.  

Will el resentido, Will el desconfiado, Will el escéptico no puede creer que sea capaz de hacer algo extraordinario, más allá de mostrar su deformidad en un espectáculo de feria.  Pero un día aparece por allí Méndez, director del pequeño Circo de la Mariposa,  que lo califica de "maravilloso". Da igual el como, pero Will acabará trabajando en su circo, y lo que es mejor: participará en un número estrella gracias a una rara habilidad que descubrió cuando dio, por fin, un paso adelante. 

Esta historia de superación que conocí por mediación de un colega hace algunos años, nos cuenta con gran belleza en apenas veinte minutos la metamorfosis de un ser humano. Y, al final, cuando el protagonista salta al vacío descubrimos que todos tenemos una alas invisibles: todos podemos ser mariposas. 

viernes, 16 de diciembre de 2016

Una palabra por mil imágenes - 23: Prima

primo, ma
Del lat. primus.
1. adj. primero.
2. adj. desus. Primoroso, excelente.
...
Diccionario de la lengua española | Edición del Tricentenario

Vulgarmente explicado: "Que es la primero, la mejor o la principal entre otros de su categoría". Aplíquese por ejemplo a la primera obra de un artista, a su "ópera
prima"


Siento un especial cariño por esta película. Fue estrenada el primer año de trabajo, tras una dura oposición. La vi en la primera cita con mi mujer...Ocurre además que es la "Ópera prima" de Fernando Trueba, su director, y resulta también que era la primera película que veía rodada en las conocidas calles de Madrid y con personajes creíbles. Esto, para un burgalés cuya ciudad es "prima voce et fide".  Todo ello sin olvidar que comenzaba en "Ópera" y que Violeta es la prima del protagonista. Muchas primas para entonces y antes de que llegaran la "Prima de Riesgo", la "prima" en forma de tarjetas black, o de que los españoles hiciéramos el primo votando corruptos y perdonándoles como a Barrabás.

Pero a mí la película me pareció originalísima. La luz, el sonido, los actores... todo resultaba en la pantalla fresco, natural y divertido.Recuerdo que durante la proyección, con mi pareja al lado comenté, con una boutade impensable en mí por aquel entonces, que me parecía un "orgasmo visual". Y eso yo, que ni siquiera tenía idea del táctil...

La película, según cuenta Trueba nació de un chiste fácil. Tiene su origen en una alusión de Fernando Colomo a Trueba sobre que ya iba siendo hora de que hiciera su ópera prima y la contestación de este último de que esta sería la historia de un personaje que vive en Ópera y se lía con su prima. Al final, entre Oscan Landoire y él escribieron una comedia romántica, popular y sencilla. En alguna medida podría ser provocadora pero sin juicios previos, dejando a los personajes expresarse y buscando solamente, que no es poco, entretener.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Una palabra y mil imágenes 31: Soledad

Cuando Robert De Niro leyó el guión encontró que en la escena que tenía que rodar solo aparecía la siguiente frase: "Travis se mira al espejo". El delirante diálogo que vemos en el film es completamente fruto de la improvisación. No hay ninguna duda de que estuvo realmente inspirado. La frase ¿estás hablando conmigo? se ha convertido en una de las más famosas de la historia del cine, haciendo aparición en una gran cantidad de películas y series.
"¿Hablas conmigo? ¿Me lo dices a mí? Dime, ¿Es a mí? Entonces... ¿A quién demonios le hablas si no es a mí? Aquí no hay nadie más que yo. ¿Con quién puñeta crees que estás hablando?...."

(... nadie responde... solo existe el personaje ante el espejo en la más terrible
soledad)


Entre Paul Schrader, Martin Scorsese y Robert De Niro se las arreglaron para dar a Travis una identidad y hacerle recorrer, incansable, la calle 42 arriba y abajo, noche y día. Le hicieron testigo de vidas enteras a través del retrovisor de tu taxi. Las salas de cine X que tanto frecuentabas ya no existen, hoy su soledad sería más profunda, más hiriente si cabe, enganchado a las webcams porno. Tú mismo lo reconoces en la película: La soledad te ha seguido toda tu vida, a todos lados. En los bares, en los coches, por las aceras, en las tiendas, por todos lados. No hay manera de escapar de ella".

lunes, 12 de diciembre de 2016

Una palabra y mi imágenes 26: Grises

La vida es un conflicto entre el bien y el mal en el que nunca resulta un claro ganador. En Casablanca Rick Blaine, el protagonista deberá escoger entre el amor y la virtur, entre su amada Ilsa o hacer lo correcto. Su dilema será ayudarla o no a escapar de Casablanca junto a su marido. En ese ambiente de claroscuros se desarrolla la película. Y el final, moralmente luminoso, tiene lugar en un ambiente de niebla donde predominan los
grises

Grises son también los tonos de mi memoria al intentar recordar la trama. Lejana en el recuerdo ya no sé muy bien los detalles del argumento y he de recurrir a la web. Pero lo que sí permanece en la retina son las imágenes del aeropuerto inundado por la niebla, los grises que resaltan los primeros planos de Humphrey Bogart e Ingrid Bergman mientras se despiden. Un Bogart sobre ladrillos le habla a una Ingrid perfilada a la izquierda con el rostro suavizado cuidadosamente mediante filtros. Detalles cuidados al máximo pues Bogart era varios centímetros más bajo que Ingrid que siempre prefirió mostrar su lado izquierdo, más favorecido. Los ojos de la actriz resaltan en la pantalla proporcionando a su rostro una apariencia "inefablemente triste, tierna y nostálgica". Inolvidable la escena: ¿Quién dice que el gris no tiene color?

sábado, 10 de diciembre de 2016

Una palabra y mil imágenes 30: Volar

Como un mascarón de proa viviente, Kate Winslet (Rose en la película) extiende sus brazos como alas y siente en su cuerpo la maravillosa experiencia de
volar.



Esta escena romántica mítica rodada por James Cameron para su oscarizada "Titanic" es una de las más inspiradas del film: la idea de encaramarse a lo alto de la proa del barco se nos antoja de repente a todos. Hay algo arquetípico en ese afán de asomarse a las máquinas viajeras y contemplar en picado el paisaje fluyendo bajo nosotros. Yo lo sentí ya de niño sobre el trillo de mi tío cuando me tumbaba boca abajo y veía alejarse la paja tras él. También desde lo alto del carro o subido a un caballo o desde la ventanilla del tren. No fue hasta que subí a un parapente que sentí la sensación real de volar pero, en esencia, ya había volado muchas veces: pequeños vuelos sobre las máquinas y vuelos con la imaginación.

En los transbordadores hacia Baleares o en los ferris del estrecho, cuando aún era posible, intentaba subir al puente, a la parte más alta... ahora, cortadas las alas, nos alojan en un salón de actos en el intestino de la nave y, apenas por unas diminutas pantallas de televisión, se puede ve un trocito de mar.     

jueves, 8 de diciembre de 2016

Una palabra por mil imágenes 33: Arena

Cuando un sólido empieza a parecerse a un líquido, cuando sus granos son tan finos que alcanza casi propiedades de molécula, cuando la singular roca adquiere la calidad sustantiva de incontable... entonces tienen lugar los curiosos fenómenos de la
arena  


Howard Hawks, que dirigió 47 películas a lo largo de su carrera varias de ellas entre las mejores de la historia del cine, filmó en 1955 este drama histórico con su  peculiar maestría. No destaca por su especial calidad -correcta en cualquier caso- pero sí tiene para mí el especial valor de mostrar una secuencia fascinante de efectos desencadenados en el interior de la gran pirámide empleando la arena como un fluido para sellar la inexpugnable tumba del faraón Ramsés II. 

Reconozco que, tras verla, entendí de golpe unas cuantas nociones sobre fluidos y mi interés por la mecánica subió varios puntos. Esa lección práctica sobre "arenodinámica" me hizo prestar especial atención en adelante al funcionamiento de los relojes de arena. También me llevó a investigar sobre la obra "Psammites" (El calculador de arena) obra de Arquímedes donde este llega a calcular el número de granos de arena de todo el universo conocido. 

Arena del desierto que ayer fuiste roca, hoy eres olas doradas movidas por el viento y mañana te inmeles en un horno para resucitar cristal: Tú estás en la viga que sostiene mi casa o quizás -muy fina- arañes el esmalte de unos dientes tallando en su ellos un fulgor de nácar. Arena de la playa, regalo de las olas, tú cimentas fortalezas infantiles, y eres el efímero papel donde escribo tu nombre bajo un corazón por flecha atravesado. Y lamida por las olas regresarás de nuevo al mar que te ha formado buscando ostras para engendrar en ellas perlas plateadas...O quizás sostengas las moles de granito que sellen una pirámide y a las que dejarás caer escurriéndote entre túneles secretos dejando a los muertos a solas con su muerte.

martes, 6 de diciembre de 2016

Una palabra por mil imágenes 34: Malvado

Imagínate una figura clásica de mandarín chino; un hombre de alta estatura; delgado, de miembros recios, felino en sus actitudes y movimientos, con un entrecejo como el de Shakespeare y un rostro de expresión verdaderamente satánica. De su cráneo afeitado pende la coleta tradicional de los hijos del «Imperio Celeste». Sus ojos tienen el fulgor magnético de los ojos de la pantera... se trata de Fu Manchú, el
malvado

El cine Rex era un cine popular que proyectaba dos películas en sesión continua desde las cuatro de la tarde a las doce de la noche. Yo iba muchos domingos con mis hermanos pues el cine nos encantaba. Entrábamos hacia las cuatro y asistíamos a la doble sesión; incluso a veces repetíamos y acabábamos saliendo más tarde de las once algo mareados y con el cuerpo acartonado por la postura en la butaca. No faltaba nunca una película de oeste y, con cierta frecuencia alguna de Fu Manchú el malvado más malo que llegamos a conocer en aquellos tiempos.
He visto, por curiosidad, alguna de aquellas películas inspiradas en el villano chino creado por Sax Rohmer y protagonizadas por dos actores especialistas en ese papel: Boris Karloff y Christopher Lee. Ambos bordan el personaje obsesionado con dominar el mundo. Ahora me parecen los argumentos y su puesta en escena pueriles y simplones pero en aquellos tiempos vivía esas aventuras como si el personaje estuviera conspirando realmente contra la humanidad delante de mí sintiendo como muy real el peligro de sus malévolos planes.
Fu Manchu posee los atributos de la más refinada crueldad oriental, una personalidad dominadora y una mente brillante. Por otro lado ejerce gran fascinación entre sus seguidores que parecen poseídos por sus hipnóticos poderes. La lealtad de sus sicarios (que recuerdan a los ninjas de tiempos posteriores) resulta admirable: mueren como moscas y son vapuleados por cientos pero luchan siempre hasta el final: nunca traicionan o dudan de su señor.
Ya no recuerdo gran cosa de los argumentos de aquellas películas, ni siguiera recuero quienes eran "los buenos"; pero el que ha quedado fijado a mi memoria, el malvado de película más impactante, ha sido aquel chino de ojos rasgados, bigote cruel y mirada magnética llamado Fu Manchú.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Una palabra y mil imágenes - 16: Ivanhoe

Walter Scott la escribió en 1819 en la edad del romanticismo. El siglo XII fue la época de su relato.  En 1957 se rodó en tierras inglesas. La Columbia Pictures la produjo. Roger Moore la interpretó. La ITV la emitió en entre 1957 y 1958 en Estados Unidos e Inglaterra... Unos cinco años después, en la sala de cine del viejo Liceo Castilla de Burgos, un niño de siete años la veía fascinado.

Él fue su admirado caballero, su héroe. Él era el líder anhelado por los campesinos que luchaban contra el cruel rey Juan sin Tierra, el tirano, hermano de Ricardo Corazón de León ausente mientras luchaba en las Cruzadas.Él anunciaba su llegada al son del cuerno de caza. Él levantaba al pueblo llano al paso de su caballo al galope mientras un muchacho de la plebe con su misma edad y pobreza gritaba anunciando su llegada:

¡Ivanhoe!


Rodada para la televisión, gran parte de los 29 capítulos de media hora, fueron vistos en España en los cines en blanco y negro. Ante mis ojos nuevos se desarrollaban aventuras medievales que me hacían soñar y vivir otras vidas. Allí aprendí que existían otros tipos de maldades que no conocía, allí conocí que había esperanza pues había hombres buenos y valerosos, allí supe que siempre triunfa la bondad...  

El mundo tenia un orden. La ley acaba prevaleciendo. Los pobres terminan por ser felices. El amor siempre triunfa. 

¡Oh, mi universo infantil! Edad de los caballeros, tiempo de la bondad, estado de la esperanza... Siento el impulso de regresar, de volver al seno materno, a la seguridad que dan los seres protectores...  Porque ocupan el mundo los Juan sin Tierra, porque se adueñan de todo los avariciosos con poder. Y yo no puedo quitarme de encima la música de tu llamada: esas notas al clarín que llaman a la Justicia: 
¡Ivanhoe!,  ¡Ivanhoe!, ¡Ivanhoe!...

martes, 29 de noviembre de 2016

Una palabra y mil imágenes 27: Mar

A por el mar,
a por el mar que ya se adivina,
a por el mar,
a por el mar, promesa y semilla
de libertad,
a por el mar, a por el

 mar.



Allá por 1957, cuando yo nací, en la vecina Francia un grupo de guionistas cinéfilos empedernidos fundó un movimiento cinametográfico que llamaron "Nouvelle Vague". En el caldo de cultivo de los numerosos cineclubs galos creció aquel movimiento que postulaba la reducción al mínimo de la manipulación y la artificialidad y que resaltaba el papel del director como creador absoluto. Uno de sus directores más representativos fue Francois Troufeau al que llegué a conocer bien a través de los cineclubs patrios (y algo clandestinos) quince años más tarde, justo la edad que tendría el protagonista de nuestra película de nuestra entrada: "Los cuatrocientos golpes".

Antoine Doinel huye de una vida de penurias y, escapado de un correccional, se dirige corriendo (una carrera de de más de tres minutos de tiempo cinematográfico) hacia una playa desierta. La escena final, filmada en un memorable plano secuencia mediante un travelling de un minuto largo,  es una de las más famosas del cine. La película termina con Antonine entrando apenas en el mar y volviéndose hacia la cámara a la que mira mientras esta se acerca con el zoom para mostrar el rostro interrogante y desvalido del  protagonista ante un mar que le corta el camino.

François Truffaut, el director, volcó en esta película gran parte de sus experiencias de la infancia. El final, un final abierto que cada espectador completa a voluntad, fue tergiversado por la censura en España. Este hecho fue musicado por Luis Eduardo Aute en una de sus canciones emblemáticas "Cine, cine, cine".  Por cierto este cantautor es también el autor de la estrofa inicial que da paso a la entrada. Ambas están, en mi opinión, inspiradas en esta película imprescindible. 

Letra de Cine, cine (L. Eduardo Aute)

"Recuerdo bien
aquellos «cuatrocientos golpes» de Truffaut
y el travelling con el pequeño desertor,
Antoine Doinel,
playa a través,
buscando un mar que parecía más un paredón.
Y el happy-end
que la censura travestida en voz en off
sobrepusiera al pesimismo del autor,
nos hizo ver
que un mundo cruel
se salva con una homilía fuera del guión.

Cine, cine, cine,
más cine por favor,
que todo en la vida es cine
y los sueños,
cine son.

Al fin llegó
el día tan temido más allá del mar,
previsto por los grises de Henri Decae;
cuánta razón
tuvo el censor,
Antoine Doinel murió en su «domicilio conyugal».
Pido perdón
por confundir el cine con la realidad,
no es fácil olvidar Cahiers du cinéma,
le Mac Mahon,
eso pasó,
son olas viejas con resacas de la Nouvelle Vague."